Alcohol
Conducción
+
Ruleta rusa
=
El problema del alcohol.
• El consumo de alcohol disminuye:
-El discernimiento.
-La agudeza mental.
-La visión.
-El tiempo de reacción.
-La respuesta sensitiva al sonido.
-y cuando manejas: La Vida.
• Establece un conductor
Designado.
Alcoholemia
Efectos en la conducción
0,2 - 0,5
Se altera la valoración del riesgo. Disminuye la autocrítica
y se sobrevaloran las capacidades, se tiene una
apreciación incorrecta de la velocidad.
0,5 - 0,8
Predomina la sensación de euforia y no se toma
conciencia de los peligros reales que se corren y se
hacen correr a los demás. Desde los 0,5 la conducción
está prohibida.
0,8 - 1,5
Hay síntomas claros de intoxicación. Están seriamente
afectadas la vigilancia, la atención, la percepción y la
coordinación. Los reflejos están pertubados. La
conducción está prohibida.
1,5 - 3,0
Grave peligro. Síntomas claros de embriaguez, trastornos
del equilibrio y de la marcha.
mayor de
3,0
Embriaguez profunda. Pérdida de la conciencia.
Cuando se consume alcohol se producen los
siguientes problemas:
1. Dificultad para percibir
señalizaciones de obras).
el
color
rojo
(de
frenado,
semáforos,
2. Dificultad para acomodar la vista a la luz y a la oscuridad y a los
cambios de luz (autopistas, cruces, túneles, etc.)
3. Apreciación inexacta/equivocada de las distancias (adelantamientos,
entrada en curva, no respetar distancia de seguridad, etc.).
4. Disminución del campo visual. La visión normal del ojo humano
disminuye, quedando reducido el ángulo del campo visual, por lo que se
pierden los estímulos que están en los laterales (cruces).
5. Aumento del tiempo de reacción. Aumenta la distancia recorrida
desde que el conductor percibe la señal hasta que actúa sobre los
mandos del vehículo (al frenar ante un peligro, si se ha bebido, se recorre
un 10% más de distancia: esos metros pueden ser mortales).
PROBLEMAS
LEGALES
Ley : 7331 del 13/04/1993
LEY DE TRÁNSITO POR VÍAS PÚBLICAS TERRESTRES
CAPÍTULO V
CONDUCCIÓN TEMERARIA
ARTÍCULO 106.- Se considera conductor temerario a la persona
que conduzca un vehículo en cualquiera de las condiciones
siguientes:
a) En estado de ebriedad, de conformidad con lo establecido en el
inciso c) del artículo 107 de esta Ley.
b) Bajo los efectos de drogas o de sustancias enervantes o
depresoras del sistema nervioso central, de acuerdo con las
definiciones que al respecto haya establecido el Ministerio de Salud.
ARTÍCULO 107.- Se establecen los siguientes límites para determinar el
estado de quienes conducen bajo los efectos del alcohol:
a) Si la concentración de alcohol en la sangre es menor a cincuenta
miligramos por cada cien mililitros de sangre (0,05%), se está en
estado de sobriedad.
b) Si la concentración de alcohol en la sangre es igual o mayor a
cincuenta miligramos por cada cien mililitros de sangre (0,05%), pero
menor que cien miligramos de alcohol por cada cien mililitros de
sangre (0,10%), se está en estado de preebriedad.
c) Si la concentración de alcohol en la sangre es igual o mayor a cien
miligramos por cada cien mililitros de sangre (0,10%), se está en
estado de ebriedad.
ARTÍCULO 137 BIS.- Sin perjuicio de las sanciones establecidas en la
presente Ley para la conducción temeraria y de la posibilidad de retirar
de la circulación los vehículos e inmovilizarlos, como medida cautelar
de carácter excepcional, los inspectores de tránsito podrán retirarle o
decomisarle administrativamente la licencia de conducir o el permiso
temporal de aprendizaje, a quien conduzca en las circunstancias
señaladas en el inciso a) del artículo 106 de la presente Ley.
ARTÍCULO 199.- Las autoridades de tránsito, cuando medie un motivo
razonable, pueden requerir al conductor sospechoso de conducir bajo los
efectos del licor o de drogas enervantes de uso no autorizado, de acuerdo con
la legislación vigente y las normas que dicte el Ministerio de Salud, para que se
realicen pruebas químicas de su sangre, aliento u orina, con el propósito de
determinar el contenido de estos agentes. Sin embargo, el conductor tiene
derecho a escoger el tipo de prueba dentro de las que sean técnicamente
procedentes.
Los exámenes de sangre y de orina pueden realizarse en cualquier centro de
salud pública autorizado por el Ministerio de Salud y sus funcionarios están
obligados a administrar la prueba.
En el caso de la prueba del aliento, será administrada por medio de
alcohosensores u otros dispositivos, debidamente calibrados por las
autoridades de tránsito adiestradas en su uso.
Si el conductor se niega a que se le realice el examen o escoge la prueba del
aliento y el resultado arroja un exceso en los límites de alcohol en la sangre,
los cuales prevé esta Ley, solo podrá presentar a su favor como prueba técnica
de descargo, el resultado de una prueba de sangre realizada por un profesional
previamente autorizado por el Ministerio de Salud, dentro de los treinta minutos
posteriores a la hora indicada en la boleta de citación respectiva. La autoridad
está en la obligación de acompañarlo a efectuarse el examen.
NO TOME SI TIENE QUE MANEJAR
Esto nos lleva a la siguiente
conclusión: Tomar antes de
conducir es un gran riesgo.
Usar otras drogas antes de
conducir es también muy
dañino.
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