HIJO DE LADRÓN
DE MANUEL ROJAS
Prof. Álvaro García V.
ARGUMENTO
ANÁLISIS
“Hijo de ladrón” es ya una novela canónica.
Su protagonista, Aniceto Hevia, actúa como
matriz al permitir el ingreso de distintos
narradores que se autonomizan para
establecer cada uno de los diferentes
relatos encarnados en diversos personajes
que transitan las condiciones que propuso
el capitalismo industrial.
ANÁLISIS
La novela, en tanto sede de una pluralidad de voces, da
cuenta de un imperativo deseo de libertad, encarnado
en seres nómadas que se niegan a filiarse de manera
estable a la industria y, en cambio, prefieren vagar por
los espacios geográficos, realizando tareas ocasionales
que les permiten una mínima subsistencia pero, a la vez,
les posibilitan el desplazamiento que se convierte en un
mecanismo libertario. De algún modo, y a su manera, la
novela parece incorporar ciertos presupuestos del
pensamiento anarquista, fundado por Mijail Bakunin,
que mantuvo una doble crítica: tanto al capitalismo
como al Estado.
MONÓLOGO INTERIOR
(...)¿Cómo y por qué llegué hasta allí? Por los mismos motivos por
los que he llegado a tantas partes. Es una historia larga y, lo que es
peor, confusa. La culpa es mía: nunca he podido pensar como
pudiera hacerlo un metro, línea tras línea, centímetro tras
centímetro, hasta llegar a ciento o a mil; y mi memoria no es
mucho mejor: salta de un hecho a otro y toma a veces los que
aparecen primero, volviendo sobre sus pasos sólo cuando los otros,
más perezosos o más densos, empiezan a surgir a su vez desde el
fondo de la vida pasada. Creo que, primero o después, estuve
preso. Nada importante, por supuesto: asalto a una joyería, a una
joyería cuya existencia y situación ignoraba e ignoro aún.(...)
ANÁLISIS
Aniceto Hevia porta una historia y un doble
estigma. Es hijo de ladrón y es huérfano de
madre. La muerte de la madre marca el fin de la
familia.
La actividad ilegítima del padre lo pone en el
horizonte de la delincuencia. De esa manera se
abre un dilema conceptual que atraviesa la
novela: el determinismo; es decir, la relación
lineal entre causa y efecto.
ANÁLISIS
En general, la novela realista se había movido en ese
horizonte, especialmente en su vertiente más
melodramática; a tales causas, tales efectos. No obstante,
esa relación rígida es lo que pone en jaque “Hijo de
ladrón”. Señala que ciertas causas, si bien son importantes
y hasta decisivas, no traen necesariamente los mismos
efectos. Aniceto Hevia sortea su destino carcelario (el del
padre) en la medida que “escucha” verdaderamente a los
otros, les da espacio y lugar y se dota así de experiencia
para establecer lo que va a ser su propio destino social.
ANÁLISIS
De esa manera, “Hijo de ladrón” quebranta
el fatalismo y con sus técnicas precisas
introduce un elemento que altera el flujo
de la narración cuando incluye, bajo la
forma del fragmento, el discurso lírico. Este
discurso actúa como una tensión para dar
cuenta de la subjetividad en la que se
organiza el sujeto.
ANÁLISIS
Una serie de discursos poéticos hablan incesantemente de la
herida. Una herida simbólica y síquica que recuerda la forma
en que Freud organizó la noción de inconsciente. Es esa
herida la que permanece rezagada pero activa. Está allí
parapetada en cada uno de los sujetos como huella dolorosa
de su precoz enfrentamiento al mundo. Sólo que en la novela
de Manuel Rojas, esta herida alcanza una dimensión
eminentemente social. En la herida que atraviesa la novela,
su narrador adopta la segunda persona y, desde esa posición,
apela incluso al propio lector; a su herida, a su huella, a ese
dolor que está agazapado, palpitante, aunque no impide el
siempre complejo y alucinante acto de vivir.
ANÁLISIS
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HIJO DE LADRÓN - Profe ÁLVARO GARCÍA Lenguaje y