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hombría.docx
• Murió Omayra pero nació Consuelo
• Desde donde existió Armero. A las diez y cinco minutos de
la mañana de este sábado desgraciado murió la pequeña
Omayra Sánchez, de doce años, la niña que se hallaba
atrapada, pero dos horas después, a medio kilómetro de
su cadáver, nació Consuelo, cuando una señora incrustada
en el barro, dio a luz a una niña. (…)
• “Fue una niña”, dijo el médico. “Y está viva pero puede
morirse si no la sacamos ya de aquí”, agregó. “Que se
llame Esperanza” gritaron unos. “No, Consuelo”,
respondieron otros en coro. “Consuelo”, dijo la madre,
con palabras que salían por entre el fango que estaba en
su boca. “!Consuelo!”, gritamos todos.
• LA NIÑA QUE AGONIZA EN EL FANGO . Germán Santamaría
• 2. COMO LE SACAMOS 300 DOLARES A UNA PUERCA
EN BEVERLY HILLS
• (…) Pero cuando llegué allí, la mujer de de la pasta se
negó a darme más de 300 dólares en efectivo. No tenía
ni idea de quién era yo, dijo, y yo, por entonces, sudaba
ya muchísimo. Tengo la sangre demasiado espesa para
California: nunca he sido capaz de explicarme bien en
este clima. Al menos, cuando sudo a mares… y tengo
los ojos inyectados en sangre y me tiemblan las manos.
Así que cogí los 300 dólares y me largué. Mi abogado
estaba esperándome en el bar de la esquina.
—Con esto no hacemos nada —dijo —, a menos que
tengamos crédito ilimitado.
( Miedo y asco en las Vegas. Hunter S. Thompson )
• “El problema número uno del Congo son las
violaciones”, dice el doctor Tharcisse. “Matan a más
mujeres que el cólera, la fiebre amarilla y la malaria.
Cada bando, facción, grupo rebelde, incluido el
Ejército, donde encuentra una mujer procedente del
enemigo, la viola. Mejor dicho, la violan. Dos, cinco,
diez, los que sean. Aquí, el sexo no tiene nada que ver
con el placer, sólo con el odio. Es una manera de
humillar y desmoralizar al adversario. Aunque hay a
veces violaciones de niños, el 99% de las víctimas de
abuso sexual son mujeres. A los niños prefieren
raptarlos para enseñarles a matar. Hay muchos miles
de niños soldado por todo el Congo”
• Viaje al corazón de las tinieblas
• Mario Vargas Llosa
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El Coronel elogia mi puntualidad.
—Es puntual como los alemanes –dice.
—O como los ingleses.
El Coronel tiene apellido alemán. Es un hombre
corpulento, canoso, de cara ancha, tostada.
• —He leído sus cosas –propone–. Lo felicito.
• Esa mujer
• Rodolfo Walsh
• “A matar o morir”, dice confiado. Antes de dar el
primer paso, El Faraón se persigna.“Todos ordenaditos
y en fila van entrando que la lucha es adentro, chicos”,
advierte el patovica a la manada de bajitos que pugna
por entrar a la grabación del programa Guerreros del
ring, en un boliche del conurbano bonaerense. Los
pibes no deben tener más de ocho años pero ya saben
lo que es pelear, aunque sea por conseguir el lugar más
cercano al cuadrilátero donde batallarán los
gladiadores. “Al nieto me lo traje para que sepa lo que
son los héroes de carne y hueso. Que vea que la lucha
es sana, sin violencia”, dice un abuelo antes de que El
Duende haga su aparición triunfal en la arena,
lanzando caramelos y besos hacia las tribunas y
luciendo su estirpe de estatua de jardín.
• En la lona. Nicolas G. Recoaro
Allá por los ’50, Roland Barthes decía que la virtud del
catch radicaba en ser un espectáculo excesivo que
resguardaba un énfasis semejante al que tenían los
teatros antiguos. Cómo refutar la idea que Barthes
postulaba en sus Mitologías, si en esa bolsa
pantagruélica que cobija el universo que llegó a estos
pagos con el nombre de catch as catch can se
enfrentan en combates desiguales el deporte y el show
business; la batalla primal del bien contra el mal y el
glamour mediatizado; la transpiración del gimnasio y la
sutil interpretación actoral; los millones que mueven
las troupes norteamericanas frente al ring destartalado
de un boliche del conurbano bonaerense; el recuerdo
nostálgico de los héroes de la infancia y el presente
inverosímil de banales culturistas que parecen sacados
de un videogame.
En la lona. Nicolas G. Recoaro
• Mi burro, mañoso burro, se conocía el camino de
memoria pero fingía resabio y se resistía a
meterse por allí. De haberle hecho caso a su
intuición campesina hubiera podido evitar esa
sensación de que nos seguían de cerca. Me sentía
observado en todo momento. Apuré mi burro al
mejor estilo costeño, halándole los pelitos del
anca a la altura del espinazo, hasta alcanzar lo
que para mí era el salón García Márquez de la
biblioteca de La Gloria y preguntarle en voz muy
baja
–¿Nos siguen?
• Los burros más sabios del mundo. Cristian
Valencia
• Durante dos minutos eternos el temblor tiró botellas,
libros y la televisión. El edificio se cimbró y pude oír las
grietas en las paredes. Pensé que nos desplomaríamos.
Alguien gritó el nombre de su pareja ausente y buscó
una mano invisible en los pliegues de la sábana. Otros
hablaron a sus casas para contar segundo a segundo lo
que estaba pasando. Imaginé el dolor que causaría esa
noticia, pero también que mi familia dormía, con
felicidad merecida. Me iba del mundo en una cama
que no era la mía, pero ellos estaban a salvo. La
angustia y la calma me parecieron lo mismo. Algo cayó
del techo y sentí en la boca un regusto acre. Era polvo,
el sabor de la muerte.
• El sabor de la muerte. Juan Villoro
• “Hijueputa vida, no puede ser que esta niña se
vaya a morir porque en este país no sean
capaces de haberle traído en 2 días una
motobomba”, pensó el cronista cuando se alejó
de ella, y Omayra se quedó allí sola, ahora
ayudada por un neumático para que no se
hundiera en el charco.
• Sola en la noche que venía, sola entre tantos
muertos, sola sobre los escombros de su ciudad,
sola abandonada por hombres y por Jesús y por
Marx... por todos abandonada…
• LA NIÑA QUE AGONIZA EN EL FANGO
• Germán Santamaría
• Mientras el mundo de hoy está conmocionado
con el anuncio del súper Airbús A3000 que
transportará hasta novecientos pasajeros, en
La Gloria y El Difícil la conmoción, la risa, el
asombro, la fantasía y el delirio están
fuertemente ligados al biblioburro de Soriano,
porque la tecnología más avanzada que existe
en aquellos parajes es una calculadora.
Soriano es un hombre calmado que ignora su
heroísmo como todo héroe que se respete.
• Los burros más sabios del mundo. Cristian
Valencia
• A toda persona emocionalmente sana la
horroriza la guerra. Y hay gente que asume que
los reporteros que vamos a cubrir conflictos
tenemos algún problema grave, como pasión por
la sangre o adicción a la adrenalina. Lo cual
puede ser cierto en algún caso, pero la mayoría
estamos casi tan espantados como cualquiera
ante la violencia generalizada. Digo casi porque, a
fin de cuentas, nos resulta necesario desarrollar
cierta tolerancia ante lo inaceptable (la muerte, el
peligro) para poder realizar nuestro trabajo.
• Guerras: víctimas y victimismo, por Témoris
Grecko
• Tomé el taxi en el centro, a las nueve de la
noche.Una excesiva confianza, sin duda un
lastre de mi formación rural, ajena a las
paranoias, no me permitió ver aquello como
una imprudencia.
• (…)
• Lo primero que hizo el que se acomodó a mi
izquierda fue pegarme un bofetón, que
todavía me arde, en el centro de la cara. El
otro me sujetó las manos y me ordenó que me
escurriera en el asiento. La víctima del paseo
Alberto Salcedo Ramos
• Cree llamarse Giselle Campoalegre. Cree tener cuarenta y
cuatro, y ser bogotana. Y cree, también, que sobrevivió a un
accidente aéreo pero no sabe a cuál. Todo eso dice que
cree, y está convencida de que algo ha de ser cierto. Sus
compañeros de camino le dicen La siempreviva. De camino,
digo yo, para nombrar esa horda de miserables que
deambulan por la ciudad con la casa al hombro como
cangrejos ermitaños. Mientras me cuenta El Cuento,
sentados en un andén del centro de la ciudad, al menos
cinco indigentes más se han arrimado a escucharla. (…)
• Una escuela literaria debería usar la infalible técnica
narrativa de Giselle para enseñar a nóveles narradores. Y si
así fuere, supongo que alguno de los relatos sería más o
menos así:
• El eterno vuelo de Giselle . Cristian Valencia
• http://www.teledocumentales.com/gonzothe-life-and-work-of-dr-hunter-s-thompsonsubtitulado/
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*Una crónica lograda es literatura bajo presión