Biblia y realidad
XI
Amor
a Dios
Todo el que ama
ha nacido de Dios
1Jn 4,7
Diseño:
J. L. Caravias sj
Mi
alma
tiene
sed
de ti.
Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco.
En pos de ti mi carne desfallece,
cual tierra reseca, sedienta, sin agua...
Sal 63,2
Mi corazón me habla de ti diciendo:
Procura ver mi rostro.
Es tu rostro, Señor, lo que yo busco;
no me escondas tu cara.
Sal 27,8
¿Qué puedo apetecer
yo del cielo,
ni qué puedo desear
sobre la tierra,
fuera de ti?
Sal 73,25
Como anhela la cierva
estar junto al arroyo,
así mi alma, Señor,
desea estar contigo.
Sediento estoy de Dios,
del Dios vivo.
Sal 42,2-3
¡Yo te amo, Señor,
Fuerza mía,
mi Roca,
mi Fortaleza,
mi Libertador!
Dios mío,
Roca en la que me refugio,
mi escudo,
mi fuerza
y mi salvación.
Sal 18,2-3
Yo te amo,
Señor,
Dios mío,
con todo
mi corazón,
con toda
mi alma
y con todas
mis fuerzas
Deut 6,3
Yo soy para mi Amado
y él es para mí.
Cant 6,3
Mi alma se estrecha a ti con fuerte
abrazo,
Señor,
¿a dónde iríamos
lejos de ti?
Tú tienes palabras
de vida eterna.
Nosotros
creemos
y sabemos
que tú eres
el Santo
de Dios.
Jn 6,68-69
¡Tú me
has
seducido,
Señor!
¡Me has robado
el corazón!
Cant 4,9
Te seguiré
adondequiera
que vayas.
Jer 20,7
Mt 8,19
Descargar

Quejas de Dios