Fenómeno creciente
FANTASMAS
Los fantasmas (del griego φάντασμα, "aparición"), en
el Folclore de muchas culturas, son
supuestos espiritus o almas desencarnadas de seres
muertos (más raramente aún vivos) que se manifiestan
entre los vivos de forma perceptible (por ejemplo,
tomando una apariencia visible, produciendo sonidos o
aromas o desplazando objetos —portergeist—),
principalmente en lugares que frecuentaban en vida, o en
asociación con sus personas cercanas. Constituye uno de
los tipos más conocidos de Superstición.
Algunas ceremonias, como por ejemplo los exorcismos, se atribuyen el poder de alejarlos durante
un tiempo o definitivamente.
Los estudiosos del fenómeno afirman que existen también fantasmas de personas vivas
(bilocación, doppelganger, fetch...) y documentan también la aparición de fantasmas de animales
(por ejemplo el Perro negro, el Dip, laPesanta o el Cadejo, entre otros), barcos, trenes, aviones,
casas y pueblos fantasmas e incluso objetos fantasmas, como lostsukumogami japoneses o los
domésticos de parasoles (karakasa) y linternas (chōchinobake).
Pueden aparecerse solos, lo que es lo más corriente, o formando grupos, incluso numerosos. Su
manifestación en algunos casos es anuncio o aviso de algo positivo o funesto por ocurrir. También
los hay de carne y hueso: en 1937 la folclorista estadounidense Zora Neale Hurston escuchó
en Haití el caso de Felicia Félix-Mentor, fallecida y enterrada en 1907 y viva aún treinta años
después comozombi semiconsciente a causa del habitual uso en el animismo vudú de dosis
semiletales de drogas/veneno como tetrodotoxina,estramonio o datura que provocan
por anoxia parálisis temporal y locura permanente. Otras alucinaciones visuales o auditivas
provocadas por enfermedades como la esquizofrenia o por las drogas (flash recurrentes de LSD,
por ejemplo), o bien las falsas resurrecciones espontáneas causadas por enfermedades como
la rabia, la catalepsia etcétera pueden haber originado asimismoleyendas de
aparecidos, revenants, vampiros y no muertos en personas predispuestas por prejuicios
cognitivos y tradiciones culturales propicias. Por otro lado, partes del cuerpo humano
desaparecidas, amputadas o cercenadas pueden ser percibidas por el cerebrocomo miembrosfantasma. Para los espiritistas, un fantasma también podría ser un espíritu atrapado en nuestro
mundo por medio de invocaciones, brujería o promesas (almas en pena).
Quienes dicen haberlos visto los describen como siluetas o sombras
monocromas, por lo general oscuras o blanquecinas, más bien
difuminadas, nebulosas o antropomórficas, de carácter inmaterial y
trasparentes, que flotan y pueden no estar completas o no tener
rasgos definidos ni rostro; pero también y más raramente aparecen
opacos, de cuerpo entero y con apariencia humana normal. Algunos
parapsicólogos afirman que cuando se mueven adoptan la apariencia
de esferas de luz u orbes, que supuestamente han sido filmados
saliendo o entrando a través de paredes; en realidad, podría tratarse
de rods, artefactos, motas de polvo, insectos o ilusiones
ópticas producidas por pareidolia, apofenia o cualquier otro prejuicio
cognitivo.
Según algunos parapsicólogos, la aparición del fantasma no suele sobrepasar unos pocos
segundos, raramente llega al minuto; cuando ocurre, se supone que la temperatura baja
sensiblemente; pueden acompañarlos aromas penetrantes, golpes, ruidos (generalmente pasos),
música o voces que pueden grabarse magnetofónicamente (los llamados fenómenos electrónicos
de voz, mal llamados psicofonías), aunque cada uno de estos fenómenos puede darse también
separada y aisladamente. Su aparición supuestamente provoca a veces en los seres humanos
decaimiento, opresión o cefaleas; en los lugares y en el momento de su manifestación estos
parapsicólogos dicen haber medido una carga electromagnética inusual. 1 Se afirma también que
en los lugares que frecuentan los fantasmas a menudo se descargan las baterías de los aparatos
eléctricos destinados a captarlos o se apagan las luces, lo que se debería a que los fantasmas
manipulan (absorben, y menos frecuentemente expulsan) una cierta energía cinética (en forma de
movimientos de objetos, frío o calor) o electromagnética, o están relacionados de algún otro
modo con distorsiones en las mismas; en este sentido, algunos experimentos, como los diseñados
por el doctor Michael Persinger, han logrado reproducir fantasmas (o más
bien tulpas o ideoplastias) por medio de leves corrientes electromagnéticas sobre el lóbulo
temporal del cerebro y han intentado relacionarlos con entornos geológicos concretos de
materiales transductores y fenómenos como la piezoelectricidad. Con fundamento en estas
investigaciones, algunos mecanismos tecnológicos han sido diseñados para transformar estas
distorsiones electromagnéticas en sonido, con la sorpresa de que se reproduce un lenguaje
humano coherente y consciente, que responde a preguntas. Aseguran también que es un hecho
muy frecuente y previo a su aparición un cambio físico o psíquico en el entorno en que se
manifiesta; el más corriente son obras de reforma de una casa antigua, un nuevo habitante en la
misma, etcétera. Si se trata de un cambio anímico, suele ser un hecho emotivo y/o trágico: el
fallecimiento reciente de un familiar o el nacimiento de un familiar, un cambio hormonal
(adolescencia, climaterio, menopausia), algo en todo caso emocionalmente significativo. Se trata
de las llamadas apariciones críticas. A veces concurren ambos hechos.
Como las leyendas etiológicas, los fantasmas se creen ligados a un lugar. Se
afirma que algunas veces han sido vistos y grabados traspasando muros
sólidos, y que algunos pueden mover o transportar objetos de leve peso,
pero siempre por poco tiempo. Supuestamente, obedecen a las leyes de la
perspectiva según el punto del espacio desde el que se los contempla;
muchos parecen sólidos y opacos, por lo que pueden ser filmados, se reflejan
en los espejos y producen ruidos sincronizados con sus movimientos (pasos,
etc). Generalmente dan la impresión de ser tan reales como las personas
vivas, aunque sólo durante un periodo de tiempo muy breve.
Ciertas personas, los llamados clarividentes, médiums, ashanes o chamanes,
dicen observarlos con frecuencia o poder comunicarse con ellos; asimismo
prácticas conocidas como lacanalización mediúmnica y
la necromancia o nigromancia aseguran poder hacer que los muertos se
encarnen otra vez brevemente. Según qué tradición, los fantasmas aparecen con
distinto atavío, más o menos relacionado con su muerte (el clásico de la
literatura occidental es el sudario o sábana mortuoria); el momento difiere,
aunque por lo común es a la puesta de sol, a medianoche, en luna llena, a una
hora fija o en una fecha determinada, por lo general la de su muerte, o de noche;
sin embargo hay también apariciones poco puntuales que "se manifiestan" de
forma imprevista e imprevisible en cualquier poto, incluso a mediodía. Los
parapsicólogos los clasifican en residuales y conscientes; los residuales repiten
siempre lo mismo, se aparecen periódicamente y parecen ajenos a quienes los
ven, pero su actitud no es comunicativa ni necesitan la presencia de seres
humanos para manifestarse, por lo que ha veces han sido grabados por cámaras
de vigilancia sin presencia humana alguna; los conscientes poseen actitud
comunicativa y pueden interactuar con los vivos, pero lo corriente es que
terminen siendo esquivos y huidizos, ya que su manifestación visible es siempre
discontinua y nunca se prolonga largo tiempo; podría decirse que tienen más
miedo o angustia ante los seres vivos que estos ante ellos; solo unos pocos son
abiertamente benéficos, malignos u hostiles, la mayoría son indiferentes.
Origen
La creencia en aparecidos (muertos que vuelven a aparecer para encomendar
alguna misión) o revenants (lo mismo, en francés),
espectros, ánimas del Purgatorio, almas en pena, o fantasmas es muy propia de
la naturaleza humana, tanto que tiene visos de ser o constituir
un meme antropológico abstracto que pervive, como otros tipos de superstición,
a través de numerosos factoides concretos. Ha generado y genera una amplia
literatura (novela gótica o de terror), inspira la cinematografía y el teatro y ha
creado innumerablesleyendas y mitos, si es que estos, inversamente, no han
creado este bulo; la ciencia considera creer en fantasmas un tipo
desuperstición muy asentado en la psicología del ser humano, porque se
alimenta de la necesidad de vida eterna, como la religión, y sublima
una muerte inconciencia pervive más allá del fin de la misma. Estudios recientes
indican que muchos occidentales creen en fantasmas; en sociedades donde la
religión tiene mucho predicamento, como los Estados Unidos, una encuesta
demostró que el 32% de sus habitantes cree en fantasmas y en la vida luego de
la muerte o más allá, siempre en forma paralela a la religión o de forma menos
regulada por un sistema escatológico como han hecho las religiones más
frecuentes, que se aprovechan de este meme antropológico para crear
estructuras económico-culturales de creencias.
aceptable y aborrecible por medio del acto apotropaico de creer que la
Desde antiguo la mitología, la religión y otras manifestaciones
de folklore o literatura han creído, o pretendido creer, en la existencia de
entidades sobrenaturales, manifestaciones vitales o númenes más o menos
inmmateriales de varios tipos:
1. Abstractos, más o menos alegóricos, como Dios.
2. Naturales o no humanos: inanimados sin movimiento o cosas, e
inanimados con movimiento o semovientes, como el aire, el agua, el fuego,
las plantas, los astros.
3. Naturales animados: animales o animalizados.
4. Antropomórficos.
5. Humanos.
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