FRANK
PLUMPTON
RAMSEY
Jaime Ernesto Vargas Mendoza
Asociación Oaxaqueña de Psicología A.C.
2010
Breve Bosquejo Biográfico
Frank Plumpton Ramsey nació el 22 de Febrero de 1903 y murió
a la edad de 26 años, un 19 de Enero de 1930. Ramsey sufrió de
un malestar del hígado crónico y crecientemente serio, desarrolló
ictericia después de una operación y falleció en el Guy’s Hospital de
Lóndres.
Provenía de una distinguida familia de Cambridge. Su padre era un
matemático y Presidente del Magdalene College. Su hermano,
Michael Ramsey llegó a ser el Arsobispo de Canterbury.
En 1924, a la edad de 21 años, Ramsey obtuvo una membresía del
King’s College de Cambridge, habiéndose graduado el año anterior
como el más destacado estudiante de matemáticas en Cambridge.
Ramsey era con mucho un pensador de Cambridge y su trabajo tiene
los tintes del trabajo de sus amigos y colegas, entre ellos Bertrand
Russell, G. E. Moore, J. M. Keynes y Ludwig Wittgenstein.
Pocos filósofos del Siglo XX han influido sobre las ciencias tanto
como Ramsey. Él realizó trabajos pioneros en matemática pura, en
lógica, en economía, estadística, teoría de la probabilidad, teoría de
la decisión y psicología cognitiva.
También llevó a cabo trabajos antiseminales en epistemología,
filosofía de la ciencia, filosofía de las matemáticas, metafísica y
semántica. Y todo esto lo hizo posible antes de sus 27 años.
El Pragmatismo de Ramsey
El trabajo filosófico y científico de Ramsey consiste,
digamos, de 15 documentos. Los escritos son sobre diversos temas,
pero todos ellos contienen la misma visión filosófica, un método de
análisis, cierto tipo de pragmatismo.
Ramsey termina su ensayo “Facts and propositions” (1927)
diciendo: “Yo veo la esencia del pragmatismo en que, el significado
de una expresión se defina en relación con las acciones a las que
conduzca o, dicho vagamente, por sus posibles causas y efectos”
(Philosophical Papers, PP, p. 51).
En “Facts and Propositions”, Ramsey usa su filosofía
pragmatista para delinear una teoría de la verdad. La teoría de
Ramsey ha sido malentendida por la literatura filosófica posterior.
Esto es debido a que pocos comprendieron con claridad la íntima
conexión entre sus teorías de la verdad, la creencia parcial (la teoría
subjetiva de la probabilidad) y el conocimiento.
En su ensayo “Truth and Probability”, escrito en 1926,
Ramsey expone los fundamentos de la teoría moderna de la
probabilidad subjetiva y nos muestra que si las personas, en su
conducta, obedecen un conjunto de axiomas o reglas, la medida de
nuestros ‘grados de creencia’ se acoplarían a las leyes de la
probabilidad.
En una nota que escribe Ramsey en “Facts and
Propositions”, agrega: “Que sea útil creer aRb, querría decir que es
útil hacer cosas que resultarían precisamente útiles si y solo si aRb;
lo que es evidentemente equivalente con aRb”.
Esta teoría pragmática de la verdad es ciertamente diferente
con la teoría de la redundancia que se le suele acreditar.
Si las proposiciones son las portadoras de un valor de
verdad, entonces decir ‘Es verdad que Cesar fue asesinado’,
significa no más que Cesar fue asesinado.
En “Truth and Probability” nos dice que si una gallina no
sabe si la oruga que se encontró es venenosa o no, debería “actuar
de la manera que piense que es más probable que alcance los
objetivos de su deseo” (PP, p. 69).
Sin embargo, un problema de veracidad no es uno de
grados de creencia, sino de creencia completa. Hay que dejar claro
que la gallina tiene una creencia completa, por ejemplo, puede
creer que la oruga es venenosa. Lo que significa que se contiene
para no comerse la oruga: una acción que resulta útil si y solo si la
oruga es venenosa (y la gallina quiere evitarse un malestar
estomacal).
En su documento titulado “Knowledge”, escrito en 1929,
Ramsey utiliza su teoría pragmática para analizar lo que significa
tener conocimiento: “Yo considero que una creencia se torna en
conocimiento si esta es (i) verdadera, (ii) cierta, (iii) obtenida
mediante un proceso confiable” (PP, p. 110).
Superficialmente esta definición del conocimiento parece
la misma que la tradicional teoría de la creencia verdaderamente
justificada, pero trabajando los detalles uno descubre que es
diferente y resulta de especial interés el tercer elemento.
Ramsey sostiene que la creencia p de una persona X’s
un caso de conocimiento solo si esa creencia ha sido obtenida
mediante un proceso confiable.
es
No es suficiente que X tenga evidencia para creer en p, la forma en
que adquirimos nuestras creencias debe ser confiable.
Esta condición de confiabilidad nos indica que el origen del
conocimiento es de importancia decisiva.
No es suficiente tener una creencia completa, ni tampoco tener
montañas de evidencia.
Una creencia es como un mapa que nos ubica, siendo una regla a
seguir y que puede guiar nuestras acciones futuras.
Una creencia completa, obtenida mediante un método confiable, en
definitiva no es conocimiento si nos lleva a una opción equivocada.
Para ser conocimiento debe ayudarnos a evitar los errores.
Así que, el conocimiento no es solo una creencia
verdaderamente justificada sino que: Una creencia es conocimiento
si se obtiene mediante un proceso confiable y si siempre nos
conduce al éxito.
Las teorías de la evidencia y las teorías del conocimiento
están íntimamente ligadas.
Si el enfoque de Ramsey es correcto, entonces la
probabilidad de una hipótesis dada la evidencia es insatisfactoria
como medida de valor evidente.
Lo importante es el proceso confiable (o el mecanismo para
hacer evidente lo evidente).
Metafísica
Las cuestiones ontológicas están en el centro de varios de
los escritos de Ramsey, ya sea respecto a los números, las
probabilidades, el estatus de los términos teóricos o de las
proposiciones generales y la causalidad. Una de sus contribuciones
más importantes a la filosofía, que se ha subestimado, en su análisis
del problema de los universales.
En su ensayo “Universals”, niega cualquier distinción
fundamental entre universales y particulares, arroja serias objeciones
a la visión realista de los universales y, al mismo tiempo, resuelve
varios añejos problemas relativos a estos conceptos universales,
considerando otros venerables enigmas como carentes de sentido.
Para apreciar los argumentos de Ramsey hay que recordar
que él cree en los hechos, considera que el mundo consiste de
hechos. Aunque el pone en cuestionamiento una creencia
fuertemente arraigada en su tiempo, la que indica que la forma
lógica de una proposición es lo único que puede decirnos lo que es.
Pueden haber diversas razones para distinguir entre
universales y particulares (psicológicas, físicas o lógicas).
Pero Ramsey piensa que la lógica no justifica semejante distinción
ontológica. Aludir a una distinción gramatical sujeto-predicado no
sirve para eso, ya que “Sócrates es sabio”, con el sujeto “Sócrates”
y el predicado “sabio”, afirma el mismo hecho y expresa la misma
proposición que decir, “La sabiduría es una característica de
Sócrates”, con el sujeto “sabiduría” y el predicado “Sócrates”.
Ramsey lo dice directamente:
“toda la teoría de los particulares
y los universales se debe al error
de tomar como una característica
fundamental de la realidad lo que
es meramente una característica
del lenguaje” (PP, p. 13).
Probabilidad y Utilidad
En su ensayo “Truth and Probability” (1926), Ramsey
pretende analizar la conexión entre los grados subjetivos de
creencia que tenemos respecto a una proposición y la probabilidad
(subjetiva) que se le puede dar, así como encontrar una manera
conductual de medir estos grados de creencia.
La teoría de la utilidad de Ramsey está cercanamente
relacionada con la teoría desarrollada por von Neumann y
Morgenstern en su obra “Theory of Games and Economic Behavior”,
presentada como 20 años después. Von Neumann y Morgenestern,
sin embargo, utilizaban probabilidades ‘objetivas’, precios y loterías,
para derivar sus utilidades.
Ramsey llegó a demostrar que la medida
obtenida de los grados de creencia en las
personas, es una medida de probabilidad
(obedece los axiomas de la teoría de la
probabilidad).
La probabilidad de cualquier proposición
es mayor o igual a cero. La probabilidad de una
proposición mas la probabilidad de su negación
es igual a uno.
Si dos proposiciones son incompatibles,
la probabilidad de su disyunción es igual a la
suma de las probabilidades de ellas.
Filosofía de la Ciencia
Ramsey argumenta que la mejor manera de comprender
como funcionan las entidades teóricas de una teoría es retratarlas
como variables vinculadas existencialmente. A esto se la ha llamado
“la sentencia de Ramsey sobre las teorías”.
La sentencia de Ramsey se ha usado como un intento de
eliminar los denominados términos teóricos (por ejemplo ‘electrón’
y ‘utilidad’), a favor de los denominados términos observacionales.
Aunque el propósito de Ramsey no era el de eliminar los
términos teóricos. De hecho él tenía un argumento para mostrar
que, dependiendo del tipo de diccionario (conteniendo definiciones
relacionando expresiones teóricas con expresiones
observacionales), tal estrategia conduce a teorías estáticas.
La meta de Ramsey era la de explicar la
función de los términos teóricos. Para hacer esto, el
no, por ejemplo, usaba el diccionario para ‘definir’
los términos teóricos con términos observacionales,
más bien hacía lo opuesto, usaba el diccionario para
definir los términos observacionales del ‘lenguaje
primario’ (observacional) en términos de los
términos teóricos del ‘lenguaje secundario’ (teórico).
Esto nos daba un entendimiento de cómo los dos
tipos de términos trabajaban juntos en una teoría.
El enfoque de Ramsey sobre las teorías tenía varias
ventajas. Primero, la sentencia de Ramsey nos ayudaba a
comprender la dinámica de las teorías científicas y el crecimiento de
la ciencia. Segundo, explicaba el fenómeno de la
‘inconmensurabilidafd’. Por ejemplo, él notó que ninguna
proposición dentro de una teoría “podía entenderse aislada del total
de la teoría a la que perteneciera”.
Ramsey era un anti-realista ontológico : los términos
teóricos adquieren su significado mediante la función que tienen
dentro de la teoría (suposición que un nominalista no aceptaría).
Proposiciones Generales
Ramsey argumenta que la forma lógica de una creencia
determina sus propiedades causales. La diferencia entre la
creencia ‘no-p’ y la creencia ‘p’, radica en sus propiedades
causales. Luego, no creer en ‘p’ y creer en su negación tienen las
misas propiedades causales. En términos de Ramsey, expresan la
misma actitud.
Una teoría de las propiedades causales de este tipo,
tendría que manejar creencias más complejas. Las creencias
disyuntivas no tienen problema. “Creer p o q es expresar el acuerdo
con las posibilidades de que p sea cierto y q sea cierto, que p sea
falso y que q sea verdadero, que p sea verdaderos y q sea falso y
el desacuerdo con las posibilidades restantes, de que p sea falso y
q sea falso” (PP, p.45-6).
En su obra “Facts and Propositions”, Ramsey siguiendo a Johnson
y a Wittgenstein (joven) ve las proposiciones generales como los
productos lógicos y la suma lógica de proposiciones atómicas.
”Para toda x, Fx” se interpreta como: a es F, b es F, c es F... y “Hay
una x tal que Fx” es consecuentemente equivalente a la suma lógica
de los valores de “Fx”.
Sin embargo, en su ensayo “General Propositions and
Causality” (1929), Ramsey ya no se apega a este análisis y
presenta cuatro argumentos:
1. “Para todo x, Fx” no puede escribirse como conjunción.
2. Nunca se usa como conjunción.
3. “Para todo x, Fx” excede con mucho lo podemos saber, pues lo
que sabemos, a lo mucho, son unas pocas instancias de esta
generalización.
4. De lo único que podemos estar ciertos es de algún caso en
particular o de un conjunto finito de casos particulares, por lo
que “Para todo x, Fx” es una inferencia que en ningún momento
estamos preparados para hacer y no una creencia de primera
mano.
Pero, si las proposiciones generales no son conjunciones y
consecuentemente no son proposiciones y asumiendo que los
hechos generales no existen ¿Cómo debemos considerar a las
expresiones de este tipo? ¿Cuál es su estatus? ¿En qué forma
pueden ser correctas o equivocadas? Ramsey proporciona una
respuesta pragmática a esta cuestión. El que las proposiciones
generales no sean ni verdaderas ni falsas, que no contengan valor
de verdad, no implica que no tengan importancia. Este tipo de
expresiones son el verdadero fundamento de las expectativas que
dirigen nuestras acciones. Si yo acepto que para todo x, Fx, esto
significa que cuando tenga una x, actuaré como si fuera F.
Como lo pone Ramsey, una proposición general no es un juicio sino
una regla para juzgar: no puede negarse, pero si puede uno estar
en desacuerdo con ella.
Ya vimos que la teoría de Ramsey sobre las teorías científicas nos
mostró que él era un anti-realista ontológico (o un instrumentalista).
Ahora vemos que su análisis de las proposiciones generales
significa que él indirectamente invoca un tipo de instrumentalismo
teórico. Las proposiciones generales no tienen valor de verdad.
Las leyes científicas y las teorías constituyen el sistema
(o instrumento) con el que enfrentamos el futuro, no son juicios sino
reglas para juzgar. Esto significa que las teorías científicas no
pueden ser negadas, no pueden ser probadas como verdaderas o
falsas, pero uno puede no estar de acuerdo con ellas.
En este punto Ramsey es influido por C. S. Peirce.
REFERENCIA :
Nils-Eric Sahlin (2001)
Frank Plumpton Ramsey
University of Lund
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