Índice
1.
2.
Requisitos para ser
generación
Autores
Lorca, Salinas y Alberti
Requisitos de generación
6.
Amistad
Actividades culturales
comunes
Fechas de nacimiento
cercanas
Heterogeneidad estilística
Evolución similar
Influjo de las vanguardias
7.
Guía espiritual: JRJ.
1.
2.
3.
4.
5.
-
Residencia de
estudiantes
Reunión de la Orden de Toledo
en la Venta del Aire. De
izquierda a derecha, José
Bello, José Moreno Villa , Luis
Buñuel, José María Hinojosa
(sentado), María Luisa
González y Salvador Dalí.
1. Amistad
Salvador Dalí, José Moreno Villa,
Luis Buñuel, Federico García Lorca
y José Antonio Rubio Sacristán
2. Actividades culturales juntos




Revista Litoral
Revista Carmen
Revista Lola
Ateneo de Sevilla:
Homenaje a Góngora
◦ Ignacio Sánchez Mejías
◦ 1627-1927
◦ Blasco Garzón y Romero
Martínez, del Ateneo.
Alberti, Lorca, Juan Chabás, Becarisse, Jorge
Guillén, Bergamín, Dámaso Alonso y Gerardo
Diego en la Real Sociedad Económica de amigos
del País, cedido al Ateneo de Sevilla como
homenaje a Góngora, organizado por Ignacio
Sánchez Mejías, torero y escritor.
Todo tipo de actividades
El perro andaluz, de Luis Buñuel
 Cine
 Pintura
 Poesía
 Ensayo
 Teatro…
La Barraca, compañía de teatro
universitario dirigida por Lorca
3. Fechas de nacimiento cercanas
Jorge Guillén (1893-1984)
Pedro Salinas (1892-1951
Gerardo Diego (1896-1987)
Federico García Lorca (1898-1936)
Rafael Alberti (1902-1999)
Vicente Aleixandre (1898-1984)
Luis Cernuda (1902-1963)
(1905-1999)
4. Heterogeneidad estilística, pero con
ciertos elementos comunes.
Nuevo
lenguaje
•
•
•
•
Métrica
variable
• Metros cortos/ versículo
• Clasicismo
• Vanguardia
Influencia de
vanguardias
El símbolo
Imagen visionaria
La sinestesia
La metáfora
• En temas (realidades del mundo moderno)
• En estilo (caligramas) y en estética
(surrealismo)
Metáfora de la
vida
5. Evolución similar
Deshumanización: desencadenar
emociones desnudas e intelectuales.
- La poesía pura: metáfora e imagen.
Hermetismo
Vanguardias
• Neopopularismo. Neotradicionalismo
• Surrealismo: el mundo onírico e
inconsciente, de los deseos
escondidos. Metáfora irracional.
Rehumanización:
• Neorromanticismo: Bécquer, y lo personal
• Denuncia Socio-política
c) Guerra:
dispersión
6. Influjo de las vanguardias
Ultraísmo (más allá):
◦ suma de todas las vanguardias
europeas
◦ Guillermo de la Torre, Gerardo
Diego
 Creacionismo:Vicente Huidobro
“Poetas, no reflejéis una rosa, hacedla
florecer en el poema”
- “los ismos se infiltraban por todas
partes, se sucedían en oleadas
súbitas, como temblores sísmicos,
siendo más que difícil el resultar
del todo ileso en su incesante flujo
y reflujo”

(Rafael Alberti en su obra en prosa: La
arboleda perdida, autobiografía)
7. Guía espiritual JRJ.
En la Residencia
desde 1913
Telegrama grotesco
de Buñuel y Dalí:
“Amigablemente.Te felicitamos
por tu Platero y yo. Es el burro
más burro de todos los burros
que hemos conocido”.
No participó en
el homenaje a
Góngora.
Fue sustituido en 1935
por Neruda para
dirigir “Caballo verde
para la poesía
Allí el poeta publicó su
Manifiesto de la poesía
impura,contrario a la
poesía pura, de JRJ.
Pedro Salinas, JRJ y Jorge Guillén
Pedro Salinas (1892-1951)
Rasgos
Poesía pura
Amorosa
Denuncia
• tono bastante intelectual
• cálida y expresiva
• la poesía es el acceso a la esencia de las
cosas y experiencias vitales, a través de un
proceso de interiorización.
• raíz futurista: Seguro azar 1929,
Fábula y signo, 1931
• La voz a ti debida, Razón de amor
(1936)
• el poeta indaga en las razones últimas de
lo afectivo
• lenguaje sincero y emotivo
• sin efectos brillantes
• paradojas, juegos y condensación de
conceptos, etc.
• Todo más claro (1949)
• lucha entre su fe en la vida y la angustia
por la situación política y social
Seguro azar, 1929
35 BUJÍAS
Sí, cuando quiera yo
la soltaré. Está presa
aquí arriba, invisible.
Yo la veo en su claro
castillo de cristal, y la vigilan
-cien mil lanzas- los rayos
-cien mil rayos- del sol. Pero de noche,
cerradas las ventanas
para que no la vean
-guiñadoras espías- las estrellas,
la soltaré (Apretar un botón.).
Caerá toda de arriba
a besarme, a envolverme
de bendición, de claro, de amor, pura.
En el cuarto ella y yo no más, amantes
eternos, ella mi iluminadora
musa dócil en contra
de secretos en masa de la noche
-afueradescifraremos formas leves, signos,
perseguidos en mares de blancura
por mí, por ella, artificial princesa,
amada eléctrica.
¡Si me llamaras, sí,
si me llamaras!
Lo dejaría todo,
todo lo tiraría:
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días y sus noches,
los telegramas viejos
y un amor.
Tú, que no eres mi amor,
¡si me llamaras!
Y aún espero tu voz:
telescopios abajo,
desde la estrella,
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
por venir. No sé por dónde.
Desde el prodigio, siempre.
Porque si tú me llamas
-¡si me llamaras, sí, si me llamaras!será desde un milagro,
incógnito, sin verlo.
nunca desde los labios que te beso,
nunca desde la voz que dice:
"No te vayas."
La voz a ti debida, 1933
Invitación al llanto. Esto es un llanto,
ojos, sin fin, llorando,
escombrera adelante, por las ruinas
de innumerables días.
Ruinas que esparce un cero-autor de
nadas,
obra del hombre-, un cero, cuando
estalla.
-márgenes de nubes blancasde las tierras de la Tierra,
vuelta cuaderno de mapas.
Cayó ciega. La soltó,
la soltaron, a seis mil
metros de altura, a las cuatro.
¿Hay ojos que le distingan
a la Tierra sus primores
desde tan alto?
¿Mundo feliz? ¿Tramas, vidas,
que se tejen, se destejen,
mariposas, hombres, tigres,
amándose y desamándose?
No. Geometría. Abstractos
colores sin habitantes,
embuste liso de atlas.
Cientos de dedos del viento
una tras otra pasaban
las hojas
Fragmento de “Cero”, en Todo más claro, 1949)
Jorge Guillén (1893-1984)
Aire
Nuestro
Rasgos
• Cántico: vivir= descubrimiento,
revelación permanente, la
experiencia cotidiana adquiere una
nueva luz
• Clamor: da un vuelco. Exiliado,
refleja la angustia y el caos que
afectaban en la posguerra al
mundo occidental
• Homenaje: repaso de poesía,
poetas y balance final
•
•
•
•
mayor coherencia estética
poesía difícil, con una carga intelectual
realidades cotidianas
lenguaje poético "puro“: desnudo de
imágenes deslumbrantes, evoca una
realidad de la esencia de las cosas
BEATO SILLÓN
¡Beato sillón! La casa
Corrobora su presencia
Con la vaga intermitencia
De su invocación en masa
A la memoria. No pasa
Nada. Los ojos no ven,
Saben. El mundo está bien
Hecho. El instante lo exalta
A marea, de tan alta,
De tan alta, sin vaivén.
Cántico, 1928-50
Clamor, 1950-1963
LA SANGRE AL RÍO
Llegó la sangre al río.
Todos los ríos eran una sangre,
Y por las carreteras
De soleado polvo
—O de luna olivácea—
Corría en río sangre ya fangosa
Y en las alcantarillas invisibles
El sangriento caudal era humillado
Por las heces de todos.
Entre las sangres todos siempre juntos,
Juntos formaban una red de miedo.
También demacra el miedo al que asesina,
Y el aterrado rostro palidece,
Frente a la cal de la pared postrera,
Como el semblante de quien es tan puro
Que mata.
Encrespándose en viento el crimen sopla.
Lo sienten las espigas de los trigos,
Lo barruntan los pájaros,
No deja respirar al transeúnte
Ni al todavía oculto,
No hay pecho que no ahogue:
Blanco posible de posible bala.
Homenaje, 1967
Siempre he querido concluir mi obra,
Y sucediendo está que la concluyo.
Lo mejor de la vida mía es suyo.
¿Hay tiempo aún de más? Papel no sobra.
Al lograr mi propósito me siento
Triste, muy triste. Soy superviviente,
Aunque sin pausa mane aún la fuente,
Y yo responda al sol con nuevo aliento.
¡Dure yo más! La obra sí se acaba.
Ay, con más versos se alzaría obesa.
Mi corazón murmura: cesa, cesa.
La pluma será así más firme y brava.
Como a todos a mí también me digo:
Límite necesario nos defina.
Es atroz que el minero muera en mina.
Acompáñame la luz que abarque trigo.
Este sol inflexible de meseta
Nos sume en la verdad del aire puro.
Hemos llegado al fin y yo inauguro,
Triste, mi paz: la obra está completa.
'Yo no soy responsable
de que me atraigan
simultáneamente el
campo y la ciudad, la
tradición y el futuro; de
que me encante el arte
nuevo y me extasíe el
antiguo; de que me
vuelva loco la retórica
hecha y me torne más
loco el capricho de
volver a hacérmela nueva-, para mi uso
particular e
intransferible'. (del libro
'generación del 27.
poemas'. Autor: José
Antonio García
Gerardo Diego
(1896 - 1987)
Gerardo Diego: obra
Actividades culturales variadas
revistas literarias 'Carmen' y
antología Poesía Española
'Lola'
(1932)
Renovación vanguardista (creacionismo y ultraísmo):
Manual de espumas (1924)
Fábula de Equis y Zeda (1932)
Tradición clásica, romántica y moderna:
El romancero de la novia
Versos humanos
Alondra de verdad
(1920)
(1925)
(1941)
COLUMPIO
A caballo en el quicio del mundo
un soñador jugaba al sí y al no Las lluvias de colores
emigraban al país de los amores
Bandadas de flores
Flores de sí
Flores de no
Cuchillos en el aire
que le rasgan las carnes
forman un puente
Sí
No
Cabalgaba el soñador
Pájaros arlequines
cantan el sí
cantan el no
Imagen, 1921
SUCESIVA
Déjame acariciarte lentamente,
déjame lentamente comprobarte,
ver que eres de verdad, un continuarte
de ti misma a ti misma extensamente.
Onda tras onda irradian de tu frente
y mansamente, apenas sin rizarte,
rompen sus diez espumas al besarte
de tus pies en la playa adolescente.
Así te quiero, fluida y sucesiva,
manantial tú de ti, agua furtiva,
música para el tacto perezosa.
Así te quiero, en límites pequeños,
aquí y allá, fragmentos, lirio, rosa,
y tu unidad después, luz de mis sueños.
Alondra de verdad,
1926-36
Federico García Lorca (1898-1936)



Romancero Gitano
Poema del Cante Jondo:
◦ Andalucía mítica y trágica
◦ Pueblo gitano marginal
◦ Estrofas tradicionales
◦ Fatalismo y muerte
◦ Lenguaje deslumbrante
Poeta en Nueva York:
◦ rico en visiones casi
intraducibles: surrealismo
◦ crudas impresiones de la vida
norteamericana: lo urbano
Llanto por Ignacio Sánchez
Mejías: elegía inmensa y
muerte.
Las piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya.
Cobre amarillo, su carne,
huele a caballo y a sombra.
Yunques ahumados sus
pechos,
gimen canciones redondas.
Soledad, ¿por quién preguntas
sin compaña y a estas horas?
Pregunte por quien pregunte,
dime: ¿a ti qué se te importa?
Vengo a buscar lo que busco,
mi alegría y mi persona.
Soledad de mis pesares,
caballo que se desboca,
al fin encuentra la mar
y se lo tragan las olas.
No me recuerdes el mar,
que la pena negra, brota
en las tierras de aceituna
bajo el rumor de las hojas.
¡Soledad, qué pena tienes!
¡Qué pena tan lastimosa!
Lloras zumo de limón
agrio de espera y de boca.
¡Qué pena tan grande! Corro
mi casa como una loca,
mis dos trenzas por el suelo,
de la cocina a la alcoba.
¡Qué pena! Me estoy poniendo
de azabache carne y ropa.
¡Ay, mis camisas de hilo!
¡Ay, mis muslos de amapola!
Soledad: lava tu cuerpo
con agua de las alondras,
y deja tu corazón
en paz, Soledad Montoya.
Por abajo canta el río:
volante de cielo y hojas.
Con flores de calabaza,
la nueva luz se corona.
¡Oh pena de los gitanos!
Pena limpia y siempre sola.
¡Oh pena de cauce oculto
y madrugada remota!
“Romance de la pena negra”,
Romancero gitano, 1928
La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas
podridas.
La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.
La aurora llega y nadie la recibe
en su boca
porque allí no hay mañana ni
esperanza posible.
A veces las monedas en
enjambres furiosos
taladran y devoran
abandonados niños.
Los primeros que salen
comprenden con sus huesos
que no habrá paraíso ni amores
deshojados;
saben que van al cieno de
Poeta en Nueva York,
1929-30
números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores
sin fruto.
La luz es sepultada por cadenas
y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin
raíces.
Por los barrios hay gentes que
vacilan insomnes
como recién salidas de un
naufragio de sangre.
A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.
El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones de bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue
llegando
a las cinco de la tarde
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en punto de la tarde.
Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!
Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, 1935
Rafael Alberti (1902-1999)
lírica
popular
• Marinero en Tierra (1924), en forma de
canciones, y con personajes del pueblo y
de oficios muy sencillos.
surrealista
• en Sobre los ángeles (1929): ha perdido
su Paraíso, desamparo y tristeza
poesía de
combate
• Poeta en la calle, 1936, exaltada y
comunista.
Exilio
• Baladas y canciones del Paraná, 1954:
dolor del exilio, amor a España
Si mi voz muriera en tierra,
llevadla al nivel del mar
y dejadla en la ribera.
Llevadla al nivel del mar
y nombradla capitana
de un blanco bajel de guerra.
¡Oh mi voz condecorada
con la insignia marinera:
sobre el corazón un ancla
y sobre el ancla una estrella
y sobre la estrella el viento
y sobre el viento la vela!
Marinero en tierra, 1925
Dawson Montagne (1895-1973)
DESAHUCIO
Ángeles malos o buenos,
que no sé,
te arrojaron en mi alma.
Sola,
sin muebles y sin alcobas,
deshabitada.
De rondón, el viento hiere
las paredes,
las más finas, vítreas láminas.
Humedad. Cadenas. Gritos.
Ráfagas.
Te pregunto:
¿cuándo abandonas la casa,
dime,
qué ángeles malos, crueles,
quieren de nuevo alquilarla?
Dímelo.
Sobre los ángeles, 1929
Los niños de Extremadura
van descalzos.
¿Quién les robó los zapatos?
Les hiere el calor y el frío.
¿Quién les rompió los vestidos?
La lluvia
les moja el sueño y la cama.
¿Quién les derribó la casa?
No saben
los nombres de las estrellas.
¿Quién les cerró las escuelas?
Los niños de Extremadura
son serios.
¿Quién fue el ladrón de sus
juegos?
(El poeta en la calle, 1935)
Hoy las nubes me trajeron,
volando, el mapa de España.
¡Qué pequeño sobre el río,
y qué grande sobre el pasto
la sombra que proyectaba!
Se le llenó de caballos
la sombra que proyectaba.
Yo, a caballo, por su sombra
busqué mi pueblo y mi casa.
Entré en el patio que un día
fuera una fuente con agua.
Aunque no estaba la fuente,
la fuente siempre sonaba.
Y el agua que no corría
volvió para darme agua.
Baladas y canciones del Paraná 1953
Vicente Aleixandre
(1898-1984)
Ámbito (1924-1927)
• poesía pura
Espadas como labios. La destrucción o el
amor
• Surrealismo
• visión muy pesimista del hombre ante el Universo.
• Amor = fuerza destructiva
Sombra del Paraíso (1944)
• el mundo en su origen, criaturas recién creadas. Todo hermoso, puro y virginal, hace gritar al poeta:
¡Humano, no nazcas!
Historia del corazón (1954)
• deseo del poeta de salir de sí mismo y partir hacia el encuentro con los demás
Poemas de la Consumación (1968)
• vejez del autor, reflexiona ante el apagamiento de sus días.
Premio Nobel de Literatura, en 1977.
Ámbito, 1924-27
ADOLESCENCIA
Vinieras y te fueras dulcemente,
de otro camino
a otro camino. Verte,
y ya otra vez no verte.
Pasar por un puente a otro
puente.
—El pie breve,
la luz vencida alegre—.
Muchacho que sería yo mirando
aguas abajo la corriente,
y en el espejo tu pasaje
fluir, desvanecerse.
No te olvides, temprana, de los besos un día.
De los besos alados que a tu boca llegaron.
Un instante pusieron su plumaje encendido
sobre el puro dibujo que se rinde entreabierto.
Te rozaron los dientes.Tú sentiste su bulto,
En tu boca latiendo su celeste plumaje.
Ah, redondo tu labio palpitaba de dicha.
¿Quién no besa esos pájaros cuando llegan, escapan?
Entreabierta tu boca vi tus dientes blanquísimos.
Ah, los picos delgados entre labios se hunden.
Ah, picaron celestes, mientras dulce sentiste
que tu cuerpo ligero, muy ligero, se erguía.
¡Cuán graciosa, cuán fina, cuán esbelta reinabas!
Luz o pájaros llegan, besos puros, plumajes.
Y oscurecen tu rostro con sus alas calientes,
que te rozan, revuelan, mientras ciega tú brillas.
No lo olvides. Felices, mira, van, ahora escapan.
Mira: vuelan, ascienden, el azul los adopta.
Suben altos, dorados.Van calientes, ardiendo.
Gimen, cantan, esplenden. En el cielo deliran.
Sombra del paraíso, 1944
EL OLVIDO
No es tu final como una copa vana
que hay que apurar. Arroja el casco,
y muere.
Por eso lentamente levantas en tu
mano un brillo o su mención, y
arden tus dedos, como una nieve
súbita.
Está y no estuvo, pero estuvo y calla.
El frío quema y en tus ojos nace
su memoria. Recordar es obsceno,
peor: es triste. Olvidar es morir.
Con dignidad murió. Su sombra
cruza.
Poemas de la consumación, 1968
El álamo de Miraflores
En el centro del pueblo
quedaba el árbol grande
Era una plaza mínima,
pero el árbol viejísimo
la desbordaba entera
Las casa bajas como animales tristes
a su sombra dormían. Creeríase
que a veces levantaban una cabeza, alzasen
Plaza del álamo
una noble mirada y viesen aquel cielo de verdor de Miraflores
que hacía música o sueño.
Todo dormía y vigilante alzaba
su grandeza el gran álamo.
Diez hombres no rodearían su tronco.
¡Con cúanto amor lo abrazarían midiéndolo!
Pero el árbol, si fue en su origen (¿quién lo sabría ya?)
una enorme ola de tierra que desde un fondo reventó,
y quedóse hoy es árbol vivo. Abuelo siempre vivo del pueblo,
augusto por edad y presencia.
Luis Cernuda
(1902-1963)
Comienzos
experimentales
Surrealismo
Últimas obras:
• pura y clasicista. El perfil del aire y Primeros poemas
(1924-27)
• Los placeres prohibidos
• basada en la experiencia personal, más honda y auténtica
• Imagen: menos carácter decorativo y colorista, más
sobria, intensa y conceptual
• Donde habite el olvido, 1933
• expresión de alegrías profundas y desgarros íntimos.
• Vuelve a la poesía becqueriana
• Guerra Civil: Las nubes
• Exilio: soledad, dolor. Vivir sin estar viviendo, 1944-49
En soledad. No se siente
el mundo, que un muro sella;
la lámpara abre su huella
sobre el diván indolente.
Acogida está la frente
al regazo del hastío.
¿Qué ausencia, qué desvarío
a la belleza hizo ajena?
Tu juventud nula, en pena
el blanco papel vacío.
Primeras poesías, 1924-27
Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su voz por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad de su
amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia:
Si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
Los placeres prohibidos,
Rima LXVI de Bécquer
¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura;
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.
¿Adónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas;
en donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.
Dámaso Alonso (1898-1990)
Poemas puros. Poemillas de la ciudad (1921),
de corte juvenil, con influencias: Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y los
movimientos de vanguardia
Hijos de la ira (1944),
referente imprescindible de la "poesía desarraigada", caracterizada por el
grito que surge de una angustia existencial provocada por un mundo caótico
Hombre y Dios (1955)
de temática religiosa
MADRIGAL DE LAS ONCE
Desnudas han caído
las once campanadas.
Picotean la sombra de los árboles
las gallinas pintadas
y un enjambre de abejas
va rezumbando encima.
La
mañana
ha roto su collar desde la torre.
En los troncos, se rascan las
cigarras.
Por detrás de la verja del jardín,
resbala,
quieta,
tu sombrilla blanca.
Poemas puros. Poemillas de
la ciudad (1921)
INSOMNIO
Madrid es una ciudad de más de un millón de
cadáveres (según las últimas estadísticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me
incorporo en este nicho en el que hace 45
años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán,
o ladrar los perros, o fluir blandamente la luz
de la luna.
Y paso largas horas gimiendo como el
huracán, ladrando como un perro enfurecido,
fluyendo como la leche de la ubre caliente de
una gran vaca amarilla.
Y paso largas horas preguntándole a Dios,
preguntándole por qué se pudre lentamente
mi alma,
por qué se pudren más de un millón de
cadáveres en esta ciudad de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren
lentamente en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres abonar con
nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales
del día, las tristes azucenas letales de tus
noches?
Hijos de la ira (1944)
Miguel Hernández (1910-1942)

por edad, de la Gen. del 36.
Comienzos
Poesía de
guerra
Cárcel
• El rayo que no cesa (1936)
• sobre todo en sonetos, combina su
experiencia de la naturaleza y el pastoreo con
la métrica clásica
• poesía apasionada y deslumbrante
• Vientos del pueblo, 1937
• poesía militante , causa republicana
• Tono exaltado, sencilla y repetitiva
• Cancionero y romancero de ausencias,
1938-1941
• recupera sus raíces: intimismo, sentimientos y
presencia de la muerte
¿No cesará este rayo que me habita
el corazón de exasperadas fieras
y de fraguas coléricas y herreras
donde el metal más fresco se marchita?
¿No cesará esta terca estalactita
de cultivar sus duras cabelleras
como espadas y rígidas hogueras
hacia mi corazón que muge y grita?
Este rayo ni cesa ni se agota:
de mí mismo tomó su procedencia
y ejercita en mí mismo sus furores.
Esta obstinada piedra de mí brota
y sobre mí dirige la insistencia
de sus lluviosos rayos destructores.
El rayo que no cesa (1934-1935 )
Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.
No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que
embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?
Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.
Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra;
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.
Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.
Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.
http://www.youtube.com/watch?v=G6Yxu2wmIVY
Viento del pueblo (1936-7)
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
(…)Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!
Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
(…) Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.
Poemas últimos (1939-1941)
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LA GENERACIÓN DEL 27