La Providencia de Dios
Es el cuidado
amoroso y
previsor que Dios
tiene de todas sus
criaturas y
especialmente de
los hombres.
Este cuidado llega
a todo el Universo
y es incesante en
el transcurso de
los tiempos.
“No andéis
preocupados… por
qué comeréis o con
qué os vestiréis“.
Mirad las aves del
cielo:
no siembran, ni
cosechan, ni
recogen en
graneros;
y vuestro Padre
celestial las
alimenta”.
Mt 6, 28-29
¿No valéis vosotros más que
los pájaros del cielo y Dios
los alimenta?
“Y del vestido, ¿por
qué preocuparos?.
Observad los lirios
del campo,
cómo crecen;
no se fatigan,
ni hilan.
Pero Salomón, en
toda su gloria, no
se vistió como uno
de ellos”.
“Hasta los cabellos de vuestra
cabeza están contados”.
“¿puede una
madre
olvidarse del
hijo de sus
entrañas?…
Pues,
aunque una
madre se
olvidara de su
hijo, yo no me
olvidaré de ti.”
Is 49, 15
Dios, Padre y
Madre de
todos los
hombres,
todo lo sabe,
todo lo puede
y además
ama
infinitamente
a cada uno
de los
hombres.
“El SEñor ES
mi Pastor,
nada me
falta”.
Sal 23, 1
“Yo SoY El
buen
PaStor”.
Jn 10, 14
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EL HIJO - Presentaciones del Catecismo