Noviembre de 2009
El lugar… una belleza.
Club Serrezuela, Bogotá..
La semilla
que está para crecer
debe perderse a sí misma
como semilla,
y aquellos que arrastran
pueden graduarse
pasando de crisálida
a alados
¿Te aferrarás entonces,
oh mortal,
a la cáscara
que falsamente
te parece ser
quien eres?
Wu Wei
Yo soy de la Guajira, península Norte de Colombia
Mar Caribe. Psicóloga de Profesión.
Me ha pasado que en el ACP he aprendido a ver al
ser humano desde un lugar distinto a la psicología,
en el cual he encontrado más posibilidades para
intervenir el dolor de la gente, con más elementos
que me permiten entender a un ser humano integral.
Mi tierra, Guajira, es un lugar lleno de recursos, tiene
la segunda mina abierta de carbón más grande del
mundo, tiene esmeraldas, sal natural y tenemos
también los niveles más altos de pobreza de
Colombia. Me duele mi tierra y el no hacernos
cargos de nuestro tiempo, de nuestro mundo. Esto
me ha hecho buscar nuevos caminos para poder
contribuir más.
Yo vengo de una historia llena de explicaciones, de
pobreza, en el cual había apelado mucho a la mujer
fuerte y en este proceso me he permitido ser
vulnerable e incorporar la ternura y la vulnerabilidad
como parte de mi fuerza y no como debilidad. Eso
me ha permitido, entre otras cosas, ser por ejemplo
mamá y ser pareja desde un lugar distinto. Esto ha
contribuido que la calidad de vida de mi familia haya
mejorado y que en el entorno de mi profesión se
sorprendan de verme con tanto entusiasmo.
Lina Mendoza
Psicóloga
“Hemos perdido lo sagrado
como parte de nuestra
cotidianidad.
El coaching requiere un
lugar sagrado, un ritual”
Julio Olalla
Me ha pasado de todo.
Me he dado una mirada a mi misma, creo que el ACP
es lo primero que me he regalado en la vida para mi.
Siempre he estado al servicio de la gente, super
dedicada al trabajo, a mi me encanta lo que hago, me
encanta ser médico y siempre he trabajado día y noche
en mi profesión, a veces hago hasta 36 horas seguidas.
Yo sentía que lo hacía muy bien, que me dedicaba, que
me conectaba con la gente y en el ACP me di cuenta
que lo que estaba haciendo era muy maquinal, que
había otro pedacito más que yo no estaba viendo. Me
hizo mucho sentido distinguir la coherencia entre
lenguaje, cuerpo y emociones y darme cuenta que lo
que le pasa a la gente físicamente es un reflejo de su
armonía espiritual y más allá de exámenes y remedios,
los pacientes tienen que hacerse cargo ellos de su
salud. No es sólo recibir una receta.
Cambié la forma de atender a mis pacientes, bajé
notablemente la cantidad de horas de trabajo y siento
que ha mejorado la calidad de mi atención. Converso
con ellos y el darles más responsabilidades con su
salud me ha quitado a mi una tremenda carga.
Me doy cuenta que me ven distinta, me ven feliz,
algunos me preguntan si estoy de novia (se ríe).
Ana Lucía Ospina
Médico
"Tú debes ser el cambio que quieres ver en el mundo" Mohandas K. Ghandi
Llegué al ACP porque vi su magia en alguien y
yo me intrigué y pensé “esta persona es de otro
mundo” tiene algo que me desconcierta y es
hermoso, me acerqué a esa persona y me habló de
este proceso y yo me dije “eso yo lo quiero” y es
así como estoy acá.
Durante este proceso he recuperado mis
emociones, mi cuerpo y me he conectado con
otros seres humanos, he roto mi soledad y siento
que he accedido a un espacio mágico de
oportunidades que me hace feliz. Si luego me
certifico o no de coach… no sé… a ver dónde me
pone la magia de la vida.
De momento ya ha cambiado mi vida laboral y se
me han abierto puertas que nunca imaginé, es
extraordinario lo que me ha sucedido aquí.
Yo estaba sin trabajo y durante este proceso me
constituí como oferta. Me presenté a una gran
empresa y fui contratado como gerente comercial
y ahora que han visto mis avances me han
invitado de la Gerencia de Recursos Humanos a
entrenar a un gran grupo de personas.
Han tenido que pasar muchas cosas para que yo
me “desarticulara” y accediera a un mundo
completamente nuevo para mi.
Fernando Castro
“Tómate tu tiempo, el ritmo del Coaching es la paciencia”
Julio Olalla
Yo soy casada, tengo una hija, una empresa que funciona
perfecto, he sido exitosa, me considero feliz… y bueno
me he dado cuenta que yo tenía emociones disponibles y
otras que las eliminaba “porque no estaban bien”: la
rabia, el miedo, la tristeza.
Pasaba riéndome todo el tiempo…. ahora ¡sigo riéndome!
pero comencé a descubrir el poder de todo lo que tenía
que decirme la tristeza, todo el poder que tenía que
decirme la rabia.
Yo tenía una relación con mi esposo en la cual él siempre
tenía la razón y yo sentía que no tenía derecho a nada…
pensaba que él era el injusto (se emociona) y cuando
comencé a dejarme sentir la rabia y ponerla en la mesa de
él lo que pasó fue increíble, porque él en vez de
rechazarme o ponerse bravo empezó a reconocer que no
siempre tenía la razón y a tener los detalles de ternura más
fuertes de la vida y hoy entendí que he dejado de hacer
cosas para que el me quiera y simplemente ser yo.
Me doy cuenta que he pasado toda mi vida haciendo cosas
para que la gente me quiera, incluso la empresa que
escogí tener (consultora organizacional) está al servicio
de los demás y como mi tema ha sido siempre el hacer de
todo para que los demás me quieran, entonces todos los
ámbitos de mi vida estaban afectados y eso finalmente
explotó en mi salud. El año pasado tuve soriasis, mi piel
se dañó.
En el momento en que empecé a conectar todo eso, mi
cuerpo empezó a cambiar, a sanarme, bajé 12 kilos, yo no
estaba como estoy ahora.
Este ha sido el aprendizaje transformacional de mi vida.
He descubierto que ya no me preparo para muchas cosas y
hay gente que me dice ¡oye, estás brillando!.
Livi Betancourt
Consultora
Vivimos en tiempos de cambios profundos.
Antiguos roles y prácticas
están muriendo
sin que sepamos aún
cuáles son los nuevos
Julio Olalla
Hay tres cosas que me motivaron para estar acá:
Lo primero: aprender. Segundo a recuperar esa alegría
que es de mi esencia y se me estaba yendo y tercero a
certificarme porque profesionalmente necesito mi
certificación.
Yo pienso que todo tiene su tiempo y mi tiempo fue este
último mes. Durante las 2 primeras conferencias yo no
paraba de llorar, era una mezcla de tristeza y cansancio y
unas tremendas ganas de tirar la toalla.
Yo he hablado varias veces en las Conferencias, Julio
me ha hecho intervención y la verdad es que me sentía
inmerecedora de eso. Me daba pena por el público que
estuvieran perdiendo su tiempo escuchando mis bobadas
y hoy cuando hablé sentí que era importante, que mi
experiencia le podía servir a otros. Cuando salimos te
confieso que más de 30 personas se me acercaron a
agradecerme por todo lo que dije y lo mucho que les
había ayudado.
Yamile Almanya
Consultora
“Frente a los cambios personales
estamos llenos de conversaciones
internas, con un lenguaje lleno de
juicios de exigencias e imprecisiones.
Olvidamos los estándares, queriendo
lograr rápidamente un estado
idealizado y parecernos al modelo que
nos cautiva. No aceptamos, ni
percibimos las sutilezas de los
cambios. Vivimos con la ingenua
ilusión de los finales felices, donde
somos los protagonistas que
cambiamos sin hacer esfuerzos. “
Rodrigo Pacheco
ROCO
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