VINOS DE CHILE
JAVIER PEREZ OLARTE
HISTORIA DEL VINO EN CHILE
Las primeras cepas que llegaron al territorio americano
lo hicieron con Cristóbal Colón. En un principio el cultivo
no prosperó, pero los colonizadores tenían un gran
interés en que se desarrollara por que necesitaban vino
para celebrar la misa.
La introducción de la vid en territorio chileno llegó de la
mano del fraile Francisco de Carabantes, que la trajo
desde Perú.
El cultivo de la vid se fue extendiendo por la zona
central, pero no fue hasta mediados del siglo XIX
cuando se introdujeron variedades de origen francés,
como el Cabernet Sauvignon, el Merlot o el Pinot Noir.
A partir de este momento, comenzaron a trabajar en las
bodegas técnicos europeos y se empezaron a exportar
los vinos chilenos.
A inicios del siglo XX había cultivadas 40.000 hectáreas y
en 1940 se llegaron a las 110.000. A principio de la
década de 1980, Chile se convirtió en la salvación para el
mercado inglés y estadounidense, ya que los compradores
encontraron vinos de calidad a precios razonables. Esto
convirtió a Chile en el primer productor sudamericano.
Esta inyección de dinero hizo que las bodegas invirtieran
parte de ese capital en modernizar sus instalaciones e
introducir mejoras en los cultivos con el fin de limitar los
rendimientos y producir uva de mejor calidad.
En estos últimos años, los vinos chilenos han ganado
prestigio, ya que han apostado por la calidad rebajando la
producción por hectárea y mejorando las técnicas de
elaboración.
Uno de los factores que diferencia a Chile es el hecho de
que sus viñedos nunca fueron atacados por la filoxera, por
esta razón, en Chile todavía pueden encontrarse cepas con
más de cien años, lo que le permite la obtención de vinos
muy particulares.
Entre las características ambientales que diferencian el
cultivo en este país se encuentra la gran diversidad de
terrenos. Esta especial ubicación geográfica chilena influye
de manera muy notable en el resultado final de los vinos.
Otro factor determinante en la viticultura chilena es una
corriente de aire marítima procedente del Pacífico, llamada
corriente de Humboldt, que refresca el ambiente. Esto
permite el cultivo de variedades de zonas más frías como el
Pinot Noir, el Semillón o el Sauvignon Blanc.
Debido a estas características, Chile se ha decantado por
cultivar mayor número de variedades tintas que de blancas.
LAS VARIEDADES
Chile es una de las pocas regiones del mundo que
tiene vides no injertadas anteriores a la filoxera. La
variedad más utilizada para la elaboración de vinos de
mesa es la País, aunque también han adoptado
variedades más aceptadas por el mercado mundial. El
Cabernet Sauvignon es la variedad tinta que ocupa
una mayor superficie cultivada. En las variedades
blancas, el Chardonnay, el Sauvignon Blanc y el
Moscatel de Alejandría representan casi la totalidad de
la superficie cultivada.
Por otra parte, variedades como el Carménère,
también de origen francés, está aportando una
tipicidad a los vinos chilenos que no consiguen otras
variedades.
REGIONES VINICOLAS
En 1995 una nueva reglamentación
sobre las denominaciones de origen
estableció cinco zonas de
producción conocidas como los
Valles de Chile y que a su vez se
dividen es subregiones.
Estas cinco regiones son:
– Atacama
– Coquimbo
– Aconcagua
– Valle Central
– Zona Sur
(Valle de Osorno)
1.- VALLE DE ATACAMA
En esta región se producen, sobretodo, vinos de
mesa. Este valle nace en la cordillera de los Andes y
llega hasta el océano Pacífico. Debido a su situación,
los suelos presentan problemas de salinidad y un pH
alcalino.
El cultivo en esta zona se extiende desde los valles,
hasta laderas situadas a más de 1500 metros de
altitud. El clima de esta región es mediterráneo. En
invierno hay una humedad relativa alta que ayuda a
paliar la aridez de la zona. En verano aumenta
considerablemente la temperatura y la luminosidad
sobre las plantas. La oscilación térmica del verano
favorece la maduración de la uva y la acumulación de
azúcares y de compuestos fenólicos.
2.- VALLE DE COQUIMBO
Esta denominación de divide en dos subregiones:
el Valle de Elqui y el Valle de Limarí.
VALLE DE ELQUI
Tiene clima desértico y suelos arenosos. Destaca por
ser un importante productor de pisco.
Las principales variedades que se cultivan son el
Cabernet Sauvignon, el Merlot y el Syrah. La variedad
Syrah se ha aclimatado muy bien a las zonas más
altas del valle.
VALLE DE LIMARÍ
Es sobretodo conocido por su producción de uva para la
elaboración de pisco.
Está situado a 400 Km. al norte de Santiago. Destaca su
aridez, al año llueven entre 80 y 100 litros por metro
cuadrado. Por otra parte, esta escasez de lluvia tiene un
efecto beneficioso, ya que no se producen ataques por
hongos y las cosechas son bastante tranquilas.
Las principales variedades que se cultivan son el Cabernet
Sauvignon, el Merlot, el Carménère y el Sauvignon Blanc.
Sus suelos son arcillosos, graníticos y ligeramente alcalinos,
con un pH cercano a 7, lo que ha favorecido la introducción
de variedades como el Riesling o el Gewürztraminer.
La vendimia suele realizarse entre una y dos semanas
después que en la zona central ya que no existe riesgo de
heladas o de lluvias de otoño. Los vinos que aquí se producen
son muy aromáticos.
3.- VALLE DE ACONCAGUA
Esta dividido en dos subregiones, el Valle del Aconcagua y el
Valle de Casablanca, que acoge una tercera región creada
recientemente, llamada el Valle de San Antonio.
VALLE DE ACONCAGUA
Es la región más septentrional del país. Está limitada por el
Océano Pacífico al oeste y por los Andes al este.
La elevada altitud del valle y la oscilación térmica, son las
características climáticas que más influyen en el cultivo y la
vendimia. Las precipitaciones anuales están alrededor de los 150
litros por metro cuadrado.
Principalmente se cultivan Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah.
La brotación se produce a mediados de septiembre y la vendimia
a primeros de abril, por lo que la uva permanece en la cepa
durante un periodo más amplio que en otras regiones.
Los vinos tintos producidos presentan una buena tonalidad con
una capa de color elevada y una graduación alcohólica que oscila
entre los 13 y los 15 grados.
VALLE DE CASABLANCA
El valle de Casablanca es una nueva región de Aconcagua; está
situada al noroeste de Santiago y se ve beneficiada por la brisa del
Pacífico. Aunque el cultivo de la vid es reciente, se trata de una
región destacada dentro de la producción vitícola de Chile.
Tiene un clima semiárido y esta influenciado por el océano, por lo
que las heladas son habituales. Esta influencia permite una diferencia
térmica entre el día y la noche, que favorece una maduración
adecuada de la uva.
Las precipitaciones anuales están en torno a los 400 litros por metro
cuadrado.
Los suelos arenosos producen un Chardonnay que madura
lentamente, lo que le aporta aromas delicados y concentrados. El
Merlot y el Sauvignon Blanc son las otras dos variedades más
cultivadas. En general, los vinos producidos en esta zona son
aromáticos.
El Valle de Casablanca, además de ser la mejor región chilena para la
elaboración de vinos blancos también es reconocida por la producción
de vinos dulces.
4.- VALLE CENTRAL
Es la región más importante de Chile y está dividida en
varias subregiones:
•Valle de Maipo
•Valle de Rapel
- Valle de Colchagua
- Valle de Cachapoal
•Valle de Curicó
•Valle de Maule
Se trata de una amplia región que se extiende desde la
cordillera de los Andes hasta la cordillera de la Costa.
VALLE DE MAIPO
Fue la primera región vitícola que se desarrolló de en la zona y es
la que mayor superficie de viñedo tiene.
Tiene un clima mediterráneo con estaciones muy marcadas lo
que es ideal para el cultivo de la vid. Las precipitaciones anuales
están próximas a los 350 litros por metro cuadrado.
Sus suelos son de aluvión, muy planos y su textura es arcillosa.
El pH del suelo varia mucho en función de la zona en que nos
encontremos.
Las variedades mas cultivadas son el Cabernet Sauvignon, el
Merlot, el Carménère, la Malbec y el Chardonnay. La vendimia se
realiza desde finales de febrero hasta primeros de mayo. Gran
parte del Cabernet Sauvignon que elabora en Chile procede de
este valle.
VALLE DE RAPEL
El Valle de Rapel se encuentra dividido en dos zonas, el Valle de
Cachapoal y el Valle de Colchagua. Y se trata de una de las zonas
históricas de producción de vino del país.
El Valle de Cachapoal
La vendimia tiene lugar desde finales de febrero hasta
mediados de abril. La variedad que mejor se ha adaptado a
este valle el Merlot.
Valle de Colchagua
Tiene una cantidad mayor de precipitaciones. Los vinos que
se producen en esta región tiene un color más intenso y
mayor frescura
VALLE DEL CURICÓ
Está localizado al pie de la cordillera de los Andes.
Su clima es relativamente húmedo con unas precipitaciones anuales
que están cerca de los 700 litros por metro cuadrado.
Las cepas se encuentran plantadas a una altitud importante y debido
a las características del terreno están distribuidas en bancales y
terrazas. Los suelos son fértiles y presentan una textura arcillosa.
La vendimia se realiza desde mediados de febrero hasta principios de
mayo. La oscilación térmica de la zona ayuda a que los vinos tengan
una acidez y una fruta muy marcada.
Se cultivan, sobretodo, variedades tintas de Cabernet Sauvignon,
Merlot, Carménère, Pinot Noir y Malbec.
5.- ZONA SUR
Comprende las subregiones de:
•Valle de Itata
•Valle de Bio-Bio
•Valle de Araucanía.
Las precipitaciones anuales de estos valles son
abundantes y oscilan entre los 800 y los 1000 litros por
metro cuadrado.
Las principales variedades que se cultivan son el Moscatel
de Alejandría, el Cabernet Sauvignon, el Pinot Noir y el
Chardonnay.
VALLE DE ITATA
Es conocido por la calidad de sus vinos y esto se debe a las
características del suelo, que es de origen volcánico, y la
proximidad a la costa, que le confiere un clima
mediterráneo templado.
En esta región se cultiva la variedad País desde la llegada
de los primeros colonizadores. Pero también se cultiva el
Malbec, el Cabernet Sauvignon, el Pinot Noir, y el
Chardonnay.
VALLE DEL BIO-BIO
El valle de Bio-Bio se caracteriza por sus bajas temperaturas y su
elevada pluviometría, lo que favorecen el cultivo del Pinot Noir, el
Riesling, y el Gewürztraminer.
VALLE DE ARAUCANÍA
El Valle de Araucanía es una región complicada para el cultivo de la
vid. Se trata de una zona fría, muy húmeda, con heladas en
primavera y mucho calor en verano.
Los suelos son de tipo arcilloso, lo que no beneficia mucho al
cultivo. Sin embargo la luminosidad es muy buena, lo que ayuda a
conseguir buenos niveles de azúcar, graduación alcohólica y de
acidez.
Las variedades que mejor se han adaptado han sido el Chardonnay,
el Pinot Noir y el Gewürztraminer.
6.- VALLE DE OSORNO
Se trata de un valle que aún está en fase de experimentación.
Se encuentra ubicado a unos 900 kilómetros al sur de
Santiago, y tiene una superficie plantada de tan sólo 5
hectáreas. Todavía no ha sido capaz de sacar al mercado vinos
de valor comercial y su futuro es incierto.
En total, desde el Valle de Elqui hasta el
Valle de Osorno, en Chile hay
actualmente casi 118.000 hectáreas
plantadas, en las que se cultivan en
alrededor de 50 variedades. De ellas, un
75% corresponde a uvas tintas y un
25% a blancas.
VARIEDAD CARMÉNÈRE
El Carménère es una variedad de uva originaria de la región francesa
del Médoc y fue introducido en Chile en 1850. Se consideró extinto y
en el año 1994 el fue redescubierto en Viña el Carmen.
El Carménère se distingue por un color rojo violáceo profundo y
aromas con notas verdes, entre las que sobresale el pimentón, y
que puede ser predominante sobre el resto si se ha cultivado en
tierras pobres.
En boca podemos encontrar chocolates, notas de frutas rojas, bayas
y especias. Los taninos son más suaves y agradables que los del
Cabernet Sauvignon, aunque pueden aparecer notas vegetales.
Con esta variedad se puede elaborar un vino con cuerpo y mucho
color, lo que lo hace adecuado para mejorar otros más ligeros,
dando lugar a vinos de cuerpo medio y fáciles de beber.
Se da mejor en suelos que retengan agua, ya que tiende a
deshidratarse. Los mejores son los arcillosos y poco pedregosos.
A día de hoy, en todo el país hay plantadas 7.182 hectáreas, pero la
mayoría de ellas se encuentra en los valles centrales de Chile,
especialmente en las regiones del Maule y de Santiago.
Se trata de la cuarta en importancia entre las variedades tintas,
después del Cabernet Sauvignon, País y Merlot.
El peso que la industria vitivinícola chilena quiere dar al Carménère
quedó demostrada durante el primer Concurso Internacional
Carménère al Mundo, que la Asociación de Enólogos de Chile realizó
en el año 2006. En él se presentaron más de 200 muestras, y
aunque muchas bodegas chilenas producen vinos a partir de la
variedad Carménère, solo algunas son capaces de elaborarlo de
manera correcta.
Entre estos vinos que destacan nos encontramos: Carmín de Peumo
y Terrunyo de bodegas Concha y Toro y Tatay de Cristóbal de la viña
Von Siebenthal.
Actualmente, las bodegas, los productores y las empresas
vitivinícolas están invirtiendo mucho dinero, con el propósito de
crear una identidad y una tipicidad propia para el vino chileno
basada en esta variedad.
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