Verás, hubo momentos en que pensé que perdería la razón,
pero Dios me MANTUVO sana.
Hubo momentos cuando pensé que ya no podía mas,
pero Dios me MANTUVO en el camino.
En ocasiones, quería golpear a aquellos que me hicieron
daño, pero Dios MANTUVO mi boca callada.
A veces el dinero no me alcanzaba, pero Dios me ha
ayudado a MANTENER las luces encendidas,
el agua corriendo, el carro y la casa pagada.
Cuando pensaba que caía,
Dios me MANTUVO arriba.
Cuando pensaba que era débil,
El me MANTUVO fuerte.
Pudiera continuar y continuar, pero estoy segura
que ya entendiste:
¡Soy bendecida de ser MANTENIDA!
¿Conoces a alguna mujer MANTENIDA?
Si es así, pásale este mensaje para que ella sepa que es
MANTENIDA.
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