La Interdicción y la
Inhabilitación
La interdicción
 Es la institución jurídica, mediante la cual, a través de una sentencia judicial, se
priva a un sujeto del gobierno de su persona y de la administración de sus bienes,
en razón de la enfermedad suficientemente grave como para impedir por
completo el desarrollo de una vida jurídica normal.
 Esta decisión extrema de incapacitar a la persona adoptada por el juez, tiene
como fin exclusivo la protección del propio incapaz, ya que de otra forma, como
que carece de discernimiento, podría celebrar negocios perjudiciales a su persona,
pues evidentemente se encuentra en inferioridad de condiciones.
Clases de Interdicción
 Interdicción Judicial:
Se origina por la existencia de un defecto intelectual grave en una persona, es una
medida de protección para esas personas por que no tiene la inteligencia necesaria
para dar valor a sus actos y es preciso salvaguardar su patrimonio; su nombre
deriva de que es necesaria la intervención del juez para pronunciarla, por razón de
una sentencia declarativa por medio de la cual se priva a la persona de la
administración de sus bines.
 Interdicción Legal:
Opera como producto de una condena a presidio, la interdicción legal es
una pena accesoria que sigue necesaria al presidio, no puede imponerse
separadamente de este. Su nombre deriva de que, impuesta la condena, sin
necesidad de ningún otro requisito, el reo queda en entredicho en virtud de
la ley. Determina una incapacidad de defensa social.
 En estos casos influye el interés social de la ejecución de la pena; pero
una vez declarado entredicho al reo por ese interés, es necesario atender a
los intereses individuales del incapaz, en lo referente al manejo de su
patrimonio.
Situación en que quedan los
interdictos
 El art. 73 del C.C. dispone: serán declarados incapaces y quedarán
sujetos a curatela los mayores de edad y los menores emancipados que
por causa de enfermedad mental no tengan aptitud para cuidar de sus
personas y administrar sus bienes, así como los sordomudos que no
sepan darse a entender por escrito y de otros medios, que se hallen en las
mismas circunstancias.
Requisitos:
 Se hace necesaria la concurrencia de ciertas condiciones de forma, que se refieren al
procedimiento; el proceso judicial que culminará o no con la declaración de la interdicción. Y el
fondo que tiene que ver con la esencia de la declaración de la interdicción:
a) enfermedad mental o sordomudez: consiste en alteraciones mentales o en deficiencia
orgánicas, ya sean congénitas o adquiridas.
b) gravedad: otro requisito para la declaración de interdicción es que la enfermedad mental o la
sordomudez deben revestir el carácter de grave. La gravedad mental se determinara según el
criterio de graduación de la enfermedad mental que deberá
decidir el juez en cada caso con los elementos de convicción que tenga a la vista, primordialmente
el dictamen medico que será si se quiere decisorio.
c) habitualidad: para que proceda la declaración de interdicción, la
enfermedad mental o sordomudez debe ser permanente. Debe tenerse
en cuenta que una vez declarada esta, todos los actos que realice el
afectado serán nulos.
d) procedencia: no procederá la declaración de interdicción en los
siguientes casos; doble
incapacidad: para que una persona sea
declarada interdicta no debe estar sometida a otra incapacidad, ya que
ello seria duplicar innecesariamente la cuestión; nueva demanda:
tampoco procede declaración de interdicción cuando haya sido
rechazada una demanda interpuesta.
El procedimiento para la
declaración de la interdicción
¿Quienes pueden pedir la declaración de la interdicción?
 El art. 74 del código civil trae la enumeración, a nuestro criterio taxativo de las
persona s que pueden pedir la declaración de interdicción, que son:
 Cónyuge no separado de hecho ni divorciado. Ej.: en caso que no hubiera
separación, y el marido sufriera una enfermedad mental que requiera su
interdicción. La mujer en este caso debe estar facultada para solicitar esta
medida.
 Cónyuge inocente: puede pedirlo también el cónyuge declarado inocente
en el juicio de divorcio.
 Los parientes del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad.
 El defensor de incapaces: el Estado es el principal interesado en
procurar la defensa de las personas y el patrimonio del incapaz a través de
la institución judicial correspondiente, defensoría de pobres, ausente e
incapaces podrá pedir la declaración judicial de interdicción de una
persona
La denuncia
 El denunciante debe fundar la incapacidad alegada con el informe de un
médico especialista y, en su defecto con otros elementos de convicción.
 No puede presentarse una simple denuncia, sino que debe ir acompañada, ya
en el primer escrito de una semiplena prueba de la existencia de la incapacidad
ello puede hacerse, en primer lugar, con el informe de un medico especialista. Si
es imposible recurrir al concurso de profesionales, el juez requerirá la
participación de los médicos forenses.
Comparecencia del denunciado
ante el juez
 El juez antes de proveer, debe hacer comparecer al denunciando y
examinarlo personalmente, asistido por un facultativo especialista. Luego de la
audiencia pueden producirse dos situaciones, el rechazo de la denuncia, o
admisión en su caso, en atención a los resultados de la investigación. En el
primer caso, si al criterio del juez la denuncia fuera manifiestamente infundada
e inverosímil, puede desestimarla sin mas tramite, pero con previa audiencia
del defensor de incapaces. Antes de analizar el segundo supuesto-admisión de
la denuncia- corresponde el análisis de quienes intervienen en el juicio de
interdicción
Partes en el juicio
Son partes en el juicio en atención al interés que tienen del mismo y sus
consecuencias patrimoniales y sociales:
 El denunciante
 El denunciado
 El defensor de pobres
 El curador provisorio si es nombrado por el juez
Admisión de la denuncia
Al admitir la denuncia, el juez deberá adoptar una serie de medidas tendientes a la
prosecución del proceso, que son:
 Nombramiento de un curador provisional que conjuntamente con el defensor de
incapaces habrá de intervenir en el juicio, en caso que el juez lo estime necesario.
 Designación de un curador de bienes: cuando, a criterio del juez, fuere necesaria
la adopción de medidas cautelares urgentes.
 Examen del denunciado por especialistas: el siguiente paso que dará el juez es
disponer judicialmente que el denunciado sea examinado por uno o mas
especialistas
Apreciación de pruebas
 La prueba fundamental en el juicio será, pues el pericial, consistente en
el informe de los médicos sobre la salud mental del presunto insano. La
misma debe ser objeto de apreciación por parte del juez, existiendo los
siguientes criterios:
 El juez debe remitirse al dictamen médico.
 El juez debe considerar dos elementos; el psiquiátrico y el jurídico.
 A nuestro criterio, el juez podrá fundadamente apartarse del
dictamen pericial. De lo contrario, seria dejar la justicia y el
juzgamiento de una causa en manos del o de los peritos. Por lo que el
juzgador, al sentenciar deberá tener en cuenta, además de la prueba
pericial, otros elementos de pruebas que hayan sido arrimados al juicio.
De todos modos la pericia medica será prueba determinante.
La sentencia
El juez al dictar sentencia deberá pronunciarse en primer lugar sobre la existencia
o no de la enfermedad mental. En este último caso deberá rechazar la denuncia
sin más trámite. Si se comprobara la enfermedad mental, deberá:
 Hacer lugar a la demanda y declarar la interdicción del denunciando que se
halla de ahí en adelante incapacitado.
 Designar curador definitivo, que procurará la recuperación de la salud del
interdicto y se encargará de la administración de sus bienes.
 Por último, la Sentencia deberá ser inscripta
Curador definitivo
 Designación: el cód. civil, en su art. 266, se ocupa del nombramiento de curador
definitivo.
 Funciones: su obligación principal será cuidar que el interdicto recupere su salud y
capacidad y a tal fin aplicara las rentas de sus bienes. Si se tratare de un sordomudo,
procurara su reducación
 Curadores legítimos:
 el marido, de su esposa si no estuviesen separados
 los hijos mayores de edad del padre o madre viudos. Cuando hubiera mas de uno el
juez elegirá al mas idóneo
 el padre o la madre respecto de su hijos solteros o viudos que no tuvieran en
condiciones de ejercer la curatela
 los hermanos y tíos que podrían ser tutores
Cosa juzgada
 Desestimada la denuncia sobre enfermedad mental, no se admitirá otra contra
la misma persona, aunque sea distinto el denunciante, si no se alegaran hechos
sobrevivientes a la declaración judicial.
 El teme de la cosa juzgada reviste en esta materia especial significación dados los
inconvenientes que pueden llegar a acarrear sucesivas denuncias contra una misma
persona sobre todo si se considera que la primera de ellas ya ha sido rechazadas.
Cesación de la interdicción
 Cuando el enfermo mental recupere su salud, debe decretarse la cesación de la interdicción, y el
curador debe rendirle cuenta de sus actos y devolverle sus bienes para que este los administre. Esto,
desde luego, solo tendrá lugar mediando una nueva resolución judicial, por la cual se ordenara
asimismo la cesación de la curatela que pesa sobre el afectado.
 Pueden plantear la cesación de la interdicción los que están facultados para solicitar la
interdicción, el interdicto o su curador, quien además tiene la obligación de hacerlo. Para proceder a
dicha cesación, se requiere inmediatamente el concurso de los especialistas que deberán dictaminar
sobre la curación del enfermo.
 Del dictamen médico y de otros elementos de juicio que lleven la convicción al juez, puede
surgir que el interdicto deba ser inhabilitado, que es un grado diferente al de la interdicción, en cuyo
caso, a nuestro criterio, el juez puede disponerlo, previo levantamiento de la interdicción, debiendo
inscribirse la sentencia que recayera en el registro respectivo.
Validez de los actos realizados por los enfermos mentales y sordomudos que no
saben darse a entender
a) Actos celebrados con anterioridad a la sentencia de interdicción.
Habrá que distinguir:
1º) Si la persona aun se encuentra viva: Si una persona, que ya padecía alteración antes de
la interdicción, celebro un determinado acto jurídico, este podrá ser declarado nulo,
siempre y cuando se compruebe fehacientemente que la misma se hallaba privada de
la razón en ese momento.
De ellos se ocupa expresamente el art. 87, al prever que los actos anteriores a la
declaración de interdicción solamente podrán ser declarados nulos , si la causa de
ella era conocida en la época en que los actos fueron otorgados, respetándose los
derechos adquiridos por terceros de buena fe.
 Ocurre que de celebrarse un acto en las condiciones previstas por el art. 87,
estaría faltando el discernimiento, que es uno de los elementos indispensables para
la validez del acto conforme lo dispone el art. 277 del código que establece: “Los
actos voluntarios previstos en este código son los que ejecutados con
discernimiento, intención y libertad determinan una adquisición, modificación o
extinción de derechos. Los que no reuniesen tales requisitos no producirán por si
efecto alguno”.
 No obstante, como que no hay sentencia de interdicción de por medio, el
régimen de pruebas debe ser muy riguroso con respecto a quien alegue la
incapacidad, debiendo en su caso, respetarse los derechos adquiridos por terceros de
buena fe.
 De ahí la gran practica de la sentencia de interdicción.
2º) Si la persona que celebro el acto ha fallecido. Cuando la persona que padecía la
deficiencia a fallecido, solo podrán impugnarse sus actos entre vivos si la capacidad
resultara de los mismos actos, o estos se hayan consumado después de interponerse
la denuncia de interdicción. Esta disposición es muy acertada, y trae seguridad a las
transacciones. Si no fuera así, se estaría
siempre pendiente de una eventual
impugnación de cualquier negocio jurídico celebrado por una persona que, ya
fallecida- y precisamente por ese motivo- traería graves dificultades en cuanto a las
pruebas y facilitaría las maniobras que pudieran hacerse.
 Actos posteriores a la declaración de interdicción. La declaración de interdicción
produce el efecto de establecer -sin necesidad de prueba- que todos los actos
celebrados después de esta son nulos, puesto que los afectados por ella son
incapaces absolutos de hecho.
 El art. 278 dice: “Los actos se juzgaran ejecutados sin discernimiento:…
c) si procediesen de personas sujetas a interdicción o inhabilitación”. En
concordancia con este art. El 357 dispone: “Es nulo el acto jurídico: a) cuando
lo hubiera realizado un incapaz por falta de discernimiento”.
 Quiere decir que cualquier acto que realice un interdicto, que es un incapaz
por falta de discernimiento ya declarado en juicio, será nulo, y solamente se
requerirá demostrar que ha sido declarado incapaz, bastando para el efecto una
copia de la sentencia.
c) Actos celebrados por un interdicto que haya recobrado la razón. El articulo
358 dispone: “Es anulable el acto jurídico:… b) cuando, ejecutado por un
incapaz de hecho, este tuviese discernimiento”
 Parecería ser que este articulo se está refiriendo al tema que nos ocupa, o sea la
situación de un interdicto – cuya sentencia de interdicción, se halla debidamente
inscrita y que, por lo tanto, es un incapaz de hecho -, que se encontrara en un
momento con el uso completo de razón y, por lo tanto, con aptitud para discernir.
Esto se conocía anteriormente como intervalo lucido, que según la clásica definición
de DAGUESSEAU sería “una luz perfecta, un resplandor continuo, un día pleno y
entero que separa dos noches” Si bien la medicina moderna desecha esta
denominación y acepta más bien que solo existiría curación –temporaria o
definitiva- de la enfermedad, no se puede desconocer el hecho de que ciertas
personas en un momento dado recobran el uso de la razón, ya sea temporariamente
o en forma definitiva. Si en estas condiciones realizan un acto jurídico, el mismo
seria simplemente anulable y no nulo, por lo que la anulabilidad del acto solo podrán
instarla las personas designadas por la ley, o sea los representantes legales del
afectado.
 Pero a poco se profundice el tema y del juego de las disposiciones legales, se ve que no es
así. En efecto, por más que un interdicto recobre la razón, sus actos se juzgaran sin
discernimiento hasta tanto se levante la respectiva sentencia, en virtud de la categórica
disposición del art 278. “los actos se juzgaran ejecutados sin discernimiento:… c) si procediesen
de personas sujetas a interdicción o inhabilitación”.
 A este articulo hay que combinarlo con el 357, que dice que es nulo el acto jurídico… a)
cuando lo hubiera realizado un incapaz por falta de discernimiento”.
 De la combinación de los artículos transcritos se desprende que cualquier acto realizado por
un interdicto, haya o no recobrado la razón, es nulo, por lo que no produce efecto alguno.
d) Matrimonio. El art 143 dice: “No puede contraer matrimonio el interdicto por enfermedad
mental, ni el que por cualquier causa hubiere perdido el uso de su razón que le suma en
inconciencia, aunque sea pasajera”. Si la demanda ha sido presentada, podrá el Ministerio
Publico, a instancia de la parte autorizada para promoverla, pedir q se suspenda la celebración
del matrimonio hasta tanto se dicte sentencia definitiva (art. 144).
 Un matrimonio celebrado en esas condiciones, empero, solo seria anulable, según
la disposición contenida en el art. 183 inc. A) del código, que establece que si; al
tiempo de la celebración del matrimonio, existía ya interdicción pasada en autoridad
de cosa juzgada, o si bien la interdicción se hubiera pronunciado posteriormente,
pero existiendo la enfermedad mental en el momento del matrimonio , la
impugnación podrá ser promovida por el curador del interdicto, o por los que
hubieran podido oponerse al matrimonio.
La inhabilitación
 Nuestro Código Civil, muy adecuadamente, introduce una institución jurídica de
vasta consagración en el derecho comparado, que es la inhabilitación. Está
destinada a la protección de aquellas personas que no reúnen los recaudos para ser
declaradas interdictas, pero que se encuentran en un estado intermedio en el que sus
facultades mentales no están integras o su voluntad se encuentra debilitada por
alguna razón, ya sea física o sicofísica.
 Pensamos que ella será de gran aplicación, ya que sin necesidad de llegar al
extremo de solicitar la interdicción, hecho que como dice la exposición de
motivos del Código es doloroso y, por ello, muchas veces inhibe de escogerse
ese camino cuando se trata de un ser querido. Es evidente que el derecho busca
una vez más en este caso la protección de la persona, o de su familia, que puede
ser objeto de actitudes irresponsables por parte del afectado.
¿Quienes pueden ser sujetos de la
inhabilitación?
a)
Débiles mentales: cuando, a criterio del juez, no se reúne el requisito de la
gravedad en la enfermedad mental, necesario para la declaración de interdicción,
puede decretar la inhabilitación de la persona si considera que ello fuera
conveniente. Rige pues también para los inhabilitados el mismo criterio biológico
jurídico que para la declaración de la interdicción, es decir, que son necesarios:
1)
La enfermedad mental, en este caso no grave
2)
Su incidencia en la vida jurídica del afectado.
Se requieren, además, los otros requisitos ya apuntados para la interdicción, como ser:

Habitualidad, o sea que esta debilidad mental tenga el carácter de permanencia

Procedencia, o sea que el individuo no se halle sometido a otra incapacidad, como en el
caso de los menores que están bajo la patria potestad. Tampoco procederá la inhabilitación
cuando una demanda igual ya ha sido rechazada, salvo que se aleguen hechos
sobrevivientes a la declaración judicial.
b)
Los ciegos: son las personas que ni pueden ver. La ceguera puede ser congénita o
adquirida. Puede ocurrir que esta situación incida de manera tal en estas personas que no
puedan dirigirse a sí mismas o disponer de sus bienes, sobre todo cuando su ceguera es
congénita. Hay que pensar que todos los actos son escritos y, al no poder leer se está sujeto a
afirmar cualquier cosa, con los peligros que ello entraña Es, pues, a nuestro criterio,
sumamente acertada la disposición del código que somete a inhabilitación a estas personas y,
pensamos que, según los casos, podría llegarse a la interdicción, como situación de hecho que
debe ser apreciada por el juez si la persona por causa de su ceguera se encuentra imposibilitada
absolutamente para desarrollar su vida jurídica.
c)
Debilidad senil: el ser humano con la edad va perdiendo fuerzas físicas y mentales. A
veces, por falta de suficiente irrigación; el cerebro se va debilitando y, por consiguiente, el
sujeto no puede llevar una vida normal. Es más, comete actos pueriles en algunos casos y,
pueden caer en manos de personas inescrupulosas que, aprovechándose de esta situación
consigan de él lo que no hubieran podido en situaciones normales. Por algo ha dicho
SENECA que la vejez es una nueva infancia.
d)
Abuso habitual de bebidas alcohólicas o de estupefacientes: las personas que
hacen un hábito del consumo de las bebidas alcohólicas o de los estupefacientes, también
pueden ser inhabilitadas cuando ello produce un deterioro en la personalidad que les impide
el ejercicio de una vida normal.
e)
Otros impedimentos sicofísicos: al aparecer el código ha querido también proteger a
aquellas personas que padecen de una disminución en sus facultades por razón de alguna
causa física que influya directamente en su voluntad. Por ejemplo, alguien que sufrió un
accidente y como consecuencia de el, por razones de las lesiones sufridas, vea disminuida su
capacidad volitiva, poniendo en peligro su normal desenvolvimiento como persona.
Situación jurídica de los
inhabilitados:
A)
En cuanto a la administración y disposición de sus bienes: nuestro código establece en
forma expresa, en su art 90, cuales actos no puede realizar el inhabilitado por si sin la
correspondiente autorización del curador, el cual es nombrado por el juez, siguiendo el mismo
procedimiento que el establecido para la interdicción.
 No podrá disponer de sus bienes no gravarlos, estar en juicio, celebrar transacciones, recibir
pagos, recibir o dar dinero en préstamo, ni realizar acto alguno que no sea de simple administración.
 Los actos de administración son aquellos destinados a la conservación de la cosa. Al respecto
MESSINEO dice que actos de administración ordinaria son los dirigidos al goce, a la conservación o
, a lo mas, al mejoramiento de los bienes, sin comprometer su naturaleza de bienes-capital, por lo que
con esos actos el titular de los bienes ( o su representante ) produce, emplea o, consume el crédito
del capital, no el capital como tal.
 Así un inhabilitado, propietario de un inmueble requieren algún gasto para
su conservación, como ser la pintura del mismo o la reparación de goteras,
también podrá efectuarlo por si, sin necesidad del concurso de su curador. Pero
si quiere hipotecarlo, aunque sea para efectuar mejoras que aumenten el valor
de la cosa, ya requerirá la presencia del curador para la pertinente autorización.
 En el art 278 establece “los actos se juzgaran ejecutados sin
discernimiento…c) si procediesen de personas sujetas a interdicción o
inhabilitación, salvo los casos previstos por este código. Es inconcebible esta
disposición legal, puesta que el inhabilitado es quien siempre realiza el acto,
para el cual solo requiere de la mera asistencia del curador; ello presupone
siempre que la persona tiene cierta aptitud para discernir. Además, como se
verá, el inhabilitado puede perfectamente realizar actos extra patrimoniales.
B)
En cuanto a los actos extras patrimoniales: el inhabilitado tiene disminuida su
capacidad en el campo de los derechos patrimoniales, no así en el de los extra patrimoniales, ya
que el art 90 nada dice de ellos.
 Como no puede hacerse una interpretación extensiva, sin o restrictiva por tratarse de una
situación de excepción, no cabe otra interpretación que admitir la posibilidad de la realización
de estos actos. Así, pues, podrá contraer matrimonio, reconocer hijos, etc.… sin la asistencia de
su curador.
 Sin embargo, en cuanto al régimen patrimonial del matrimonio, pensamos que debe haber
solución distinta, ya que en el existen actos de administración y disposición. En ese caso
consideramos inexcusable la participación del curador para prestar asistencia en los actos de
disposición, siempre entendiendo que esta función esta para complementar la voluntad del
inhabilitado.
 En los casos de conflictos de intereses entre el curador y el asistido, debe estarse al principio
general para estos casos y, por consiguiente, nombrarse un curador especial
¿Qué ocurre cuando el curador
niega su autorización para un
acto?
 Ante esta situación no debe pensarse que el inhabilitado está totalmente
entregado al arbitrio de su curador. Si este lo negara, sin razón aparente alguna, la
correspondiente autorización para que celebre un acto jurídico determinado, el
juez la venia supletoria. Ante esta circunstancia, el juez correrá vista al curador
para que exprese los motivos de su posición y dará intervención al defensor de
incapaces. La resolución que recaiga será apelable. El tramite a nuestro entender,
debe ser sumario, por las característica del juicio. Ordinarizarlo podría acarrear
perjuicios irreparables por la demora que s propia de esta clase de juicios.
FIN
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