Segundo Mandamiento
Debemos respetar el nombre de Dios
Porque tu nombre, Señor, es Santo
El amor que tienes a tus papás te lleva a
pronunciar su nombre con respeto. Por eso te
molestaría que alguien les insultase o
pronunciase sus nombres en son de burla.
El amor que tenemos a Dios nos lleva a pronunciar
su nombre con el mayor de los respetos.
Puesto que Dios es Santo, su nombre ha de
ser santo para nosotros.
Así cumplimos el segundo Mandamiento:
No tomarás el nombre de Dios en vano
Comete un gran
pecado quien
blasfema, es decir,
quien dice palabras
a hace gestos
injuriosos contra
Dios, la Virgen o
los Santos.
Tampoco debes jurar, que es poner a Dios
como testigo, salvo en algún caso de grave
necesidad.
No tomarás el nombre de Dios en vano
¿Quién es nuestro modelo
en el cumplimiento de la ¿Quién falta contra el segundo
ley de Dios?
Mandamiento?
Nuestro modelo es
El que blasfema o usa el
Jesucristo, que vino al
nombre de Dios sin el debido
mundo para hacer siempre
respeto.
la voluntad de su Padre.
Una historia de la Biblia
Los hermanos Macabeos
Antioco IV Epífanes invadió era rey de Siria. En el año 169
a. C. conquistó Palestina, robó los tesoros del Templo y
mató muchos judíos. Publicó un edicto por el cual todos
tenían que abandonar su religión y hacer cultos idólatras.
Muchos se mantuvieron fieles a la alianza con Dios,
poniendo en peligro su propia vida.
Una historia de la Biblia
Los hermanos Macabeos
Como aquella madre y sus siete hijos: uno a uno, del mayor al menor,
en presencia de los otros y su madre fueron mutilados, azotados y
torturados de diversas maneras hasta la muerte.
Durante los tormentos, la propia madre les daba aliento. La persecución
fue cruel en toda Palestina.
Algunos se escondieron en las cuevas del desierto. Las patrullas del rey
los encontraron un día sábado y, por no quebrantarlo luchando, unas
mil personas se dejaron matar sin oponer resistencia.
Lo que Dios me propone para ser feliz:
Respetar su Santo Nombre; rezar;
decir jaculatorias, es decir,
pequeñas oraciones a Dios.
Respetar el nombre de su Madre, la
Virgen Maria, el de los ángeles y
los santos.
Alabar a Jesús en la Eucaristía y
decirle que le amamos.
Pedir perdón a Jesús cuando otros
chicos o mayores le ofenden.
Respetar las personas y cosas
sagradas.
Alabar y rezar a la Virgen, Madre de
Dios y Madre nuestra.
Imitar a Jesús, que bendecía el
Nombre de Dios.
Lo que me aleja de Dios
Decir palabras o hacer gestos que
ofendan a Dios, a la Virgen, a los
santos o a la Iglesia.
Jurar sin necesidad o mintiendo.
No cumplir las promesas hechas a
Dios en serio.
Usar a la ligera el Nombre de Dios, de
Jesucristo, de la Virgen María y de
todos los santos.
Hacer gestos feos contra Dios, la
Virgen o los santos, el Papa, los
sacerdotes o las cosas sagradas,
faltándoles el respeto o
blasfemando.
Rezamos:
FIN
Enséñame a cumplir
tu voluntad
Y a guardarla con
todo mi corazón;
Guíame por el camino
de tus
Mandamientos,
Porque ellos son mi
alegría (Salmo 119)
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El 16 de octubre de 1931, en viñetas