TRASTORNO POR DEFICIT
DE ATENCION
E HIPERACTIVIDAD
CRITERIOS DE
DIAGNOSTICO.
El niño presta poca atención a
los detalles o comete
equivocaciones por negligencia
en la escuela, el trabajo o ambos
lugares.
Muestra a menudo
dificultad para mantener
la atención en tareas
o juegos.
A menudo parece que
no escucha cuando se
le habla directamente.
Con frecuencia no sigue
por completo y no acaba
los trabajos que se le dan,
tareas o deberes del lugar
del trabajo y no debido a
una conducta de oposición
o a una no comprensión de
las instrucciones.
Muestra a menudo
dificultad para organizar
sus tareas y actividades.
Con frecuencia es reacio,
muestra disgusto o evita
participar en tareas que
exijan un esfuerzo mental
mantenido, por ejemplo
las tareas de la escuela o
deberes de la casa.
Pierde a menudo objetos
necesarios para realizar
sus tareas y actividades,
por ejemplo: juguetes,
lápices, libros u otros
objetos.
Se distrae a menudo con
estímulos externos.
Olvida con frecuencia sus
actividades cotidianas.
Criterios diagnósticos
de hiperactividad.
A menudo esta ajetreado con
las manos o los pies o se
retuerce en la silla.
Con frecuencia se levanta en la
clase o en otros lugares en donde
se espera permanezca sentado.
A menudo corretea o salta
excesivamente en situaciones en las
que ello no es apropiado: en los
adolescentes o en los adultos a
veces es sentir una intranquilidad
subjetiva.
Muestra a menudo dificultad para
jugar o participar en actividades
recreativas tranquilas.
Con frecuencia va su aire y
parece estar conectado a un
motor.
A menudo habla
excesivamente
Diagnostico de
impulsividad
• Con frecuencia contesta antes de
haber acabado la pregunta.
• Muestra a menudo dificultad para
acabar su turno.
• Con frecuencia interrumpe o se mete
con los demás ejemplo: interrumpe
conversaciones o juegos.
Manejo del niño
Hiperquinetico
Trata de ser muy constante
en las reglas y disciplinas
No trates de disminuir la
inquietud del niño, mejor
canalízala, manteniéndolo
ocupado. Trata de organizar
sus actividades.
Mantengan siempre la
voz pausada y baja. Es
normal enojarse solo es
saber manejarlo sentir
enojo eso no significa no
querer al niño.
Mantén actitudes firmes,
evitando la desarmonía
frente al niño.
Da ordenes directas, no
utilices a los hermanos o
familiares para que estos
transmitan las ordenes
dadas por ti.
Reconoce y responde a
cualquier conducta
positiva del niño por
pequeña que esta sea.
Si buscas cosas buenas
encontraras unas
cuantas.
Evita un enfoque
constantemente
negativo:
“no hagas …”
“No …”
“estate quieto”…
Haz una distinción entre el
comportamiento que no te
gusta y la persona del
niño, a quien quieres,
diciendo, por ejemplo:
“eres mi hijo, (alumno),
pero no me gusta que
grites asi”
Evita castigos físicos.
Evita dar premios
materiales (comida,
golosinas)
Da premios sociales,
como:
(llevarlo a algún paseo
o de visita)
Cuando castigues al niño
debe ser en una forma
inmediata.
Establecer una rutina muy clara
para este niño.
Fijar un horario para caminar,
comer, jugar, ver televisión,
estudiar hacer tareas y dormir.
Procura seguirlo con cierta
flexibilidad aunque el niño se
enfade.
Poco a poco tu estructura le
dará confianza y desarrollara la
suya propia
Haz una demostración
de las tareas nuevas o
difíciles, usando la
acción acompañada de
explicaciones cortas,
claras y calmadas.
Repite la demostración
hasta que el niño
aprenda.
Proporciona actividades
que le den al niño la
posibilidad de tener
éxito.
Proporciona al niño la
información adecuada y
anticipada para
enfrentarse a
situaciones nuevas.
Trata de reservarle un
cuarto o una parte de un
cuarto para que sea
área especial.
Evita colores brillantes
o exceso de muebles.
Procura que el niño haga
una cosa a la vez, dale un
solo juguete que saque de
una caja cerrada, apaga la
radio o televisión cuando
está haciendo sus tareas.
Los estímulos múltiples
impiden que su atención
se enfoque en la tarea
principal.
Confíele
responsabilidades,
lo cual es esencial para
su crecimiento.
La tarea debe estar
dentro de su capacidad,
aunque sean
imperfectos, nunca
debe de olvidarse.
Atiende a las señales que
anuncian una próxima
explosión.
Procura intervenir serenamente
para evitar la crisis,
distrayéndolo o discutiendo el
problema con calma.
A veces es oportuno retirarlo de
la “zona de batalla” y llevarlo a
su cuarto durante algunos
minutos.
Evita transmitir a los
niños estados
emocionales perjudiciales
como ansiedad, angustia,
miedo etc.
Limita sus compañeros de juego
a uno o dos a un tiempo, ya que
el niño es muy excitable.
Es mas conveniente que juegue
en su hogar, ya que así se le
puede proporcionar la estructura
y la supervisión que necesita.
Explica tus reglas a sus
compañeros de juego y
brevemente tus razones a sus
padres.
Periódicamente sal a
caminar con el niño y
llévalo a un parque para
que corra, salte y grite,
etc.
No demuestres lástima,
ni te burles, ni te
asustes, ni seas
demasiado indulgente
con el niño.
Conoce el nombre y la
dosis de los
medicamentos.
Adminístralos con
regularidad.
Observa y anota sus
efectos, para informar de
ello al medico.
Comenta abiertamente
con el medico tus
temores y dudas acerca
del uso del
medicamento.
Siempre mantén
encerrados los
medicamentos, evitando
sean tomados por error.
Supervisa siempre la
administración de los
medicamentos aun si es una
rutina que se prosigue
durante largos años.
La responsabilidad sigue
siendo de los padres.
Se puede poner dosis
diariamente en un lugar fijo y
vigilar que la tome el niño, a
medida que va siendo mayor y
más responsable.
Mantén comunicación
constante con el
maestro del niño y
comparte con él las
ayudas que hayan dado
resultado.
Trata de reservar
regularmente un tiempo
para ti, aunque sean
breves a fin de renovar
tus fuerzas
Busca aceptar al niño
tal como es.
Regla de oro;
CONSISTENCIA,
FIRMEZA E
INMEDIATIVIDAD.
FRAGMENTO DE
OIGAMOS A NUESTROS
HIJOS.
No me des todo lo que te
pido, a veces solo pido
para ver hasta cuanto
puedo obtener
No me des siempre
ordenes; si en vez de
ordenes a veces me
pidieras las cosas, yo lo
haría rápido y con más
gusto.
Cumple las promesas
buenas y malas.
Si me prometes un
premio, dámelo y si es
un castigo también
dámelo.
No me compares con
nadie, especialmente
con mis hermanos, si tu
me haces sentir peor
que los demás seré yo
quien sufra y no seré
amigo de mi hermano.
No me corrijas mis faltas
delante de nadie.
Enséñame mejorar
cuando estamos solos.
No me grites.
Te respeto menos cuando
lo haces y me enseñas a
gritar a mi también y yo no
quiero hacerlo.
Déjame valerme por mi
mismo.
Si haces todo por mi
nunca aprenderé.
No digas mentiras
delante de mi porque
me haces perderte la fe.
Trátame con la misma
amabilidad y cordialidad
con que tratas a tus
amigos.
No me digas que haga una
cosa y tu no lo haces.
Yo aprenderé y haré lo que
tu hagas.
GRACIAS POR SU
ATENCION .
Descargar

TRASTORNO DE DEFICIT DE ATENCION