Todos tenemos el
privilegio de apoyar
la obra de la
salvación de muchas
personas, por medio
de los diezmos y de
las ofrendas que
devolvemos a Dios.
Raíz de sufrimientos y males.
“Porque nada trajimos a este mundo, y es
evidente que nada podremos sacar... Porque el
amor al dinero es raíz de todos los males; el
cual codiciando algunos, fueron descarriados
de la fe y se traspasaron a sí mismos con
muchos dolores.” (1 Timoteo 6: 7, 10)
Dios es el
dueño de
todo.
“Porque míos son
todos los animales
del bosque, los
millares del ganado
en mis montes... Si
yo tuviese hambre,
no te lo diría a ti,
porque mío es el
mundo y su
plenitud.”
(Salmo 50: 10-12)
“Mía es la plata y mío es el oro, dice
Jehová de los Ejércitos.” (Hageo 2: 8)
Es Dios quien da
fuerzas al hombre
para trabajar y vivir.
“No sea que digas en tu corazón: 'Mi
fuerza y el poder de mi mano me
han traído esta prosperidad.' Al
contrario, acuérdate de Jehová tu
Dios. Él es el que te da poder para
hacer riquezas...”
(Deuteronomio 8: 17, 18)
Dios nos permite administrar 90% de
todo lo que Él nos presta.
“Todos los diezmos de la tierra, tanto de la
semilla de la tierra como del fruto de los
árboles, pertenecen a Jehová. Es cosa
sagrada a Jehová.” (Levíticos 27: 30)
Si ganamos $ 100, el
diezmo será de $ 10.
Un empresario ganó $ 1.000 en una semana
Tuvo gastos de $ 400
Tuvo ganancias de $ 600
Retiró su diezmo de $ 60
Sobraron $ 540 de bendiciones
Dios nos pedirá cuentas sobre la
forma como usamos lo que sobra de
las ganancias.
Dios siempre
recibió el diezmo
de Sus hijos fieles.
Abrahán ya devolvía
su diezmo a
Melquisedec,
sacerdote de Dios.
(Génesis 14: 18-20)
Jesús apoyaba y recomendaba la
devolución del diezmo.
“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque
entregáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino;
pero habéis omitido lo más importante de la ley, a saber,
el juicio, la misericordia y la fe. Era necesario hacer estas
cosas sin omitir aquellas.” (Mateo 23:23)
¿Para qué fines se
emplea el diezmo?
Para sustentar la predicación
del Evangelio.
“¿No sabéis que los que trabajan en el
santuario comen de las cosas del santuario; es
decir, los que sirven al altar participan del
altar? Así también ordenó el Señor a los que
anuncian el evangelio, que vivan del
evangelio.” (1 Corintios 9: 13, 14)
¿A quién se debe
entregar el diezmo?
Abrahán devolvió el
diezmo a Melquisedec,
representante de Dios
en la tierra.
Hoy, el organismo
representativo de
Dios es la Iglesia.
Robando a Dios.
“¿Robará el hombre a Dios? ¡Pues
vosotros me habéis robado! Pero
decís: '¿En qué te hemos
robado?' ¡En los diezmos y en las
ofrendas! Malditos sois con
maldición; porque vosotros, la
nación entera, me habéis
robado...
... "Traed todo el
diezmo al tesoro, y
haya alimento en mi
casa. Probadme en
esto, ha dicho Jehová
de los Ejércitos, si no
os abriré las ventanas
de los cielos y vaciaré
sobre vosotros
bendición hasta que
sobreabunde...
... A causa de vosotros increparé también
al devorador, para que no os consuma el
fruto de la tierra, ni vuestra vid en el
campo se quede estéril, ha dicho Jehová
de los Ejércitos.” (Malaquías 3: 8-11)
¡Robar al ser humano es
terrible, robar a Dios es
infinitamente peor!
El diezmo corresponde
apenas al 10% de lo
que ganamos, mientras
que la ofrenda es
espontánea y
proporcional a nuestra
gratitud.
Dios promete abrir las ventanas del
cielo sobre los que le obedecen.
Los 90% que restan se multiplican.
El diezmo nos educa y
nos libra del egoísmo.
El tesorero de la Iglesia
deberá entregar un
recibo.
Los sobres donde se coloca el diezmo están
disponibles y pueden ser colocados en la bolsa
de las ofrendas durante el culto en la iglesia.
El salario de un pastor no es grande, es
solamente adecuado a sus necesidades más
básicas y esenciales.
El aumento de
entrada de diezmos
no aumenta el
salario pagado al
pastor, sino que
aumenta la
extensión y el
alcance del trabajo
hecho por los
perdidos.
¿Qué pasa con los años que no
devolví el diezmo, debo hacer
devolución retroactiva?
¡No! Dios no toma en
cuenta el tiempo en que
desconocías ese tema.
Devolver con alegría.
“Cada uno dé como
propuso en su corazón,
no con tristeza ni por
obligación; porque Dios
ama al dador alegre.”
(2 Corintios 9: 7)
Dios no desampara a quien le es
fiel, mas prueba su fe.
“Yo he sido joven y he envejecido; pero
no he visto a un justo desamparado, ni a
sus descendientes mendigando pan.”
(Salmo 37: 25)
Es Dios quien
promete.
“Honra a Jehová con
tus riquezas y con las
primicias de todos tus
frutos. Así tus graneros
estarán llenos con
abundancia, y tus
lagares rebosarán de
vino nuevo.”
(Proverbios 3: 9, 10)
Un hacendado cristiano, en el oeste de
Australia, vio una espantosa tempestad de
granizo destruyendo todas las plantaciones de
la región, menos la suya.
La destrucción llegó hasta el límite de su
cerca, alrededor de toda su propiedad.
Primero buscad
a Dios.
“Más bien, buscad primeramente el reino de
Dios y su justicia, y todas estas cosas os
serán añadidas.” (Mateo 6: 33)
Dios está
pidiéndote que
lo pongas a
prueba.
“Probadme en
esto”, Él dice.
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