con los escritos de Luisa Piccarreta
y de Maria Valtorta
“Se hizo semejante a los hombres,
apareció en forma humana,
se humilló haciendose obediente
hasta la muerte y muerte de cruz”
Fonts: Arial, Korinna BT, Book Antiqua,
Souvenir Lt BT, Times New Roman, KabarettD
(Fil. 2,8)
2365 kb
Oh Jesús, nada has hecho
que no represente a lo vivo
tu dolorosísima Pasión,
que tienes siempre presente
en la mente, en el Corazón, en todo;
y eso me enseña que si yo también
tuviera en la mente y en el corazón
el pensamiento de tu Pasión
nunca me negarías el alimento de tu amor.
Oh Jesús mío, nada se te escapa
en que no me tengas presente
y en que no quieras hacerme un bien especial.
Por eso te ruego que tu Pasión esté
siempre en mi mente, en mi corazón,
en mis miradas, en mis obras y en mis pasos,
para que por todas partes, dentro o fuera de mí,
Te encuentre siempre presente;
dame la gracia de que jamás olvide
lo que has sufrido y padecido por mí.
(“Las Horas de la Pasión”, 3ª Hora)
Domingo de Ramos
“Bendito el que viene,
el Rey,
en el nombre del Señor”
(Lc 19,38)
“Hija mía,
hasta que no me aclamaron como Rey
y me recibieron triunfalmente, pude vivir
entre la gente, pero después de mi entrada
triunfal en Jerusalén ya no me dejaron
vivir, y pocos días después gritaron:
“¡Crucifícalo, crucifícalo!”,
y armándose todos contra Mí
me hicieron morir.
Cuando las cosas no parten de un fondo
de verdad no tienen fuerza para reinar
por mucho tiempo,
porque al faltar la verdad falta el amor
y falta la vida que lo sostiene”
(24.01.1926)
Jesús, mi “Te amo” Te sigue en tu entrada triunfal
en Jerusalén. Imprimo mi “Te amo” en los ramos de palma,
en los mantos que extienden a tus pies, en los gritos con que
la gente Te aclama, para pedirte el triunfo de tu Voluntad…
(“Pía peregrinación del alma”, n. 19)
Amaos los unos a los otros
como Yo os he amado.
Nadie tiene un amor
más grande que éste :
dar la vida por
sus amigos
(Jn 15,12-13)
Antes de la fiesta de la Pascua, Jesús,
sabiendo que había llegado su hora
de pasar de este mundo al Padre,
habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo,
los amó hasta el extremo.
Jueves Santo
(Jn 13,1)
(Jn 19,5)
“Y estaba solo. ¡Solo! ¡Solo! Tierra y Cielo ya no tenían habitantes para Mí.
Era el hombre cargado con los pecados del mundo. Por tanto odiado por Dios.
Tenía que pagar para redimirme y de nuevo ser amado.
Y estaba solo. Es decir: estaba con satanás.
La primera parte de la oración había sido penosa,
pero todavía podía sentir la mirada de Dios
y esperar en el amor de los amigos.
La segunda aún fue más penosa, porque
Dios se retiraba y los amigos dormían…
El silbido del demonio y la voz de la vida:
“Te sacrificas por nada. Los hombres no te amarán
por tu sacrificio. Los hombres no comprenden”.
La tercera… La tercera fue la locura, la desesperación, la agonía, la muerte.
Oh Jesús, Te has entregado a tus enemigos,
La muerte de mi alma. No sólo ha resucitado mi Cuerpo.
dandoles poder de hacerte sufrir lo que quisieran.
También mi Alma ha tenido que resucitar. Porque conoció la muerte.
También yo, oh Jesús mío, me entrego en tus manos,
He vencido la tentación ypara
a satanás,
creador, puedas
para servir
Dios.
que Túsu
libremente
hacera de
mí
Y he sudado Sangrelopor
a la Voluntad
dequiero
Dios”seguir tu Voluntad.
queser
másfiel
te agrade
y contigo
Viernes Santo
(“Las Horas de la Pasión”, 8ª Hora)
Jesús, crucificado Bien mío, en nombre de todas las generaciones
pasadas, presentes y futuras, en unión con tu Madre
y con todos los Angeles me postro ante Tí, diciendote:
¡Te adoramos, Cristo, y te bendecimos,
porque con tu Santa Cruz has redimido el mundo!
(“Las Horas de la Pasión”, 19ª Hora)
Padre, ¡perdonales, porque no saben lo que hacen !
acuerdate
de mí cuando
estésconmigo
en tu Reino…
En verdadSeñor,
te digo:
hoy mismo
estarás
en el Paraíso
“Mujer, he ahí a tu hijo”
“Madre mía, te entrego a todos mis hijos.
Todo el amor que sientes por Mí
sientelo por ellos;
todos tus cuidados y tus ternuras maternas,
que sean para mis hijos
¡Tú Me los salvarás todos!”.
(“Las Horas de la Pasión”, 21ª Hora)
“¡Ah, si el Fiat Divino
no me hubiera
sostenido...
Oh Madre,
yo has
habría
veces
Tú
sidomuerto
la únicatantas
Estrella
por
cuantas
penas
sufrió
que no
se eclipsó
para
Jesús
mienHijo
amado!”
la noche
de la Pasión.
Sábado Santo
(“La Reina
del abandonarás
Cielo”, 29° Día)
Tú no
a tus hijos en las horas de la
Pasión de la Santa Iglesia,
Signo de consolación Dulce Madre mía, mucho te compadezco,
y de segura esperanza, y con todo el amor de mi pobre corazón
quisiera reunir todos los latidos, los deseos,
en la ardiente espera
las vidas de las criaturas y traertelos
Sábado
Santo es
tuamor.
día,
de la Resurrección
enEl
acto
de compasión
y de
Madre
Dolorosa,
el Corazón
mismo de Jesús
de la Divina Voluntad Quiero ofrecerte
desbordante
para
compadecerte
el día dede
laamor,
fe y de
la esperanza
en la tierra como en el Cielo,
como
mereces
consolarte
contra
toda yesperanza,
en el triunfo de su Reino
en tus
del Amor
queamarguísimos
es más fuertedolores.
que la muerte
(“Las Horas de la Pasión”, 23ª Hora)
¡Que resucite
la Divina Voluntad
con Cristo
en nosotros,
para que venga
el Regno de su
Querer Supremo
en la tierra
como en el Cielo!
Descargar

La Semana Santa