9Si
alguno tiene oído, oiga.
4Jehová
el Señor me dio lengua de
sabios, para saber hablar palabras al
cansado;
despertará
mañana
tras
mañana, despertará mi oído para que oiga
como los sabios. 5Jehová el Señor me
abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me
volví atrás.
19Por
esto, mis amados hermanos, todo hombre
sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para
airarse; 20porque la ira del hombre no obra la
justicia de Dios. 21Por lo cual, desechando toda
inmundicia y abundancia de malicia, recibid con
mansedumbre la palabra implantada, la cual
puede salvar vuestras almas.
1Temamos,
pues, no sea que permaneciendo aún
la promesa de entrar en su reposo, alguno de
vosotros parezca no haberlo alcanzado. 2Porque
también a nosotros se nos ha anunciado la buena
nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la
palabra, por no ir acompañada de fe en los que la
oyeron.
2Esto
solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis
el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con
fe? 3¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por
el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?
4¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es
que realmente fue en vano. 5Aquel, pues, que os
suministra el Espíritu, y hace maravillas entre
vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el
oír con fe?
16Mas
no todos obedecieron al evangelio;
pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído
a nuestro anuncio? 17Así que la fe es por
el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
9Si
alguno tiene oído, oiga.
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