La Virgen de Guadalupe
Patricia
Peña
Griselda
Cortez
La historia de la virgen
Era un sábado en diciembre del año 1531,
cuando un indito llamado Juan Diego iba
hacia el cerrito de Tepayac. A la mitad del
camino se sentó a descansar y se puso a
escuchar el canto de los pájaros. Al
momento que se ceso el canto oyó que lo
llamaban desde arriba del cerrito, “Mi
Juanito, mi Juan Diegito”, con mucho
amor.
Primera aparición
Juan Diego subió al
cerrito y ahí se le
apareció la virgen
pidiéndole que
hablara con el Obispo
D. Fray Juan de
Zumárraga en
Tlatelolco para que le
construyera su casa a
la virgen arriba del
cerrito.
“Mucho quiero, ardo en deseo de que
aqui tengan la bondad de construirme
mi templecito, para alli mostránselo a
ustedes. Porque alli estaré siempre
dispuesta a escuchar su llanto, su
tristeza, para purificar, para curar todas
sus diferentes miserias, sus penas, sus
dolores.”
Segunda aparición
Juan Diego fue a hablar con el Obispo
pero le dijo a Juan Diego que lo pensaría.
Entonces Juan Diego se fue triste hacia el
cerro y otra vez se le apareció la virgen.
Ahí ella le pidió que fuera de nueva a
hablar con el Obispo y que le dijera que
ella misma lo mando.
Juan Diego de nuevo fue y hablo con el
Obispo, y el Obispo lo cuestiono porque para
el era indispensable como la Reina del Cielo
iba a aparecerse enfrente de un indio. Al
despedirlo, el Obispo ordeno a algunos
criados que fueran detrás de el, que
cuidadosamente lo espiaran a donde fuera, a
quien veía, o con quien hablaba. Al momento
que Juan Diego se iba acercando a Tepayac,
los espiadores lo perdieron de vista. Eso
enfureció a los espías y por esa razón le
dijeron al Obispo que Juan Diego solo estaba
mintiendo. Le recomendaron al Obispo que lo
regañara para que no anduviera diciendo
mentiras.
Tercera aparición
En ese entonces Juan Diego estaba hablando
con la virgen y otra vez le pidió que hablara
con el Obispo al siguiente día. El próximo día,
un lunes, en vez de ir con el Obispo el se
quedo en la casa porque su tío Juan
Bernardino estaba muy enfermo. El martes, el
tío le pidió a Juan Diego que fuera a
Tlatelolco a llamar un sacerdote para que
fuera a confesarlo porque presenciaba su
muerte.
Cuarta aparición
En el camino el trato de evitar al cerrito pero
como quiera se le apareció la virgen y allí el
le pidió disculpas a ella por no haber ido con
el Obispo porque su tío estaba enfermo. Ella
le dijo que no se preocupara porque su tío ya
estaba aliviado. Después ella le pidió que
fuera arriba del cerrito y le cortara unas
flores. Al llegar arriba, Juan se sorprendió al
ver las hermosas flores porque en el cerrito
solo habían nopales y mezquites. Pero aun las
corto y se las llevo. La virgen ordeno a Juan
Diego que fuera de nueva al Obispo y se las
mostrara como prueba de su presencia.
Quinta aparición
Llego al palacio del
Obispo y justo cuando iba
a enseñarle las flores en
la tilma apareció la
virgen. El señor Obispo,
con lagrimas le rogó y
suplico que le perdonara
por no haber ejecutado
de inmediato su santa
voluntad, su vulnerable
aliento, su amada
palabra.
La Basílica
Hoy en día la Basílica de
Guadalupe se encuentra
encima del cerrito de
Tepeyac, justo donde se
apareció la virgen.
Tepeyac significa
Guadalupe y es por eso
que la Virgen Maria es
ahora conocida como la
Virgen de Guadalupe en
México.
Siempre Virgen Santa María de
Guadalupe
Dios te salve, María ;
llena eres de gracia;
el Señor es contigo;
bendita tú eres entre
todas las mujeres,
y bendito es el fruto de
tu vientre, Jesús.
Santa María,
Madre de Dios,
ruega por nosotros,
pecadores, ahora y en
la hora de nuestra
muerte. Amén.
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