Marcelino me dice:
.
Marcelino me dice:
“¿No es María su refugio y su buena madre?
Cuantas mayores sean sus necesidades, más se
interesa ella en volar en su auxilio.”
(Carta 249; al H. María Lorenzo, el 8 de abril 1839)
Marcelino me dice:
“Estamos rezando para recomendar las
misiones de Oceanía y por los que se
disponen a ir ahí.”
(Carta 249; al H. María Lorenzo, el 8 de abril 1839)
Marcelino me dice:
“María, nuestra buena Madre, nos cuida
mucho. Ella sabe muy bien que somos muy
poca cosa para poder sostener una lucha.”
(Carta 249; al H. María Lorenzo, el 8 de abril 1839)
Marcelino me dice:
“Es indiferente para nosotros el que Dios se
sirva de esa Congregación de Hermanos antes
que de la nuestra.”
(Carta 252; al Pbro. María Francisco Piccolet, el 12 de mayo de 1839)
Marcelino me dice:
“Ruegue por la prosperidad de la misión de la
Polinesia y únase a los que oran por el mismo fin.”
(Carta 248; al H. Anacleto, el 23 de marzo de 1839)
Marcelino me dice:
“Los llevo a todos con mucho
cariño en mi corazón.”
Descargar

No Slide Title