La juventud cristiana se
despoja del viejo hombre con
sus hechos.
Ro. 6:6; Ef. 4:22.
Verdad bíblica:
• La Palabra de Dios nos
enseña que todo cristiano
ha muerto al pecado en
nuestro Señor Jesucristo
quien murió por nosotros,
y que el viejo hombre lleno
de pecado y de maldad
viene a ser instrumento útil
en las manos de nuestro
Dios.
Verdad bíblica aplicada:
• La Fraternidad juvenil, en
conformidad con la palabra
de Dios, se entrega, vive,
sirve, anda en su caminar
diario, aferrado a Cristo,
ahora vive una vida nueva de
olor fragante a Dios,
negándose a vivir con las
normas del mundo, apartándose de él y estando en
contra de él.
Introducción: Un gran pianista dijo alguna
vez. “Si descuido practicar un día, yo lo
noto. Si lo hago por dos días mis íntimos
amigos lo notan. Si descuido practicar por
tres días, ¡cuidado, porque todo el mundo se
entera!” Existe un refrán popular que dice:
“Tus hechos hablan más que las palabras”,
y como dijo, también el profeta Isaías: “Ata
el testimonio, sella la ley entre mis
discípulos. ¡A la ley y al testimonio! Si no
dijeren conforme a esto, es porque no les ha
amanecido, que quiere decir esto.
I. ¿Sabes a quién has creído?. (2 Ti. 1:12;
Tit. 3:8
• Joven, señorita, tú estás en una “caja de cristal”, donde todo el
mundo te ve y te escucha; tus convicciones deben ser tan firmes y
tus hechos deben reflejar la actitud que tienes hacia nuestro Señor
Jesucristo: si lo obedeces, si lo honras, si lo buscas y ¿cuánto lo
buscas?, si deseas hacer su voluntad, pero que no tan solo se
quede en un deseo, sino que sea un hecho. La Biblia es muy clara
cuando te dice: “ Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que
insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren
ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los
hombres .” (Tit. 3:8). Abstente de los deseos carnales, mantén esta
nueva manera de vivir en Cristo para que vean que eres nueva
criatura, porque tú sabes a quién has creído y quién te sostendrá
hasta el final de los tiempos.
II.
¿Sabes que no puedes ni debes
amistarte con el mundo? (Stg. 4:4)
•
¿Saben tus amigos, tu familia, tus compañeros de escuela, de trabajo, que
no pueden corromper ni socavar tu fe, tu actitud, tus hechos debido a que
perteneces a Cristo?.
•
Porque en cuanto a tu pasada manera de vivir, ya está sepultada al pie de
la cruz del Calvario, ahora lo que vives en la carne, lo vives en la fe en
Dios; lleno de la presencia de nuestro Señor Jesucristo, lleno del poder del
Espíritu Santo, es entonces que serás irreprensible y sencillo, hijo de Dios
sin mancha, en medio de una generación maligna, y perversa, en medio de
la cual resplandeces como luminar en el mundo. (Fil. 2:15).
III.
Seguridad del perdón de
Dios (Sal. 25:7; Ro. 4:7).
• “De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te
acuerdes, conforme a tu misericordia acuérdate de mi, por tu
bondad, oh Jehová” (Sal. 25:7).
• Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y
cuyos pecados son cubiertos (Ro. 4:7). Cuando tienes la seguridad
del perdón, entonces tienes que tener tus pensamientos ocupados,
ya que, si se vuelven a llenar de música, revistas, libros, practicas,
Internet, juegos virtuales mundanos, etc., tu postrer estado será
peor que el primero, tú lo sabes, pues el enemigo de nuestras
almas vendrá con todo para hacer caer aún más bajo. De tal
manera que, mantén tus pensamientos con la Palabra de Dios, que
la Biblia sea, ahora la que rija tu vida, recuerda que es un punto
doctrinal maravilloso, en el cual, nuestra iglesia se fundamenta, es
pues, la Biblia, la Palabra de Dios, la única regla de nuestra fe, y a
la que se debe ajustar nuestra vida.. ¿con qué debe un joven,
señorita, como tú, limpiar su camino? Sé que tú tienes la respuesta,
búscala, ponla en acción y entonces sabrás que “Todo lo puedes en
que Cristo que te fortalece.”
CONCLUSIÓN:
•
•
El viejo hombre que había en ti, está muerto y sepultado, ahora,
podrás decir como el apóstol Pablo: “Cuantas cosas eran para mi
ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y
ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la
excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del
cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y
ser hallado en él No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto;
sino que prosigo por ver si logro asir aquello para lo cual fui también
asido por Cristo Jesús”.
Olvida pues, lo que queda atrás y prosigue a la meta, cada día está
más cerca nuestra redención que cuando creímos.
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LA JUVENTUD CRISTIANA SE DESPOJA DEL VIEJO HOMBRE Mar