Importancia de la
Pastoral del Duelo en el
conjunto de la Pastoral
de la Salud
P. Silvio Marinelli
Orden de San Camilo
X Encuentro Nacional
de Pastoral de la Salud
Toluca, Edo. de México
20 – 25 de Septiembre 2010
ARMANDO 33 AÑOS: sufre por la muerte de un amigo
En compañía de sus amigos y familia fueron de fin de
semana al mar, se preparaban para regresar, cuando
uno de ellos se metió al mar y “algo le sucedió” que no
pudo nadar y las olas se lo llevaron, Armando hizo lo
que pudo pero no logró rescatarlo.
Llega a mi casa y después de saludar a mi familia y
platicar a grandes rasgos el hecho que acaban de vivir,
pide hablar conmigo (somos amigos). Nos vamos a la
sala. Mientras tomamos asiento, lo observo demacrado,
adelgazado, piel oscura y con muchos piquetes en los
brazos. Su voz es serena.
1 H Te veo más delgado y me parece que aún no
descansas.
1 A Llegué anoche en compañía de Omar y la Esposa
de Arturo (sentado inclinado, moviendo las manos).
Estuvimos buscando a Arturo durante 3 días, apenas
comí y dormí. (Sus ojos se llenan de lágrimas) no
pudimos hacer nada, lo vi irse y no lo logramos. (Respira
y continúa) Le dije que no se metiera, pero él no hizo
caso, siempre tan terco y mira lo que pasó. (Manos en
movimiento y su timbre de voz cambia).
2 H (Me inclino un poco para estar más cerca de él)
Estás enojado porque lo que sucedió fue algo
imprudencial de Arturo y triste porque no lograste
ayudarlo.
2 A (su voz se quiebra y entre sollozos) También fue
imprudencia de todos y mía, había letreros que advertían
que era un lugar peligroso. Mi esposa me dijo varias
veces que ahí no, pero no hice caso, nunca nos había
pasado nada. (Silencio. Le paso un pañuelo y espero).
Me provocó varias veces para que me metiera con él, me
llamó gallina y cobarde cuando le dije que a ese mar le
tenía respeto y lo dejé ir solo.
3 H Por la forma en que lo dices pareciera que te
sientes culpable de lo que sucedió.
3A
Culpable y enojado porque no aprendo, no
escucho y no hago caso de los consejos de nadie (su
timbre de voz de enojo y mientras se seca las lágrimas,
cambia endereza su postura).
4H
(Lo miro a los ojos y sonrío).
4A
Casi estoy seguro, que estas pensando “hasta que le
cayó el veinte” a este tal por cual.
5H
Justo eso pienso. (Le devuelvo la sonrisa y respiro, él
parece recuperar la serenidad). Tengo entendido que Omar y tú
expusieron su vida al intentar rescatar a Arturo.
5A
Todo fue tan inesperado que ahora que lo pienso de verdad que
hice cosas alocadas, estaba recogiendo los triques y no sé porqué se
me ocurrió localizar dónde estaba Arturo y lo vi haciendo señales con
una mano, como era tan bromista me quedé pensando si era broma o de
verdad necesitaba ayuda, pero lo extraño era que no luchaba y las olas
eran muy altas, no nos atrevimos a meternos así, corrimos a buscar
ayuda y sólo conseguimos una cuerda a la que se sujeto Omar y yo lo
sostuve en la playa, pero el oleaje lo alejó más y lo vimos por última vez
a través de una ola , esperábamos verlo emergen pero no fue así.
(Suspira y queda pensativo) No lo puedo creer, no sé qué le sucedió,
porqué no luchó.
6 H Te parece que hubo algo que le impidió nadar y
estás desconcertado.
6A
Sí, no comprendo porque él tenía excelente condición física,
jugaba diariamente fútbol rápido y sabía nadar muy bien, pero según
supe hace daño nadar después de comer y también ese lugar es zona
peligrosa (mueve la cabeza y comenta): todos nos expusimos
(continua hablando mientras vuelve su vista al piso) Para organizar su
búsqueda le pedimos a Gonzalo que se llevara a los niños y a
nuestras esposas y nos quedamos nosotros para solicitar ayuda a la
playa más cercana, conseguimos una lancha y a unos pescadores
(levanta la mirada) ahí en mar abierto experimenté miedo y como que
fui comprendiendo que Arturo estaba muerto y que era probable que
no localizáramos su cuerpo, había tiburones y ese día según
comentaron los pescadores tembló, sentí mucho cansancio pero no
me rendí ya que la esperanza muere al fin.
7H
(Guardé silencio tratando de reformular) Caíste en la cuenta
de las escasas probabilidades de que Arturo sobreviviera en
esas condiciones del mar y experimentaste miedo al exponer así
tu vida y no quisiste rendirte. Tu esposa me comentó que
también les ayudó la marina en la búsqueda.
7A
Llegaron unas horas después, lo hicieron con los medios que
ellos tienen y finalmente nos dijeron que lo demás sólo con el tiempo
podríamos saber si recuperaríamos el cuerpo que dejáramos
nuestros datos y ellos avisarían. (Su voz se torna lenta y suena
triste). Nos regresamos y tengo la sensación de tener las manos
vacías, sé que murió y no hay un cuerpo de quien despedirse, no hay
respuestas, sólo queda esperar. (Vuelve a inclinar el cuerpo, su
cabeza inclinada y manos entrelazadas y su mirada triste y serena).
8H
Trato de comprender por lo que me has compartido que
el momento de terminar la búsqueda ha sido muy frustrante y te
entristece no poder al menos despedirte de Arturo como se hace
comúnmente con nuestros seres queridos que mueren.
8A
Quisiera aceptar el hecho de no encontrarlo pero me niego y
al mismo tiempo no quiero pensar en Arturo como cadáver y eso a
pesar de que lo vi todo.
9H
Temes adelantarte a vivir el duelo antes de agotar el
tiempo que sabes de recuperación del cadáver.
9A
Sí eso siento, mi esposa comparte este sentimiento
conmigo y hacemos oración por él y me siento como que
unido, como si hiciera lo correcto, espero que tú también nos
ayudes.
10 H Quiero comentarte que todos aquí en la familia y en
la familia de cada uno estábamos muy preocupados por
ustedes y desde que nos enteramos hemos orado y ahora
te agradezco que compartas conmigo tu experiencia y
cuenta con que de manera especial recordaré en mi
oración a Arturo y a ti también.
10 A Te voy a tener informada de cómo van las cosas, por
ahora voy a casa de la esposa de Arturo no sé si necesite algo.
(Nos ponemos de pie y nos damos un abrazo).
11 H Te acompaño a la puerta, por favor saludos a tu
esposa y a la esposa de Arturo.
¿Por qué es importante
reflexionar sobre el duelo?
Fenómenos sociales,
culturales y religiosos nos
piden una nueva pastoral del duelo,
que sea parte integrante de la
Pastoral de la Salud y de los
Moribundos
Ha ido cambiando la percepción y la
vivencia de la muerte en nuestro
medio (tabú)
La vida “urbana” ha hecho
desaparecer los rituales de duelo y
falta la socialización
Cambios profundos en la familia y en
sus relaciones:
familias ausentes o “disfuncionales”
Falta de una “red social” de apoyo:
transformación de las relaciones
comunitarias en relaciones sociales
(impersonales y frías)
Soledad existencial por
empobrecimiento de las relaciones
“personales” (significativas)
Fenómenos naturales y tragedias
Violencia (homicidio, secuestro,
desaparición, etc.)
Suicidio
Pérdida del sentido cristiano de la
vida, de la vivencia de fe.
Escasa significatividad (para mucha
gente) de la comunidad cristiana
Difícil manejo del duelo;
Soledad existencial;
Duelo “patológico” con secuelas
Desafío del
acompañamiento:
- La sociedad (servicios asistenciales y para
la salud)
- La comunidad eclesial
La muerte
La vida “urbana”
La familia
La “red social”
Fenómenos naturales
Violencia - Suicidio
Pérdida del sentido cristiano de
la vida
Desafío del acompañamiento
¿A quién le corresponde?
A la Pastoral Familiar ciertamente,
sin embargo, también a la Pastoral
de la Salud, porque debería de ser
la más enterada y cercana (habiendo
desarrollado su acompañamiento con el
fallecido) y por la presencia de la
realidad del sufrimiento
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