En estas diapositivas, mostrare
todo lo que nos han enseñado
en sociales.
Ya que me pareció un tema
interesante.
Como mano de obra más apta se utilizó
en toda América al negro esclavo.
España fue la que menos se dedicó al
tráfico negrero, limitándose a conceder
licencias de entrada, inicialmente a los
genoveses, después a las compañías
alemanas y a los portugueses, y por
último a franceses e ingleses; éstos
obtuvieron la exclusiva en 1713 por el
"derecho de asiento", hasta que se
concedió la libertad en 1789. Aunque la
entrada de esclavos negros fue general
para todos los reinos y provincias de la
América española, su número fue mayor
en el área del Caribe y golfo de México,
tanto por razones climáticas como por el
rápido descenso de la población
indígena en estas zonas.
Los costos de la operación negrera resultaban
elevados (licencias, registros, mercancía de
trueque). Existía la obligación de armar el barco
debido a la piratería para revender ilegalmente
esclavos tomados como presa. Un patache de 30
toneladas debía llevar ocho mosquetes y dos
arcabuces, tres arrobas de pólvora y dos de plomo.
Si el barco es de 100 toneladas son obligatorias
cuatro piezas de artillería, 150 balas, 15 mosquetes,
12 picas, un quintal de plomo y pólvora. Para
amontonar el mayor número posible en las bodegas
se hacían distintos sollados de madera, donde sólo
cabían tumbados. De vez en cuando se les subía a
cubierta donde eran obligados a realizar violentos
ejercicios físicos para evitar que la inactividad
menguase demasiado el tono muscular, del que
dependía el precio de venta
El comercio de esclavos
africanos estuvo desde un
comienzo a cargo de los
portugueses, aunque
también los árabes
comerciaban esclavos
africanos hacia el Asia.
Estos eran intercambiados por
millones.
Pero la mayoría los intercambiaban por
armas (Pistolas etc.).
El padre Alonso de Sandoval relata como testigo que los negros "van de
seis en seis encadenados por argollas en los cuellos, asquerosos y
maltratados, y luego, unidos de dos en dos con argollas en los pies. Van
debajo de la cubierta, con lo que nunca ven el Sol o la Luna. No se puede
estar allí una hora sin grave riesgo de enfermedad. Comen de 24 en 24
horas una escudilla de maíz o mijo crudo y un pequeño jarro de agua.
Reciben mucho palo, mucho azote y malas palabras de la única persona
que se atreve a bajar a la bodega, el capataz". Sobre un cómputo de 29
barcos llegados a las Indias de forma consecutiva, de los 7.143 esclavos
en las lejanas costas de Africa, sólo 5.551 llegaron vivos. La travesía
duraba 50 días desde Angola a Cartagena de Indias y 40 desde Guinea.
Debido al elevado número de muertes se autorizó al principio un recargo
del 20 por ciento sobre el numero de cabezas autorizadas por la licencia,
en concepto de demasíapara pasar más tarde al 40 por ciento. En los
almacenes de destino fueron frecuentes las epidemias, incluidas las de
viruela. Los esclavos continuaban viaje con destino a minas y
plantaciones. De Veracruz a México aún quedaba un viaje de 17 días en
mula. Desde Cartagena embarcaban para Buenos Aires, Tucumán y Potosí.
La ruta a Chile era la más penosa. Comenzaba desde Portobelo a Panamá
y después de cruzar el istmo se embarcaba en Callao.
Los costos de la operación negrera resultaban
elevados (licencias, registros, mercancía de
trueque). Existía la obligación de armar el barco
debido a la piratería para revender ilegalmente
esclavos tomados como presa. Un patache de 30
toneladas debía llevar ocho mosquetes y dos
arcabuces, tres arrobas de pólvora y dos de
plomo. Si el barco es de 100 toneladas son
obligatorias cuatro piezas de artillería, 150 balas,
15 mosquetes, 12 picas, un quintal de plomo y
pólvora. Para amontonar el mayor número posible
en las bodegas se hacían distintos sollados de
madera, donde sólo cabían tumbados. De vez en
cuando se les subía a cubierta donde eran
obligados a realizar violentos ejercicios físicos
para evitar que la inactividad menguase
demasiado el tono muscular, del que dependía el
precio de venta.
La discusión que se centró sobre la
legalidad, esencialmente desde un
punto de vista cristiano, de la
encomienda fue una de las causas de
que la corona española promulgara
las Leyes Nuevas de 1542, por las que
aquélla, si bien no se suprimía,
debía quedar extinguida a la muerte
del posesor y no podían tener lugar
nuevas concesiones; no podía
obligarse a los indios a trabajos
determinados ni podían ser
reducidos a esclavitud. Mucho se ha
discutido y escrito sobre si las Leyes
Nuevas se practicaron o no. Los
autores que se inclinan por creer que
jamás fueron obedecidas citan con
frecuencia la fórmula pregonada al
comunicarlas a Benalcázar:
"Obedézcase, pero no se cumpla".
Aun en los textos de los historiadores
actuales podemos encontrar esta
dualidad.
La trata de negros se dio entre los siglos XVI y XVIII aunque en el
siglo XIX continúe basándose en el “comercio triangular” afectando
a África como una auténtica plaga desde la Antigüedad hasta la
centuria decimonónica. Tenemos la trata transahariana, oriental y
exportadora hacia los países árabes, pero la más importante es la
trata transatlántica, que exporta hacia América a través de
comerciantes europeos, y ha sido la más breve pero la más intensa.
África conocerá la esclavitud desde siglos anteriores pero la
cautividad era doméstica, sin explotación. De hecho, ya Herodoto
hablaba de comercio negrero y en el Antiguo Egipto habrá ya
esclavitud, en Cartago, Grecia y Roma; en la Edad Media con la
conquista y expansión árabe también hay trata de negros, que eran
vendidos desde Trípoli al resto del Mediterráneo. África sigue pues
padeciendo la esclavitud. El comercio llevado por empresas se dio
desde el siglo XV al XIX, sobre todo Portugal y España durante los
siglos XV y XVI; Holanda y Francia desde el siglo XVII y Gran
Bretaña durante los siglos XVII y XVIII; España participó en la trata
pero nunca contrató directamente el comercio negrero, no hay
signos de una fuerte esclavitud en España.
Inicialmente, desde que en 1441 los
portugueses capturaron por primera vez
esclavos africanos, estos eran exportados
para Portugal, España e Italia y otras partes
de Europa, aunque en pequeñas cantidades.
Después de la conquista de América, el
tráfico de esclavos no sólo aumentó
extraordinariamente, sino que se transformó
en una institución que por cerca de cuatro
siglos iría a relacionar en forma dramática a
tres continentes: Africa-América-Europa. Esta
relación es conocida como comercio o tráfico
triangular.
A nivel demográfico, el tráfico de esclavos causó estragos
en el continente africano cuyas consecuencias son sufridas
incluso en la actualidad. El éxodo forzado de millones de
personas provocó la disminución del crecimiento
vegetativo de la población africana, ya que los hombres y
mujeres en edad de procreación fueron los más vendidos.
Hay regiones que no se han recuperado de la exportación
masiva de sus habitantes, los espacios vacíos e
improductivos y la falta de mano de obra, delatan día a día
el genocidio perpetrado. Es interesante apuntar que entre
1500 y 1870 el crecimiento demográfico acusó en África un
retraso sensible con relación al de cualquier otro
continente durante el mismo período, y cuando cesó
la demanda de esclavos hacia finales del siglo XIX, el
crecimiento demográfico alcanzó entre 1900 y 1950 una de
las tasas más elevadas del mundo.
Descargar

Diapositiva 1 - FerriniBilingue7JuanPabloRamire