Bicentario del Cementerio Museo
Presbítero Matías Maestro
de Lima-Perú, 1808-2008.
Presentación Nº 15
Gabriela Lavarello
de Velaochaga, mayo 2008.
Al ingresar públicamente a Lima el
Virrey Fernando de Abascal y
Sousa, el 20 de agosto de 1806, éste
le encargó al Arzobispo de Lima,
Bartolomé María de las Heras, la
realización de un panteón general,
quien, a su vez le encomendó el
estudio y trazado del mismo, al ya
famoso, en esa época, como pintor,
arquitecto y escultor, Presbítero
Matías Maestro Alegría, (Vizcaya,
España 1766- Lima, Perú 1835).
Matías Maestro, en 1792, era
novicio de la Compañía de Jesús, y
protegido por el Arzobispo de Lima
Juan Domingo González de la
Reguera quien lo hizo familiar
suyo.
Cumpliendo ordenes, diseñó el plano del
panteón o cementerio general que hoy lleva
su nombre, fue trazado en 1806, iniciado el
23 de abril de 1807 e inaugurado el 31 de
mayo de 1808 como Panteón General de
Lima, en cuya fábrica se emplearon
aproximadamente 110,000 pesos. Situado a
las afueras de la Puerta de Maravillas, “...En
el sitio más elevado, a sotavento de la ciudad,
en que la nueva portada de Maravillas da
salida para la provincia de Huarochirí, á
distancia de 690 varas a laizquierda, se ha
dexado un camino de a pie paralelo al
común, que se extiende 375varas sobre 10
de ancho…” .
El Cementerio General –hoy Museo
Cementerio Presbítero Matías Maestrofue inaugurado con gran ceremonia, con
la asistencia del Virrey Abascal, del
Arzobispo de las Heras, todos los
funcionarios, la aristocracia civil y
eclesiástica y la población en general.
Uno de los actos más importantes de esa
ceremonia y “Para el convencimiento de
las gentes”, se hizo el traslado (con
solemne acompañamiento) de los restos,
del protector de Matías Maestro, el
Arzobispo Juan Domingo González de la
Reguera, desde su tumba de la Catedral
de Lima al nuevo campo santo, quien
había fallecido el 8 de marzo de 1805, un
año antes de la llegada de Abascal. La
crónica señala: (Relación de apertura y
solemne bendición del nuevo campo
santo de esta ciudad de Lima que se
verificó el día 31 de mayo de 1808).
“Para dicha ceremonia los restos exhumados del Arzobispo Juan Domingo González
de la Reguera, fueron colocados en la capilla del Santo Cristo de las Maravillas y el
citado 31 de mayo, después de la vigilia y misa, seis sacerdotes cargaron la caja, en la
que sobre un rico cobertor iban las insignias arquiespiscopales y la Gran Cruz de
Carlos III; y con acompañamiento del cabildo eclesiástico, clero y comunidades, fue
conducido procesionalmente al panteón. Allí fue recibido el cadáver por el Virrey y
por el Arzobispo doctor Las Heras”.
Hasta ese año, fueron
usados los atrios de las
iglesias, las capillas laterales
de las mismas de propiedad
de acaudaladas familias;
conventos, hospitales y las
catacumbas del Convento de
San Francisco, éste como
cementerio principal de
Lima. Así, a partir de esa
fecha se prohibió que se
continúe enterrando en los
atrios de las Iglesias y si se
permitió el uso de las
capillas laterales de las
diferentes iglesias, tumbas
que aun subsisten.
En su conjunto la obra de Matías Maestro
reproduce una ciudad, cuenta con
avenidas, calles, cuarteles, capillas o
mausoleos, y jardines.
El ingreso al Cementerio era a través de
una amplia calle de cipreses que iba
hasta el atrio de la capilla del panteón;
ésta era de estilo neoclásico con columnas
jónicas de mármol blanco, la cúpula estaba
revestida con cornisas y tenía ocho
ventanas adornadas. Se esculpió un
soberbio altar de mármol que ocupó el
centro de la capilla, un Cristo Yacente,
(probablemente el que hoy se guarda en
una urna de cristal).
Las pinturas de la bóveda y cúpula las
realizó, el pintor, José del Pozo bajo la
dirección del arquitecto y pintor Presbítero
Matías Maestro (inconcebiblemente
destruida para ser sustituida por un
templete neoclásico).
Matías Maestro, como personaje
ilustre de la época, el 15 de julio de
1821 firmó el Acta Capitular de la
Independencia ante Don Francisco
Xavier Echague, Gobernador del
Arzobispado, prometiendo defender
con su opinión, persona y
propiedades la Independencia del
Perú, realizada el 28 de julio de ese
mismo año. Fue Director de la
Real Beneficencia de Lima desde
1826 hasta que falleció en esta
ciudad el 9 de enero de 1835,
dejando el recuerdo de sus virtudes
artísticas y políticas..
Entre las obras de arquitectura de
Maestro merecen citarse: los retablos
del Sagrario, ésta, es la parroquia más
antigua de Lima (1535), de la Soledad,
Trinitarias, Mercedarias y el de la
Virgen de la O en San Pedro, data de
setiembre de 1800; una de las torres de
la Catedral de Lima, varias capillas
interiores del mismo templo, el altar
mayor del mismo 1797-1805.
El 19 de marzo de 1805 se estrenó el
retablo de San Francisco, obra suya,
con este motivo y en alabanza al Padre
José Llera, a quien se debió su
terminación, se escribió un poema épico, en el
que se señala a Matías Maestro como
sabio arquitecto.
El Cementerio tenía tres tipos de
entierros: sepulturas, nichos y
osario. Las sepulturas estaban
destinadas a personas
distinguidas, los nichos para la
elite y el osario para los demás
miembros de la sociedad. En el
caso
de los nichos, había unos
construidos especialmente para
los niños y se denominaban
“angelorios”.
Esta sección fue la que mejores
comentarios recibió de la crítica
por su armonioso diseño.
La Cripta de los Héroes
Mediante Ley Nº 398 del 3 de diciembre
de 1906 el gobierno de Don José Pardo
y Barreda dispuso la suma de ocho mil
libras, del presupuesto general de la
República, para erigir en el Cementerio
General “una capilla fúnebre” para
depositar en ella los restos de
los defensores de la patria en la guerra
de 1879.
Así mismo el 22 de agosto de 1908 por
Ley
Nº 728 se determinó que quienes se
distinguieron en dicha contienda y
cuyos restos no habían sido
encontrados, figurarían, sus nombres,
en placas murales dentro de la cripta,
incluyendo los nombres de los que
reposaban en mausoleos propios.
La Cripta fue inaugurada el 8 de
setiembre de 1908.
Sus restos inicialmente enterrados en la
sacristía de la capilla, hoy descansan
desde el 1 de setiembre de 1857 en el
pasadizo central de la cuarta puerta del
Cementerio Presbítero Matías Maestro, su
sencillo mausoleo sepulcro ostenta un
ángel con el dedo índice señalando el
infinito y una cruz; en la placa central se
lee:
“El presbítero Dr D. Matías Maestro nació
en Vizcaya el 24 de febrero de 1766, murió
en Lima el día 9 de enero de 1835.
Concibió y ejecutó este cementerio el año
1808. Ruega al Todopoderoso que la
Sociedad de Beneficencia que consagra
este recuerdo de gratitud á tu memoria
siga constantemente tus veneradas
huellas. R.Y.P.” (sic). En justo homenaje
lleva su nombre desde el 17 de agosto de
1923.
El Cementerio alberga una de la más grandes colecciones
de esculturas europeas y nacionales de América latina; fue
declarado Monumento Histórico el 28 de diciembre de 1972;
Museo el 9 de junio de 1999,
E incorporado a la Red Andina
de Valorización de Cementerios Patrimoniales
en el año 2000.
También lo pueden ver clicando
abajo .
http://www.boletindenewyork.com/PresbiteroMaestro
.htm
http://www.boletindenewyork.com/ArtistasPlasticos.htm
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