San Marcelino Champagnat
1789
1840
Fundador de los Hermanos Maristas
1789
En 1789, Francia estaba
sobresaltada por la
Revolución. Ese mismo año
nació un niño que
comenzariá otra clase de
revolución. Era hijo de Jean
Baptiste Champagnat, un
labrador que vivía en una
pequeña aldea del sur de
Francia, y de Marie Chirat.
Era el noveno de sus diez
hijos.
Bautizo
El día después de su
nacimiento, el niño fue
levada a la pequeña
iglesia parroquial de
Marlhes,a poco más de
un kilómetro de su casa,
y allí fu bautizado con
los nombres de José
Benito Marcelino.
Durante todo su vida fue
conocido por el último
nombre.
Vida de familia
Su tía Luisa tuvo mucho
influencia en su vida.
Era una religiosa
obligada a dejar su
convento cuando los
revolucionarios lo
incendiaron. Había
venido a vivir con la
familia Champagnat.
El padre de Marcelino
Su padre estaba a favor de
las ideas de la
revolución, pero no de la
manera en la que se
ponía en práctica. Llegó
a ser comandante de la
Guardia Nacional local y
utilizó su posición para
salvar muchos
sacerdotes de ser
capturados y asesinados.
¿Que llegaré a ser?
Como sus hermanos y
hermanas, Marcelino
creció guardando el
rebaño de su padre y
ayudando en la granja.
Las habilidades que
aprendió durante este
tiempo le ayudaría
muchísimo el resto de su
vida.
Escuela
Su padre le habia enviado a la
escuela, pero el maestro
tenía muy mal
temperamento, y golpeaba
a los niños a la menor
excusa. Marcelino rechazó
regresar a la escuela, y más
tarde, estableció reglas
muy estrictas para los
Hermanos sobre los
castigos.
La Llamada
Cuando tenía 16 años, un
sacerdote buscaba jóvenes
para el sacerdocio, y
Marcelino decidió seguir su
llamada. Su escolaridad no
había sido la mejor, pero se
puso a estudiar, aunque
con mucho dificultad. Sin
embargo, trabajó duro, y
tuvo éxito.
Abandona la casa
Finalmente consiguió los
estudios medios para
poder entrar en el
seminarion menor,
vendió sus corderos para
ayudar con los gastos de
la ropa nueva, etc. Y
abandonó la casa.
Aunque entonces no lo
sabia sus padre y su
madre moririán antes
que fuese ordenado
sacerdote
La Pandilla Alegre
Marcelino y algunos de sus
compañeros llegaron a
ser llamados “la Pandilla
Alegre”. Siempre se
metián en jaleos. Sin
embargo le muerte de su
mejor amigo y después
de su madre, hicieron
que fuese más serio, y
comenzé a trabajar con
denuedo.
Estudios
Con el tiempo llegó a ser
prefecto del dormitorio
en el seminario, y teniá
una habitación para él
solo. Tomó ventaja de
esta situación para
estudiar de noche. Así
llegó a conseguir el nivel
de los estudios
requeridos
Ordenación
Finalmente llegó el gran día y
fue ordenado sacerdote el 2
de julio de 1816. El día
siguiente, con siete de los
nuevos sacerdotes y cuatro
diáconos, fue a la iglesia de
Nuestra Señora de
Fourvières, donde prometió
trabajar para la fundación
de la Sociedad de María
Vicario de La Valla
Fue nombrado vicario de una
pequeña aldea de montaña
llamada La Valla. Allí
llagó a ser amada por todo
ele mundo. Il párroco era
layor y enfermo, y todo el
trabajo de la parroquia
cayó sobre Marcelino.
Más tarde podría decir:
“¡Todos los caminos están
mojados de mi sudor!”
El joven Montagne
Siempre había insistido de la
necesitad de Hermanos
para enseñar a los niños.
Ahora se le llamaba a la
cabecera de un joven que
se moría, y se encontró con
que no había nunca oido
hablar de Dios. Fundó un
grupo de Hermanos para
que trabajasen en las
escuelas rurales.
Nuevos reclutas
Habló con Jean Marie
Granjon, que le había
acompañado a casa del
joven Montagne, y le
preguntó si deseaba ser
Hermano. El joven
aceptó, y se le juntó otro
joven, Jean Baptiste
Audras. Y así, el 2 enero
de 1817, comenzaron los
Hermanos Maristas.
Haciendo clavos
Los veranos las escuelas se
cerraban durante mucho
tiempo. Para mantener
ocupados a sus jóvenes y
para ayudar en los
gastos de la casa,
Marcelino enseñó a
hacer clavos, que
después vendían a los
artesanos del lugar.
Nuestra Señora de l’Hermitage
En 1824, el número era
demasiado grande para
la pequeña casa de La
Valla, y Marcelino
compró una propiedad
un poco más abajo en el
valle. Allí construyó
Nuestra Señora de
l’Hermitage, que aún
hoy está en uso
constante. Marcelino
está enterrado allí.
El Acordaos en la nieve
Un día que había ido a
visitar a un enfermo con
un Hermano, y fueron
sorprendidos por una
gran nevada. Las cosas
se complicaron, y
Marcelino rezó a la
Virgen para que les
ayudara. Justo en ese
momento vieron una
pequeña luz que venía de
una casa un poco más
adelante en el camino.
¡Estaban salvados!
Con sus Hermanos
Marcelino ya tenía cerca de 50
Hermanos y el Arzobispo le
dio permiso para que dejase
el trabajo de la parroquia
para que estuve con sus
Hermanos. Ahora tenía la
posibilidad de visitar todos
las escuelas donde ensñaban
los Hermanos y de
enseñarlos y animarlos en su
trabajo.
Las Escuelas
Peticiones venían de todas
partes para que mandase
Hermanos a enseñar en las
ciudades como en las aldeas
de la región. Intentó
contentar a todos. Insistía
que siempre estuviesen por
lo meno tres Hermanos en
la escuela y pasaba la
mayor parte de su tiempo
visitando las escuelas para
ver que todo iba bien.
Salve Regina
En 1830, hubo otra revolución
en Francia. Algunos
Hermanos querían
esconderse, pero Marcelino
les dijo que Nuestra Señora
les protegería y que se lo
pidiesen. Entonces comenzó
la práctica de comenzar y de
terminar el día con el canto
del Salve Regina, una
práctica que aún continua.
Enfermedad y muerte
La salud de Marcelino se
debilitó a la presión de
su trabajo, y en 1840
pidió a los Hermanos
que eligieran un nuevo
Superior. El 3 de mayo
dijo su última Misa, y un
mes más tarde, mientras
los Hermanos cantaban
el Salve Regina en su
oración de la mañana, se
fue a recibir su premio.
Canonización
La vida de Marcelino había
terminado, pero su trabajo
no. Sus Hermanos se
stabecieron en todo el
mundo.
El día 29 de mayo de 1955,
Pio XII lo beatificó, y,
finalmente, el 18 de abril
de 1999 Juan Pablo II le
proclamó
San Marcelino
Champagnat,
Fundador de los
Hermanos Maristas
Hermanos Maristas
María– Marista – Misión
Circundando el globo
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