ETAPA ORAL
Psicología del Desarrollo I
USAL – Sede Pilar
Prof. Lic. Leandro M. Sánchez
Noción del yo en la teoria freudiana
• Existen sucesivos momentos en la constitución
de un aparato psíquico.
• Determinados por dos ejes:
Desarrollo de la Libido
Desarrollo del Yo
• Articulados por una lógica
Concepto de Yo en Freud
• 1895 – “El Proyecto”: función inhibidora de la
descarga
• 1914 – “Introd. del narcisismo”: no existe desde
un comienzo. Depende de un nuevo acto
psíquico.
• 1923 – “El Yo y el Ello”: ante todo es un Yo
corporal, derivado en ultima instancia de
sensaciones corporales.
Asimismo se ocupa del Yo Ideal y los procesos
identificatorios que hacen a la constitución del
yo.
• En diversos textos Freud trabaja sobre la
hipótesis de la existencia de tres
organizaciones yoicas correspondientes a
distintos momentos en la estructuración del
psiquismo:
Yo real primitivo
Yo placer purificado
Yo real definitivo
• Freud alude al desarrollo y la organización del
yo en términos de grados crecientes de
complejización de la estructura y sus
funciones.
• En sus inicios el Yo no esta discriminado del
Ello, nos encontramos entonces con montos
pulsionales y una tendencia a la descarga por
vía del arco reflejo.
• Frente a esta tendencia a la descarga, la
organización de las pulsiones de
autoconservación, sostén de la vida orgánica,
producen una tensión compatible con la vida.
• Aquello de lo que puede fugar configura un
exterior desinvestido, indiferente,
diferenciable de un interior investido
• Este interior está configurado por
montos pulsionales que toman la forma
de:
(a) angustia y desarrollo de afectos, como
procesos que tienden a la desinvestidura que
también es excitatoria;
(b) investidura de órganos, que darán origen a
un procesamiento representacional.
• La base de las representaciones-cosa
pareciera que podríamos referirla a las
representaciones de órgano, que se van
configurando como totalidades.
• La posibilidad de registrar como propios
ciertos estímulos provenientes de
determinados órganos iría construyendo la
representación-cuerpo
Estos estímulos que se elevan a la
categoría de necesidades
elementales son los representantes
de las pulsiones de
autoconservación
Cuando varias de estas investiduras de
órganos se ligan entre sí con cierta
armonía, cierta homeostasis somática,
podemos planteamos la estructura de
un YO REAL PRIMITIVO
• En estos momentos iniciales, autoeróticos, podríamos
quizá considerar dos tiempos en el autoerotismo:
1. ligado a la investidura de órganos y sistemas
funcionales, al que podríamos llamar intrasomático y
2. nivel de constitución del autoerotismo, ligado a la
proyección de tensiones de necesidad en una
periferia, que vincula tensión de necesidad con
percepciones del interior del propio cuerpo con las
percepciones brindadas por los sentidos distales;
estaríamos planteándonos así las zonas erógenas
como constitutivas del yo real primitivo.
YO REAL PRIMITIVO
• Coincidente con el nacimiento, existiría un
estado pre-psíquico constituido por un
sistema nervioso y exigencias pulsionales
• Sistema Nervioso que posee:
Polo Perceptual
Polo Motriz
• Polo perceptual registra los estímulos, tanto
los que llegan del exterior, a través de los
órganos de los sentidos, como los que
provienen del interior del organismo.
• Polo motor es el encargado de producir la
descarga; de tal modo, toda estimulación
registrada en el polo perceptual tiende a ser
descargada a través de la motricidad.
Dos tipos de descarga:
 una hacia el EXTERIOR como el llanto o
el pataleo
 otra hacia el INTERIOR, como en el caso
de las secreciones endógenas.
• Este modelo es el que corresponde al ARCO
REFLEJO.
• Esquema correspondiente al de "La
interpretación de los sueños“
• Freud ubica la percepción en un polo y la
motricidad en el otro
• entre ambos se inscribirán luego las sucesivas
huellas mnémicas que conformarán los
distintos estratos de constitución del
psiquismo.
• Cuando hablamos de estímulos
exógenos o endógenos, lo hacemos
desde el punto de vista del
observador.
• La diferencia entre ambos es una
función a conquistar por el Yo Real
Primitivo.
Freud, dentro de las diferentes
teorías desde las cuales se puede
categorizar al yo, jerarquiza una:
la de las FUNCIONES
• La función principal que debe efectuar el yo
de realidad inicial es:
orientarse en el mundo diferenciando
entre un ADENTRO y un AFUERA.
• Esta primera diferenciación se produce sobre
la base de un mecanismo elemental que es el
de LA FUGA.
Ante un estímulo proveniente del
mundo exterior, el yo puede producir
una defensa: LA FUGA, cuyo éxito
determina el reconocimiento del
estímulo como exógeno.
(Ejemplo: la posibilidad de cerrar los ojos
ante el rayo de luz que hiere la pupila)
¿Qué sucede con los estímulos que provienen
del interior?
ES IMPOSIBLE FUGAR
(…aun cuando, por el registro de sequedad en
la garganta, se produzca una conducta refleja
de descarga, como el llanto, la sed persistirá)
Para el cese del estímulo es necesario realizar
UNA ACCIÓN ESPECÍFICA
• Los estímulos internos se constituyen en
necesidades básicas, inaplazables, de las
cuales no es posible fugar.
• Se genera así un interior, desde el cual surgen
estímulos perentorios de satisfacción, y un
exterior indiferente, desinvestido.
• Se produce entonces una primera
diferenciación entre una periferia interior,
que es la que importa al sistema nervioso, y
una periferia exterior, indiferente.
Para que se alcance este primer logro, el
organismo viviente debe haber privilegiado
entre las conductas reflejas posibles, una:
la correspondiente a la fuga del estímulo,
que tiene un grado de especificidad mayor
que la descarga masiva y también resulta más
económica para el organismo.
Este proceso se da sobre la base del
relevamiento
del PRINCIPIO DE INERCIA
por
el PRINCIPIO DE CONSTANCIA,
como forma de reemplazar la tendencia a la
descarga a un cero absoluto por la aceptación
de una tensión mínima compatible con la
vida.
RECORDAR
PRINCIPIO DE INERCIA - PRINCIPIO DE CONSTANCIA
El funcionamiento del sistema nervioso está
sometido al «principio de inercia», lo que para
Freud significa que obedece a la tendencia de las
neuronas a desembarazarse de cierta cantidad de
excitación. La ley de constancia no es entonces
más que el desvío provisional del principio de
inercia impuesto por las urgencias de la vida.
RESUMIENDO
secuencia en la formación de esta estructura yoica
1) Arco reflejo. Tendencia a expulsar toda estimulación
fuera del sistema neuronal regido todavía por el
principio de Inercia.
2) Preferencia del mecanismo de la fuga como forma de
eliminación del estímulo. Implica la predominancia
del principio de constancia.
3) Registro de ciertas sensaciones como endógenas:
aquéllas de las que no es posible fugar.
4) Articulación de las diversas sensaciones endógenas
de tensión-alivio, correspondientes a diversos
órganos en equilibrio recíproco.
Este es el momento en que
culmina la constitución de la
estructura que tiende a resolver
la necesidad mediante la
alteración interna, antes de que
pueda lograrse la acción
específica para cada estímulo
pulsional.
• El recién nacido debe realizar un
aprendizaje de las "reglas biológicas" que
hacen a la satisfacción de necesidades
mediante acciones específicas.
• Para ello es necesario que previamente se
haya establecido este equilibrio basado en
un ritmo somático de tensión-alivio que
depende tanto de la armonización interna
como de la asistencia contextual.
En el pasaje del mecanismo de la alteración
interna al de la acción específica tienen
relevancia
factores de origen endógeno,
procesamiento pulsional
 contextual
(la disponibilidad de respuesta empática o tierna )
RECORDAR
• Las pulsiones de autoconservación pretenden
el mantenimiento de lo vivo, pero, al ser
perentorias en alto grado, se descargan más
rápidamente.
• Las pulsiones sexuales, en cambio, admiten
un mayor grado de dilación, y si se le
introducen modificaciones en la meta esas
postergaciones se vuelven infinitas.
Proyección y Empatía
En el establecimiento de un vínculo empático
con el medio tiene especial relevancia
LA PROYECCIÓN
Mecanismo de origen filogenético, que
permitirá construir diferentes espacios, al
dotar de cualificación los procesos internos
en el encuentro con el afecto materno.
Recordar
Freud describe tres formas de proyección desde un comienzo:
• La no defensiva, que se desarrolla sobre la base de la empatía
materna y que es fundamento de la espacialidad;
• Dos defensivas:
 una normal que pretende retornar al exterior lo que de allí proviene
y
 otra patológica que intenta expulsar fuera algo de lo propio.
Las dos primeras formas están ligadas a Eros y la tercera deriva de un
triunfo de la pulsión de muerte en la tendencia a la
descomplejización estructural.
Proyección y Empatía
Estos momentos primeros en el
desarrollo del psiquismo, reconocen, un
requisito previo, que consiste en el logro
de una armonización de ritmos
pulsionales surgidos de los diferentes
órganos con predominio de alguno de
ellos.
Sobre esta armonización, recae una
investidura narcisista, de donde
deriva un desarrollo de afecto: un
bienestar de base, que, proyectado,
es registrado como un vínculo
empático proveniente desde el
contexto
Se inaugura así un movimiento
fundante que consiste en que a cada
proceso proyectivo le sigue uno
introyectivo o identificatorio por el
cual el yo se reapodera de lo
proyectado
• La proyección no defensiva, de carácter
interrogativo, crea un espacio mundano que
se define por su clima empático.
• La proyección defensiva normal, en cambio,
pretende arrojar fuera los estímulos de los
cuales es posible fugar, con lo cual se crea un
contexto sensorial indiferente.
• El contexto adquiere una función defensiva de
primordial importancia, consistente en una
labor de filtro dirigida a evitar que los excesos
pulsionales inunden un aparato incapaz de
tramitarlos.
• La función del contexto consiste básicamente en
una madre que actúe como desintoxicante de
los desbordes voluptuosos intrasomáticos.
• En caso contrario, cuando aparece una madre
que opera por híper o hipoestimulación, el
contexto pierde su capacidad de filtro dando
lugar a diversas perturbaciones.
• Winnicott señala que el grado de regresión yoica que
debe alcanzar una madre al establecer un vínculo con
su hijo recién nacido parece ser un requisito para
lograr este tipo de comunicación y tiende a declinar a
partir de la sexta semana de vida.
• Para ello es necesario que la madre cuente con
recursos yoicos suficientes como para que la regresión
sea funcional y no dé lugar a una identificación
masiva con el estado de inermidad del niño, a la que
seguiría la angustia automática.
• La asistencia contextual, incluyendo ahora el rol del
padre, vuelve a ser fundamental en el sostén de la
capacidad de "reverie" materna.
En un momento en que las
representaciones y los procesos de
comunicación basados en la vista y el
oído aún no están disponibles, el
esfuerzo proyectivo de procesos
endopsíquicos encuentra en otro una
captación empática que luego podrá
expresarse como imagen, como
representación
La proyección del recién nacido constituye una
suerte de interrogación al contexto, del cual
debe obtener una respuesta empática.
Si ello se da, se abre el camino para realizar
nuevas investiduras en un proceso de
complejización que va acompañado de una
separación de la madre como función
placentaria externa y la construcción de una
coraza de protección antiestímulo
La creación de la coraza depende de la
articulación de pulsiones sexuales y de
autoconservación en esa armonía llamada
homeostasis.
Su función principal es la de protección ante
estímulos mecánicos y deriva de la
introyección de la empatía materna.
La representación cuerpo inicial
En la constitución del yo real primitivo
existe un momento en que cobra valor
la investidura de un cierto tipo de
sensorialidad, la que corresponde a los
procesos internos, que dará origen a la
representación-órgano y a una
representación-cuerpo inicial
• A partir de las hipótesis de Freud, es posible
discriminar entre tres tipos de dolor.
1. del que es posible fugar, que es fundamento de las
defensas.
2. ligado al incremento de la tensión de necesidad
3. no es posible fugar y que requiere una interferencia
que opere sobre el sistema nervioso.
• Sobre los dos últimos tipos de dolor Freud
desarrolló el modelo de la
CONTRAINVESTIDURA
Esta operación de contrainvestidura es
promovida por el estímulo doloroso al
que pretende neutralizar;
No depende de una decisión psíquica
sino que es automática.
Empobrece al psiquismo a menos que el
esfuerzo de neutralización sea
complementado por un procesamiento
psíquico eficaz o por el auxilio exterior
•
Si la acción específica que hace cesar el
dolor es realizada, se retira la
contrainvestidura previa dejando un resto,
una espacialidad cenestésica sobre la cual
recae una nueva investidura duradera cuya
función es prevenir las siguientes irrupciones
dolorosas.
AUTOEROTISMO INICIAL
CONSTITUCION DE LAS ZONAS EROGENAS
Freud describe una actividad sexual infantil
en la cual el placer aparece ligado a la
excitación de la zona oral que acompaña a la
alimentación.
De este modo la teoría de la sexualidad
infantil incluye la noción de apuntalamiento
que remite a la manera en que la pulsión
sexual se apoya en la de autoconservación
El ejemplo por excelencia está dado por
la conducta del chupeteo surgida de una
actividad previa, que es la succión. El
chupeteo es entendido como modelo de
las exteriorizaciones sexuales infantiles,
"un contacto de succión con la boca (los
labios), repetido rítmicamente, que no
tiene como fin la nutrición"
• El carácter más llamativo de la
pulsión es que se satisface en el
propio cuerpo:
• es autoerótica, y los labios del niño
se comportan como una zona
erógena.
ZONA ERÓGENA
Definida como
"un sector de piel o de mucosa en el
que estimulaciones de cierta clase
provocan una sensación placentera
de determinada cualidad"
Freud plantea la existencia de una primera
fase de la sexualidad infantil: LA ORAL.
El concepto de organización o fase implica no
sólo una determinada zona erógena que
corresponde a una excitación y un placer
específico, sino también un objeto y un modo
de vinculación.
• La fase oral tiene como zona erógena
privilegiada la boca.
• El objeto es el pecho materno que no es
inscripto como ajeno y que coincide con
la fuente de la pulsión.
• En cuanto a la meta pulsional, que
implica un modo de relación con el
objeto, es LA INCORPORACIÓN.
En 1933 Freud acepta la división de las
fases oral y anal en dos subfases
propuesta por K. Abraham en 1924,
pasando a describir una primera fase
oral de succión o primaria, con una
meta que es la incorporación del objeto,
y una segunda fase oral sádica o
canibalística, cuya meta pulsional es la
devoración.
FASE ORAL PRIMARIA
• La fase oral primaria corresponde al
momento de APERTURA de zonas
erógenas.
• En el comienzo de este tiempo lógico la
sensorialidad periférica que dará origen a
la inscripción de las primeras huellas
mnémicas aún no se ha constituido.
Este es el momento del pasaje de un
estado primordial, en que se
alcanzó una primera cualificación
pulsional a través de la conciencia
afectiva inicial, a una segunda
cualificación, ahora a partir de la
sensorialidad.
La investidura de la sensorialidad periférica
requiere del encuentro:
de la tensión de necesidad
con
un estímulo rítmico,
(provisto por un soporte contextual en la
periferia exterior)
• El ritmo pulsional deriva de una distribución
temporal que le es intrínseca y que, en el
encuentro con otro ritmo, provisto desde el
exterior, dará lugar a la creación de la zona
erógena.
• La madre aporta ese ritmo exterior que debe
respetar el ritmo propio de las necesidades
del niño.
• El encuentro de ambos ritmos determina la
inscripción de huellas mnémicas, que
corresponden a un enlace entre dos
inscripciones, la del objeto y la de los
movimientos placenteros de descarga.
• Es así que, a través de la succión que satisface
las pulsiones de autoconservación y la
repetición de la vivencia de satisfacción se irá
obteniendo un PLUS, una ganancia de placer,
que permite los primeros registros asociados
con el principio de placer.
• Para Freud, la vivencia de satisfacción
permite ligar por SIMULTANEIDAD dos
tipos de inscripciones:
1. del alivio de la tensión de necesidad,
con el consiguiente pasaje del displacer
al placer
2. está basado en la articulación entre
motricidad y estímulo erógeno.
• El placer se define como una
cualidad de la cantidad, como un
ritmo;
• el autoerotismo inicial se constituye
sobre la base de esta articulación.
• Ya sea que el niño use como soporte
el pezón o su pulgar, lo fundamental
es que se haya constituido un ritmo.
La condición rítmica permite
que la pulsión sexual imponga
su propio principio:
el de placer,
diferente del de las pulsiones
de autoconservación.
• A partir de este momento dos series de
cualidades se articulan en la conciencia:
las de las variaciones en los desarrollos
de afecto, en la gama placer-displacer, y
las de las percepciones de un objeto
estimulante en la periferia corpórea,
con lo cual el psiquismo se abre a un
comienzo de vinculación interpersonal.
• La autoestimulación de los labios se
constituye en el modelo placentero; los
labios besándose a sí mismos
representan la confluencia entre fuente
y objeto, donde la zona erógena aparece
generando su objeto; su expresión
verbal sería: el pecho es parte de mí;
• "El pecho es un pedazo mío, yo soy el
pecho." (Freud, 1938)
El autoerotismo inicial culmina en el
momento en que el niño se hace
dueño de su polo perceptual,
gracias al enlace entre la
erogeneidad periférica y la
sensorialidad ya investida desde la
voluptuosidad.
• Es entonces que las huellas mnémicas, al ser
reinvestidas, dan lugar al surgimiento de los
primeros deseos, derivados del esfuerzo por
repetir las vivencias de satisfacción cuando
resurge la necesidad.
• Estos deseos se realizan a través del recurso
alucinatorio que acompaña y sostiene la
actividad autoerótica.
FASE ORAL SECUNDARIA
UNIFICACION DE ZONAS EROGENAS
La superación del momento
anteriormente descripto, el
autoerotismo inicial, consiste
fundamentalmente en la
separación del objeto de la zona erógena.
La coincidencia entre fuente y objeto se
rompe debido a la intervención de un
nuevo proceso proyectivo, que sigue el
mismo camino de progresiva
externalización que condujo a la
apertura de zonas erógenas a partir de
los órganos en que se producen
variaciones endógenas.
• Esta proyección consiste en la expulsión
del objeto que antes era concebido
como generado por la propia zona
erógena.
• En este proceso la alucinación es
relevada por la exigencia de un objeto
captado por la percepción como soporte
de la proyección.
• El objeto es puesto como causa de la
impresión sensorial y, como tal, marca el
pasaje de la sensación a la percepción.
• Corresponde a un proceso de
autoconstrucción psíquica: la unificación
de zonas erógenas y la concomitante
ligadura de huellas mnémicas.
• El momento de superación del
autoerotismo resulta de un trauma
específico, aquel que amenaza la
lógica en la que el autoerotismo se
sustenta: la coincidencia entre
fuente y objeto de la pulsión, entre
fuente de la pulsión y fuente del
placer.
• La imposibilidad de mantener dicha
lógica surge desde el interior, por la
acción de las pulsiones de
autoconservación insatisfechas, y por la
eficacia de ciertas pulsiones sexuales
que no pueden satisfacerse
autoeróticamente
•
Sería el caso del sadismo dentario que
requiere de un objeto exterior al propio
cuerpo para alcanzar su meta.
•
Cuando el niño se frustra en el chupeteo
acompañado del alucinar, se da un proceso
inhibitorio de la motricidad involucrada en el
chupetear y la consiguiente búsqueda de un
registro perceptual que certifique la
presencia del objeto de satisfacción.
La caída del autoerotismo genera
ciertos desarrollos de afecto de la
gama del terror y el pánico. Al estado
de goce autoerótico le sucede, por
obra del resurgimiento de la tensión
de necesidad proyectada, una nueva
sensación de prurito, que hace surgir
un afecto displacentero generador de
una defensa: un movimiento hostil,
expulsivo del objeto en un espacio
exterior.
Surgimiento del yo-placer purificado
•
El trauma autoerótico exige la salida del
autoerotismo, pero ello no es posible si no
ocurre un proceso de síntesis.
•
Consistente en la
ligadura de las zonas erógenas y
unificación de huellas mnémicas
El proceso psíquico
que llamamos unificación
corresponde a la constitución del
YO PLACER PURIFICADO
La producción de este yo está
asociada
a
la investidura creciente de la piel
actúa como un conector entre
las Zonas Erógenas
La unificación de zonas erógenas
implica una articulación
sobre la base de
LA SIMULTANEIDAD
(alguna de ellas adquiere hegemonía sobre las demás)
• La unificación de zonas erógenas está
asociada con el derrumbe de la
concepción de un objeto generado por
cada zona.
• Con este objeto proyectado fuera, el yo
se reencuentra vía IDENTIFICACIÓN.
Identificación primaria. Narcisismo
• La articulación de las distintas zonas
erógenas procura moldes o patrones en que
el yo-placer encuentra una medida
totalizadora, una imagen proyectada de sí,
basada en sensaciones olfatorias,
cenestésicas, auditivas y visuales.
• Estos moldes erógenos devuelven al
niño imágenes para la identificación
del yo, el cual se reencuentra y
encuentra también allí al objeto,
investido como ideal, como modelo.
Cada tipo de proyección, va seguido de
una identificación por la cual el yo se
constituye. La mente produce primero
estos patrones a los que encuentra,
luego, como supuestas impresiones
sensoriales a las cuales se esfuerza por
adecuarse por el camino de la
identificación.
En el objeto investido como
modelo, el yo encuentra la
satisfacción de sus
necesidades y además un
sentimiento de sí
La IDENTIFICACIÓN PRIMARIA
designa el desplazamiento de
investiduras que reúnen en un todo
al objeto con el yo, en un esfuerzo
por saldar la diferencia entre
ambos, al constituir al yo según lo
puesto en el objeto como modeloideal
Así como en un momento previo
fuente y objeto coincidían, ahora la
coincidencia se da entre yo y objeto
placiente, por obra de la
identificación.
YO-PLACER
se constituye
sobre la base de una
IDENTIFICACIÓN CON LA MADRE
puesta en el lugar de modelo
Freud plantea
cuatro lugares posibles en relación con el otro:
MODELO
AYUDANTE
RIVAL
OBJETO
•
El lugar de modelo es el primero en surgir
e implica que su presencia garantiza la
existencia del propio yo.
•
En un vínculo de ser, no de tener, se desea
ser "uno con el otro"; supone la fusión con el
otro.
•
Hacia este modelo se dirige un tipo de
investidura que llamamos anhelo, añoranza o
nostalgia.
• La representación del cuerpo del niño pasa a
depender de la percepción de la presencia de
la madre, garantía de su ser.
• La meta de la pulsión oral secundaria es la
devoración en la que se imbrican pulsión de
autoconservación y libido narcisista.
• Esta articulación es contradictoria, de
carácter ambivalente, ya que la devoración
del objeto hace desaparecer al modelo,
garante del ser.
• De esta contradicción se deriva la inermidad
del yo ante la pulsión de muerte que impone
la desestructuración.
• El yo para sostenerse requiere de la
asistencia y el amor del objeto e ideal.

Con el surgimiento de la pulsión oral
secundaria aparece un rudimento de
AGRESIVIDAD.

El ejercicio de la musculatura va a
permitir defenderse de lo displacentero,
proyectándolo fuera.
En esta fase, la musculatura
masticatoria asociada a la
defensa sólo posibilita escupir
o bien morder y devorar
El expulsar es idéntico a la defensa,
pero también puede tener otro
sentido
en el caso de que lo expulsado
encuentre fuera
un soporte que lo cambie de signo
La constitución del rostro materno
como espejo subraya
fundamentalmente la expresión
afectiva en la que el yo se reencuentra
visualmente.
La producción de esta especularidad es
condición para procesar el conflicto
ambivalente, en el cual la devoración
pone en riesgo al objeto amado.
La sobreinvestidura de la expresión
facial garantiza la permanencia del
clima afectivo a pesar de la
incorporación del objeto.
En este proceso se da una ligadura
del erotismo oral, por su
transformación en proceso
identificatorio.
• Una perturbación posible ocurre cuando
no hay concordancia entre la expresión
facial materna y el estado afectivo del
infante.
• En ese caso la necesidad de la
identificación impone reducir las
diferencias adecuando los estados del
niño a la expresión atribuida a la madre.
Los juicios de atribución del yo-placer purificado
La zona dominante es la oral
Para el niño, el universo sensible pasa por la
boca, todo lo que ve, es aferrado y llevado a
la boca.
Conocer el mundo es chuparlo, morderlo y
luego, tragado o escupido.
Es allí, en la boca, donde se realiza un acto
expulsivo que constituye un juicio en
acto.
Dice Freud que una de las dos funciones del
juicio consiste en atribuir una propiedad
a una cosa.
"La propiedad sobre la cual se debe decidir
puede haber sido originalmente buena o
mala, útil o dañina." (Freud, 1925)
Esta función del juicio, LA ATRIBUCIÓN,
corresponde al yo placer purificado.
Este YO recibe su denominación debido a que
(a través de los juicios de atribución) se
apropia de lo bueno o placentero,
que pasa a constituir el yo,
mientras que lo displacentero es expulsado
fuera.
Freud liga la función del juicio con los
procesos pulsionales, de modo tal que,
cuando el yo-placer atribuye una
propiedad buena o útil a una cosa, desde
el plano de las pulsiones surge un deseo.
Desde este punto de vista el yo placer
purificado es coincidente con sus pulsiones
ya que ambos se rigen por el principio de
placer.
• Estos juicios permiten al yo discriminar en
qué percepciones se reencuentra y en cuáles
no.
• Lo malo o perjudicial es proyectado mediante
un acto desatributivo de la propiedad buena
o útil, cuya atribución previa lo había
admitido en el yo.
Dicho movimiento desatributivo es
fundamentalmente hostil; así como
al yo real primitivo le correspondía
un exterior indiferente,
desinvestido, a este yo de placer le
corresponde un no yo hostil
• La desatribución implica una expulsión del
ser, el objeto desatribuido se constituye en
malo y es condenado a estar siempre
disponible para la aniquilación.
• Su existencia depende de "su ser para ser
destruido"
R. Spitz
A los tres meses, momento del primer
organizador, hay una proyección del
estado pulsional en ese rostro sonriente
en el cual se reencuentra. A los ocho
meses, sitúa el segundo organizador,
("angustia de los ocho meses"), el bebé
se larga a llorar en presencia de un
extraño.
• Consideramos que el cambio se debe a que el niño
ya no busca sólo una expresión facial sino que
pretende encontrarla en un rostro específico.
• La razón para que ello ocurra es que se ha
producido un refinamiento psíquico, un proceso
de complejización que deriva en la producción de
rasgos distintivos.
• Ha ocurrido un pasaje de la identificación con los
estados afectivos a la identificación con los rasgos
visibles producidos también por proyección.
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