ESTADO DERECHO Y FAMILIA
Participación del Senador:
José Luis Máximo García Zalvidea
La familia es la institución social, política y
económica más importante para cualquier
sociedad. Su fundación es anterior al orden
jurídico, y éste debe encaminarse a tutelarla,
protegerla y abonar en su desarrollo. Después de
los individuos, la familia debe ser la entidad de
mayor atención para el Estado.
La familia como institución social ha
pervivido y se ha modificado de acuerdo con las
condiciones socioculturales y económicas, por lo
que sus expresiones varían con el correr del
tiempo. No olvidemos que la gran variedad de
tipos de familias que actualmente existen en la
sociedad, dificulta la elección de una definición
única y general.
En materia de familia el universo de las
posibilidades
no
es
muy
amplio,
los
protagonistas han sido y serán siempre los
mismos: el padre, la madre, los hijos, los
ascendientes en una y otra línea. Por otra parte,
los parientes por afinidad y finalmente, si es el
caso, os parientes por cuestiones religiosas.
Hasta ahí las posibilidades. Sin embargo,
el contenido que se le puede dar a las
instituciones en las que se desempeñan
jurídicamente a los sujetos mencionados varía
mucho con relación al grado de separación de
entre la Iglesia y el Estado, por ejemplo.
Asimismo, influyen factores derivados del
desarrollo económico y tecnológico.
Parecería que en el terreno estricto de las
posibilidades poco ha podido innovarse a partir, por lo
menos, de la época en que se redactó el Código de
Hammurabi (c.1753 a. C); sin embargo, los contenidos y la
perspectiva de estudio del régimen de la familia han
variado mucho desde ese entonces y pueden señalarse
por lo menos en los siguientes hitos:
La laicización de la estructura familiar durante el
último siglo de la República romana y el primero del
principado; La consolidación del cristianismo como
religión dominante en el Imperio romano de Oriente, a
partir del siglo IV de nuestra era;
La aparición y
aceptación del iusnaturalismo racionalista, en sus diversas
manifestaciones, como doctrina inspiradora de la
organización y estructura de los Estados modernos, El
surgimiento y evolución de las doctrinas marxistas y
darwinista como instrumentos para interpretar y explicar la
estructura de la sociedad, y En fecha reciente, también
desde la perspectiva del estudio y análisis de la estructura
familiar en disciplinas como el psicoanálisis, la sociología
y la economía.
Sin duda, la familia es un concepto
sociológico, antes que jurídico. Sin embargo,
para efectos de discusión es preciso dar al
menos una aproximación conceptual:
“un grupo de personas relacionadas entre sí
biológica. Legal o emocionalmente que no
necesariamente conviven en el mismo hogar- y
que comparten una historia común, unas reglas,
costumbres y creencias básicas en relación con
distintos aspectos de la vida”.
Lo que sin duda no ha cambiado hasta nuestros
días, es su núcleo esencial al ser considerada
como la expresión primaria y fundamental de la
naturaleza social del hombre.
Durante muchos años, los Estados han
impulsado una serie de medidas para proteger
y desarrollar a la institución.
A lo largo de la historia, los Estados se han
empeñado en proteger y desarrollar tan
importante institución mediante su regulación
en las leyes ordinarias, en los ordenamientos
constitucionales e incluso en los Tratados y
Declaraciones Internacionales. Todo ello, ha
permitido que cada vez un mayor número de
constituciones en el mundo contemplen esta
institución en su texto, reconociéndole
derechos e imponiéndole obligaciones para
beneficio de esta.
En el caso de México, el primer párrafo del
artículo 4° de la Constitución Federal establece
que:
“El varón y la mujer son iguales ante la ley. Esta
protegerá la organización y el desarrollo de la
familia”.
Es entonces, que a través de esta
disposición, la institución entra en el campo del
derecho constitucional, particularmente, en el de
los derechos fundamentales.
No obsta mencionar que la familia ha sido
tradicionalmente tratada desde el derecho civil,
y por ende desde el la esfera del derecho
público. Sin embargo, la constitucionalización
de su protección merece un enfoque desde el
derecho público, “esto implica que algunos de
los conceptos con los que tradicionalmente se
han estudiado a la familia en el derecho civil no
sean aplicables en este contexto”.
Por otra parte, en la Declaración Universal de
Derechos Humanos (1948) reconoce en el artículo 16
a la familia como “el elemento natural y fundamental
de la sociedad y tiene derecho a la protección de la
sociedad y del Estado”, señalando asimismo que los
hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil
tienen derecho sin restricción alguna por motivos de
raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una
familia.
La Declaración Americana de los Derecho y
Deberes del Hombre (1948) afirma en el artículo 6°
que “toda persona tiene derecho a constituir familia,
elemento fundamental de la sociedad, y a recibir
protección para ella”.
Asimismo, el Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones
Unidas (1966), considera en el artículo 10 a la
familia como “el elemento natural y fundamental
de la sociedad”, a la cual debe concederse “la
más amplia protección y asistencia posibles,
especialmente para su constitución y mientras sea
responsable del cuidado y la educación de los hijos
a sus cargo”.
El Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos de las Naciones Unidas (1966) en el
artículo 23, establece que la “familia es el elemento
natural y fundamental de la sociedad y tienen
derecho a la protección de la sociedad y el
Estado”, asimismo, reconoce el derecho del
hombre y de la mujer a contraer matrimonio y
fundar una familia, si tienen edad para ello. En
semejantes términos la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, reconoce en el artículo
17 a la familia como “el elemento natural y
fundamental de la sociedad y debe ser protegida
por la sociedad y el Estado”.
Otros instrumentos internacionales también
contienen disposiciones diversas que se refieren a
beneficios concretos sobre la familia, tales como la
Convención sobre el consentimiento para el
matrimonio, la edad mínima para contraer
matrimonio y el registro de matrimonio (1962); la
Convención sobre la eliminación de todas las
formas de discriminación contra la mujer (1979); la
Convención
Interamericana
para
prevenir,
sancionar y erradicar la violencia contra la mujer
Convención de Bélem do pará (1994) y la
Convención sobre los derechos del niño, entre
otros.
Hoy en día, sea desde la política, la academia
o en la vida diaria resulta difícil determinar para
qué es una familia, o determinar subjetivar quién es
parte ella. Ello, sin duda, es fundamental para
hacer efectivos los derechos y los deberes del
Estado con relación a ella o con sus integrantes, o
bien, para que el Estado haga valer los derechos y
obligaciones que se deben entre los miembros de
una familia.
Desde un punto de vista sociológico, el
concepto de familia empieza a cambiar
vertiginosamente. Cada vez resulta difícil
establecer un concepto mayoritariamente
aceptado.
Por ejemplo el concepto de parentesco ha
sido modificado por los avances médicos que
han permitido nuevas formas de reproducción.
La fertilización in vitro, inseminación artificial,
congelación
de
gametos
y
maternidad
subrogadas son una realidad innegable.
Hoy por hoy, el parentesco social y el
parentesco biológico no se auto-implican
necesariamente.
“Parecería que la familia está destinada a
desaparecer en el futuro; los estudiosos de los
procesos familiares, sin embargo, no lo creen así,
sino que más bien anuncian una modificación
profunda de las estructuras familiares que se dará
a través de la introducción de familias
extendidas, de familias alternativas, de arreglos
para los que se han casado, divorciado, vuelto a
casar.
Pero más allá de esto, y por mandato
constitucional, el legislador se encuentra obligado
a proteger, tutelar e impulsar el desarrollo de la
familia en cualquiera de sus expresiones. El
legislador no puede soslayar la nueva realidad al
realizar las adecuaciones legales en torno a la
familia.
Estudiosos del tema han advertido que las
nuevas formas de familia han impactado en el
derecho en cuatro sentidos:
Ya abundan las familias que la
convivencia estable sin matrimonio (con o sin
hijos), las familias monoparentales, las familias
integradas por personas del mismo sexo,
familias que viven en varios hogares, o incluso
en varias ciudades, etcétera. Con toda
probabilidad la familia tradicional (hombre y
mujer, viviendo en el mismo hogar con sus
descendientes)
acabará
perdiendo
el
monopolio de las formas de organización
familiar, dando lugar a nuevas formas”.
Primero, la reducción sustancial
llamada familia nuclear, integrada por la
y los hijos, y la cual es sustituida por
cónyuge divorciado o madre o padre
con familia;
de la
pareja
la del
soltero
Segundo, los padres se encuentran
regidos por más controles legales; hay una
tendencia a la desaparición de vínculos
autoritarios a través de los principios de equidad
e igualdad entre los géneros, así como la
prevalencia el principio del interés superior del
menor;
Tercero, se presenta en la legislación
mexicana figuras diversas que atienden a los
varios tipos de familia. La tendencia de la
legislación atiende a varios modelos de familia.
Por ejemplo, las legislaciones civiles regulan
casi de la misma forma tanto el concubinato
como el matrimonio, y
Cuarto, la participación del Estado es
subsidiaria en asuntos familiares cuando los
miembros no cumplen con sus deberes de
protección y respeto que se deben entre ellos.
¿Hacia dónde avanzar?
A
continuación
presento
algunas
propuestas legislativas para avanzar en la
protección de la familia
Tipificar el feminicidio en los códigos penales de
las entidades federativas.
Crear una red de asistencia domiciliaria para los
mexicanos que no se pueden valer por sí mismos.
Instituir mayores subsidios y deducciones
fiscales que beneficien al ingreso familiar. La
deducción fiscal de las cuotas escolares y útiles
es un ejemplo.
Impulsar incentivos fiscales y apoyos
financieros para la creación de empresas
familiares y autoempleo de jóvenes y adultos
mayores.
Lograr incentivos fiscales a empresas
que contraten adultos mayores o personas con
capacidades diferentes.
Impulsar
reformas
que
eviten
erradiquen la explotación laboral infantil.
Lograr la cobertura universal de guarderías.
y
Mejorar la calidad educativa en la
educación
básica
y
media
superior.
Implementación de comedores escolares, más
becas y seguro escolar.
Lograr la asistencia universal para los adultos
mayores.
Apoyar
e
incentivar
para
madres
trabajadoras y madres solteras.
Crear por ley, los llamados registros o padrones de
deudores alimentarios morosos, para identificar y
sancionar a los padres que incumplan su
obligación alimentaria.
Reducir de horarios de trabajo para mujeres
que se encuentren a cargo de menores o
dependientes familiares.
BIBLIOGRAFÍA
Senador de la República. Es miembro de la Comisión de Derechos Humanos en
la LXI Legislatura.
María del Refugio González. “La regulación jurídica de la familia en su
perspectiva
histórica”.
Véase:
http://www.bibliojuridica.org/libros/5/2106/12.pdf
Andrea Parra Bolívar. “Relaciones que dan Origen a la familia”. Universidad de
Antioquia, Medellín, Colombia, 2005. Pp.3 y ss.
Miguel Carbonell. “Familia, Constitución y Derechos Fundamentales”. Véase:
http://www.bibliojuridica.org/libros/5/2287/7.pdf
Op. Cit. “Familia, Constitución y…”. P. 82.
Seguridad social, salud, vivienda y educación.
Pensión alimenticia, derecho a una vida libre de violencia.
Op. Cit. “Familia, Constitución y…”. P. 83
Ingrid Brena. “Persona y familia”. Enciclopedia Jurídica Mexicana. Instituto de
Investigaciones Jurídicas-Porrúa. 2004. T. XII, p.743.
Ejercicio de la patria potestad o tutela.
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