TÍTULO:
- Ninguno de los 3 manuscritos que se conservan está precedido de título.
- Hasta el siglo XVIII, las escasas referencias convienen en mencionarlo siempre como
Libro del Arcipreste (o Libro del Arcipreste de Hita).
- En 1898, el crítico Ramón Menéndez Pidal propone el título con el que lo conocemos
hoy, basándose en las estrofas 13 y 933:
Tú, Señor e Dios mío, que al omne formeste,
enforma e ayuda a un tu arcipreste
que pueda fazer libro de buen amor aqueste,
que los cuerpos alegre e a las almas preste. [§ 13]
Por amor de la vieja e por dezir razón,
buen amor dixe al libro e a ella toda sazón. [§ 933a-b]
- Menéndez Pidal interpreta el buen amor como un «amor puro, ordenado y verdadero,
capaz de inspirar bellas acciones», tanto en lo humano como en lo religioso. En este
sentido, sería lo opuesto a loco amor, el amor «desordenado, vano y deshonesto».
FECHA DE COMPOSICIÓN y AUTOR:
- Se compuso en 1330 (según el ms. de Toledo ) o en 1343 ( según el de Salamanca )
- Si bien se adjudica a un tal Juan Ruiz, éste parece ser una ficción literaria, ya que no
se ha identificado a nadie con ese nombre que fuera arcipreste de Hita.
- En el LBA se dice que el autor nació en Alcalá, a finales del siglo XIII. Se puede tratar
de Alcalá de Henares ( Madrid ) o Alcalá la Real ( Jaén )
- Sufrió cárcel por orden del arzobispo de Toledo, don Gil de Albornoz, debido a su
relajada vida clerical.
FUENTES:
- El LBA se ha asociado con obras medievales basadas en obras del poeta latino Ovidio,
(célebre por su poema “Arte de amar”) y con comedias elegíacas como el
Pamphilus de amore fuente del episodio de don Melón y doña Endrina.
- La mayor parte de las fábulas o “enxiemplos” proceden de textos latinos para escolares
- Fuentes goliardescas: los goliardos (estudiantes o clérigos que habían abandonado la vida
universitaria o monástica , cantando al amor, al vino, a las mujeres bellas, y a todo tipo de
placeres mundanos, a la vez que parodiaban el estilo de textos cultos y religiosos)
- También la Biblia está muy presente (Libro de los Salmos )
ESTRUCTURA:
* El LBA se presenta como una AUTOBIOGRAFÍA estructurada en una serie de aventuras amorosas
(por lo general fallidas), en las que suele mediar un tercero. La estructura es la siguiente:
- Oraciones a Dios
· Prólogo en prosa, donde el autor expone la intención de su libro. Está relacionado con el tipo de sermones
cultos dirigidos a clérigos, pero con un final ambiguo y paródico.
· Gozos de Santa María.
· Disputa de los griegos y los romanos y cómo todos los hombres por naturaleza necesitan de la compañía
de la mujer.
· Una narración en forma autobiográfica, compuesta por distintas aventuras amorosas del protagonista,
cuyos nombre y cargo coinciden con el autor.
· Historia de Don Melón y Doña Endrina, adaptación del Pamphilus de amore, comedia latina del siglo XII
en la que se narraba la seducción de una muchacha y el matrimonio con el protagonista.
· Una colección de enxiemplos (cuentos y fábulas), insertados en las historias restantes como ilustración de
una aventura, argumento del debate entre los personajes, o como fundamento de una enseñanza.
· Una serie de sátiras (contra el poder del dinero, contra los vicios de los clérigos, etc.).
· Un conjunto de disquisiciones de tipo didáctico (sobre el derecho canónico, sobre la confesión, etc.).
· Un relato alegórico y paródico de la Batalla de Don Carnal y Doña Cuaresma.
· Una advertencia sobre cómo se ha de entender su libro.
· Composiciones a la Virgen (Gozos de Santa María, Ave María, Cantigas de loores de Santa María).
· Diversas composiciones de carácter goliardesco (cantigas de escolares, de ciegos, contra la Fortuna,
contra los clérigos de Talavera).
MÉTRICA:
- Se compone de un total de 1728 estrofas.
- La gran mayoría de la obra está escrita en CUADERNA VÍA.
- La cuaderna vía es el tipo de estrofa de la métrica española utilizada por el Mester de
clerecía. Denominada también tetrástrofo monorrimo, se compone de cuatro versos
alejandrinos ( 14 sílabas ) con rima consonante uniforme, repartidos en dos
hemistiquios de siete sílabas, con pausa o cesura entre ellos.
El esquema métrico es, pues: A14 (7+7), A14 (7+7), A14 (7+7), A14 (7+7).
A veces, suele mezclar el verso de 16 sílabas ( 8+8 )
-También aparecen otras estrofas distintas de versos más cortos, de arte menor :
sobre todo el ZÉJEL: un estribillo de versos tetrasílabos
monorrimos y estrofas en octosílabos cuyo último verso
rima con el estribillo: 4a 4a 4a 4a / 8b 8b 8b 8a / 8c 8c 8c 8a..
( estrofas dedicadas a los gozos de la Virgen o a la pasión
de Cristo, cánticas de serranas, cantares de ciegos, etc.)
Folio 3r.º del manuscrito T (Toledo) del Libro de buen amor del siglo XIV conservado en la Biblioteca Nacional
SENTIDO DE LA OBRA:
- El sentido del LBA es ambiguo. En el prólogo en prosa, el autor dice que la intención es inducir
al buen amor, el dedicado a Dios: se propone contar casos amorosos con el fin de ser evitados.
- Para unos críticos, la obra es de carácter didáctico y para otros es de alegría vital, de puro goce
hedonista de la vida.
- El Libro de Buen Amor resume muchas de las notas distintivas de su tiempo, que se caracteriza
por un universal contraste que coloca al hombre en una continua lucha dialéctica entre el
sentimiento religioso y el sentimiento profano.
- El Arcipreste, nos describe los amores de clérigos y monjas, y con ello no
hace otra cosa que informarnos de aconteceres cotidianos en aquel momento.
Realiza una parodia de las Horas Canónicas, y los documentos nos informan
de que los clérigos actuaban así en toda Europa; al tiempo que sabemos que
estas clases de parodias y la expresión de temas sexuales mediante metáforas
religiosas fue común a la literaturamedieval en todas las lenguas romances
y en latín.
REALISMO:
- A diferencia de la literatura culta anterior (esencialmente simbólica e idealista ) en el
LBA comienza a desvelarse un detallado interés por reflejar la REALIDAD cotidiana,
sin que por ello desaparezcan los elementos alegóricos. Dicho interés se manifiesta en la
minuciosa descripción de los elementos que rodean la actividad del hombre y en el uso
de expresiones coloquiales en los diálogos (así, el uso por primera vez en la literatura
española del estilo directo).
- Las causas de tal auge del realismo hay que buscarlas en el ascenso social de la
burguesía, en la creciente importancia de las ciudades, cuya forma de vida se ve reflejada
en estas obras. En esta época, la vida experimenta una nueva valoración por sí misma; ya
no es sólo un camino para otra vida trascendente. Aparece el tópico del carpe diem
[“disfruta el día”, en el sentido de gozar de los placeres de la vida].
- La extraordinaria capacidad de captación de la realidad por parte del Arcipreste da al
libro un carácter documental sobre la sociedad de su tiempo ( donde convivían judíos,
musulmanes y cristianos )
ESTILO:
- Lo popular: puede observarse en el abundante uso de refranes, sentencias y dichos. Con ello,
consigue aumentar la expresividad, el realismo y acercarse a lo juglaresco.
- Llamadas de atención al oyente (típica del mester de juglaría)
- Amplificación: consiste en explicar de formas distintas un mismo concepto (didactismo)
- Metáforas y epítetos: con los que se consigue mayor expresividad y esteticismo,
- Recursos afectivos: especialmente los diminutivos.
- El humorismo: se logra mediante diversos recursos, destacando entre ellos la ambigüedad,
los distintos juegos de palabras, las hipérboles y la ironía.
- Reiteraciones: como la anáfora y el paralelismo y las enumeraciones, para aumentar el ritmo
y la musicalidad.
- Riqueza léxica: buscando siempre la expresión concreta y apropiada a cada significación, así
como vivificando las abstracciones.
- Citas de autoridad: como apoyo a la argumentación en los episodios didácticos. En
ocasiones, tales citas son deliberadamente falsas, con intención irónica y humorística
- Exclamaciones e interrogaciones retóricas: con distinta intención, según el contexto
- Uso de eufemismos sexuales
ANTOLOGÍA
POÉTICA
1.- Como dice Aristóteles
2.- De la disputa entre griegos y romanos
3.- Don Pitas Payas
4.- Consejos de don Amor
5.- Necesidad de una vieja mensajera ( Trotaconventos )
COMO DICE ARISTÓTELES ...
Como dice Aristóteles, y es cosa verdadera,
el hombre por dos cosas trabaja: la primera,
por el sustentamiento, y la segunda era
por conseguir unión con hembra placentera.
Si lo dijera yo, se podría tachar,
mas lo dice un filósofo, no se me ha de culpar.
De lo que dice el sabio no debemos dudar,
pues con hechos se prueba su sabio razonar.
Que dice verdad el sabio claramente se prueba;
hombres, aves y bestias, todo animal de cueva
desea, por natura, siempre compaña nueva
y mucho más el hombre que otro ser que se mueva.
Digo que más el hombre, pues otras criaturas
tan sólo en una época se juntan, por natura;
el hombre, en todo tiempo, sin seso y sin mesura,
siempre que quiere y puede hacer esa locura…
Yo, como soy humano y, por tal, pecador,
sentí por las mujeres, a veces, gran amor.
Que probemos las cosas no siempre es lo peor;
el bien y el mal sabed y escoged lo mejor.
DE LA DISPUTA ENTRE GRIEGOS Y ROMANOS
Palabra es del sabio y la dice Catón,
que hombre a sus cuidos que tiene en corazón,
anteponga placeres y alegre razón,
que la mucha tristeza, mucho pecado pon…
Entiende bien mis dichos y piensa en la sentencia;
no me acontezca contigo como al doctor de Grecia,
con el rival romano y su poca sapiencia,
cuando demandó Roma a Grecia por la ciencia.
Así fue que lo romanos las leyes no tenían,
fuéronlas a demandar a los griegos que las tenían,
respondieron los griegos que no las merecían,
ni las podrían entender, pues que tan poco sabían.
Pero que si las quisieren para por ellas usar,
que antes les convenía con sus sabios disputar,
para ver si las entendían y las merecían llevar:
esta respuesta hermosa daban por excusar.
Respondieron los romanos que les placía de grado:
Para la disputa pusieron pleito firmado;
mas, porque no entendieren el lenguaje no usado,
que disputasen por signos y por señas de letrado.
Pusieron día sabido todos por contender;
fueron romanos en cuita, no sabían que hacer
porque no eran letrados ni podían entender
a los griegos doctores ni a su mucho saber.
Estando en su cuita, dijo un ciudadano
que tomasen un ribaldo, un bellaco romano;
según Dios le demostrase hacer señas con la mano
que tales las hiciese: fuesen consejo sano.
Fueron a un bellaco muy grande y muy ardid;
dijéronle: ¡Nos habemos con griegos en combatir
para disputar por señas; lo que tú quisieres pedir
e nos de dártelo hemos; excúsanos de esta lid!
Vistiéronle muy ricos paños de gran valía,
como si fuese doctor en filosofía;
subió en alta cátedra, dijo con bravuconería:
¡De hoy más vengan los griegos con toda su porfía!
Vino ahí un griego, doctor muy esmerado,
escogido de griegos, entre todos loado
subió en otra cátedra, todo el pueblo juntado,
y comenzó sus señas como era tratado.
Levantose el griego, sosegado, de vagar,
y mostró sólo un dedo que está cerca del pulgar,
luego se asentó en ese mismo lugar;
levantose el ribaldo, bravo, de mal pagar.
Mostró luego tres dedos contra el griego tendidos:
el pulgar con otros dos que con él son contenidos,
en manera de arpón los otros dos encogidos;
asentase el necio, catando sus vestidos.
Levantose el griego, tendió la palma llana
y asentose luego con su memoria sana;
levántase el bellaco con fantasía vana,
mostró puño cerrado: de porfía había gana.
A todos los de Grecia dijo el sabio griego:
¡Merecen los romanos las leyes!, no se las niego.
Levantáronse todos con paz y con sosiego;
gran honra tuvo Roma por un vil andariego.
Preguntaron al griego qué fue lo que dijera
por señas al romano y qué le respondiera.
Yo le dije que hay un Dios; el romano dijo que era
uno en tres personas, y tal seña me hiciera.
Yo le dije que era todo a su voluntad;
Respondió que en su poder tiene el mundo y dice la verdad.
Desde que ví que entienden y creen en la Trinidad,
Entendí que merecieren de leyes eternidad.
Preguntaron al bellaco cuál fuera su antojo;
¡Díjome que con su dedo me quebraría el ojo!
De esto tuve un gran pesar y tomé gran enojo,
respondile con saña, con ira y con cordojo
que yo le quebrantaría ante todas las gentes
con dos dedos los ojos, con el pulgar los dientes;
díjome luego a propósito de esto, que le parase mientes,
que me daría gran palmada en los oídos retinientes.
Yo le respondí que le daría a él una tal puñalada,
que en tiempo de su vida nunca la viese vengada;
desde que vio que la pelea tenía mal aparejada,
dejose de amenazar de no se lo precian nada.
Por esto dice la patraña de la vieja ardida:
No hay mala palabra si no es a mal tenida;
verás que bien es dicha si bien es entendida:
entiende bien mi libro y habrás dueña garrida.
La burla que oyeres no la tengas en vil;
la manera del libro entiéndela sutil
que saber bien y mal, decir encubierto y doñeguil,
tú no fallarás uno de trovadores mil.
Fallarás muchas gracias, no fallarás de nuevo;
remendar bien no sabe todo alfayate nuevo:
a trovar con locura no creas que me muevo,
lo que buen amor dice, con razón te lo pruebo.
Fábula del pintor Pitas Payas
472
No abandones tu dama, no dejes que esté quieta,
siempre requieren uso mujer, molino y huerta;
no quieren en su casa pasar días de fiesta,
no quieren el olvido; cosa probada y cierta.
473
Es cosa bien segura: molino andando gana,
huerta mejor labrada da la mejor manzana,
mujer muy requerida anda siempre lozana;
con estas tres verdades no obrarás cosa vana.
474
Dejó uno a su mujer (te contaré la hazaña;
si la estimas en poco, cuéntame otra tamaña).
Era don Pitas Payas un pintor de Bretaña,
casó con mujer joven que amaba la compaña.
475
Antes del mes cumplido dijo él: - Señora mía,
a Flandes volo ir, regalos portaría.
Dijo ella: - Monseñor, escoged vos el día,
Mas no olvidéis la casa ni la persona mía.
476
Dijo don Pitas Payas: -Dueña de la hermosura,
Yo volo en vuestro cuerpo pintar una figura
Para que ella os impida hacer cualquier locura.
Dijo ella: - Monseñer, haced vuestra mesura.
477
Pintó bajo su ombligo un pequeño cordero
y marchó Pitas Payas cual nuevo mercadero;
estuvo allá dos años, no fue azar pasajero.
Cada mes a la dama parece un año entero.
478
Hacía poco tiempo que ella estaba casada,
había con su esposo, hecho poca morada;
su amigo tomó y estuvo acompañada,
deshízose el cordero, ya de él no queda nada.
479
Cuando supo la dama que venía el pintor,
muy de prisa llamó a su nuevo amador;
dijo que le pintase, cual supiese mejor,
en aquel lugar mismo un cordero menor.
480
Pero con la gran prisa pintó un señor carnero,
cumplido de cabeza, con todo un buen apero.
Luego, al siguiente día, vino allí un mensajero:
Que ya don Pitas Payas llegaría ligero.
481
Cuando al fin el pintor de Flandes fue venido,
Su mujer, desdeñosa, fría le ha recibido:
Cuando ya en su mansión con ella se ha metido,
La señal que pintara no ha echado en olvido.
482
Dijo don Pitas Payas: - Madona, perdonad,
mostradme la figura y tengamos solaz.
- Monseñer -dijo ella-, vos mismo la mirad,
todo lo que quisieres hacer, hacedlo audaz.
483
Miró don Pitas Payas el sabido lugar
y vio aquel gran carnero con armas de prestar.
- ¿Cómo, madona, es esto? ¿Cómo puede pasar
que yo pinté corder y encuentro este manjar?
484
Como en estas razones es siempre la muger
sutil y mal sabida, dijo: - ¿Qué, monseñer?
¿Petit corder, dos años, no se ha de hacer carner?
Si no tardaseis tanto, aún sería corder.
485
Por tanto, ten cuidado, no abandones la pieza.
No seas Pitas Payas, para otro, no se cueza;
incita a la mujer con gran delicadeza
y si promete al fin, guárdate de tibieza.
Consejos de don Amor:
Condiciones que ha de tener la mujer para ser bella
Si leyeres a Ovidio que por mí fue educado,
hallarás en él cuentos que yo le hube mostrado,
y muy buenas maneras para el enamorado;
Pánfilo, cual Nasón, por mí fue amaestrado.
Si quieres amar dueñas o a cualquier mujer
muchas cosas tendrás primero que aprender
para que ella te quiera en amor acoger.
Primeramente, mira qué mujer escoger.
Busca mujer hermosa, atractiva y lozana,
que no sea muy alta pero tampoco enana;
si pudieras, no quieras amar mujer villana,
pues de amor nada sabe, palurda y chabacana.
Busca mujer esbelta, de cabeza pequeña,
cabellos amarillo no teñidos de alheña;
las cejas apartadas, largas, altas, en peña;
ancheta de caderas, ésta es talla de dueña.
Ojos grandes, hermosos, expresivos, lucientes
y con largas pestañas, bien claras y rientes;
as orejas pequeñas, delgadas; para mientes (fíjate)
si tiene el cuello alto, así gusta a las gentes.
La nariz afilada, los dientes menudillos,
iguales y muy blancos, un poco apartadillos,
las encías bermejas, los dientes agudillos,
los labios de su boca bermejos, angostillos.
La su boca pequeña, así, de buena guisa
su cara sea blanca, sin vello, clara y lisa,
conviene que la veas primero sin camisa
pues la forma del cuerpo te dirá: ¡esto aguisa!
Necesidad de una vieja mensajera y condiciones que ésta ha de tener.
Si le envías recados, sea tu embajadora
una parienta tuya; no sea servidora
de tu dama y así no te será traidora:
todo aquel que mal casa, después su mal deplora.
Procura cuanto puedas que la tu mensajera
sea razonadora sutil y lisonjera,
sepa mentir con gracia y seguir la carrera
pues más hierve la olla bajo la tapadera.
Si parienta no tienes, toma una de las viejas
que andan por las iglesias y saben de callejas;
con gran rosario al cuello saben muchas consejas,
con llanto de Moisés encantan las orejas.
Estas pavas ladinas son de gran eficacia,
plazas y callejuelas recorren con audacia,
a Dios alzan rosarios, gimiendo su desgracia;
¡ay! ¡las pícaras tratan el mal con perspicacia!
Toma vieja que tenga oficio de herbolera
que va de casa en casa sirviendo de partera
con polvos, con afeites y con su alcoholera
mal de ojo hará a la moza, causará su ceguera.
Procura mensajera de esas negras pacatas
que tratan mucho a frailes, a monjas y beatas,
son grandes andariegas, merecen sus zapatas:
esas trotaconventos hacen muchas contratas.
Donde están tales viejas todo se ha de alegrar,
pocas mujeres pueden a su mano escapar;
para que no te mientan las debes halagar
pues tal encanto usan que saben engañar.
De todas esas viejas escoge la mejor,
dile que no te mienta, trátala con amor,
que hasta la mala bestia vende el buen corredor
y mucha mala ropa cubre el buen cobertor.
Si dice que tu dama no tiene miembros grandes,
ni los brazos delgados, luego tú le demandes
si tienes pechos chicos; si dice sí, demandes
por su figura toda, y así seguro andes.
Si tiene los sobacos un poquillo mojados
y tiene chicas piernas y largos los costados,
ancheta de caderas, pies chicos, arqueados,
¡tal mujer no se encuentra en todos los mercados!
En la cama muy loca, en la casa muy cuerda;
no olvides tal mujer, su ventajas acuerda.
Esto que te aconsejo con Ovidio concuerda,
y para ello hace falta mensajera no lerda.
Hay tres cosas que tengo miedo de descubrir,
son faltas muy ocultas, de indiscreto decir:
de ellas, muy pocas mujeres pueden con bien salir,
cuando yo las mencione se echarán a reír.
Guárdate bien que no sea vellosa ni barbuda
¡el demonio se lleve a la pecosa velluda!
Si tiene mano chica, delgada o voz aguda,
a tal mujer el hombre de buen seso la muda.
Le harás una pregunta como última cuestión:
si tiene el genio alegre y ardiente el corazón;
si no duda, si pide de todo la razón
si al hombre dice sí, merece tu pasión.
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