Las orugas del vestido
Director Ejecutivo de ANSES
Diego Bossio
Directora General Ejecutiva del Programa Conectar Igualdad
Silvina Gvirtz
Coordinadora General del Plan Escuelas de Innovación
Romina Campopiano
Este documento ha sido producido desde la Dirección de Comunicación y Contenidos del PROGRAMA CONECTAR IGUALDAD en el
marco del Plan Escuelas de Innovación, por el siguiente equipo:
Equipo del área de Ciencias Naturales
Coordinador
María Joselevich
Integrantes
Diego Caraballo
Graciela Cucci
Verónica Fantini
Cecilia Ferrante
Augusto Graieb
Valeria Hurovich
Elisa Schneider
Santiago Vasconcelos
Luciana Lucchina
Alejandra González
Luciano Iribarren
Martín Prieto
El presente documento se puede reproducir total o parcialmente sin autorización previa del Comité Ejecutivo del PROGRAMA siempre que se
indique la fuente y no se haga un uso del mismo que se desvíe de los fines educativos para los cuales fue concebido. Las áreas técnicas y
operativas a cargo de la ejecución del PROGRAMA son responsables de la producción, diseño y selección de los contenidos.
Nuestro protagonista es un criador
de orugas de la seda, llamado
Habriko Kimonos que vivía, junto al
resto de su numerosa familia, en
una de las tantas islitas del
archipiélago de Japón.
Criar estas orugas no es un trabajo
sencillo...la cuestión consiste, en
pocas palabras, en aprovechar que
cuando crecen, ellas mismas se tejen
a su alrededor un capullo que las
protege, que es como una mini bolsa
de dormir. Este capullo es...
¡adivinaste! de seda. Entonces lo que
Habriko hacía era alimentar a sus
orugas, y dejar pacientemente que
crecieran y “tejieran” sus capullos.
Pero la cosa no termina ahí…dentro
del capullo las orugas siguen
creciendo, hasta que un buen día
asoman la cabeza y salen del
capullo, como si volvieran a nacer…
pero esta vez ya no como orugas,
¡sino como mariposas!
En el siguiente videíto pueden ver el
ciclo de vida de Bombyx mori, como
llaman los biólogos a esta especie de
mariposa.
Para obtener la seda, Habriko
“cosechaba” los capullos, y los
desenrollaba usando agua caliente
para ablandarlos. Si también
quieren ver cómo, pueden abrir el
próximo videíto...
De todas las prendas que hacía, el
orgullo de Habriko eran sin duda sus
finísimos calzoncillos de seda. Y es
que los de nuestro amigo no son
unos calzoncillos cualesquiera, sino
que tienen un delicado color
amarillo que es casi exactamente
igual al color de su piel.
Todo el pueblo le ha escuchado
contar, riéndose hasta que se le
achinaban los ojos, que sus
calzoncillos eran tan suaves y tan
parecidos a su propia piel que más
de una vez, mientras se bañaba en
el río, las viejas que allí lavaban la
ropa, le habían gritado ¡Sínkulo! (un
vocablo para el que no hemos
podido encontrar una traducción).
Pero esa es otra historia…
Un buen día, aprovechando un
largo viaje que Habriko realizaba
junto a su hija, la niña le hizo un
pedido muy especial…
Cada criador mantenía las orugas
que había heredado de su familia con
sumo cuidado, cruzándolas entre
ellas exclusivamente, porque sabían
que así se mantenían puras. Como se
estarán imaginando, eran orugas “de
raza”.
Respondiendo al pedido de
Habriko, semanas mediante, un
comerciante trajo un lote de 30
orugas macho seleccionadas por
le Raphael, que producían seda
blanca.
Habriko las recibió con un profundo
entusiasmo. Como sabía que 30
orugas no producirían la cantidad
de seda necesaria para hacer un
vestido, se puso manos a la obra:
crió las orugas hasta que se
convirtieron en mariposas adultas.
Como eran todos machos, él
proporcionó hembras de su raza
para hacer los cruzamientos.
¿Por qué creen que este celoso
criador sólo le envió orugas
macho a Habriko?
Le Raphael, y su singular ayudante, Casimiro
Al cabo de un tiempo, de los huevos
eclosionaron muchísimas orugas
que comenzaron a alimentarse
vorazmente de las hojas de morera
que Habriko les proporcionó. Unas
1000 orugas crecieron hasta que
comenzaron a tejer sus capullos,
momento de máxima expectativa
para Habriko, porque estaba
interesado en obtener la preciada
seda blanca.
En las rondas de apareamiento, las
hembras (que habían producido
seda amarilla) fueron fecundadas
por machos (que habían
producido seda blanca), y
posteriormente pusieron entre 400
y 500 huevos cada una.
Ahora…
¡A trabajar!
Abran en otra
netbook el archivo
Tabla orugas.xlsx
Decepcionado, y en un ataque de
ira, Habriko decidió deshacerse de
todas las mariposas que resultaron
del cruzamiento de las suyas con las
del francés. Habriko usó las
mariposas como alimento de un
lagarto que tenía en el fondo de su
casa.
Volvió a encargar orugas a le
Raphael, que ésta vez envió 30
hembras.
Habriko repitió el procedimiento:
crió las orugas (de seda blanca)
hasta que se convirtieron en
mariposas hembras y las cruzó con
machos de su raza (de seda
amarilla). Los huevos puestos por
las hembras eclosionaron, dando
origen a unas 1000 orugas que
luego de alimentarse produjeron
sus capullos.
volvemos a
Tabla orugas.xlsx
para seguir
trabajando
Raza
Habriko
X
X
Parentales
X
F1: Filial 1
Generación F1 homogénea (todos amarillos)
El color de la seda no se mezcla
El color amarillo es dominante respecto del blanco que es recesivo
Raza
le Raphael
Habriko estaba enfurecido, no
entendía por qué todas las orugas que
provenían de cruzar sus mariposas con
las del francés producían seda tan
amarilla como las suyas puras. Volvió a
tomar la decisión de deshacerse de
todas las mariposas provenientes de
este cruzamiento, y ésta vez le encargó
a su sobrino, Takakoma, que las usara
para alimentar al lagarto.
Takakoma se encargó de alimentar
al lagarto con casi todas las
mariposas, pero decidió conservar
unas 40 en su casa, 20 machos y 20
hembras. Armó en total 20 parejas y
las puso en cajas distintas. Las
mariposas se aparearon, las
hembras pusieron huevos y dieron
lugar a un montón de orugas que
Takakoma alimentó hasta que éstas
formaron sus capullos.
Un buen día, Habriko pasó a visitar a
Takakoma por su casa y casi se le
salen los ojos de la cara cuando
descubrió que en cada caja entre
muchos capullos amarillos ¡su
sobrino tenía capullos de seda
blancos!
En un ataque de ira, de esos que
eran frecuentes en la vida de
Habriko toda vez que algo andaba
mal con sus orugas, le pidió
explicaciones a Takakoma. El sobrino
simplemente le relató lo que había
hecho, criarlas como su tío le había
enseñado. Ambos quedaron
atónitos frente a la aparición de
capullos blancos en esta segunda
generación...
Antes…
Raza de Habriko
X
Raza de le Raphael
F1
Generación F1 homogénea (todos amarillos)
Ahora…
X
F1
F2: Filial 2
F2
F1
F2
F2
F2
Completen el color de
seda que encontró
Takakoma en este
cruzamiento
(Hagan click acá)
Vayamos nuevamente a
Tabla orugas.xlsx,
para seguir trabajando…
Gregor Mendel (1822 –1884) , monje agustino, nacido en
Heinzendorf, Austria (hoy República Checa).
Realizó experimentos para estudiar los mecanismos de la
herencia, utilizando el guisante común (la planta que produce
arvejas).
Efectuó cruzamientos entre distintas variedades con diferentes
características.
Sus experimentos
le permitieron
enunciar 3 leyes
sobre la
herencia…
Las leyes científicas describen regularidades que se dan en la naturaleza, pero no
buscan explicar las causas de un fenómeno
Primera Ley de Mendel (o ley de uniformidad)
Parentales
Cuando se cruzan dos líneas puras que difieren en alguna característica,
en la primera generación (F1) todos los miembros de la progenie muestran
solamente una de las dos características alternativas.
La otra característica no se observa en ningún miembro de la progenie.
X
Orugas de
Habriko
Orugas de le
Raphael
F1
Generación F1 homogénea
(todos amarillos)
En el archivo de excel (fila 68) señalen coincidencias y
diferencias entre la primera regla elaborada entre
todos y la ley de uniformidad
Segunda Ley de Mendel (o Ley de segregación de los caracteres en la
segunda filial)
Cuando se cruzan individuos de la primera generación filial (F1) entre sí,
producen una segunda generación filial (F2) en la que reaparece la
característica que había desaparecido en la primera generación.
Parentales
X
Línea pura
de Habriko
Línea pura de
le Raphael
F1
Generación F1 homogénea (todos amarillos)
F1
F2
X
La segunda regla que ustedes elaboraron ¿es
coherente con la segunda ley de Mendel? ¿Por
qué?
Escriban su respuesta en el archivo de excel (fila 77)
Pero… ¿cómo
terminó esta
historia?
Ahora Habriko tenía orugas que
producían seda blanca. Pero los
capullos de unas pocas decenas de
orugas no serían suficientes para
hacer un vestido de novia entero, así
que se dispuso a hacer nuevos
cruzamientos.
Habriko halló que al cruzar
mariposas que habían producido
seda blanca, entre sí, obtenía
únicamente orugas productoras de
seda blanca.
Y así fue como luego de muchos
meses de trabajo y varias rondas de
cruzamientos, Habriko consiguió
obtener suficiente seda para
confeccionar el vestido de su hija.
Los años pasaron, ella se enamoró
de un fotógrafo con quien decidió
contraer matrimonio, y el resto es la
historia que se imaginan: la modista,
el peinado, los apurones de último
momento, la música del DJ (con
karaoke, claro), la torta, los suegros,
hasta una carroza, y por supuesto…
¡El vestido!
Y en una entrada suave como la
seda, los novios llegaron al lugar de
la ceremonia, expresaron sus votos,
comieron tortas y se regocijaron de
felicidad.
Y así, en un festejo emotivo
concluye esta bella historia de
amor, de locura y de seda.
Todos bailaron y tuvieron mucho
que festejar. Habriko, Takakoma, los
novios, familiares y amigos, y hasta
Le Raphael, que fue desde Francia
especialmente, porque no se perdía
ninguna.
Habriko estaba, como dice otro
vocablo al que no le encontramos
traducción: chocho.
Fin
[email protected]
(correo electrónico)
https://escuelasdeinnovacion.conectarigualdad.gob.ar/
(Aula Virtual)
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Relato - Escuelas de Innovación