El Ocaso de la Vida
Octubre 2012
Palabras del Predicador, hijo de David,
rey en Jerusalén.
El Predicador, además de ser sabio,
enseñó también sabiduría al pueblo;
y ponderó, investigó y compuso
muchos proverbios.
El Predicador trató de encontrar
palabras agradables, y de escribir
correctamente palabras de verdad.
Eclesiastés 12.10-11
En los versos 1-8 del libro de Eclesiastés,
capítulo 12, el Predicador nos narra en
una forma poética el ocaso de la vida
de un hombre, cuando pierde su
placer de vivir
Comienza con una exhortación a
acercarse al Creador, antes que se
pierda el sabor de la vida, el deseo de
descubrir, de saborear, de contemplar
Es el final de sus reflexiones y nos invita
a acercarnos a Aquel quien es el Señor
nuestro y quien es Todopoderoso
Yo compararía esta reflexión a un clamor
del Espíritu Santo dentro de nosotros a
romper con la rutina y el sinsabor de
una vida sin esperanza
El Espíritu llamando a nuestro espíritu
¡Despierta tu que duermes! ¡Levántate a
una nueva dimensión! Cantares 2.10-13
Jeremías 33:3 "Clama a mí, y yo te
responderé y te revelaré cosas grandes
e inaccesibles, que tú no conoces."
Si bien el paso de la niñez a la juventud es
anhelado y esperado con impaciencia, no
así el paso de la juventud a la vejez
Existe una correlación automática entre vejez
e invalidez… y viene un temor que se va
acrecentando con el paso de los años
David tenía ese temor y Dios le respondió
Sal 71.9, Sal 71.18, Sal 92.12-15 (el justo
florecerá)
Y de Abraham y de David entre otros se habla
de “buena vejez” Gen 25.8, 1 Cron 29.28
Eclesiastés 12.2-5 - En lo natural, el
Predicador nos muestra el ocaso de la vida
natural, donde los sentidos se atrofian y se
va haciendo mas difícil la vida diaria
Ojos que no ven como antes la claridad,
huesos que no sostienen, oídos que no
distinguen las voces alrededor
Dientes que por su escasez hacen regresar al
alimento suave, voz que tiembla por
endurecimiento
Sueño que por ligero que es ahora ha dejado
de ser reparador de fuerzas
Cuando se apodere de ellos el temor por
ser incapaces de enfrentar a los que
ahora tienen poder y no pueden
levantarse contra sus preceptos
Temen grandemente los cambios
impuestos por ellos y su temor es quedar
como inútiles, relegados a un estatus
inferior
Salen las canas, se arrastran los pies y el
deseo del deleite conyugal se ha vuelto
como el vapor que no se puede atrapar
Solo queda en ellos el deseo que todo acabe pronto,
que llegue pronto a ellos el toque del que les llevará
a la morada definitiva, al lugar de los que ya no son
Y mientras tanto, los que se lamentan por pago
entonarán poesías y cantos de las glorias pasadas en
vísperas de la cercanía de su final
Ahora bien, en lo espiritual podemos
entender que habla de un estado de
alejamiento del amor de Dios, de un
estado mas bien pasivo (tibio)
Apocalipsis 4.15-19
La vista espiritual o discernimiento ya no
es, asimismo el escuchar la voz de Dios
ha venido a ser como otra voz
cualquiera
¿Eres tu oh Dios quien me habla? ¿Quién
es quien me habla?
El alimento espiritual se ha vuelto suave
hasta el punto de regresar a la leche –
Hebreos 5.12-13
La fortaleza se ha perdido por falta de
oración, de alabanza y de adoración
Ya no se testifica porque hay resequedad
en la garganta espiritual
Se ha perdido el gozo y los instrumentos
musicales han quedado colgados en los
árboles a causa de la tristeza – Sal 137.1-4
Los sueños y las visiones que dan dirección a
nuestra vida espiritual no son sino simples
recuerdos
¿A dónde iré? ¿Qué he de hacer? ¿Cómo?
Ahora que no hay dirección se refugian en el
pasado de las formas antiguas y no pueden
entrar en el mover del Señor por miedo. Se
oponen por no entender.
Su deleite, si se puede así decir, está en las
glorias pasadas y en la vaga esperanza de ir a
morar con el Señor.
Ya no hay fuerza para pelear ni una batalla,
mucho menos la “buena batalla”
Eclesiastés 12.6-8 – Donde el Predicador
muestra el inminente destino de todo
hombre – la muerte.
¿Pero es esta nuestra suerte? ¿Es nuestro
destino la sepultura?
El hilo de plata representa la justificación con
que el Señor mismo nos ha afianzado a si
mismo y a su Reino
En hebreo esta palabra se traduce mejor como
cuerda (sobretodo trenzada) y viene de la
raiz “khaw-bal” – unir legalmente
El cuenco de oro es nuestra mente espiritual
Es la capacidad de retener y entender lo divino, en
específico nuestra naturaleza que es ahora espiritual y
que somos hijos de Dios.
La religión rompe este cuenco, destroza la mente de
Cristo en nosotros llevándonos de nuevo al cautiverio
de lo pasado, como a los Gálatas (Gal 3.1-3)
1 Cor 2.14-16 Tenemos la Mente del Señor
Juan 16.13-15 El Espíritu os guiará a toda la
verdad
El cántaro y la rueda del pozo son un símbolo
de nuestra retención del agua de Vida del
Señor y la capacidad de sacar esa agua para
vivificar nuestro ser
Cuando perdemos esa capacidad, no
podemos retener el gozo, ni la esperanza y
el amor se hace efímero
Isaías 12.3 Con gozo sacarás agua de los
manantiales de la salvación.
Rev 21.6 Al que tiene sed, yo le daré
gratuitamente de la fuente del agua de la
vida.
Eclesiastés 12.7 entonces volverá el polvo a la tierra como lo
que era, y el espíritu volverá a Dios que lo dio.
Mas es nuestra esperanza el renovar las fuerzas, como está
escrito en Isaías 40.29-31 “El da fuerzas al fatigado, y al
que no tiene fuerzas, aumenta el vigor.”
Sal 103.05 el que colma de bienes tus años, para que tu
juventud se renueve como el águila.
Job 33.23-26 que su carne se vuelva más tierna que en su
juventud, que regrese a los días de su vigor juvenil.
Juan 10.10 El ladrón sólo viene para robar y matar y
destruir; yo he venido para que tengan vida, y para
que la tengan en abundancia.
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Reflexiones del Predicador