Características evolutivas de nuestros
hijos
Colegio La Asunción Curso 2011-2012
EL NIÑO NACE, LA PERSONA SE HACE A LO LARGO DE SU VIDA.
Nos convertimos en quienes somos a través de la interacción de la
herencia y el entorno.
Debemos tener en cuenta que todos no crecemos ni aprendemos a
la misma velocidad.
A unos nos lleva más tiempo que a otros aprender la misma cosa,
pero lo importante es que la aprendamos.
Existen muchas diferencias de unas personas a otras y no siempre
debemos preocuparnos, pero sí estar atentos.
¿QUÉ ES EL DESARROLLO?
El desarrollo es un proceso de cambio continuo que sufre el
individuo a través de su ciclo de vida.
El desarrollo se refiere a algo más que el crecimiento y la mejora de
capacidades , se refiere a modificaciones de la forma y la
conducta de los seres a lo largo de su vida
CARACTERÍSTICAS DEL DESARROLLO
Es continuo, lo que significa que los cambios suceden con el paso de
las horas, los días, los meses y los años. Por ejemplo una persona no es
hoy un adolescente y mañana un adulto.
Es acumulativo, se produce sobre lo que había antes. Los nuevos
conocimientos dependen de los anteriores, a las nuevas experiencias
ayudan las anteriores.
Es direccional, esto significa que avanza hacia una mayor complejidad
y en sentido hacia adelante.
Es holístico, lo que significa que los logros nunca están aislados, forman
un todo. La adquisición del lenguaje, por ejemplo, requiere la
maduración de la garganta, la boca y el cerebro.
PERIODOS CRONOLÓGICOS DEL DESARROLLO HUMANO :
1. El período prenatal comienza con la concepción y finaliza con el
nacimiento.
2. La infancia empieza en el nacimiento y comprende hasta aprox. los
dos años. Al final del segundo año la mayor parte de los niños han
comenzado a adquirir el lenguaje y el pensamiento simbólico.
3. La niñez comprende desde los dos hasta los trece años, aprox. Los
múltiples cambios que se producen en este periodo hacen que a
veces sea necesario usar términos adicionales como el de niño
pequeño (fase de transición entre los 18 meses hasta el tercer año)
y el de preescolar (de los tres a los seis años).
4. La pubertad comprende, aprox. desde los 13 a los 15 años y es
generalmente aceptada como el final de la niñez y el inicio de la
adolescencia.
5. La adolescencia, es un período menos definido porque su final
no está tan marcado como el de otras fases del desarrollo,
generalmente se sitúa desde los 16 a los 19 años, aprox.
6. La etapa adulta es la sexta fase, por lo general abarca desde los
19 o principios de los 20 y continúa hasta la muerte. Esta es sin
duda la fase más larga de nuestro proceso evolutivo.
La transición entre etapas es generalmente larga y las diferentes
habilidades dentro de una de ellas pueden desarrollarse a
intervalos escalonados y algunas veces en distinto orden.
EL NIÑO PREESCOLAR: DE LOS 2 A LOS 6 AÑOS
Desarrollo del lenguaje
Aprendizaje del lenguaje :
• La imitación. Las primeras palabras del niño son muy sencillas y
se aprenden evidentemente oyendo e imitando. Casi todo el
vocabulario inicial se adquiere de ese modo, los niños no pueden
inventar palabras que desconoce.
• El Reforzamiento o elogio. Las sonrisas, caricias y una mayor
atención estimularán el aprendizaje. Por otra parte, cuando las
palabras producen resultados favorables, el niño tiende a
repetirlas. Si un lactante dice “Mamá” y su madre acude, usará
de nuevo esa palabra.
Etapas del desarrollo del lenguaje :
Etapa 1. Se caracteriza por expresiones de dos palabras, es el período
en el que surge el habla telegráfica.
Etapa 2. Se caracteriza por expresiones más largas que dos palabras:
además de aprender las preposiciones, artículos e indicadores de
casos.
Etapa 3. Los niños aprenden a modificar oraciones simples , creando
formas del negativo y del imperativo y formas interrogativas. Por
ejemplo al principio los niños usan la forma negativa poniendo No al
inicio de la expresión: “no bolsillo”, “no más“, “no sucio”. Sin embargo
en esta etapa forman con facilidad oraciones utilizando negativos.
Etapas 4 y 5. El niño aprende a emplear estructuras cada vez más
complejas, a usar oraciones subordinadas y fragmentos dentro de
oraciones simples y compuestas.
Desarrollo psicomotor
El desarrollo corporal del primer año de vida es espectacular. Luego
se aprecia una progresiva disminución del ritmo de crecimiento.
Disminuye el ritmo de crecimiento de la cabeza en comparación a
una aceleración del ritmo de crecimiento de las extremidades,
manteniéndose intermedio el crecimiento del tronco.
Se aprecian considerables cambios en el esqueleto y en la
musculatura. En el segundo año, gran parte del esqueleto es
aún cartilaginoso, pero a partir de esta edad se da una gran
asimilación de calcio, por lo que los huesos van cobrando
firmeza, aunque aún sean más blandos y flexibles que los de la
edad escolar.
En lo que se refiere al desarrollo muscular, se aprecia un fuerte
incremento a partir del segundo año con respecto al primer año
de vida, siendo este progreso cada vez más rápido, sobre todo,
a partir del cuarto año. Los músculos principales se desarrollan
mejor y más pronto que los pequeños.
Especialmente importante resulta la maduración del Sistema Nervioso
para el posterior avance a todos los niveles.
La progresiva maduración del sistema nervioso, del esqueleto y de la
musculatura conduce al perfeccionamiento del dominio del cuerpo y
de la capacidad psicomotora.
Así, a comienzos del segundo año, el niño es capaz de andar sin
ayuda.
Al tercer año su caminar es cada vez más seguro, con mayor agilidad
y mejor gobierno de sus movimientos.
Con cuatro o cinco años su facilidad y firmeza de movimientos le
permiten superar la torpeza anterior, consolidándose también el
equilibrio.
Desarrollo social y surgimiento de la personalidad
Durante el período preescolar, los niños empiezan a socializarse.
Aprenden lo que en la familia se espera de ellos, lo que es una
buena o mala conducta. Aprenden a manejar sus comportamientos
y sentimientos de las maneras socialmente correctas. Aprenden lo
característico del contexto social de su comunidad.
De los 2 a los 6 años hay un crecimiento rápido e importan importante
en el autocontrol. Los niños de 2 años tienen todas las emociones
básicas de los 6 años pero la expresión de estas emociones es
inmediata, impulsiva y directa. No pueden esperar ver satisfechos sus
deseos, no pueden dominar la frustración.
Ej. Una madre que ha prometido a su hijo de 2 años un helado no
podrá darse el lujo de charlar con una amiga, la impaciencia de su
niño interferirá con cualquier intento de entablar conversación .
Para la comprensión del desarrollo social y de la personalidad del niño
de 6 años hay que tener en cuenta tres aspectos:
1. El manejo de sentimientos: control de emociones y sentimientos
2. El desarrollo psíquico : Interviene de manera importante en el
desarrollo social y de la personalidad
3. El desarrollo psicosexual.
1. Manejo de sentimientos
• El Temor y la ansiedad. El temor o miedo es una respuesta a un
estímulo o situación específicas, por ejemplo los niños temen a
los perros grandes, a las inyecciones, a los truenos.
La ansiedad tiene un origen más complejo y generalizado. Los niños
presentan un sentimiento general de aprensión, pero no conocen su
origen exacto. Mudarse a otro vecindario o un cambio repentino en las
expectativas de los padres, así como el inicio del control de esfínteres,
puede ser causa directa de tensiones que parecen no tener una
causa.
NO ridiculizarlo ni ignorar sus temores no los hará desaparecer.
SI simplificar su vida unos cuantos días, estableciendo una rutina,
especificando con exactitud lo que se espera de él, y ayudándolo a
anticipar los sucesos.
NO se le debe ni pueden evitar todas las grandes tensiones de la vida:
los niños deben afrontar el estrés de sucesos normales como mudarse
de casa, entrar en el colegio, o las “molestias” ocasionadas por no
conseguir un deseo y menos un capricho.
• La desaprobación social. La sociedad desaprueba la manifestación
de emociones negativas, como la ira, los celos, la frustración, la envidia.
El niño aprende, desde muy temprana edad, que la abierta
demostración de tales sentimientos no es aceptable.
Ej. está bien que los bebés lloren cuando tienen hambre pero no está
bien que el niño de 6 años se lamente si tienen que esperar el
bocadillo.
Los niños que no aprenden esas lecciones corren el riesgo de ser
rechazados socialmente fuera de la casa y tienen probabilidades de
no ser populares entre sus compañeros. La regulación de las emociones
depende en parte de poder comprender y diferenciar las situaciones,
y aquí los padres tienen un papel importante.
• Agresión y conducta social. Uno de los principales aspectos en la
socialización de los niños pequeños es enseñarles formas sociales y
aceptables de canalizar sus sentimientos agresivos, y al mismo tiempo,
inculcarles conductas positivas, como la de ayuda y la de compartir.
2. Desarrollo psíquico
• El Concepto de sí mismo en el niño atraviesa cinco etapas sucesivas:
1. Hacia los dos años el niño conoce directamente su cuerpo y su
identidad incluye su nombre, esta es la etapa del sí mismo
corporal, el niño es capaz de reconocerse en un espejo.
2. Denominada autoidentidad, promovida por el lenguaje, el niño
está alcanzando un conocimiento de que él es él mismo, uno e
indivisible, independiente de las circunstancias cambiantes.
3. A los tres años, en la fase de orgullo o estima, el niño pide
insistentemente que se le deje hacer cosas por sí mismo,
experimentando placer cuando lo hace con éxito. Esta conducta
es interpretada como una necesidad de autonomía o
independencia
4. En una cuarta fase, denominada extensión del sí mismo, a
partir de los cuatro años, el niño se caracteriza por una
conducta posesiva y celosa: los progenitores, los juguetes, la
vestimenta,...
5. Por último se ha descrito la fase de la autoimagen en la que
el niño de 5 ó 6 años comienza a verse de alguna manera con
criterios adultos, los niños adquieren un conjunto de ideales y al
hacerlo aprenden a juzgarse a sí mismos por lo que deberían
ser. A menudo su autoevaluación es un reflejo directo de lo que
los otros piensan de él.
3. Desarrollo psicosexual
La evolución psicosexual dependerá, entre otras razones, de cómo el
niño/a vivencie y resuelva dos cuestiones:
a) Por un lado, las imposiciones sociales cada vez más exigentes a que
se le somete. De ellas, especialmente importante será el control de
esfínteres.
b) Por otro lado, en esta etapa se descubren las diferentes anatomías
entre el niño y la niña a la vez que la existencia de roles masculino y
femenino.
Satisfacer la curiosidad infantil con una buena, y adecuada a su edad,
información sexual, y conseguir que el rol social designado a la mujer no
sea de dependencia y sumisión y el del hombre de independencia y
dominancia es la mejor forma de solucionar tensiones futuras.
Desarrollo cognitivo
PIAGET definió que el desarrollo cognitivo sigue cuatro estadios, estos
son:
Estadio I: Estadio sensorio-motor (desde el nacimiento a uno y medio
años). Se caracteriza por los esquemas de acción sensorio-motora,
tales como succionar y asir. Reflejos.
Estadio II: Estadio preoperacional (desde uno y medio hasta los seis
años). Representación simbólica y lenguaje.
Estadio III: Estadio de las operaciones concretas (desde los seis años
hasta la pubertad).Característico de las operaciones verdaderas
aplicadas a los objetos en el aquí y ahora.
Estadio IV: Estadio de las operaciones formales (adolescencia y edad
adulta). Característico del pensamiento hipotético y deductivo.
Lógica proposicional.
CARACTERÍSTICAS DE LOS NIÑOS DE TRES A SEIS AÑOS.
De 3 a 4 años
• Puede andar y correr de forma estable y segura. Aprenderá a trepar, deslizarse,
estirarse, saltar y manejar el triciclo.
• Comienza a ver la realidad sin que esté centrada en él, reconoce la
individualidad de la madre y distingue lo suyo de lo de los demás.
• Intenta comer, asearse y vestirse solo con algo de ayuda, (aún no puede
abrocharse).
• Juega con otros niños, pero persiguiendo su actividad particular lo que dará
lugar a conflictos; (atribuye a los demás sus propios deseos).
• Representa papeles imaginarios con compañeros ficticios.
• Cuenta historias mezclando realidad y ficción.
• Explica acciones representadas en láminas. Hace frases con pocos verbos
usándolos a menudo incorrectamente.
• Entiende las preguntas y responde. Preguntará el porqué, cuando y para qué
de las cosas, incluyendo cuestiones sobre las diferencias sexuales.
• Comprende y realiza ordenes sencillas.
• Puede elegir entre dos alternativas.
• Recuerda de memoria la letra de canciones y poesías.
• Empieza a identificar el valor de los números.
• Puede copiar dibujos sencillos.
• Tiene una noción clara de “hogar-casa” y puede colaborar en pequeñas
tareas.
De 4 a 5 años
• Aprenderá a manejar las tijeras y utilizará algunos objetos a modo de martillo.
• Puede mostrar cierta disposición a algún deporte: natación, patinaje, etc...
• Es capaz de bañarse y vestirse solo. Aprenderá a abrocharse la ropa y a
continuación puede comenzar a hacer nudos con los cordones, antes de pasar
a los lazados (posterior).
• Le encanta identificarse y colocar fotografías en su cuarto.
• Descubre la diferencia entre los sexos. Tienden a separarse por sexos en los
juegos.
• Muestra iniciativa y aprende e imagina con viveza.
• Siente pasión por el amigo/a. Juega y compite con otros niños/as, pero todavía
no colaboran bien.
• El padre y la madre tienen gran prestigio ante él/ella.
• Intentará demostrar su poder e independencia sacando a relucir su genio.
• Pregunta y habla incesantemente, con o sin auditorio. Disfruta hablando por
teléfono.
• Forma frases largas aunque a veces confunde el uso de las palabras.
• Deberá aprender su nombre completo y dirección.
• Comprende instrucciones y puede realizar pequeños
encargos.
• Domina las nociones de ciudad y calle y representa mentalmente algunos
itinerarios.
• Adquiere el concepto de hora y duración de algunas situaciones.
• Se divierte clasificando objetos.
De 5 a 6 años
• Va siendo más diestro y preciso y, en cierta medida, organiza sus
actividades.
• Se desenvuelve bien por la calle.
• Muestra independencia al resolver algunos problemas propios y
emite juicios sobre su conducta.
• Su equilibrio emocional es mayor.
• Distingue lo verdadero (real) de lo falso (imaginario).
• Las interacciones en grupos de 4 a 5 niños/as son frecuentes.
Aunque aún no hay objetivos comunes, se esbozan reglas de juego.
• Acepta reglas sociales de comportamiento.
• Ya no pronuncia de forma infantil.
• Utiliza muchas frases interrogativas.
• Pregunta sobre cuestiones prácticas.
• Prosigue las tareas hasta terminarlas.
• Muestra gran interés por la lectura y escribe palabras sencillas.
• Define los objetos según su uso.
• Empieza a distinguir derecha e izquierda.
• Aunque se interesa por el presente, comprende el ayer y el
mañana.
FOMENTAR SU AUTONOMIA : EL PASO MAS IMPORTANTE
• Debemos intentar que el niño/a sea autónomo
progresivamente, prestándole u ofreciéndole ayuda y
dejándole que la pida cuando la necesite.
• No sólo hay que alabar al niño/a cuando consigue hacer algo
por si mismo, sino que hay felicitarle también por sus intentos y
poner de manifiesto cada pequeño progreso.
• Cuidado con culpabilizar o reprender excesivamente a los
niños si no logran realizar algo, podemos contribuir a que el
niño/a se forme una mala imagen de sí mismo. No debemos
decir a un niño que es un sucio, sino hacerle ver que está sucio y
porqué debe y como puede limpiarse.
• Si hacemos que los niños dependan en todo de los adultos
podemos hacerles tímidos, inseguros, incapaces de
desenvolverse solos y/o de relacionarse con los demás.
EL NIÑO ESCOLAR: DE LOS 7 A LOS 11 AÑOS
Aspectos del desarrollo motor
El ritmo de crecimiento físico del preescolar disminuye al acercarse a
los años intermedios de la niñez, y no se reanuda hasta entrar en la
pubertad.
Habilidades motoras gruesas, su capacidad física recién conquistada
se refleja en su obsesión por los deportes y malabarismos: trepar a los
árboles, saltar, correr, etc.
Habilidades motoras finas, son las que permiten al niño utilizar las
manos en formas cada vez más complejas. La mayor parte de las
destrezas que se necesitan en la escritura se desarrollan en el sexto y
séptimo años.
El progresivo dominio y destreza que adquieren sobre su cuerpo
durante este período les produce sentimientos de capacidad y de
autoestima, los cuales son indispensables para una buena salud
mental.
Aspectos cognitivos
A esta edad nos situamos en el estadio de las operaciones concretas.
El hecho de que se haya escogido la edad entre los 5 y los 7 años
para el inicio de la educación es porque muchas de las destrezas
cognoscitivas, motoras, de la percepción y del lenguaje del niño
maduran e interactúan de tal manera, que facilita que algunos tipos de
aprendizaje sean más fáciles y eficientes.
El pensamiento se vuelve menos intuitivo y egocéntrico y más lógico
Los niños empiezan a reparar en un aspecto del objeto y luego en otro,
pudiéndose valer de la lógica para conciliar las diferencias ente ambos.
Pueden evaluar las relaciones de causa y efecto, en especial si tienen el
objeto concreto a la vista y ven ocurrir los cambios.
Aspectos sociales y emocionales
Persisten las grandes estructuras emocionales y los grupos de
emociones: cólera, temor, alegría, tristeza, etc., incluso alguna
emoción concreta de etapas anteriores permanecen aún, como
los miedos.
Aumenta el poder de controlar las emociones y la fuerza de su
manifestación disminuye: la violencia física disminuye y aumenta
la cólera verbal.
De los 7 a los 11 años el niño debe olvidar algunos de sus deseos
para adaptarse a las leyes del grupo y aceptar la utilización de
reglas sociales y de convivencia.
Debe empezar a conseguir la obtención de reconocimientos y
premios mediante la consecución de logros, haciendo cosas útiles
y necesarias para él y para su entorno, es decir, siendo
“productivo”.
El peligro en este periodo evolutivo consiste en el sentimiento de
inadecuación e inferioridad que pueda surgir en el niño; si desespera
o desconfía de sus propias habilidades o de sus capacidades. por no
obtener resultados satisfactorios y rápidos, puede renunciar al
aprendizaje o a la relación con los demás
Es en estos años (7 a 11) cuando los niños deben aprender a
manejar las complejidades de la amistad, la justicia, las reglas, los
límites, las normas sociales, las convenciones relacionadas con los
papeles sexuales, la obediencia a la autoridad y a una ley moral.
AMISTAD.
En la niñez la manera en que se forman y se mantienen las
amistades se desarrolla en cuatro etapas diferenciadas.
1. Los niños menores de 7 años basan sus amistades en motivos
egoístas y en la comodidad física. Los amigos son aquellas
personas que juegan con ellos y los que viven cerca o que van ala
misma escuela que ellos; a menudo consideran amigos a los
demás por razones egoístas, por ejemplo, aquellos cuyos juguetes
les gustan.
2. Entre los siete y los nueve años el niño se da cuenta de los
sentimientos del otro , empezando a formarse las ideas de
reciprocidad.
3. Entre los 8 y los 12 años los niños evalúan las acciones ajenas,
por primera vez hace su aparición la idea de confianza, los
amigos son aquellos que se ayudan entre sí.
4. Después de los 12 años los niños consideran la amistad como
una relación estable y permanente que se funda en la confianza.
Desarrollo del lenguaje
En la Educación Primaria se inicia la etapa de las adquisiciones
finales del lenguaje.
•Se domina el repertorio fonético , alcanza a reproducir
correctamente todos los fonemas
•Se perfeccionará las estructuras sintácticas anteriores y se
adquieren otras mas complejas, con el uso de oraciones
yuxtapuestas, coordinadas y subordinadas.
•Se inician usos lingüísticos especiales y se multiplica el
vocabulario.
•Son capaces de cambiar de registro lingüístico en función del
contexto, la situación, los interlocutores…
•Comprenden metáforas, adivinanzas, refranes, chistes, dobles
sentidos.
EDUCACIÓN DEL COMPORTAMIENTO. PAPEL DE LOS PADRES
El comportamiento se aprende, y por tanto, se enseña
Los padres con su actuación influyen en la conducta de sus hijos, y
pueden también ayudar a cambiar esas conductas.
El comportamiento se aprende:
1.- Por imitación:
A través del ejemplo de un modelo (padres, hermanos mayores,...),
que nos muestrancomo actuar y lo que se consigue con ese
comportamiento.
2.- Por las consecuencias del comportamiento:
• Cuando al hacer una cosa se consigue algo que nos gusta
(ánimos, alabanzas,premios, etc...), repetimos ese comportamiento.
• Cuando al hacer una cosa no conseguimos nada, olvidamos o
dejamos ese comportamiento.
LA EDUCACIÓN AFECTIVO-SEXUAL
La Educación Afectiva y Sexual representa un aspecto de gran
importancia en la formación integral de niños y niñas, porque
más allá del conocimiento puramente biológico explica procesos
trascendentales como la construcción de la identidad de género
o las relaciones afectivas en el ámbito de nuestra cultura.
Esta información debe ser rigurosa, objetiva y completa a nivel
biológico, psíquico y social, entendiendo la sexualidad como
comunicación humana y fuente de salud, placer y afectividad.
En este sentido es imposible separar sexualidad y afectividad.
ALGUNOS ERRORES COMUNES
a) Lo aprenden solos
Para muchos padres todo lo relativo con la sexualidad es algo
que uno puede aprender solo, pues es normal que los
chicos y las chicas hablen de determinados temas e
intercambien información.
Y además, estos temas son tratados también en la escuela,
con lo que los maestros les ahorran trabajo y
preocupaciones
Existe un elevado nivel de desinformación sobre cómo actuar
desde la familia, lo que favorece que padres se
desentiendan en parte del problema.
Es probable que los adolescentes aprendan muchas cosas por
su cuenta, pero nadie puede garantizar que lo que
aprendan sea correcto ni veraz.
b) Delante de los niños no
La mayoría no somos conscientes de que al igual que educan en
muchos otros aspectos, también lo debemos hacer en lo referente
a la sexualidad.
La expresión de afecto entre una pareja, un beso o un abrazo,
pasear cogidos de la mano, etc. pueden ser contemplados
por los hijos como una muestra de cómo se comportan los adultos
en relación con la afectividad, y proporcionará un mayor número
de probabilidades de que cuando ellos crezcan se comporten de
modo similar.
Por el contrario, evitar la expresión de afecto delante de los niños
les priva de un importante aprendizaje que, a partir de la
adolescencia, es posible que encuentran a faltar.
c) Los niños son aún muy pequeños
Cuando los niños son pequeños, y dado lo limitado de su
capacidad de comprensión y razonamiento, aprenden no por
lo que oyen sino por lo que ven.
Por lo tanto, aunque no hablemos con un niño de 3 años de
sexualidad, igualmente le estamos educando.
La transmisión de actitudes hacia la sexualidad se realiza a
través de una gran cantidad de situaciones cotidianas a las
que no damos importancia.
Ej. Imaginemos a un niño de 3 años que intenta entrar en el
cuarto e baño cuando su padre está en la bañera: en función
de que el acceso al mismo le sea impedido por el pestillo de la
puerta, o de que pueda no sólo acceder al interior, sino que
acabe bañándose con su padre, la actitud que favorecermos
será diferente.
1º En el primer caso puede pensar que no se debe ver a los adultos
desnudos, que no es correcto, que no
está bien.
2º Mientras que en el segundo caso, su sensación será de naturalidad,
de espontaneidad.
Ello, evidentemente, no quiere decir que los padres deban bañarse
obligatoriamente con sus hijos y más si pueden incomodar a los padres,
sino simplemente que actuar con naturalidad frente al hecho de estar
desnudos en un momento determinado favorecerá que los niños y niñas
actúen también con naturalidad en estas situaciones.
No son necesarios especiales conocimientos sobre el tema, sino una
gran dosis de sentido común, que facilite a sus hijos una vivencia
espontánea, gratificante y placentera de su propio cuerpo, aspecto
que a lo largo del crecimiento estará relacionado con el desarrollo de
la autoestima del niño.
d) La sexualidad comienza en la pubertad
La mayoría de padres no se plantean seriamente el tema hasta
que sus hijos entran en la pubertad.
La mayoría de las veces para los hijos es un poco tarde, pues han
tenido que averiguar por su cuenta aquello que deseaban conocer.
Esto provoca que algunos adolescentes se muestren reacios entonces
a establecer conversaciones sobre estos temas.
Para que pueda producirse el diálogo entre padres e hijos con una
cierta facilidad en la pubertad e inicio de la adolescencia, el diálogo
debe haber sido una práctica corriente en la infancia.
De todas maneras, ningún niño o niña debería llegar a la pubertad sin
una mínima información sobre los cambios que se producen en esta
etapa y, aunque esta información pueda llegar a través de la escuela,
es importante que los padres colaboren en esta tarea ya que, en
definitiva, dichos cambios no afectan sólo al adolescente, sino
también a las personas que viven en su entorno.
e) Tienen toda la información que quieren
Un error habitual de los adultos es pensar que hoy en día los
adolescentes disponen de un mayor nivel de información sexual
lo que, a su perecer, les libera en parte de su responsabilidad.
Si bien es posible que los adolescentes dispongan de un grado
de información impensable en otras épocas, nadie puede
garantizar que esta información sea correcta – y a menudo no
lo es–, sobre todo si no podemos controlar los canales a través
de los que la recibe.
Incluso cabría añadir que esta información a menudo produce
un mayor grado de confusión, pues contiene en muchos casos
datos que se contradicen y ante los cuales el adolescente no
dispone de criterios para elegir convenientemente.
f) Sexualidad igual a reproducción
Para muchos es frecuente la asociación entre educación
sexual y reproducción.
Así, muchas de las explicaciones que los adultos damos a los
niños y niñas sobre sexualidad se refieren a diversos aspectos
de la reproducción; y curiosamente, les enseñamos qué hay
que hacer para tener hijos pero, habitualmente, no les
explicamos qué hay que hacer para no tenerlos.
g) La educación sexual incita a la práctica sexual
Es frecuente la idea de considera que el hecho de realizar
con los alumnos actividades de educación sexual tendrá como
consecuencia un mayor grado de interés hacia el tema y, en
consecuencia, ello incitará a una precoz iniciación sexual.
Nada más falso.
Una amplia documentación demuestra que la educación sexual
fomenta la responsabilidad de los adolescentes, más aún si tenemos
en cuenta que el hecho de disponer de información adecuada
sobre un tema permite que las decisiones que ellos tomen estén
basadas en el conocimiento de la realidad, de las distintas opciones
posibles y de sus consecuencias.
Por ello, la educación sexual favorece procesos de responsabilización
en las propias decisiones y puede evitar en cierta medida algunas
de las desafortunadas consecuencias que se pueden derivar de la
práctica sexual.
Coleman (1982):
Una mayor libertad sexual por parte de los jóvenes precisa de una
mayor responsabilidad por parte de los adultos.
h) Sólo piensan en el sexo
Para la mayoría de los adolescentes, la sexualidad va unida
firmemente a una serie de valores que, aunque diferentes de los
de los adultos, no por ello son descalificables.
Por un lado, es cierto que manifiestan posturas más abiertas
hacia la sexualidad, lo cual les evitará en su madurez gran
número de conflictos innecesarios.
Por otro lado, los adolescentes consideran que la sexualidad es
más bien una cuestión de moralidad privada que pública o,
dicho de otro modo, que está en relación a una ética y a una
manera de hacer y pensar personal.
Y por último, parece ser que, de un tiempo a esta parte, los
adolescentes asocian preferentemente la sexualidad a las
relaciones íntimas estables.
i)
A sexos diferentes, tareas diferentes
Los padres, han de ayudar a sus hijos a aceptar su sexo y a
adaptarse a él.
Esta tarea sólo se puede llevar a cabo a través de una educación
igual para chicos y chicas, que evite cualquier tipo de conducta
discriminatoria.
Conviene no olvidar la importancia de que «la división del trabajo
entre los padres en razón de su sexo que observa el niño o la niña
tiene un papel de primer orden en la construcción de su propia
identidad personal.
Una buena aceptación del propio sexo estará en parte
fundamentada en que éste no sea vivido con desventaja con
respecto al otro.
PROPUESTAS DE ACTUACIÓN EN EL SENO FAMILIAR
Una sola premisa:
Educar la sexualidad no es, en esencia, diferente o más complicado
que educar en otras cuestiones más o menos cotidianas.
La esencia de la educación sexual es el diálogo a través de la
verdad, la espontaneidad y la naturalidad, el respeto y la
creación de un clima de confianza y seguridad que permita la
expresión de la natural curiosidad por estos temas, durante
todo su proceso de desarrollo.
a) Favorecer un clima de confianza y seguridad
Para facilitar un ambiente familiar de confianza, que permita hablar
abiertamente, es necesario que desde pequeños niños y niñas
estén acostumbrados a oír hablar de estas y otras cuestiones en
casa, de manera natural.
Para ellos será importante saber que cualquier tema es apto para el
diálogo o la pregunta, dado que en su casa los temas de
conversación son plurales.
Ello no quiere decir que los niños deban estar presentes en todas las
conversaciones que se produzcan en el hogar respecto de temas
sexuales.
b) Responder a las preguntas
Una cuestión importante que suele preocupar a menudo a los
padres es cómo responder a las preguntas que los niños y niñas
van a hacer.
1. No evitar la respuesta
Algunas veces los padres experimentan un cierto grado de
inquietud ante las preguntas que les plantean sus hijos.
Así intentan quitar importancia a la pregunta calificándola de
«tonterías »; aplazan la respuesta: «ya te lo contaré cuando seas
mayor», ahora no tengo tiempo», etc.; remiten a la pareja para
que sea ésta quien responda: «pregúntale a mamá»; o dan
cualquier otro tipo de respuesta que, en definitiva, es recibida
por el niño como una evitación del tema.
2. Contestar siempre a aquello que se pregunta, en el momento
en que se pregunta
Cualquier pregunta por parte de un niño o una niña debería
obtener generalmente respuesta, en el mismo momento, en
que es formulada y, si se diera el caso de que los padres no
tuvieran la respuesta adecuada en ese momento, una buena
solución podría ser intentar buscarla en colaboración con los
hijos a través de algún libro u otro tipo de material didáctico.
Una respuesta sólo debería aplazarse cuando dicho
aplazamiento pueda suponer una mejora de la calidad de la
misma.
Al contrario de lo que muchos padres creen, no es malo mostrar
ignorancia ante un tema determinado: lo malo es no saber
resolver la situación
3. No adelantar las respuestas a las preguntas
Un buen educador debe adaptarse al propio proceso
evolutivo del niño, sin forzarlo ni adelantar acontecimientos
para los cuales no está todavía preparado. Habitualmente,
niños y niñas dan pistas más que suficientes para saber qué
les interesa y qué no.
4. Las respuestas han de ser sencillas, breves y adecuadas al
momento evolutivo del niño o niña que hace la pregunta
No se ha de contestar a las preguntas con conferencias
magistrales sobre el tema; las respuestas han de ser claras y
concretas, utilizando un vocabulario y un tipo de explicación
que pueda ser comprendido.
5. Utilizar los nombres correctos de los órganos genitales
Siempre que sea posible, se utilizarán los nombres correctos de los
órganos genitales, pues ello facilitará que desde niños se conozca
el vocabulario adecuado.
La utilización de láminas o dibujos de algunos libros didácticos
puede ser de gran utilidad, tanto para los padres como para los
hijos.
Esto no quiere decir que en todos los casos dejen de utilizarse
apodos o diminutivos familiares de los órganos genitales, sino
simplemente que tanto adultos como niños y niñas han de ser
capaces de expresarse de forma adecuada según las
circunstancias.
6. Vincular la respuesta a los aspectos afectivos
Es importante transmitir una visión positiva que relacione la
sexualidad con el placer, los sentimientos y el amor.
Si sabe que los padres cuando se unen lo desean y les causa
placer, le da (al niño) más sentimiento de seguridad que si lo
vive con la sensación de que es algo feo, desagradable o
incluso doloroso y agresivo para la madre.
No hay que escatimar esta información, que es tan importante
como los aspectos fisiológicos, anatómicos o reproductivos.
7. Las respuestas han de ser responsabililizadoras
Las respuestas han de facilitar información sobre por qué suceden
los acontecimientos, y de las responsabilidades acerca de estos
sucesos.
Conviene destacar que responsabilizar no es sinónimo de
culpabilizar.
Evidentemente, no podemos desperdiciar las múltiples
oportunidades de mantener el dialogo a través de las propias
preguntas que hijos e hijas nos van a formular.
Cualquier ocasión, cualquier excusa, será válida para actuar
pedagógicamente.
c) Naturalidad y espontaneidad
Es importante para el desarrollo del niño que este proceso se
produzca en un ambiente exento de tensiones, relajado y natural
en la medida de lo posible; donde no tenga que sentir ni miedo
ni vergüenza ante sus sentimientos ni comportamientos; donde el
cuerpo no sea algo que haya que esconder y que los demás
esconden, favoreciendo así que haya partes del cuerpo que
sean tabú.
Educar bajo esta perspectiva favorecerá un desarrollo sexual
sano, natural, placentero y sin prejuicios.
d) Cualquier educador lo es de cualquier sexo
Otros aspecto a considerar es que cualquier educador lo es de
cualquier sexo: deberíamos dejar atrás la idea de que los padres
educan a los hijos y las madres, a las hijas.
Si bien es cierto que las hijas aprenden identificándose con la
madre y los hijos, con el padre, unas y otros necesitan de ambos
progenitores para su educación y, aunque en algunas
cuestiones concretas prefieran preguntar al padre o a la madre,
han de saber que los dos están disponibles para abordar estos
temas.
Padres y maestros deberíamos trabajar en colaboración –
y no sólo en este tipo de enseñanza–.
Los primeros, porque son los principales responsables de
la educación de sus hijos, y los segundos, porque como
profesionales pueden sugerir las orientaciones y pautas
más adecuadas.
¡MUCHAS GRACIAS POR ASISTIR!
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ESCUELA DE PADRES