Impunidad
Soledad
Silencio
Amenaza
Derechos conquistados
Sindicalización
Sueldos justos
Humildad
Reconocer
al otro
Honestidad
Autenticidad
Inseguridad
Laboral
Amenaza
Alienación
Utopía
Solidaridad
Esperanza
Vocación
Comunicación
dialógica
Creatividad
Alegría
Sentir-pensante
Convicciones
Compromiso
Nuestro Eduardo Galeano:
Ilustrador de pensamientos y sentimientos
• http://www.youtube.com/watch?v=d1ld4xDSM-w
Compromiso con el Trabajo Decente
Yo, en mi calidad de estudiante de Ingeniería en Ejecución Industrial de la Universidad de Santiago de Chile me
comprometo: en nombre de la paz mundial, la equidad y justicia social, del saber, la libertad, el respeto a los derechos de las
personas y la igualdad de género; a respetar y promulgar los valores de la declaración de la Organización Internacional del
Trabajo sobre la justicia social para una globalización equitativa, firmado en Ginebra el 10 de Junio de 2008.
Prometo, que desde el rol que me corresponda cumplir en cada una de mis tareas profesionales y personales.
Reconoceré y respetaré los derechos de todos los trabajadores, y en particular de los trabajadores desfavorecidos que
necesitan representación, participación y leyes adecuadas que se cumplan y estén a favor, y no en contra, de sus intereses.
Promoveré tanto la inclusión social como la productividad al garantizar que mujeres y hombres disfruten de condiciones de
trabajo seguras, que les proporcionen tiempo libre y descanso adecuados, que tengan en cuenta los valores familiares y
sociales, que contemplen una retribución adecuada en caso de pérdida o reducción de los ingresos, y que permitan el acceso a
una asistencia sanitaria apropiada.
Fomentaré la participación de organizaciones de trabajadores y de empleadores, sólidas e independientes, para elevar la
productividad, evitar los conflictos en el trabajo, así como para crear sociedades cohesionadas.
Procuraré que desde mi lugar de trabajo se generen puestos de trabajo y modos de vida colaborativos y sostenibles
que permitan asegurar el trabajo libre, igualitario, seguro y humanamente digno; características fundamentales
para el desarrollo humano sustentable, justo y equitativo para todos y con todos.
Santiago de Chile, IV jul, 2014
T
rabajo Decente…
Marcos Rafael Blanco Belmonte
SEMBRANDO
De aquel rincón bañado por los fulgores
del sol que nuestro cielo triunfante llena;
de la florida tierra donde entre flores
se deslizó mi infancia dulce y serena;
envuelto en los recuerdos de mi pasado,
borroso cual lo lejos del horizonte,
guardo el extraño ejemplo, nunca olvidado,
del sembrador más raro que hubo en el monte.
Aún no se si era sabio, loco o prudente
aquel hombre que humilde traje vestía;
sólo sé que al mirarle toda la gente
con profundo respeto se descubría.
Y es que acaso su gesto severo y noble
a todos asombraba por lo arrogante:
¡hasta los leñadores mirando al roble
sienten las majestades de lo gigante!
Marcos Rafael Blanco Belmonte
SEMBRANDO
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Aún no se si era sabio, loco o prudente
aquel hombre que humilde traje vestía;
sólo sé que al mirarle toda la gente
con profundo respeto se descubría.
Y es que acaso su gesto severo y noble
a todos asombraba por lo arrogante:
¡hasta los leñadores mirando al roble
sienten las majestades de lo gigante!
Una tarde de otoño subí a la sierra
y al sembrador, sembrando, miré risueño;
¡desde que existen hombres sobre la tierra
nunca se ha trabajado con tanto empeño!
Quise saber, curioso, lo que el demente
sembraba en la montaña sola y bravía;
el infeliz oyóme benignamente
y me dijo con honda melancolía:
—
Siembro robles y pinos y sicomoros;
quiero llenar de frondas esta ladera,
quiero que otros disfruten de los tesoros
que darán estas plantas cuando yo muera.
Marcos Rafael Blanco Belmonte
SEMBRANDO
•
¿Por qué tantos afanes en la jornada
sin buscar recompensa?—
dije. Y el loco
murmuró, con las manos sobre la azada:
«Acaso tú imagines que me equivoco;
—
acaso, por ser niño, te asombre mucho
el soberano impulso que mi alma enciende;
por los que no trabajan, trabajo y lucho;
si el mundo no lo sabe, ¡Dios me comprende!
»Hoy es el egoísmo torpe maestro
a quien rendimos culto de varios modos:
si rezamos, pedimos sólo el pan nuestro.
¡Nunca al cielo pedimos pan para todos!
En la propia miseria los ojos fijos,
buscamos las riquezas que nos convienen
y todo lo arrostramos por nuestros hijos.
¿Es que los demás padres hijos no tienen?...
Vivimos siendo hermanos sólo en el nombre
y, en las guerras brutales con sed de robo,
hay siempre un fratricida dentro del hombre,
y el hombre para el hombre siempre es un lobo.
Marcos Rafael Blanco Belmonte
SEMBRANDO
•
»Por eso cuando al mundo, triste, contemplo,
yo me afano y me impongo ruda tarea
y sé que vale mucho mi pobre ejemplo
aunque pobre y humilde parezca y sea.
¡Hay que luchar por todos los que no luchan!
¡Hay que pedir por todos los que no imploran!
¡Hay que hacer que nos oigan los que no escuchan!
¡Hay que llorar por todos los que no lloran!
Hay que ser cual abejas que en la colmena
fabrican para todos dulces panales.
Hay que ser como el agua que va serena
brindando al mundo entero frescos raudales.
Hay que imitar al viento, que siembra flores
lo mismo en la montaña que en la llanura,
y hay que vivir la vida sembrando amores,
con la vista y el alma siempre en la altura».
Dijo el loco, y con noble melancolía
por las breñas del monte siguió trepando,
y al perderse en las sombras, aún repetía:
«¡Hay que vivir sembrando! ¡Siempre sembrando!...»
—
Trabajo Decente en la Docencia…
EL DESAFÍO Y DEBER DE SEGUIR SEMBRANDO, SIEMPRE
SEMBRANDO!!
Muchas gracias por el honor de la cosecha de este día!!
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Presentación Trabajo Decente y Docencia. Tamara Madariaga