Objetivo: Descubrir la clave de la verdadera comunicación:
buscar primero comprender para después ser comprendido.
Al escuchar debemos tener en cuenta una sola regla:
“Busca primero comprender, y después ser comprendido. En
otras palabras, escucha y después habla “ (Covey, 1998)
Parece sencillo: escuchar, comprender, conversar. No lo es.
Muchas veces estamos tan ocupados preparando una respuesta
que dejamos de escuchar el verdadero mensaje de la conversación.
Además, queremos ser siempre los protagonistas, no nos gusta
hablar de las necesidades del otro, sino de las nuestras.
La comunicación hablada es exclusiva
del hombre. Es lo que nos ha
permitido la creación de sociedades
complejas.
La comunicación y el lenguaje son
vitales para le desarrollo de la
humanidad, sin embargo pocas veces
pensamos en como los usamos.
Hoy contamos con muchos instrumentos de comunicación y
parecemos estar olvidando el más importante: nuestro cuerpo.
Definitivamente, nuestros cuerpos le pueden dar un cierto
sentido a la comunicación.
El 93% de nuestros mensajes se transmiten sin palabras.
Es muy posible que alguna persona muy cercana a ti necesite más
atención, mas cuidados y que las escuches: un amig@, un
herman@, tu prim@, tu papá.
Para perfeccionar nuestra
capacidad de escucha:
• Tener el propósito de
escuchar más.
• Ser abiertos a las ideas. No
estereotipar o juzgar.
• Callar.
• Observar el lenguaje
corporal y el tono de voz.
• Evitar distracciones visuales,
auditivas o sensoriales.
Para comunicarnos efectivamente debemos hablar de una forma
que impacte:
• No descartemos nuestras ideas antes de exponerlas. “Puede que
te parezca extraño, pero..:”
• No nos descalifiquemos antes de empezar: “Aunque no soy un
experto…”
• No apliquemos calificativos que resten credibilidad: “Esto es
cierto algunas veces, pero no siempre…”
• No añadamos preguntas a nuestras afirmaciones: “Es
importante, ¿no crees?
• No menospreciemos a nuestros interlocutores: “Déjame poner
esto en términos que puedas entender…”
• Usemos frases positivas: en vez de “no me molestaría ayudarte”,
digamos “me encantaría colaborar contigo”
• Usemos tres veces la palabra TU por cada vez que utilicemos yo.
Otros factores a considerar para
mejorar la escucha son:
• Estudiar el mensaje no verbal de los
demás y observar el impacto que
tiene.
• Mirar a los ojos al hablar.
• Nunca señalar a nadie con el dedo o
cualquier otra seña. Puede ser muy
ofensivo.
• Saludar con un firme apretón de
manos.
• Escuchar el lenguaje del cuerpo:
puños apretados, lágrimas, etc.
Los hombres no
lloran:
sentimientos
reprimidos….
Si aprendiste a ocultar tus sentimientos y deseas cambiarlo, pon el
práctica las siguientes ideas:
• Ser firme no es lo mismo que ser agresivos.
• Cuando te sientas víctima, exprésalo.
• Cuando no expresamos nuestros sentimientos enviamos
mensajes dobles que confunden y dañan la relación.
• Nunca pienses mal de alguien, da el beneficio de la duda.
• Elije alguien especial para compartir tus sentimientos más
íntimos de forma sincera, constructiva y juiciosa.
• Si al expresar nuestros sentimientos tenemos una experiencia
negativa, aprendamos, pero no desistamos de nuestra necesidad
humana de compartir nuestros sentimientos.
Una muy buena técnica para
mejorar la comunicación es el
espejo. Es decir, reflejar lo que el
otro nos está diciendo. No se
trata de repetir como el perico,
sino de confirmar con nuestras
propias palabras el mensaje que estamos recibiendo,
para estar seguros de que estamos percibiendo
correctamente.
Como toda habilidad, ser buenos conversando
requiere práctica. Escuchar es la primera etapa de la
comunicación. Una vez que establecemos el canal
de comunicación podemos abrir nuestros corazones
para expresar lo que sentimos.
Actividades:
1. Cuaderno de trabajo.
2. Dinámica del espejo:
Repetir con nuestras propias palabras lo que
otra persona esta diciendo, sin juzgar ni dar
opiniones ni consejos. Debemos incluir algo
con sentimiento en las frases que decimos.
Conclusiones:
• Regla más importante de una conversación:
“Busca primero comprender y después ser
comprendido”.
• Recuerda que hasta el 93% de la comunicación
se da por medio del lenguaje no hablado.
• Si queremos ser comprendidos debemos
expresarnos con sinceridad. No es fácil hacerlo,
pero cuando la persona vale la pena es bueno
arriesgarnos.
• Como toda habilidad, ser buenos conversadores
requiere práctica.
Descargar

Document