«…la Biblia es un sistema de verdades
reveladas dadas con tanta claridad y
sencillez, que el que anduviere en el
camino trazado por ellas, por insensato
que fuere, no tiene por qué extraviarse.
Eslabón tras eslabón de la cadena de la
verdad…»
Conflicto de los Siglos, págs. 320-321.
«Si fueren destruidos los fundamentos,
¿qué ha de hacer el justo?»
Salmos 11:3.
• Dios fue dando luz a nuestros
pioneros que investigaban con
sinceridad y oración la Palabra de
Dios.
• Veamos cómo fueron recibiendo
las verdades que nos hacen un
pueblo singular.
Se redescubre la verdad del Sábado
• Documento acerca del sábado de Bates
1846 - Folleto de 48 páginas,
The Seventh Day Sabbath a Perpetual Sign
(El séptimo día, sábado, señal perpetua).
Se comprende la diferencia entre la ley de Dios y la ley de Moisés
• Artículo de Crosier
En 1846 apareció en Day-Star un resumen en forma de artículo de
varios autores, en 1845 apareció en «Day Dawn» el artículo
«The Law of Moses».
Se clarifican verdades sobre los acontecimientos del fin
• To the Little Remnant Scattered Abroad“ (1846)
1. Visión: Peregrinaje del pueblo adventista
2. Visión: Informe de los acontecimientos en relación al
«Midnight Cry», Grito de Medianoche.
3. Visión: Tiempo de tribulación «Angustia de Jacob».
1.Carencia de un cuerpo
doctrinal unido.
2.Puerta abierta a errores
y fanatismos.
3.La iglesia no podía
tener propiedades.
• Primer paso en el pago de los pastores
Decisión del 6 de Noviembre 1857 en Battle
Creek, sesión de la Conferencia General.
• Comité de finanzas.
• J.N. Andrews
«Benevolencia Sistemática».
• Derecho de Propiedad
• Elección del nombre
Conferencia General en
ASD (1853, D. Hewitt).
Battle Creek,
28 Sept. - 1 Oct. 1860:
Base de la organización.
• Primera edición de «La Verdad Presente».
• «Advent Review
Publishing Association»
• 1861 «Seventh-day
Adventist Publishing
Association».
La primera vez que el pueblo adventista como cuerpo
organizado tuvo que hacer frente al asunto de la
guerra y su relación con ella, fue al estallar la Guerra
Civil en los Estados Unidos. Al comenzar la guerra en
1861 el problema era insignificante pues el ejército se
componía estrictamente de voluntarios. Sin embargo,
al proseguir el conflicto con sus terribles pérdidas de
vidas humanas, el gobierno estableció un sistema de
reclutamiento obligatorio.
En el ansia que llegara a ser obligatorio, los pioneros
se presentaron opiniones personales a acerca de
este tema. El hermano James White publicó el
artículo «La nación», en el cual reflexionaba acerca
de la posibilidad de participación en la guerra
asumiendo la responsabilidad de la misma, el propio
gobierno. Sin embargo Dios puso fin a la discusión al
revelar su voluntad especifica al respecto a su
mensajera, Elena G. de White:
«Me fue mostrado que el pueblo de Dios, que es su especial
tesoro, no puede ocuparse en esta guerra, porque se opone a cada
principio de su fe. En el ejército no pueden obedecer la verdad y al
mismo tiempo obedecer los mandatos de sus oficiales. Habría una
continua violación de la conciencia.
Los hombres del mundo son gobernados por los principios del
mundo y no pueden apreciar otros principios. La política mundana
y la opinión pública comprenden el principio de acción que les
gobierna y que les hace aparentar que
hacen bien; pero el pueblo de Dios no
puede ser gobernado por estos principios.
Las palabras y mandatos de Dios escritos
en el alma, son espíritu y son vida, y
contienen poder para subyugar y
producir obediencia».
«Los diez preceptos de Jehová son un fundamento
de toda justicia y de toda buena ley. Los que aman
los mandamientos de Dios acatarán las buenas
leyes del país; pero si los mandatos de los
gobernantes son tales que son contrarios a las
leyes de Dios, la única pregunta que contestar es:
–Estudios de los Testimonios,
págs. 436, 437; cf. Testimonios
para la Iglesia, tomo 1, pág. 322.
«El Señor obró en forma maravillosa a
favor de su pueblo, porque cuando fue
promulgado el reclutamiento el 3 de
marzo de 1863, se hacía una provisión
por medio de la cual cualquiera,
pagando 300 dólares, podía ser
“eximido de responsabilidad durante
el reclutamiento.”
Esta provisión permaneció vigente
hasta el 4 de julio de 1864 cuando el
privilegio de pagar 300 dólares y ser
exceptuado de servir fue restringido.»
«Sin embargo, el 24 de febrero de 1864
había sido promulgada una nueva ley de
reclutamiento en la cual se ofrecía servicio
alternativo, previamente abierto,
solamente a aquellos que tuvieran
principios religiosos contra el porte de
armas.
Tales personas, al ser reclutadas, podían ser
consideradas no combatientes y se les
asignaría “al servicio en los hospitales, o al
cuidado de los libertos, o pagarán la suma
de trescientos dólares».
– Acta del Congreso, 24 de febrero de 1864.
1. Servicio en
hospitales.
2. Cuidado de
los libertos.
3. Pago de 300
dólares.
Durante el intervalo que hubo
entre
el 24Ejecutivo
de febrero
El
Comité
de ylael 4 de
julio de 1864,
los adventistas
ni
Asociación
General
de los
siquiera solicitaron
el servicio
Adventistas
del Séptimo
Día,
alternativo,por
sinoJohn
continuaron
compuesto
Byington,
pagando
de acuerdo
con la
J.N.
Loughborough
y George
provisión envió
original
los 300
Amadon,
una
dólares hasta de
quePrincipios»
no fue más
«Declaración
posible.
Solamente
entonces,
al
gobernador
de Michigan
el 2
al introducir
restricción,
fue
de
agosto de la
1864,
en la cual
cuando ellos hicieron una
expresaban
declaración
lo
siguiente:abierta al
gobierno.
«La comunidad de cristianos bajo el nombre de Adventistas del
Séptimo Día, tomando la Biblia como su regla de fe y práctica,
son unánimes en sus opiniones de que sus enseñanzas están en
contradicción con el espíritu y la práctica de la guerra; de ahí que
siempre se han opuesto por razones de conciencia al porte de
armas. Si existe alguna parte de la Biblia que nosotros como
pueblo podamos señalar como nuestro credo más que cualquier
otra, es la ley de los Diez Mandamientos la cual consideramos
como la suprema ley, y de la cual cada precepto tomamos en su
significado más claro y literal. El cuarto de estos mandamientos
exige el cese de trabajo en el séptimo día de la semana, el sexto
prohíbe quitar la vida,
ninguno de los cuales, según nuestro punto de vista, se
podría observar haciendo el servicio militar. Nuestra práctica
ha sido consecuente de manera uniforme con estos
principios. Por lo tanto, nuestro pueblo no se ha sentido en
libertad para alistarse en el servicio. En ninguna de nuestras
publicaciones de la iglesia hemos defendido o animado la
práctica de portar armas; y cuando hemos sido sorteados
para el servicio militar, en lugar de violar nuestros
principios, hemo preferido pagar y ayudarnos unos a otros
en el pago de los 300 dólares, dinero de exención. Y mientras
esa provisión permaneció de aplicación universal, no
consideramos necesario hacer una expresión pública de
nuestros sentimientos sobre este particular...»
-Seventh-day Adventists in Time of War, pág. 58.
«Estoy satisfecho de que la
Con una
declaración
anterior
declaración
dede
lealtad aly gobierno,
principios
práctica de los
solicitabandel
serSéptimo
reconocidos
Adventistas
Día sea
como noy que
combatientes,
correcta,
están intitulados
término
en aquellos
a todas
lasque
exenciones
días abarcaba
a los
aseguradas
por la
ley para
objetantes
por de
aquellos
que totales
por razones
razones de
En de
conciencia
seconciencia.
oponen al porte
seguida,
gobernador deen la
armas,
o a el
comprometerse
Michigan
respondió así:
guerra»
–Seventh-day
Adventists
and Civil Government, pág. 10.
«Los miembros de denominaciones
religiosas que han salido sorteados
para el
servicio militar,
y que
Esta
declaración
de principios,
establezcan ante
Junta
de
juntamente
conlala
aprobación
Conscripción el hecho de que por
del
gobernador de Michigan, y
razones de conciencia se oponen al
documentos
otros
porte de armas,similares
y que sus de
reglas
y
estados,
el 30 de
principios fue
de fepresentada
así se los prohiben,
y
agosto
de 1864
alsido
gobierno
en
cuya conducta
haya
consecuente
con su profesión,
a
Washington
porserán
J. N.asignados
Andrews.
cumplir sus deberes
enseptiembre
los hospitales,
Finalmente,
el 1 de
o a cuidar los libertos, o serán
de
1864, el Mariscal en Jefe
exceptuados pagando 300 dólares a
General
Theo.que
McMurtrie
dio
tales personas
la Secretaría
dela
siguiente
respuesta:
Guerra designe»
–Review and Herald,
13 de septiembre de 1864.
«Se dice que el próximo
reclutamiento tomará
¿Cuál de estas tres
aproximadamente uno de cada
provisiones ofrecidas fue
tres hombres hábiles sujetos al
preferida por los
servicio militar.
adventistas?
Y se supone que esta misma
Es evidente que la práctica
proporción de adventistas saldrá
general hasta el fin de la
sorteada; es decir, uno de cada
Guerra Civil fue el pago de
tres. En este caso si cada uno
los 300 dólares, por la
pagara a la tesorería 100 dólares,
siguiente declaración de
lo mismo sería suficiente para
Jaime White, unos dos meses
pagar los 300 dólares, por todos
y medio antes de terminar la
los que salgan sorteados en el
guerra:
próximo reclutamiento» –Review
and Herald, 24 de enero de 1865.
La práctica del pueblo adventista durante la Guerra
Civil fue equivalente a la objeción total por razones de
conciencia de nuestros días. El servicio no
combatiente, como se entiende hoy, que consiste en
entrar en los ejércitos para trabajar en los hospitales,
realizar el servicio de cadetes médicos o hacer
cualquier otra clase de labor
detrás de las líneas para apoyar
los esfuerzos bélicos, no fue
alentado y ni siquiera insinuado
en el tiempo de la Guerra Civil
como compatible con nuestra fe.
Poco después de
finalizada la guerra,
los delegados
reunidos como
Asociación General
en mayo de 1865,
elaboraron la
siguiente
resolución, la cual
fue publicada en la
Review & Herald
del 23 de mayo de
1865:
«Se resolvió que reconocemos al gobierno civil como
ordenado por Dios para mantener el orden, la justicia y la
paz en el país, de modo que el pueblo de Dios pueda
conducir una vida tranquila y pacífica, con toda bondad y
honestidad. “En armonía con ello reconocemos que sea
justo rendir tributo, impuestos, honor y reverencia a las
autoridades civiles, como está prescripto en el Nuevo
Testamento. Mientras damos de este modo con gusto al
César las cosas que las Escrituras muestran que son suyas,
nos sentimos obligados a rechazar cada participación en
actos de guerra y de derramamiento de sangre, porque
son inconsistentes con los deberes que nos han sido
prescriptos por nuestro divino Maestro hacia nuestros
enemigos y hacia todo el género humano.»
Decisión
posterior de la
Asamblea de
Delegados a la
Asociación
General de
1867
Review & Herald
del 28 de mayo de
1867
Según el juicio de esta conferencia, portar armas
o participar en la guerra, es una directa violación
de las enseñanzas de nuestro Salvador al igual
que del espíritu y de la letra de la Ley de Dios. Sin
embargo, consideramos nuestro deber el rendir
respeto a los gobernantes civiles y obediencia a
todas aquellas leyes que no estén en conflicto
con la Palabra de Dios. En la puesta en práctica de
estos principios pagaremos los impuestos,
aduanas, respeto, etc.
Así la posición de no violencia se
aceptaba también en Europa,
como lo indica la siguiente
declaración que apareció en la
revista adventista “Herold Der
Wahrheit” (Heraldo de la Verdad),
del 6 de Agosto de 1906:
“... Así pues los adventistas
aborrecen el derramamiento de
sangre humana como un pecado
de muerte, y por esta razón
solamente nos negaríamos a
obedecer si se nos ordenara como
soldados disparar sobre otros.”
Cuando en 1914 el archiduque
Francisco Fernando de Austria fue
derribado por una bala asesina,
Europa estalló como un
verdadero barril de pólvora. De la
noche a la mañana los ejércitos
se pusieron en marcha y luego se
trabaron en mortal lucha
midiendo su fortaleza militar.
La sede de la División Europea de los Adventistas del
Séptimo Día en Hamburgo, Alemania, se halló de frente a un
dilema, con un camino que no tenía salida. Las convicciones
religiosas de aquellos que por razones de conciencia se
oponían al servicio militar tuvieron que hacer frente al
problema de la conscripción militarNo habían provisiones
de ninguna clase para los cristianos observadores de los
mandamientos de Dios, y el servicio en la guerra muy
ciertamente comprometía la santa ley de Dios,
especialmente el sexto y el cuarto mandamientos, puesto
que el salvar vidas y la observancia del sábado son
incompatibles con el servicio de un soldado en combate.
Pero para nuestro pesar, ¿qué sucedió?
A medida que aumentaba la presión
por parte del gobierno, existía la
amenaza de que todas las instituciones
adventistas serían clausuradas, a menos
que los hermanos dirigentes tomaran
su posición con el gobierno.
Bajo semejante presión, el 6 de agosto
de 1914 dirigieron una declaración al
Ministerio de Guerra en Berlín, la cual
en la primera parte decía lo siguiente:
«A la
vezAgosto
que insistimos
6 de
de 1914 en los principios fundamentales de las
Santas Escrituras, y nos esforzamos por cumplir los preceptos del
«Muy Ilustrísimo
SeñorelGeneral
y Ministro
de Guerra:
cristianismo,
observando
día de descanso
(sábado)
que Dios
estableció
el principio,
absteniéndonos
de hacer
cualquier
«Puestoenque
nuestra posición
con respecto
a nuestro
deber
trabajo
ese día,
en este tiempo
tensión,
reconocemos
haciadurante
el gobierno,
y también
hacia elde
servicio
militar,
y
nuestro
deber de defender
la patria,
y enen
estas
circunstancias
especialmente
por negarnos
a servir
tiempos
de paz en los
portaremos
armasestambién
en loscomo
días sábados.
este
punto
días sábados,
considerada
fanatismo,Enme
tomo
la nos
apoyamos
el lo
pasaje
Escrituras
que
se encuentra
libertaden
por
tantode
delas
presentar
a su
Excelencia
los en
1 Pedro
2:13-17...»
principios
de los Adventistas del Séptimo Día de Alemania,
especialmente
ahora en Presidente”
la situación actual de guerra.
(Firmado)
“H. F. Schuberth,
(Cursiva suplida)
«Como saludo el Salmo 23
En este tiempo serio y difícil para
Europa os queremos hacer un
pedido:
1. Como seguidores de Cristo
debiéramos mostrarnos en estos
días por medio de la fuerza de Dios
como personas fieles, y obedientes
y sumisos a nuestro país.
1 Pedro 2: 13, 14, 17.
Si toca
2.
Hastairdonde
a luchaestemos
y muerte,
enrecordemos
el ejército
o tengamos
que
nuestra que
vidaentrar
está escondida
en el ejército,
con
debemos
Cristo
en Dios,
cumplir
Colosenses
alegres y3:3.
conLos
el
corazón nuestros
reclutados
tampoco
deberes
debenmilitares,
desconocer
de
modo
que
enque
tiempo
nuestros
de guerra
superiores
cada persona
encuentren
debe
cumplirencabalmente
nosotros soldados
sus
fieles, valientes,
obligaciones.
Enque
Josué
estén
6 vemos
dispuestos
que los
a dar de
hijos
su Dios
vida por
hicieron
su hogar,
uso de
su las armas
gobernante
de
guerra y también
y su patria.
hicieron
Nuestro
servicio
destino
estáguerra
de
en lasen
manos
Sábado...»
de Dios.
Firma G. Dail
Estas palabras también se
«Pero la verdadera
fe no
cumplieron
en la primera
había de
extinguirse.
Dios
guerra
mundial
durante
la ha
conservado
siempre
un
gran
apostasía.
El periódico
remanente
para que le sirva»
Dresdner
Neueste
–Patriarcas y(Últimas
Profetas,Noticias
pág.
Nachrichten
117.
de
Dresden) del 12 de abril de
1918, publicó la siguiente
declaración hecha por un
ministro adventista:
“Al comienzo de la guerra nuestra iglesia
se dividió en dos partidos. Mientras que
el noventa y ocho por ciento de nuestros
miembros, basados en la Biblia, tomaron
la posición de que era su deber de
conciencia defender la patria con las
armas, y también en los días sábados,
posición unánime de los dirigentes que
fue comunicada inmediatamente al
Departamento de Guerra, sin embargo, el
dos ciento no se sometió a esta unánime
resolución y por lo tanto tuvieron que ser
excluidos por causa de su conducta
anticristiana ...”
«EseUn
movimiento
[de los que fueron
excluidos,
ins.] tal
como es hoy
erudito adventista
describe
en el libro
llamado
y loBrown
ha sido desde
queBallenger,
apareció, espágs.
la protesta
real
de un gran
Exposes
29, 30
(Southern
número de Adventistas del Séptimo Día, no contra las enseñanzas
Publishing Assn.) decribe la perspectiva adventista
de la iglesia, sino contra la acción arbitraria de este mismo hombre,
de los
fieles,
puesmás
encontramos
siguiente
Conradi,
y unos
cuantos
que estabanlaasociados
con él en la
referencia
al 2%en
excluido.
dirección
de la iglesia
Europa: acción que ejecutó sin el
consejo, el consentimiento, o aun el
conocimiento de la Asociación General.
La salida de esta gente no fue por apartarse de un montón de errores crasos y
de una jerarquía dominante, sino de la
dirección de Conradi que los había entregado, sin su voz o consentimiento, al cañón y a la bayoneta del campo de batalla»
Aunque la cita anterior presenta ciertas verdades, contiene un
punto que no concuerda con los hechos, al afirmar que Conradi no
pidió el consejo de la Asociación General antes de tomar su
decisión. Conradi solicitó consejos en 1913, antes que la guerra
estallara. Refiriéndose al consejo que recibió en 1913, escribió más
tarde: «Después de haber recibido
instrucciones de la autoridad superior,
nosotros en Europa obtuvimos
permiso para decidir sobre este
asunto [del servicio militar, ins.] por
nosotros mismos» –Zionswächter,
No. 18, págs. 737, 738 (1914).
La Review and Herald del 27
de agosto de 1914 también
comentó:
“En cuanto a lo que nuestros
hermanos europeos debieran
hacer bajo estas circunstancias
difíciles, sólo ellos mismos en
oración a Dios podrán decidir.”
Esto
por un
colocó a
lapesar de
«En 1915
L. lado
R. Conradi,
responsabilidad
muchos peligroscompletamente
y dificultades,
sobre
Entonces, una
que la
vino [aellos.
Norteamérica,
ins.]vez
para
guerra
estalló
¿la Otoñal
Asociación General
asistir al
Concilio
no
sabía nada
acercaLinda.
de la En
apostasía
celebrado
en Loma
el
que
estaba
Europa? En
invierno
de ocurriendo
1917, W. A.en
Spicer,
realidad
sabía,
la Review and
secretario
de laporque
Asociación
Herald
delpasó
8 devarios
junio meses
de 1930
General,
enpublicó
lo
siguiente:
Europa.»
Si
Conradi más
durante
reunión del
Comité
Estamos
quela seguros
que
los no
dio un informe exhaustivo, el pastor Spicer
oficiales responsables de la
lo hizo porque fue enviado allá por tener
Asociación
General
sabían
todo
una visión clara
de lo que
estaba
pasando.
acerca
de laestando
apostasía
consumada
Por lo tanto,
al corriente
de la en
Europa,
porque
tanto
situación en
Europaellos
y, norecibieron
corrigiéndola
por
medio
de la del
autoridad
que le fue
dada,
la circular
2 de agosto
como
lala
Asociación
General
misma
se hizodías
culpable
declaración
enviada
algunos
más
por negarse totalmente a cumplir con su
tarde al ministro de la guerra y cartas
deber y apoyando así la apostasía. El
de
variostestimonio
hermanos.
siguiente
aclara este punto:
«Somos tan responsables por los
males que podríamos haber
refrenado en otros, por medio de la
reprensión, de la amonestación, y
del ejercicio de la autoridad
paterna o pastoral, como si
nosotros mismos fuésemos
culpables de los actos»
Testimonios, tomo 4, pág. 516;
ver Patriarcas y Profetas, pág. 625.
En vez de actuar en armonía con la ley
de Dios, cedieron a los mandamientos
de los hombres. Pero, ¿qué aconteció a
los hermanos que permanecieron fieles
a la verdad? Aquí está la respuesta
procedente de una periódico de la
ciudad de Dresden, Alemania:
«...Sin embargo, el dos por ciento no se
sometió a esta unánime resolución y
por lo tanto tuvieron que ser excluidos
por causa de su conducta anticristiana»
–Dresdener Neueste Nachrichten, 12 de
abril de 1918.
• En el folleto «Llamado al Despertamiento Para la Última
Iglesia», el anciano consagrado A. Stobbe presenta
claramente el proceder en los primeros días de agosto de 1914
y posteriores: «El sábado 1 de agosto se tomó una resolución
unánime en muchos lugares de no ir con Babilonia».
• Es muy significativo comprobar que la reacción de la
membresía adventista ante la comunicación de la entrada en
la guerra de Alemania y la movilización militar fue
contundente y de rechazo a la colaboración, o la participación
en la guerra como «ir con Babilonia» –A. Stobbe, Weckruf für die
letzte Gemeinde; W. Egerter, El Camino de los Adventistas (2006), pág. 218.
Circular de G. Dail, secretario de la División Europea, llamando a
la participación en el servicio militar y la violación del sábado.
Esta provocó gran confusión y discusión entre los miembros.
“Pero cuando en el transcurso de la primera
semana de guerra vino el escrito de
Hamburgo, las iglesias fueron confundidas, la
santa ley de Dios pisoteada y la verdad
presente puesta bajo el almud”…
«Se produjo una división entre los seguidores adventistas
después de desencadenarse la guerra. La mayoría deseaba
invalidar las enseñanzas fundamentales durante la guerra. La
otra parte, sin embargo, deseaba la santificación del sábado aún
durante estos tiempos difíciles. Estas diferencias de opinión
llevaron, finalmente, a la exclusión de la iglesia de los seguidores
de la antigua fe. Especialmente la posición tomada acerca del
servicio militar y en general fue la que causó la división».
W. Egerter, El Camino de los Adventistas (2006), pág. 218 de “Llamado al despertamiento para
la última iglesia” (Mayo 1915), A. Stobbe; Koelnische Zeitung, 21 de septiembre de 1915.
«El próximo sábado, la iglesia se reunió como siempre. El hno.
Staubert impartió la Palabra.… De nuevo usó la misma Biblia que el
sábado anterior. Pero en esta ocasión mencionó textos que nos
indicaban ser obedientes al gobierno, pues no hay gobierno si no es
ordenado por Dios; que debemos sujetarnos a las autoridades;
y que no debemos resistirnos, pues de lo contrario estaríamos
resistiéndonos al orden de Dios; que tenemos el derecho legítimo a
participar en el ejército, puesto que Alemania estaba peleando una
guerra defensiva, etc.
«Por un momento, los miembros permanecieron sentados mudos y
atónitos. Pero, entonces, se levantó una tormenta de protestas
–‘¡No! ¡No! Es un error; es una apostasía de la fe. ¡No podemos ir a la
guerra!’»
–O. Kamer, Rise and Progress of the Reform Movement, págs. 5-9
En una circular titulada La Situación Europea, C. H. Watson, presidente
de la Asociación General de la Iglesia Adventista (1930-1936) declaró:
«En Alemania y otros países se contó con una minoría de nuestros
creyentes que rechazó seguir la dirección de Conradi y otros en la
participación como combatientes en la guerra. Éstos fueron sometidos a
gran sufrimiento por parte de sus gobiernos a causa de su posición.
En Alemania, aquellos que tomaron su posición contra la impía acción de
Conradi y los comprometidos en la Guerra fueron tratados con gran
dureza por Conradi y sus asociados. La resistencia de la minoría al
servicio militar amenazaba comprometer a toda la corporación
adventista ante los ojos del gobierno alemán; y para evitarlo, Conradi
excluyó la minoría de la iglesia. Así que la minoría no combatiente fue
forzada a salir de la iglesia en ese país y esta separación continuó
durante los años de guerra».
http://theadventistforum.yourlivecommunity.com/l-r-conradi-and-his-rejection-of-thesop_topic2909.html
«El pastor Barr, presidente de la Asociación de la
región de Hannover, después de realizar el
sermón, anuncia la exclusión del hermano
Richter, la hermana Riechers,
la hermana Schwarting, la hermana Richter, el
hermano y la hermana Hollmann entre otros...»
–O. Kamer, Rise and Progress of the Reform Movement,
pág. 8.
•
•
•
•
Disolución de la iglesia de Kray.
Cerca de cuarenta miembros no fueron recibidos más.
Allanamiento de domicilio por la policía. Arrestos.
En Essen es interrogado el hermano Portzig por denuncia
del pastor Gassmann.
• Exclusiones en Bremen, Neunstad.
Primera Conferencia de los reformadores en Wermelskirchen.
–W. Egerter, El camino de los Adventistas, anexo (edición 2007).
“Como tenemos la convicción de nuestro Salvador de vivir en paz con todos,
hacemos la propuesta de convocar a una Conferencia General donde ambos
partidos puedan exponer sus puntos de vista. Pedimos amablemente a todas
las iglesias y pastores de los Adventistas del Séptimo Día que apoyen esta
propuesta en tan importante asunto de fe y en un tiempo tan serio y que
asistan a una reunión tal donde se tratará del bienestar y de la aflicción de la
iglesia de Cristo. Si los jefes y pastores no quieren aceptar esta propuesta, si
no se nos quiere dar y asegurar libertad de conciencia en asuntos de fe,
entonces queremos vivir conforme a los principios de la Sagrada Escritura sin
temer las consecuencias y falsas acusaciones. Nuestra oración ha de ser:
‘Señor danos jefes como Moisés que tuvo por más estima padecer
persecución y penurias con el pueblo de Dios que estar de parte de Egipto’.
Si se nos quiere arrastrar ante las autoridades, llevar a las Escuelas Sabáticas
Considerando, únicamente estas declaraciones entre
muchas otras, es importante constatar el rechazo
institucional y el repudio eclesiástico que se dio, lo cual
abocó la declaración constatable en documentos legales
como los estatutos de la Unión Alemana de la Sociedad
Misionera del 23 de diciembre de 1919. En esta se
reconfirma el registro jurídico de la misma, indicando
que sus miembros, siendo excluidos de la Sociedad
Internacional de Tratados, a la que pertenecían
anteriormente, desde el año 1914 se han ido agregando
en grupos e iglesias y llegaron a constituirse como Unión
Alemana en año 1919.
La breve y selectiva mención de datos, declaraciones y
documentación acerca de las evidencias históricas de la
existencia de la Sociedad Misionera Internacional de la Iglesia
Adventista del Séptimo Día, Movimiento de Reforma, en
armonía con la toma de posición en defensa de los Diez
Mandamientos y las verdades fundamentales de las Sagradas
Escrituras y el Espíritu de Profecía nos insta a unir nuestras
voces a la cita bíblica en Isaías 43:9.
«Congréguense todas las naciones, júntense todos los pueblos:
¿Quién de ellos hay que nos dé noticia de esto, y nos haga oír
las cosas primeras? Presenten sus testigos, y justifíquense.
Oigan, y digan: ‘Es verdad’» Amén.
«Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros
un cada vez más excelente y eterno peso de gloria» 2 Cor. 4:17.
«Hemos sido llamados a ser los depositarios de la Ley de Dios, y
como pueblo profesamos [tener] mayor luz y vivir a la altura de
una norma más elevada que cualquier otro pueblo de la tierra;
por lo tanto debemos mostrar mayor perfección de carácter y una
más profunda devoción, que exalte las verdades sagradas y
eternas. El más solemne mensaje ha sido confiado a los que han
recibido la luz de la verdad; y nuestra luz debiera brillar
proyectándose en rayos claros que iluminen el sendero de los que
están en las tinieblas, de tal manera que glorifiquemos
diariamente a Dios en nuestras vidas»
Alza tus ojos, 18 de febrero, pág. 161.
«No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto;
sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo
cual fui también asido por Cristo Jesús»
Filipenses 2:12.
«Todo lo puedo en Cristo que me fortalece»
Filipenses 4:13.
Descargar

100 Aniversario del Movimiento de Reforma