Artista: Octavio Ocampo
Mayo se viste de gala en el esplendor de la
Primavera. El campo se inunda con flores hermosas,
ofreciendo a la vista un paisaje majestuoso, flores
que, con amor, ofrendamos a la más bella Flor, a la
Flor Preciosa, siempre hermosa, de fragancia sin
igual, que perfuma todo el ambiente y sana la
humanidad: María, Madre de Dios y Madre nuestra.
En algunos países del mundo, la Iglesia dedica a la
Virgen María el mes de Mayo para conocer mejor sus
virtudes y amarla más. Son muchas las virtudes de la
Virgen y podemos aprovechar este mes para que,
siguiendo su ejemplo, podamos crecer en alguna de
ellas.
Una manera de honrar a nuestra Madre celestial, es
acudir todos los días al Templo al rezo del Santo
Rosario, llevando a los niños al ofrecimiento de flores
vestidos de blanco, como símbolo de pureza, la pureza
de María, y la que ella quiere de nosotros; y una flor
para entregar a María. Los cantos son otra manera de
demostrarle nuestro amor.
Conocer más a María, dará como resultado
inevitable, el amarla más. El rezo del Santo Rosario,
ofrece una buena oportunidad para meditar en los
pasajes de la vida de Jesús y María. En los Misterios
Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Gloriosos,
llegaremos a profundizar más en sus virtudes.
Rememorar las apariciones de la Virgen en Fátima,
Portugal, Lourdes, Francia, en el Tepeyac, etc., nos
ayudarán a percibir su amor por nosotros, sus deseos,
entre ellos, insiste en el rezo del Santo Rosario.
Profundizar en los dogmas de la Virgen María: Su
inmaculada concepción, su maternidad divina, su
perpetua virginidad, su asunción a los cielos será una
buena manera de honrarla.
Las flores más hermosas, esas que María espera de
nosotros, son espirituales. Flores que nacen de
nuestra alma, de nuestro corazón. Un diálogo continuo
y amoroso con ella, imitar sus virtudes, seguir su
ejemplo y llevar una vida de oración, procurando estar
en gracia de Dios, tener olvido de nosotros mismos,
para darnos a los demás, vivir alegres en el Señor.
Mira a María como a una Madre amorosísima.
Platícale todo lo que te pasa, lo bueno y lo malo.
Acude a ella en tus necesidades, ella las llevará a
Jesús. Recuerda que su intercesión goza de gran
poder.
Las letanías son alabanzas, piropos de amor, de
ternura. ¿Te aburres rezándolas? No amas, no
comprendes. ¿Te gustan? Sí amas, sí comprendes.
El que las inventó sí amaba, sí comprendía. Son,
en definitiva, un poema de amor; sólo quien ama a
María lo entiende. Dile a los enamorados que son
aburridos porque repiten con frecuencia frases de
amor.
Padre Mariano de Blas L.C
Cada día iremos reflexionando en cada uno de las
alabanzas, piropos de amor que dirigimos en la
Letanía Lauretana a nuestra Madre Celestial.
La presencia de María, importante eslabón en la
historia de nuestra salvación, promesa del Padre a
Adán y Eva, los profetas anuncian su misión, gran
intercesora nuestra, apariciones en Fátima, Lourdes,
en el Tepeyac, etc… Iremos ahondando a lo largo del
mes.
CONSEJOS DE UN SANTO:
JOSEMARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER
“FORJA”
“Aquella madre -santamente apasionada, como todas las madres- a su
hijo pequeño le llamaba: su príncipe, su rey, su tesoro, su sol.
Yo pensé en ti. Y entendí -¿qué padre no lleva en las entrañas algo
maternal?- que no era ponderación el decir de la madre buena: tú... eres
más que un tesoro, vales más que el sol; ¡toda la Sangre de Cristo!
¿Cómo no voy a tomar tu alma -oro puro- para meterla en forja, y
trabajarla con el fuego y el martillo, hasta hacer de ese oro nativo una
joya espléndida que ofrecer a mi Dios, a tu Dios?”
31 días… Treinta y un sabios consejos,
(uno para cada día) de los miles que te
puede dar este gran Santo, en relación al
amor que profesaba por Dios y su Madre
celestial.
FLORES PARA MARIA:
Al inicio del día, conságrate a María:
Apenas comienza el día, conságrate a su
Sacratísimo Corazón, ofrécele el día, todos tus
trabajos, penas y alegrías…
CONSAGRACIÓN A MARÍA
¡Oh señora mía! ¡Oh madre mía! Yo me
ofrezco enteramente a ti, y en prueba de mi filial
afecto, te consagro en este día, y pasa siempre,
mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en
una palabra todo mi ser. Ya que soy todo tuyo,
¡oh madre de bondad!, guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión tuya. Amén.
Rezo del Angelus a las 12:00 del día.
Nos recuerda la anunciación y la
encarnación del Hijo de Dios. Momento
culminante en la historia de nuestra salvación.
Feliz momento en que, por designio del amor
del Padre por el poder del Espíritu Sano y la
aceptación de María, el Hijo de Dios se hizo
hombre y habitó entre nosotros.
El Santo Rosario:
El nombre del Rosario en la lengua
castellana proviene del conjunto de
oraciones, a modo de rosas. Rosas blancas
de serenidad y pureza, rosas rojas de
sufrimiento y amor.
Rézalo a la hora que te resulte más
apropiada. Si te es posible, invita a participar
a tu familia. Recuerda que la familia que reza
unida, permanece unida y la bendice Dios.
Modo de rezar el Rosario aquí
Tres Aves Marías al acostarte.
¿Porqué tres? Para honrar a la Santísima
Trinidad.
La primera: para darle gracias por los favores
recibidos durante el día.
La segunda: para pedir perdón si hemos
obrado mal.
La tercera: para pedir ayuda, poniendo en sus
manos la vida misma, para que se digne
cubrirnos con su manto de madre amorosa y
haga que nos bendiga e Padre, el Hijo y e
Espíritu Santo.
Diálogo con tu Madre celestial.
Esta bellísima flor, de fragancia especial y
única, en la que, cada que así tu corazón lo
desee, te dirijas a tu Madre, como un hijo que
se siente amado, que necesita manifestar su
amor.
FRUTOS QUE SURGEN DE
LA CARIDAD.
“El fruto del silencio es la oración. El fruto de la
oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto
del amor es el servicio. Y el fruto del servicio es la
paz.” Madre Teresa de Calcuta
Las personas que se entregan a la oración, tienen
como consecuencia la fe y el amor a Dios y a sus
semejantes, traduciéndose éste en servicio. Ahondar
en el conocimiento de las Obras de Misericordia,
Virtudes Teologales y Morales y los Dones y Frutos
del Espíritu Santo, nos ayudarán a ser semilla buena,
que de frutos, tal y como lo quiere Dios.
“Nada puede hacerte tan imitador de Cristo como la
preocupación por los demás. Aunque ayunes,
aunque duermas en el suelo, aunque, por decir así,
te mates, si no te preocupas por el prójimo, poca
cosa hiciste, aún distas mucho de su imagen”
San Juan Crisóstomo.
MÁS PIROPOS A MARÍA:
Letanía lauretana (Tradicional)
Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial,
(ten piedad de nosotros)
Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios.
Santa María,
(Ruega por nosotros)
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de
nuestro Señor Jesucristo.
ORACIÓN.
Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, gozar de
continua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa
intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María,
vernos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutar
de las alegrías eternas. Por Cristo nuestro Señor.
Amén.
Una letanía diferente para cada día del
mes, porque no se acabarían las alabanzas,
los piropos, las frases de amor y ternura con
que queremos elogiar a nuestra Bella Madre.
SERENATA A LA VIRGEN
El que canta ora dos veces, decía San Agustín.
El canto es el afecto del corazón hecho música.
Una hermosa manifestación hacia el ser amado…
demos, pues, cada día del mes, una serenata
especial, un canto diferente, de los miles que se
dedican en todo el mundo a nuestra Madre Celestial.
Día 01: Santa Maria
Día 02: Santa Madre de Dios
Día 03: Santa Virgen de las
Vírgenes
Día 04: Madre de Jesucristo, Madre
de la Iglesia
Día 05: Madre de la divina gracia
Día 06: Madre purísima, castísima,
virginal e inmaculada
Día 07: Madre amable, Madre
admirable
Día 08: Madre del Buen Consejo.
Día 09: Madre del Creador, Madre
del Salvador
Día 10: Virgen Prudentísima
Día 11: Virgen digna de veneración,
de alabanza
Día 12: Virgen poderosa, Virgen
clemente
Día 13: Virgen fiel
Día 14: Espejo de justicia
Día 15: Trono de la sabiduría
Día 16: Causa de nuestra alegría
Día 17: Vaso espiritual, digno de honor
e insigne de devoción
Día 18: Rosa mística, Torre de David
Día 19: Torre de marfil, Casa de oro
Día 20: Arca de la alianza, Puerta del
cielo
Día 21: Estrella de la mañana
Día 22: Salud de los enfermos
Día 23: Refugio de los pecadores
Día 24: Consuelo de los afligidos
Día 25: Auxilio de los cristianos
Día 26: Reina de los ángeles,
patriarcas, profetas, apóstoles,
mártires, confesores, de las vírgenes y
de todos los santo
Día 27: Reina concebida sin pecado
original
Día 28: Reina elevada al cielo
Día 29: Reina del Santísimo Rosario
Día 30: Reina de las familias
Día 31: Reina de la paz
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¡Venid y vamos todos, con flores a María!