Cómo Ser Exitosos en la Obra
Lograr el propósito deseado.
Ser triunfantes, victoriosos.
No fallar, no ser derrotados.
1 Cor. 15:58, “sabiendo que
vuestro trabajo en el Señor no es
en vano”.
Hacer la voluntad de Dios
Salmos 127:1, “Si Jehová no
edificare la casa, En vano trabajan
los que la edifican”.
Imposible ser exitosos si no obramos de acuerdo con la voluntad de
Dios. No buscamos el éxito humano.
Queremos ser exitosos según El.
Muchos se jactan del éxito
Mat. 7:22, “Muchos me dirán en aquel
día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu
nombre, y en tu nombre echamos fuera
demonios, y en tu nombre hicimos
muchos milagros? 23 Y entonces les
declararé: Nunca os conocí; apartaos de
mí, hacedores de maldad”.
Quedarán eternamente decepcionados.
“Éxito” sin el favor de Dios
Millones se jactan de sus éxitos.
Campañas de “sanidad”.
Miles de “conversiones”.
Su religión establecida en las
regiones más remotas del mundo.
Pero ¿si Dios no edifica la casa?
Apóstoles recibieron poder
Lucas 9:1, “Habiendo reunido a sus
doce discípulos, les dio poder y
autoridad sobre todos los demonios,
y para sanar enfermedades. 2 Y los
envió a predicar el reino de Dios, y a
sanar a los enfermos”.
¿Eran siempre exitosos en el uso de
su poder y autoridad?
Un muchacho endomoniado
Lucas 9:38, “Y he aquí, un hombre de
la multitud clamó diciendo: Maestro,
te ruego que veas a mi hijo, pues es
el único que tengo; 39 y sucede que
un espíritu le toma, y de repente da
voces, y le sacude con violencia, y le
hace echar espuma, y estropeándole,
a duras penas se aparta de él”.
Apóstoles no exitosos
Luc. 9:40, “Y rogué a tus
discípulos que le echasen fuera, y
no pudieron”. ¡NO PUDIERON!
No eran triunfantes sobre el
demonio. Mas bien, fracasaron.
Imagínese su sorpresa.
Quedaron decepcionados y
avergonzados. ¡Fallaron!
¿Por qué no eran exitosos?
Recuérdese que recibieron poder.
Luc. 9:41, “Respondiendo Jesús,
dijo: ¡Oh generación incrédula y
perversa! ¿Hasta cuándo he de estar
con vosotros, y os he de soportar?
Trae acá a tu hijo”.
Apóstoles eran “incrédulos”; por eso,
no eran exitosos … ¡Fracasaron!
“Por tu poca fe”
Mat. 17:19, “¿Por qué nosotros no
pudimos echarlo fuera? Jesús les
dijo: Por vuestra poca fe” (incrédulos)
Juan 13:27, “Satanás entró en” Judas
Hech. 5:3, Satanás llena el corazón.
Rom. 1:16, evangelio es poderoso.
¿Tenemos suficiente fe para poder
echar fuera a Satanás del corazón?
Falta de fe
Rom. 10:17, “Así que la fe es por el
oír, y el oír, por la palabra de Dios”.
Hay que recibirla en el corazón.
Heb. 4:2, “no les aprovechó el oír la
palabra, por no ir acompañada de fe”.
Falta de fe en la palabra de Dios es
falta de fe en Dios mismo.
Dios y su palabra inseparables.
Su palabra es espíritu
Juan 4:24, “Dios es Espíritu”.
Juan 6:63, “las palabras que yo os he
hablado son espíritu y son vida”.
1 Jn. 5:6, “el Espíritu es la verdad”.
“Inspiración” = respirada por Dios.
El Espíritu mora en nosotros si la
palabra mora en nosotros.
1 Juan – Dios permanece en nosotros
Dios obra, palabra actúa
Fil. 2:13, “Dios es el que en
vosotros produce así el querer
como el hacer, por su buena
voluntad”.
1 Tes. 2:13, “la palabra de Dios, la
cual actúa en vosotros los
creyentes”.
No obra si no está en el corazón
La palabra no puede obrar en
nuestro corazón si no está.
Col. 3:16, “La palabra de Cristo
more en abundancia en
vosotros”.
Oír y leer la Biblia, sermones,
clases, tapes – estudiar, meditar
Y someternos a la Palabra.
Palabra es viva, eficaz
Heb. 4:12, “la palabra de Dios es viva
y eficaz”. Obra, actúa, produce fe,
motiva la obediencia, nos cambia.
Es simiente que tiene vitalidad,
produce fruto.
Pero es necesario llenar el corazón
con la palabra y someternos a ella.
Primero recibir la palabra
Sant. 1:21, “recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual
puede salvar vuestras almas”.
Primero, nosotros mismos tenemos
que recibir la palabra y tener fe viva.
Tener fe que nos hace crucificar la
carne y andar conforme al Espíritu.
Empaparse en la palabra
¿Quién será exitoso en su trabajo o
negocio diario si no come bien?
Tampoco será exitoso espiritualmente si no come bien todos los días.
La palabra es leche, alimento sólido.
Nos proporciona la fuerza, el ánimo,
la motivación para ser fieles, para
luchar por el Señor y ser exitosos.
Les faltó fe en sí mismos
Recibieron autoridad, pero no la
ejercían, no la usaban (cf. Mt. 14:30).
¿Nosotros? ¿Aprovechamos la capacidad (talentos) que Dios nos da?
¿O somos como el hombre de un solo
talento que lo escondió en la tierra?
Efes. 2:10, “somos hechura suya” y
Dios no hace basura.
Resultados de la falta de fe
Causó debilidad en los apóstoles.
Dió ocasión de burla a los enemigos.
Y ocasión de tropiezo para otros.
Sobre todo, causó dolor y profunda
tristeza para Jesús.
“Oh, generación incrédula … ¿hasta
cuándo os soportaré?”
“Una generación perversa”
Vuelto a un lado, pervertido, apartado, trastornado.
¿Suena terrible? Así son los que no
se someten a la palabra de Dios.
Hay solamente dos caminos.
¿Apóstoles perversos? También
nosotros si no sometidos a la palabra
¿Luminares o perversos?
Fil. 2:15, “para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin
mancha en medio de una generación
maligna y perversa, en medio de la
cual resplandecéis como luminares
en el mundo; 16 asidos de la
palabra de vida”.
De otro modo, somos “perversos”.
¿Que descienda fuego?
Luc. 9:53, Samaritanos “no le
recibieron”.
“¿Quieres que mandemos que
descienda fuego del cielo, como hizo
Elías, y los consuma?”
¿Así pensamos si no nos reciben?
“No sabéis de qué espíritu sois”
Tenían espíritu de rivalidad
Luc. 9:46, “Entonces entraron en
discusión sobre quién de ellos sería
el mayor”. ¿Esperaban ser exitosos?
Imposible ser efectivos y exitosos
cuando hay “celos … contiendas …
envidias” entre hermanos.
Los tales “no heredarán el reino de
Dios”, Gál. 5:19-21.
Los exitosos llevan el fruto
del Espíritu
Gál. 5:22, “Mas el fruto del
Espíritu es amor, gozo, paz,
paciencia, benignidad, bondad,
fe, 23 mansedumbre, dominio
propio”.
El Espíritu produce este fruto a
través de su palabra, Ef. 6:17.
Fracasaron porque no oraron
Mar. 9:29, “sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no
pudimos echarle fuera? 29 Y les
dijo: Este género con nada puede
salir, sino con oración (y ayuno)”.
“Ayuno”, texto dudoso, no había
tiempo para ayunar. (ORAR sí).
¡Poner todo el corazón en la oración!
¿Fracasamos porque no
oramos de corazón?
¿Oramos fervientemente a Dios para
poder echar a Satanás del corazón?
¿Pedimos la ayuda de Dios para
enseñar efectivamente?
¿Para poder convertir almas?
¿Para poder restaurar hermanos?
¿Fracasamos porque no oramos
fervientemente a Dios?
Conclusión: Ser Exitosos
Tener plena “fe” en la palabra de Dios
y en nosotros mismos.
Dejar toda “perversidad” (carnalidad).
Tener espíritu de mansedumbre.
Orar fervientemente a Dios.
De esa manera, podemos echar
fuera a Satanás de nuestro corazón y
también del corazón de otros.
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