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Todas las personas establecemos numerosas relaciones a lo largo de
nuestra vida, como las que se dan con nuestros padres, nuestros hijos e
hijas, con amistades o con compañeros y compañeras de trabajo y
estudio.
A través de ellas, intercambiamos formas de sentir y de ver la vida;
también compartimos necesidades, intereses y afectos. A estas relaciones
se les conoce como relaciones interpersonales.
Cada uno de nosotros tiene el derecho de elegir con quién se relaciona,
cómo y cuándo. Tenemos también el derecho de esforzarnos para que
nuestra relación con los demás sea lo mejor posible, sin perder nuestra
dignidad.
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Son juegos que buscan estimular la comunicación entre los participantes,
que intentan romper la unidireccionalidad de la comunicación verbal en el
grupo en la que normalmente se establecen unos papeles muy
determinados.
Estos juegos pretenden:
- Favorecer la escucha activa en la comunicación verbal
- Estimular la comunicación no-verbal (expresión gestual, contacto físico,
mirada …), .
- Nuevos canales de expresión de sentimientos hacia el otro y la relación
hacia el grupo.
-Rompen los estereotipos de comunicación, favoreciendo unas relaciones
más cercanas y abiertas.
Nos ponemos de pie todos en círculo.
Giramos hacia el lado derecho, de manera que vemos la espalda
de nuestra compañera de la derecha.
A partir de esta postura vamos caminando y contando los pasos:
Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis,
siete, ocho, nueve, diez.
Caminamos hacia atrás de espaldas:
Una,dos, tres ,cuatro, cinco,seis,siete,ocho,nueve,diez,once
Caminamos hacia delante:
Una, dos, tres,cuatro,cinco,seis,siete,ocho nueve,diez
Y seguimos así sucesivamente disminuyendo los números de
cada viaje cada vez que caminamos hacia adelante y
aumentando cada vez que vamos hacia atrás.
2.LOS ANIMALITOS MUDOS
Se les reparte a cada miembro del grupo
una tarjeta, las cuales llevan un dibujo de un
animal. Después de observar el animal que
les ha tocado, deberán de intentar hacer
gestos
y movimientos propios de ese
animal para encontrar su correspondiente
pareja, y que ésta le encuentre a él.
Tendrán que ir buscando su correspondiente
pareja mediante gestos, movimientos sin
utilizar el lenguaje oral, ya que éstos
animalitos no pueden hablar y tenemos que
ayudarles a encontrar a sus parejas.
Esta actividad la utilizan algunos papás
para llevar a sus hijas a dormir por la noche
cuando les da pereza ir a la cama.
Me pongo de pie y le pido a otra niña
que se ponga cerca de mí. Pone sus pies
sobre los míos y nos abrazamos. Le pido que
lo haga con los pies descalzos.
Cantamos la canción y yo realizo los
movimientos correspondientes con mis pies
transportando a la niña.
“¡Que viene mamá pata! Pachín
(Llevo un pie adelante)
¡Que viene papá pato! Pachín
(Llevo otro pie adelante)
¡Que vienen los patitos!
Pachín, pachín, pachín (Tres pasos)
Pachín, pachín, pachín.
Mucho cuidado con lo que hacéis.
Pachín, pachín, pachín.
A las patitas no piséis.”
Estos cuatro últimos versos
los
hacemos avanzando un paso
en cada
tiempo del compás.
Después pido a dos niñas o
niños que
lo intenten y les ayudo.
A continuación les pido que
formen
parejas e intenten hacer
todas el ejercicio.
Se empezará contando a los niños un
pequeña historia:
“ Este pasado verano estuve de viaje
en un lugar lejano. Me invitaron a ir hasta
La Guatinaja, un pequeño poblado en lo
alto del bosque. No se puede ir por
carretera. Ni siquiera por camino.
Solamente se puede subir pisando a lo
largo de un pequeño río de agua
transparente en el que hay muchas piedras
donde pisar. Es fácil perder el equilibrio.
Pero conseguimos llegar ayudándonos
unas a otras.”
Hacemos una ruta con hojas
grandes
de periódicos distribuidas por el
suelo
estiradas y colocadas con una
distancia de 40
cm de separación.
Este espacio simula ser un
riachuelo que hay que cruzar pisando
las
piedras
Formamos grupos de dos o tres
personas que irán realizando el
recorrido
agarradas de la mano sin pisar
fuera de los
periódicos ayudándose unas a otras
para no
caerse.
Podemos colocar algunas
dificultades
o tareas a lo largo del camino
(recoger un
fruto, una pintura, una caja, un libro,
un cajón…
Vamos cantando y pisando en fila y
agarrados a los hombros con un
ritmo igual todo el tiempo:
“El ciempiés
es un bicho raro.
Parece que fuera
gusanitos atados.
Yo los miro y
me acuerdo de un tren.
Si cuentas los pies,
llegarás a cien.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis,
siete, ocho, nueve, diez, once, doce, .”
.....
Cuando nos cansamos de contar
volvemos a empezar la canción
agarrándonos
por la cintura.
Lo repetimos una vez más y en esta
ocasión contamos rítmicamente hasta
llegar a cien.
REFLEXIÓN
¿Alguien quiere comentar
algo?
¿Cómo os habéis sentido?
¿Cuál puede ser
el objetivo de esta actividad?
¿Os ha molestado alguien?
¿Todas
han agarrado suavemente
sin hacer daño?
¿Podemos divertirnos sin
hacer daño a
nadie?
¿Os parece divertido hacer
cosas en
grupo colaborando unas con
otras? ¿Hay
alguien que ha ido a su bola
y nos ha
estropeado el juego?
Le damos a cada participante una hoja
grande de periódico.
Cada una pone la hoja en el suelo y se sube
encima.Nos bajamos de la hoja y nos
dispersamos por el espacio, cuando el
coordinador dé una palmada, todos deberán
ponerse encima de la hoja que más cerca
tenga.
Nos bajamos del papel y lo doblamos por la
mitad.
Cuando doy una palmada, todas se ponen
encima del papel que encuentren más cerca.
Nos bajamos del papel y lo doblamos por la
mitad de nuevo.
Repetimos el mismo mecanismo varias
veces hasta tal punto que la gente necesitará
apoyarse unas en otras para poder estar
sobre el papel.
Dejamos el ejercicio cuando veamos que es
muy difícil seguir.
Necesitamos un sitio amplio.
Dibujamos varios círculos en el suelo. Los
numeramos. Pueden ser más o menos
grandes según la edad y la experiencia de
quienes participan. En lugar de círculos
podemos poner aros pequeños, hojas de
periódico o señalar unas baldosas.
Una participante se coloca frente a los
círculos a tres metros de distancia y con los
ojos tapados. En la mano lleva un objeto
flexible plano, una galleta o un saquito de
legumbres. Algo que no rebote.
Con los ojos cerrados habrá de lanzar
el objeto de manera que caiga en el interior
de un círculo previamente determinado.
Otra participante ayuda indicando
antes de que tire si debe apuntar más a la
derecha, a la izquierda, adelante, atrás, lejos o
cerca. Si debe lanzar suave o fuerte.
Después lo repiten otras parejas.
Reflexión:
Hablamos de la importancia del trabajo
en grupo. De la ayuda mutua. De la amistad. Y
de cómo llevamos a la práctica todo ello en la
realidad.
Compromiso:
Nos comprometemos a cuidar más a
nuestras compañeras.
Se forma una fila india. Todas abren las
piernas y pasan la mano derecha por debajo
hacia atrás cogiendo con la mano izquierda la
mano de la persona que está delante. Esta es
una culebra. ¡Ahora la culebra va a quitarse la
camisa!.
La instrucción para que la culebra se
quite la camisa es que el de atrás se tumbe, y
todos vayan andando hacia atrás y
tumbándose sucesivamente, sin soltarse de las
manos, mientras los restantes van pasando por
encima de los tumbados. El último también se
tumba, con lo que tendremos a la culebra
desnuda.
Pero como hace mucho frío, la culebra
comienza a crear una nueva piel. Las
personas, sin soltar nunca la mano, se van
poniendo de pie una a una mientras avanzan
hacia adelante pasando por encima de las que aún no
se han levantado.
.
El objetivo de ésta dinámica sería
buscar animar al grupo.
Pasos a seguir:
El coordinador le pedirá a los
miembros que se ponga de pie.
Pueden ubicarse en círculos o en
una fila, en dependencia del
espacio del salón y del número
de participantes.
Se marca una línea en el suelo
que representará la orilla del mar.
Los participantes se ponen de
tras de la línea.
 Cuando el coordinador le da la
voz de "Mar adentro", todos dan
un salto hacia delante sobre la
raya. A la voz de "Mar afuera",
todos dan salto hacia atrás de la
raya.
 Las voces se darán de forma
rápida
Discusión:
En esta técnica no hay discusión. Es
importante que el facilitador le de
dinamismo a su aplicación. Puede pedir
comentarios de acerca como se sintieron y
sobre lo más significativo.
Utilidad:
Resulta útil cuando se percibe que el grupo
esta algo cansado o disperso por la
actividad que esta desarrollando. Ayuda a
crear un ambiente alegre y distendido.
Edad: a partir de los 4 años
Participantes: mínimo 4 jugadores.
Cuantos más, mejor.
Los niños se sientan en fila. Uno de ellos
piensa una frase divertida y se la susurra
al siguiente en el oído. Su compañero
debe hacer lo mismo con el siguiente
jugador. Si alguno de los peques no lo
ha comprendido, en ningún caso se
debe repetir la frase, simplemente debe
reproducir aquello que haya entendido.
El último debe decir en voz alta la
información que hasta él ha llegado.
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técnicas para la comunicación interpersoal