Lectio divina Domingo VI de Pascua
Ciclo B. 10 Mayo 2015
Secretariado Dioc. Cádiz y Ceuta
Música: Irish Greens
Montaje: Eloísa DJ
Avance Manual
Oración inicial
Como el Padre me ha amado, así os amo yo.
Permaneced en mi amor.
Amaos unos a otros como yo os he amado.
Vosotros sois mis amigos.
Soy yo quien os he elegido.
TEXTO BÍBLICO Jn.15. 9-17
Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced
en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo
mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y
permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y
vuestra alegría llegue a plenitud.
Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os
he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida
por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os
mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace
su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he
oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os
he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y
vuestro fruto permanezca.
De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé.
Esto os mando: que os améis unos a otros.
lectura
¿Qué dice el Texto?
Jesús se está despidiendo de sus discípulos.
Los ha querido apasionadamente. Los ha amado con el mismo
amor con que lo ha amado el Padre.
Ahora los tiene que dejar.
Conoce el egoísmo de los discípulos. No saben quererse.
Los ve discutiendo entre sí por obtener los primeros
puestos.
¿Qué será de ellos?
Las palabras de
Jesús adquieren
un tono solemne.
Han de quedar
bien grabadas en
todos:
"Éste es mi mandato: que os améis unos a otros
como yo os he amado".
Jesús no quiere que
su estilo de amar se
pierda entre los
suyos.
Si un día lo olvidan, nadie
los podrá reconocer como
discípulos suyos.
De Jesús quedó un recuerdo imborrable. Las primeras
generaciones resumían así su vida:
"Pasó por todas partes
haciendo el bien".
Era bueno encontrarse con él. Buscaba siempre el bien de
las personas. Ayudaba a vivir. Su vida fue una Buena
Noticia.
Se podía descubrir en él
la cercanía buena de
Dios.
Jesús tiene un estilo de amar inconfundible. Es muy sensible al
sufrimiento de la gente. No puede pasar de largo ante quien
está sufriendo.
Quien ama como Jesús, vive
aliviando el sufrimiento.
Los evangelios recuerdan en diversas ocasiones cómo Jesús
captaba con su mirada el sufrimiento de la gente.
Los miraba y se conmovía:
los veía sufriendo, o
abatidos o como ovejas sin
pastor.
Rápidamente, se ponía a curar a
los más enfermos y alimentarlos
con sus palabras.
Quien ama como Jesús, aprende a mirar los rostros de las
personas con compasión.
Es admirable la disponibilidad de Jesús para hacer el bien.
No piensa en sí mismo.
Está atento a cualquier llamada, dispuesto siempre a
hacer lo que pueda.
Con esta actitud anda por
la vida quien ama como
Jesús.
Jesús sabe estar junto a los más desvalidos. No hace falta
que se lo pidan. Hace lo que puede por curar sus dolencias,
liberar sus conciencias o contagiarlos con la confianza en
Dios.
Pero no puede resolver todos los
problemas de aquellas gentes.
Se dedica a hacer gestos
de bondad:
abraza a los niños de la calle: no quiere que nadie se sienta
huérfano;
bendice a los enfermos: no quiere que se sientan olvidados
por Dios;
acaricia la piel de los leprosos: no quiere que se vean
excluidos.
Así son los gestos de quien ama como
Jesús.
meditación
¿Qué me dice el Señor en el Texto?
¿Cómo es tu actitud y tu relación con los que te rodean,
con los que de alguna manera se acercan a ti?
¿Eres comprensivo y servicial, te
esfuerzas por ser presencia de Dios para
los demás, procuras que sientan el amor
de Dios?
“Como el Padre me ha amado, así os he amado yo:
permaneced en mi amor.
Este es el proyecto de Dios, ¿cómo buscas amar como el
Señor te ama?
¿Qué haces para
identificarte con su
manera de ser y amar como
Él, hasta el final?
“Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus
amigos”
El amor de Jesús fue total, se entregó por nosotros.
¿Qué estas haciendo,
cómo te estás trabajando
para que tu amor sea
como el suyo?
¿Cuándo ayudas,
colaboras,
escuchas,
consuelas… eres
fiel hasta el final o
te pueden las
circunstancias, el
cansancio…?
¿Qué te sugiere este pensamiento de Santa Teresa: “El
amor perfecto tiene esta fuerza: que olvidamos nuestro
contento para contentar a quien amamos”
oración
¿Qué respondo al Señor que me habla en el Texto?
Señor, hoy me llamas a permanecer en tu amor, a actuar y
ser como Tú, a asumir tu estilo de vida. Derrama tu gracia
sobre mí, para amar y actuar como Tú.
Transfórmame, Señor, para saber abrirme a los demás, pensar
en el otro y darme totalmente sin esperar nada a cambio.
Dame la gracia de
amar como Tú lo has
hecho.
Gracias, Señor, por derramar tu amor en mi
vida, por escogerme para continuar tu amor en
los otros, por el amor de predilección que me
tienes. Gracias, Señor.
contemplación
¿Cómo reflejo en mi vida lo que Dios me dice en el Texto?
Relee pausadamente el texto del Evangelio.
¿Qué te dicen las palabras de Jesús?
¿Las entiendes como una
invitación apremiante a amarlo y
dejarte amar por Él?
La medida del amor que el Señor nos manda tener con el
prójimo no se entiende desde el punto de vista humano, es
un amor inconmensurable.
Es como el amor que Él nos tiene:
“como el Padre me ha amado, así os he
amado yo”.
Estamos llamados a amar al prójimo, a todos, como Jesús
nos ama: dando el primer paso, sin arrepentirnos de darlo,
sin desesperar, perdonando, comprendiendo, amando…
Pasar por la vida haciendo el bien como Jesús.
La vida cristiana no hay que entenderla como una carga
pesada.
Seguir a Jesús es camino de liberación de todo lo que nos
roba la verdadera alegría; dinero, complejos, egoísmos,
miedos…
Sólo en Jesús
encontramos la auténtica
alegría.
acción
¿A qué me comprometo?
Colócate ante el Señor resucitado y pídele que te llene de su
presencia, que te ayude a mirar tus actitudes y tu manera de
ser y actuar para amar como Él te ama.
Toma conciencia, del amor
que el Señor te tiene,
manifestado a lo largo de
tu vida, y ayuda a otras
personas para que sientan
y descubran el amor que Él
les tiene.
En esta última etapa de la pascua, acércate a alguna persona
que por alguna causa esté pasándolo mal.
Acompáñala en su
sufrimiento y procura
transmitirle la esperanza y
alegría de Jesús
Resucitado.
FIN
Descargar

Diapositiva 1