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Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos.
No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal.
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Oye, hijo mío, y recibe mis
razones, y se te
multiplicarán años de
vida.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; inclina tu oído a
mis razones.
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Oye, hijo mío, y recibe mis
razones, y se te
multiplicarán años de
vida.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; inclina tu oído a
mis razones.
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído
Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su
Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Oye, hijo mío, y recibe mis
razones, y se te
multiplicarán años de
vida.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; inclina tu oído a
mis razones.
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído
Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su
Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Oye, hijo mío, y recibe mis
razones, y se te
multiplicarán años de
vida.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; inclina tu oído a
mis razones.
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído
Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su
Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Oye, hijo mío, y recibe mis
razones, y se te
multiplicarán años de
vida.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; inclina tu oído a
mis razones.
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído
Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su
Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
Oír para tener sabiduría
Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Oye, hijo mío, y recibe mis
razones, y se te
multiplicarán años de
vida.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; inclina tu oído a
mis razones.
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído
Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su
Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
Oír para tener sabiduría
Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Oye, hijo mío, y recibe mis
razones, y se te
multiplicarán años de
vida.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; inclina tu oído a
mis razones.
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído
Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su
Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
Oír para tener sabiduría
Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Oye, hijo mío, y recibe mis
razones, y se te
multiplicarán años de
vida.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; inclina tu oído a
mis razones.
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído
Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su
Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
Oír para tener sabiduría
Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Porque yo también fui hijo
de mi padre, delicado y
único delante de mi
madre.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Porque yo también fui hijo
de mi padre, delicado y
único delante de mi
madre.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Porque yo también fui hijo
de mi padre, delicado y
único delante de mi
madre.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Porque yo también fui hijo
de mi padre, delicado y
único delante de mi
madre.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Porque yo también fui hijo
de mi padre, delicado y
único delante de mi
madre.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Porque yo también fui hijo
de mi padre, delicado y
único delante de mi
madre.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Porque yo también fui hijo
de mi padre, delicado y
único delante de mi
madre.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Porque yo también fui hijo
de mi padre, delicado y
único delante de mi
madre.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; Inclina tu oído a
mis razones. No se aparten
de tus ojos; Guárdalas en
medio de tu corazón
Retén el consejo, no lo dejes;
Guárdalo, porque eso es tu vida.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; Inclina tu oído a
mis razones. No se aparten
de tus ojos; Guárdalas en
medio de tu corazón
Retén el consejo, no lo dejes;
Guárdalo, porque eso es tu vida.
Además, el reino de los cielos es
semejante a un tesoro escondido en
un campo, el cual un hombre halla, y
lo esconde de nuevo; y gozoso por
ello va y vende todo lo que tiene, y
compra aquel campo.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; Inclina tu oído a
mis razones. No se aparten
de tus ojos; Guárdalas en
medio de tu corazón
Retén el consejo, no lo dejes;
Guárdalo, porque eso es tu vida.
Además, el reino de los cielos es
semejante a un tesoro escondido en
un campo, el cual un hombre halla, y
lo esconde de nuevo; y gozoso por
ello va y vende todo lo que tiene, y
compra aquel campo.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; Inclina tu oído a
mis razones. No se aparten
de tus ojos; Guárdalas en
medio de tu corazón
Retén el consejo, no lo dejes;
Guárdalo, porque eso es tu vida.
Además, el reino de los cielos es
semejante a un tesoro escondido en
un campo, el cual un hombre halla, y
lo esconde de nuevo; y gozoso por
ello va y vende todo lo que tiene, y
compra aquel campo.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; Inclina tu oído a
mis razones. No se aparten
de tus ojos; Guárdalas en
medio de tu corazón
Retén el consejo, no lo dejes;
Guárdalo, porque eso es tu vida.
Además, el reino de los cielos es
semejante a un tesoro escondido en
un campo, el cual un hombre halla, y
lo esconde de nuevo; y gozoso por
ello va y vende todo lo que tiene, y
compra aquel campo.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Oír para tener sabiduría
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que
conozcáis cordura.
Hijo mío, está atento a mis
palabras; Inclina tu oído a
mis razones. No se aparten
de tus ojos; Guárdalas en
medio de tu corazón
Retén el consejo, no lo dejes;
Guárdalo, porque eso es tu vida.
Además, el reino de los cielos es
semejante a un tesoro escondido en
un campo, el cual un hombre halla, y
lo esconde de nuevo; y gozoso por
ello va y vende todo lo que tiene, y
compra aquel campo.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído, para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído, para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
boca.
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído, para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Y él me enseñaba, y me
decía: Retenga tu corazón
mis razones, Guarda mis
mandamientos, y vivirás.
Adquiere sabiduría,
adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes
de las razones de mi
Hablar boca.
con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído, para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Porque los labios de la
mujer extraña destilan
miel, y su paladar es más
blando que el aceite
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído, para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Porque los labios de la
mujer extraña destilan
miel, y su paladar es más
blando que el aceite
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído, para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Porque los labios de la
mujer extraña destilan
miel, y su paladar es más
blando que el aceite
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído, para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Porque los labios de la
mujer extraña destilan
miel, y su paladar es más
blando que el aceite
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu
oído, para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Porque los labios de la
mujer extraña destilan
miel, y su paladar es más
blando que el aceite
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Mas su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos
filos. Sus pies descienden a la muerte; sus pasos conducen al
Seol.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Porque los labios de la
mujer extraña destilan
miel, y su paladar es más
blando que el aceite
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Mas su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos
filos. Sus pies descienden a la muerte; sus pasos conducen al
Seol.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Porque los labios de la
mujer extraña destilan
miel, y su paladar es más
blando que el aceite
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Mas su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos
filos. Sus pies descienden a la muerte; sus pasos conducen al
Seol.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Porque los labios de la
mujer extraña destilan
miel, y su paladar es más
blando que el aceite
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Mas su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos
filos. Sus pies descienden a la muerte; sus pasos conducen al
Seol.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
No entres por la vereda de
los impíos, ni vayas por el
camino de los malos.
Déjala, no pases por
ella; Apártate de ella,
pasa. Porque no duermen
ellos si no han hecho mal, y
pierden el sueño si no han
hecho caer a alguno.
Porque los labios de la
mujer extraña destilan
miel, y su paladar es más
blando que el aceite
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Mas su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos
filos. Sus pies descienden a la muerte; sus pasos conducen al
Seol.
Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud
Goza de la vida con la mujer
que amas, todos los días de
la vida de tu vanidad que te
son dados debajo del sol,
todos los días de tu vanidad;
porque esta es tu parte en la
vida, y en tu trabajo con que
te afanas debajo del sol.
Porque los labios de la
mujer extraña destilan
miel, y su paladar es más
blando que el aceite
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Mas su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos
filos. Sus pies descienden a la muerte; sus pasos conducen al
Seol.
Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud
Goza de la vida con la mujer
que amas, todos los días de
la vida de tu vanidad que te
son dados debajo del sol,
todos los días de tu vanidad;
porque esta es tu parte en la
vida, y en tu trabajo con que
te afanas debajo del sol.
Como cierva amada y graciosa
gacela. Sus caricias te satisfagan en
todo tiempo, Y en su amor recréate
siempre.
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud
Goza de la vida con la mujer
que amas, todos los días de
la vida de tu vanidad que te
son dados debajo del sol,
todos los días de tu vanidad;
porque esta es tu parte en la
vida, y en tu trabajo con que
te afanas debajo del sol.
Como cierva amada y graciosa
gacela. Sus caricias te satisfagan en
todo tiempo, Y en su amor recréate
siempre.
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud
Goza de la vida con la mujer
que amas, todos los días de
la vida de tu vanidad que te
son dados debajo del sol,
todos los días de tu vanidad;
porque esta es tu parte en la
vida, y en tu trabajo con que
te afanas debajo del sol.
Como cierva amada y graciosa
gacela. Sus caricias te satisfagan en
todo tiempo, Y en su amor recréate
siempre.
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud
Goza de la vida con la mujer
que amas, todos los días de
la vida de tu vanidad que te
son dados debajo del sol,
todos los días de tu vanidad;
porque esta es tu parte en la
vida, y en tu trabajo con que
te afanas debajo del sol.
Como cierva amada y graciosa
gacela. Sus caricias te satisfagan en
todo tiempo, Y en su amor recréate
siempre.
No os neguéis el uno al
otro, a no ser por algún
tiempo de mutuo
consentimiento, para
ocuparos sosegadamente
en la oración; y volved a
juntaros en uno, para que
no os tiente Satanás a
causa de vuestra
incontinencia.
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud
Goza de la vida con la mujer
que amas, todos los días de
la vida de tu vanidad que te
son dados debajo del sol,
todos los días de tu vanidad;
porque esta es tu parte en la
vida, y en tu trabajo con que
te afanas debajo del sol.
Como cierva amada y graciosa
gacela. Sus caricias te satisfagan en
todo tiempo, Y en su amor recréate
siempre.
No os neguéis el uno al
otro, a no ser por algún
tiempo de mutuo
consentimiento, para
ocuparos sosegadamente
en la oración; y volved a
juntaros en uno, para que
no os tiente Satanás a
causa de vuestra
incontinencia.
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud
Goza de la vida con la mujer
que amas, todos los días de
la vida de tu vanidad que te
son dados debajo del sol,
todos los días de tu vanidad;
porque esta es tu parte en la
vida, y en tu trabajo con que
te afanas debajo del sol.
Como cierva amada y graciosa
gacela. Sus caricias te satisfagan en
todo tiempo, Y en su amor recréate
siempre.
No os neguéis el uno al
otro, a no ser por algún
tiempo de mutuo
consentimiento, para
ocuparos sosegadamente
en la oración; y volved a
juntaros en uno, para que
no os tiente Satanás a
causa de vuestra
incontinencia.
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud
Goza de la vida con la mujer
que amas, todos los días de
la vida de tu vanidad que te
son dados debajo del sol,
todos los días de tu vanidad;
porque esta es tu parte en la
vida, y en tu trabajo con que
te afanas debajo del sol.
Como cierva amada y graciosa
gacela. Sus caricias te satisfagan en
todo tiempo, Y en su amor recréate
siempre.
No os neguéis el uno al
otro, a no ser por algún
tiempo de mutuo
consentimiento, para
ocuparos sosegadamente
en la oración; y volved a
juntaros en uno, para que
no os tiente Satanás a
causa de vuestra
incontinencia.
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud
Goza de la vida con la mujer
que amas, todos los días de
la vida de tu vanidad que te
son dados debajo del sol,
todos los días de tu vanidad;
porque esta es tu parte en la
vida, y en tu trabajo con que
te afanas debajo del sol.
Como cierva amada y graciosa
gacela. Sus caricias te satisfagan en
todo tiempo, Y en su amor recréate
siempre.
No os neguéis el uno al
otro, a no ser por algún
tiempo de mutuo
consentimiento, para
ocuparos sosegadamente
en la oración; y volved a
juntaros en uno, para que
no os tiente Satanás a
causa de vuestra
incontinencia.
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has empeñado tu
palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu
boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios.
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has empeñado tu
palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu
boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios.
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has empeñado tu
palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu
boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios.
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has empeñado tu
palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu
boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios.
Haz esto ahora, hijo mío, y
líbrate, ya que has caído en
la mano de tu prójimo;
Ve, humíllate, y asegúrate
de tu amigo.
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has empeñado tu
palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu
boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios.
Haz esto ahora, hijo mío, y
líbrate, ya que has caído en
la mano de tu prójimo;
Ve, humíllate, y asegúrate
de tu amigo.
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has empeñado tu
palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu
boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios.
Haz esto ahora, hijo mío, y
líbrate, ya que has caído en
la mano de tu prójimo;
Ve, humíllate, y asegúrate
de tu amigo.
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has empeñado tu
palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu
boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios.
Haz esto ahora, hijo mío, y
líbrate, ya que has caído en
la mano de tu prójimo;
Ve, humíllate, y asegúrate
de tu amigo.
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has empeñado tu
palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu
boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios.
Haz esto ahora, hijo mío, y
líbrate, ya que has caído en
la mano de tu prójimo;
Ve, humíllate, y asegúrate
de tu amigo.
Ser garante con precausion
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio
Ser garante con precausion
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio
Ser garante con precausion
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio
Ser garante con precausion
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio
Ser garante con precausion
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio
La cual no teniendo
capitán, ni gobernador, ni
señor, prepara en el
verano su comida, y
recoge en el tiempo de la
siega su mantenimiento.
Ser garante con precaución
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio
La cual no teniendo
capitán, ni gobernador, ni
señor, prepara en el
verano su comida, y
recoge en el tiempo de la
siega su mantenimiento.
Ser garante con precaución
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio
La cual no teniendo
capitán, ni gobernador, ni
señor, prepara en el
verano su comida, y
recoge en el tiempo de la
siega su mantenimiento.
Ser garante con precaución
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio
La cual no teniendo
capitán, ni gobernador, ni
señor, prepara en el
verano su comida, y
recoge en el tiempo de la
siega su mantenimiento.
Los ojos de todos esperan
en ti, y tú les das su
comida a su tiempo. Abres
tu mano, y colmas de
bendición a todo ser
viviente.
Ser garante con precaución
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio
La cual no teniendo
capitán, ni gobernador, ni
señor, prepara en el
verano su comida, y
recoge en el tiempo de la
siega su mantenimiento.
Los ojos de todos esperan
en ti, y tú les das su
comida a su tiempo. Abres
tu mano, y colmas de
bendición a todo ser
viviente.
Ser garante con precaución
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio
La cual no teniendo
capitán, ni gobernador, ni
señor, prepara en el
verano su comida, y
recoge en el tiempo de la
siega su mantenimiento.
Mira que te mando que te esfuerces y
seas valiente; no temas ni desmayes,
porque Jehová tu Dios estará contigo
en dondequiera que vayas.
Los ojos de todos esperan
en ti, y tú les das su
comida a su tiempo. Abres
tu mano, y colmas de
bendición a todo ser
viviente.
Ser garante con precaución
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y
haremos esto o aquello.
Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio
La cual no teniendo
capitán, ni gobernador, ni
señor, prepara en el
verano su comida, y
recoge en el tiempo de la
siega su mantenimiento.
Mira que te mando que te esfuerces y
seas valiente; no temas ni desmayes,
porque Jehová tu Dios estará contigo
en dondequiera que vayas.
Los ojos de todos esperan
en ti, y tú les das su
comida a su tiempo. Abres
tu mano, y colmas de
bendición a todo ser
viviente.
Trabajar con diligencia
Ser garante con precaución
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y
haremos esto o aquello.
Guarda, hijo mío, el
mandamiento de tu
padre, Y no dejes la
enseñanza de tu
madre; Atalos siempre en
tu corazón, Enlázalos a tu
cuello. Te guiarán cuando
andes; cuando duermas
te guardarán; Hablarán
contigo cuando
despiertes. Porque el
mandamiento es lámpara,
y la enseñanza es luz, Y
camino de vida las
reprensiones que te
instruyen
Trabajar con diligencia
Ser garante con precaución
Ser fiel al voto matrimonial
Hablar con prudencia
Apartarse del camino malo
Atesorar la sabiduría
Oír para tener sabiduría
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