Los temas del
Machismo y el
Marianismo en los
poemas
Ms. Vazquez
El Machismo
 El machismo es una tendencia de la cultura
hispana y también otras culturas
 Es la preponderancia de lo masculino—el
machismo
 El idea que el hombre es más superior de
otros
 Muchos conformidades sociales como leyes
les dan más derechos a los hombres que a
los mujeres
 Estas ideas tienen un impacto en la vida
social y también político
 El machismo describe que las mujeres
dependen de los hombres
El Machismo
 “A las mujeres que se destacan por su
capacidad intelectual, artística o
profesional a menudo se les critica”[1]
 Este es un razón de discusión de muchas
feministas, escritoras y más
 Los hombres que viven en un mundo
machista usualmente son agresivos y
condescendientes en relaciones con
hombres y mujeres
[1] Labarca, Angela, and Raquel Halty
Pfaff. Convocación de Palabras. Boston:
Heinle & Heinle Publishers, 1991.
El Marianismo
• Define el papel de una mujer en la cultura
hispana
• Viene del culto de la Virgen María—
marianismo
• La Virgen María representa una mujer de
sacrifico y devoción a los hijos y la familia.
Muestra que la debe sacrificar todo por su
familia: su marido, padre, hermano, sus hijos
y sus hermanos
• Por lo general, las mujeres piensan que los
hombres necesitan ser perdonados porque
los hombres son obstinados como los niños.
El Marianismo
• “Esta actitud femenina refuerza la preponderancia de los hombres
en las sociedades hispanas y además implica que las mujeres usan
una o más de las siguientes estrategias en la vida diaria:
– Esforzarse por pasar desapercibida en presencia de los
hombres
– Concordar con las opiniones de los hombres en las situaciones
que lo requieran, aún cuando ella piense lo contrario (está de
acuerdo con los hombres)
– No decir “yo,” sino “nosotros” y usar otros mecanismo
lingüísticos que suavizan la expresión de opiniones (siempre
considera los otros)
– Seleccionar ocupaciones y carrera eminentemente “femeninas”
(escoge empleos feministas)
– Agradar y defender al hombre, no importa lo que él haya hecho
(siempre defende los hombres)
– Esconder, postergar o disfrazar los intereses propios ”[2]
[2] Labarca, Angela, and Raquel Halty Pfaff. Convocación de
Palabras. Boston: Heinle & Heinle Publishers, 1991.
Los autores del machismo
Rosario Castellanos
Julia de burgos
Alfonsina Storni
Report Number 6
por Rosario Castellanos
Señorita. Sí, insito. Señorita
Soy joven. Dicen que no fea. Carácter
Llevadero. Y un día
Vendrá el Príncipe Azul, porque se lo he
rogado
Como un milagro a San Antonio. Entonces
Vamos a ser felices. Enamorados siempre.
¿Qué importa la pobreza? Y si es borracho
Lo quitaré del vicio. Si es un mujeriego
Yo voy a mantenerme siempre tan atractiva,
Tan atenta a sus gustos, tan buena ama de
casa,
Tan prolífica madre
Y tan extraordinaria cocinera
Que se volverá fiel como premio a mis
méritos
Entre los que, el mayor, es la paciencia
Lo mismo que mis padres y los de mi
marido
Celebraremos nuestras bodas de oro
Con gran misa solemne.
No, no he tenido novio. No, ninguno
Todavía. Mañana.
Rosario Castellanos
• La mujer está tratando agradar el hombre. La mujer
también es bella, joven, y tiene un carácter llevadero
• Describe su matrimonio en el futuro, “enamorados
siempre”
• Ella va a mantenerle siempre tan atractiva si el hombre
es fiel.
• Será un madre excelente, una cocinera extraordinaria y
una buena ama de la casa
• No tiene un novio, “No, no he tenido novio. No, ninguno/
todavía. Mañana.” Ella está esperando.
– Tema del Machismo: Los hombres se esperan que las
mujeres se ajusten a los hombres que dependen de
ellos y que sean sumisas.
• El Príncipe Azul y la Dulcinea (mujer ideal)
“A Julia de Burgos” por Julia
de Burgos
Ya las gentes murmuran que yo soy tu
enemiga
porque dicen que en verso doy al mundo mi
yo.
Mienten, Julia de Burgos. Mienten, Julia de
burgos.
La que se alza en mis versos no es tu voz:
es mi voz
porque tú eres ropaje y la esencia soy yo;
y el más profundo abismo se tiende entre
las dos.
Tú eres fria muñeca de mentira social,
y yo, viril destello de la humana verdad.
Tú, miel de cortesana hipocresías; yo no;
que en todos mis poemas desnudo el
corazón.
Tú eres como tu mundo, egoísta;yo no;
que en todo me lo juego a ser lo que soy yo.
Tú eres sólo la grave señora señorona; yo
no,
yo soy la vida, la fuerza,la mujer.
Tú eres de tu marido, de tu amo; yo no;
yo de nadie, o de todos, porque a todos, a
todos en mi limpio sentir y en mi pensar me
doy.
Tú te rizas el pelo y te pintas; yo no;
a mí me riza el viento, a mí me pinta el sol.
Tú eres dama casera, resignada, sumisa,
atada a los prejuicios de los hombres; yo no;
que yo soy Rocinante corriendo desbocado
olfateando horizontes de justicia de Dios.
Tú en ti misma no mandas;
a ti todos te mandan; en ti mandan tu esposo, tus
padres, tus parientes, el cura, el modista,
el teatro, el casino, el auto, las alhajas,
el banquete, el champán, el cielo
y el infierno, y el que dirán social.
En mí no, que en mí manda mi solo corazón,
mi solo pensamiento; quien manda en mí soy yo.
Tú, flor de aristocracia; y yo, la flor del pueblo.
Tú en ti lo tienes todo y a todos se lo debes,
mientras que yo, mi nada a nadie se la debo.
Tú, clavada al estático dividendo ancestral,
y yo, un uno en la cifra del divisor social
somos el duelo a muerte que se acerca fatal.
“A Julia de Burgos” por Julia de Burgos
• Describe las mujeres que conforman a las normas
sociales
• El hablante, la mujer, es un rebelde, ella no se conforma
a las normas sociales. Ella se compara a las mujeres
típicas, “en ti mandan tu esposo, tus padres, tus
parientes/ el cura…”
• Está quemando a los injustos y está contra lo inhumano.
Los injustos son las normas sociales
– Tema del Machismo: La mujer es un rebelde y
nadie puede controlarla. Julia de Burgos se rebelde
contra las limitaciones impuestas sobre la mujer,
contra la dependencia.
• Esta mujer tiene control, pero hay mujeres que ya
no tiene total independencia
“Tú me quieres blanca” por Alfonsina Storni
Tú me quieres alba,me quieres de
espumas,me quieres de nácar.
Que sea azucena sobre todas,
casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada.
Ni un rayo de luna filtrado me
haya,
ni una margarita se diga mi
hermana;
tú me quieres blanca,
tú me quieres nívea,
tú me quieres casta.
Tú que hubiste todas las copas a
mano,
de frutos y mielesy labios
morados.
Tú que en el banquete cubierto de
pámpanos dejaste las carnes
festejando a Baco.
Tú, que en los jardines
negros del Engaño
vestido de rojo
corriste al Estrago.
Tú, que el esqueleto conservas intacto
no sé todavía por cuáles milagros,
me pretendes blanca (Dios te lo perdone)
me pretendes casta (Dios te lo perdone)
me pretendes alba.
Huye hacia las bosques; vete a la montaña;
límpiate la boca; vive en las cabañ
toca con las manos la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas; duerme sobre escarcha;
renueva tejidos con salitre y agua;
habla con los pájaros
y lévate al alba.
Y cuando las carnes
te sean tornadas,
y cuando hayas puesto
en ellas el alma que por las alcobas
se quedó enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca, preténdeme nívea,
preténdeme casta.
“Tú me quieres blanca” por
Alfonsina Storni
• El hombre pretende que ella es una mujer ideal
mientras fue él es un pecador (sinner)
• El hombre está describiendo una mujer pura y
inocente (el color de blanco)
• El narrador escribe si el narrador es puro si mismo,
el hombre pude tener la mujer como un amor
– Tema del Machismo: Es un critico de la actitud
contradicción al hombre, como en los poemas de
Sor Juana
• Los hombres quieren que las mujeres sean
puras, mientras que ellos nunca son.
• La paradoja es que el mismo hombre que trata
ganar a una mujer le exige a la misma vez que
sea pura
La autorA del
Marianismo
Rosario
Castellanos
Rosario Castellanos
• Tema del Marianismo: no acepta toda la
responsabilidad de un matrimonio. Muestra
una mujer muy tradicional que aspira a
casarse
– Es una mujer o quizás un joven que es pura
y virgen
– Está buscando un Príncipe Azul y ella es un
dulcinea (mujer ideal)
“Autorretrato” por Rosario
Castellanos
Yo soy una señora: tratamiento
arduo de conseguir, en mi caso, y más
útil
para alternar con los demás que un
título
extendido a mi nombre en cualquier
academia.
Así, pues, luzco mi trofeo y repito:
yo soy una señora. Gorda o flaca
según las posiciones de los astros,
los ciclos glandulares
y otros fenómenos que no comprendo.
Rubia, si elijo una peluca rubia.
O morena, según la alternativa.
(En realidad, mi pelo encanece,
encanece.)
Soy más o menos fea. Eso depende
mucho
de la mano que aplica el maquillaje.
Mi apariencia ha cambiado a lo largo del
tiempo
—aunque no tanto como dice Weininger
que cambia la apariencia del genio—.
Soy mediocre.
Lo cual, por una parte, me exime de
enemigos
y, por la otra, me da la devoción
de algún admirador y la amistad
de esos hombres que hablan por teléfono
y envían largas cartas de felicitación.
Que beben lentamente whisky sobre las
rocas
y charlan de política y de literatura.
Amigas...hmmm... a veces, raras veces
y en muy pequeñas dosis.
En general, rehuyo los espejos.
Me dirían lo de siempre: que me visto
muy mal
y que hago el ridículo
cuando pretendo coquetear con alguien.
“Autorretratos” por Rosario
Castellanos (cont.)
Soy madre de Gabriel: ya usted sabe, ese
niño
que un día se erigirá en juez inapelable
y que acaso, además, ejerza de verdugo.
Mientras tanto lo amo.
Escribo. Este poema. Y otros. Y otros.
Hablo desde una cátedra.
Colaboro en revistas de mi especialidad
y un día a la semana publico en un
periódico.
Vivo enfrente del Bosque. Pero casi
nunca vuelvo los ojos para mirarlo. Y
nunca
atravieso la calle que me separa de él
y paseo y respiro y acaricio
la corteza rugosa de los árboles.
Sé que es obligatorio escuchar música
pero la eludo con frecuencia. Sé
que es bueno ver pintura
pero no voy jamás a las exposiciones
ni al estreno teatral ni al cine-club.
Prefiero estar aquí, como ahora,
leyendo
y, si apago la luz, pensando un rato
en musarañas y otros menesteres.
Sufro más bien por hábito, por
herencia, por no
diferenciarme más de mis congéneres
que por causas concretas.
Sería feliz si yo supiera cómo.
Es decir, si me hubieran enseñado los
gestos,
los parlamentos, las decoraciones.
En cambio me enseñaron a llorar. Pero
el llanto
es en mí un mecanismo descompuesto
y no lloro en la cámara mortuoria
ni en la ocasión sublime ni frente a la
catástrofe.
Lloro cuando se quema el arroz o
cuando pierdo
el último recibo del impuesto predial.
“AutorretrAto” por rosArio
Castellanos
• La mujer se describe como fea, gordo o flaca y
mediocre
• No le gusta los espejos porque revelan la verdad
• Nunca explora el ambiente, “Nunca atraviesa la
calles que me separa de él”
• “Sería feliz si yo supiera cómo,” ella solamente
sabe llorar y sufrir. Ella no llorar sobre cosas
trágicas solamente sobre simple, “cuando se
quema el arroz”
• Tema del Marianismo: La mujer sacrifica todo
pero no está contenta
• Ella va inadvertido por los hombres—es fea. No
puede tener las cosas que quiere
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Sor juana_ Alfonsini