GANATE A LA GENTE
La gente simpática y optimista, le cae bien a todo el mundo… son el centro
de todas las reuniones… ¡Triunfadores sociales! Si quieres formar parte de
ese grupo de privilegiados, sigue estas 23 reglas. (Por Diane Ouding, de
Cosmopolitan).
Te apuesto a que los conoces a la lengua, ¡son fáciles de distinguir!
Siempre tienen una frase amable para todos, no mortifican con sus
problemas ni sienten rencor ni envidia por nadie. ¡Parece que la vida les
sonríe continuamente!
Las personas de que te hablo son ¡conquistadores! ¿La razón? Siempre
van regalando alegría. Y no es que su vida sea perfecta. Lo que pasa es
que dejan los problemas guardados en la casa y salen rebosantes de
optimismo ¿El resultado? ¡Conquistan!
¡Tú puedes ser igual! Y para eso no es necesario ir a la universidad ni
tomar cursos especializados. La clave de todo es tener encanto. Sí,
encanto, esa cualidad brillante, intangible y electrizante, que a unos parece
que se les dio en cantidades industriales y a otros se la quedaron debiendo.
Aquí tienes 23 maneras infalibles de adquirir esa cualidad y ¡meterte al
mundo en el bolsillo!
1.- Reparte afecto y elogios generosamente. Rara vez se reciben suficientes. Al principio, tus amigos se
sorprenderán, pero cuando se den cuenta de que eres sincero, ¡les encantará que les prodigues elogios! El
solo hecho de decir algo agradable tendrá un buen efecto. (¡Pero no se trata de decir mentiras!) Todo
parece indicar que la gente aprecia la sinceridad.
2.- Escucha. Este es el mejor regalo, y el más raro, porque saber escuchar es una rareza. De modo que
respira profundo, y cállate lo tuyo, deja que ellos te cuenten lo suyo primero. Cultiva este hábito y te harás
famosa entre tus amigos.
3.- No les grites a tus compañeros. A menos que trabajes en un lugar que lo requiera, como una estación de
bomberos, o una bodega.
4.- Sé agradable con los subalternos. Si tu jefe aprecia a su secretaria y tú
la tratas bien, tal vez un día ella te elogie delante de él. ¡O a lo mejor en
unos años la chica se convierte en la dueña de la empresa! La grosería
con los subalternos denota poca clase, y si la usaras, los demás
pensarían mal de ti. También es agradable, y recomendable, ser amable
con los empleados del supermercado, la estilista del salón de belleza y
hasta con el chofer del autobús. Tú decides si el trato con los que te
rodean va a ser una experiencia agradable o no. ¿Y por qué pasar un mal
rato cuando puedes evitarlo?
5.- No guardes rencor. Nada es peor que la envidia o la inquina.
Además, es un desgaste innecesario de energía. Y
probablemente mientras tú te recomes el hígado, la persona
que odias está bronceándose en una playa caribeña o
disfrutando una novela en la TV.
6.- No alardees. Procura, a toda costa, evitar comentarios en
público sobre lo que te costó un vestido o si frecuentas un lugar
caro. La gente se da cuenta de cuando se alardea, y lo único
que consigues es demostrar inseguridad.
7.- Ofrece apoyo. Por ejemplo: “Me alegro mucho de que hayas
dejado de fumar… de que hayas reescrito tu resumen… de que
hayas empezado a ir al trabajo a pie… de que hayas dejado de
hablar de tu ex…
8.- Aprende a piropear. ¡Le alegrarás el día (o la década.) a cualquiera! Una vez un chico
me dijo que le encantaba el pelo de mi amiga Josefina, y yo se lo conté. Eso fue hace ocho
años, y todavía cuando alguien menciona el nombre de él, Josefina dice: “¡Ah, si, el
hombre al que le encanta mi pelo!”
9.- Sostén una conversación sin quejarte de nada. Los demás notarán que algo falta (el
eterno lloriqueo). Nadie tendrá la menor idea de lo que es, pero les encantará tu
conversación, tu optimismo y tu amabilidad. Las quejas no son propias de los triunfadores.
10.- Evita dar la impresión de que tu vida es perfecta. Esto, aunque no lo creas, a la gente
le resulta aún más desagradable que las quejas.
11.- Tampoco te lamentes demasiado de tu vida. Sal del hoyo y salpica la conversación con
bromas. ¡No lo tomes tan en serio! De lo contrario, la gente te esquivará. (Aquí entre nos,
no deberían hacerlo, pero seguro que lo hacen).
12.- No ridiculices a los ídolos de los demás. Resiste la tentación y guardate el sarcasmo,
si, por ejemplo, alguien expresa gran admiración por la duquesa de Windsor… sobre todo
si su casa esta llena de fotos de esa señora.
13.- Coopera en vez de estorbar. Ayuda a tus compañeros de trabajo ¡siempre qué puedas
y en todo lo que puedas! Pensarán que eres una gran persona y probablemente
reciproquen la ayuda cuando tú la necesites.
14.- No seas tímido. A todos nos aterra el rechazo… no importa cuan atractivos
seamos. La bella actriz Jacqueline Bisset, por ejemplo, confiesa que es muy tímida,
y personas mucho menos atractivas pero no menos sinceras que ella, no vacilan en
admitir que odian a su jefe o que no tienen relaciones sexuales desde hace diez
años. Si te atreves a comunicarte con los demás, algunas veces te rechazarán y
otras no. Pero atreverse, aunque sea arriesgado, es mejor que hacer nada.
15.- Pide disculpas. No hay nada mejor cuando se trata de hacer un acto de
contrición que decir: “Lo siento, fue mi error”. Pocos seres humanos pueden hacerlo.
Dejarás a la gente asombrada y admirada.
16.- Compórtate adecuadamente en las fiestas. No hagas preguntas complicadas
como: “¿Me podrías explicar la deuda exterior?” Créeme, si alguien te contestara, la
respuesta, la respuesta ¡te aburriría horrores!
17.- ¡Muévete! No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. La persona que
tenga los mismos problemas que tenía hace cuatro años. ¡No es triunfadora!
18.- No ignores los problemas emocionales. ¿Tienes líos con algún compañero de
trabajo, amigo, pariente o novio? No te quedes con los brazos cruzados esperando
a que el problema se resuelva solo. Lo mejor es tratar de resolverlo tú misma
¡rápido! La acumulación de resentimientos hace daño. Actúa y te lo agradecerán.
19.- Ojo con los préstamos. Por muy bien de dinero que yo esté, mis mejores
amigos tienen el crédito limitado conmigo: una suma que yo pueda perder sin perder
la amistad. Impónte un limite y no lo excedas al prestar. ¡Evita líos!
20.- No seas antipática. No le digas a una amiga ofendida que hay que oír las
dos partes de una historia y no trates luego de explicarle cómo se siente el que
la ofendió.
21.- No le des la razón al que se autocrítica. Si una amiga te dice que se siente
mal porque hizo algo estúpido, no se te ocurra decirle “Si hija, eso fue una
tontería”.
22.- Abre los regalos inmediatamente. Tus amigos quieren ver si te gustaron, y
se sentirán heridos si pones los regalos a un lado y dices que los abrirás más
tarde.
23.- Trata de darle a la gente lo que necesita y quiere. Esta, en realidad, es la
clave de todo. Para conquistar a alguien, hay que saber ponerse en su lugar y
sentir lo que esa persona siente, olvidarse de una misma y brindarle apoyo a tus
amigos cuando lo necesiten. ¡Así te harás irresistible!
La otra cara de la moneda es el optimismo exagerado… Hay que ser amable,
complaciente, reír, bromear y no criticar, pero cuídate de dar la impresión de que
tu vida es perfecta. ¡Eso a la gente le molesta más que un millón de quejas!
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EL HOMBRE QUE SE VOLVIO MATA DE PLATANO