PRIMERA ETAPA : PREPARACIÓN (1)
•
Trata de que el lugar de la lectio divina y la
hora del día te permitan también el silencio
exterior, preliminar necesario del silencio
interior. «El Maestro está ahí y te llama» (cf
Jn 11,38), y para oír su voz tienes que
silenciar las otras voces, para oír la
Palabra tienes que bajar el tono de tus
palabras. Hay tiempos más apropiados que
otros para el silencio: el corazón de la
noche, por la mañana temprano, al
atardecer... Tú verás, según tu horario de
trabajo, pero permanece fiel a ese tiempo y
determínalo en tu jornada de una vez por
todas. No es serio acudir al Señor en la
oración sólo cuando tienes un agujero en
tus compromisos, como si el Señor fuera
un tapaagujeros. Y no digas nunca: «No
tengo tiempo», porque es como si te
declararas idólatra: el tiempo de tu jornada
está a tu servicio, no eres tú el que tiene
que ser esclavo del tiempo.
PRIMERA ETAPA : PREPARACIÓN (2)
• Espíritu Santo, Amor del Padre y del
Hijo, visítanos hoy con tu sabiduría
e inteligencia espiritual, ilumina los
ojos de nuestro corazón para que
podamos comprender el sentido de
las Escrituras, el mensaje que Jesús
Maestro Verdad nos quiere
comunicar en este día.
• Haz que la Palabra que escuchamos
resuene en nuestro corazón y pase
del corazón a la vida. Que no
seamos sólo “oyentes” de la buena
Noticia, sino que, con tu gracia, la
llevemos a la práctica.
• ¡Ven, Espíritu Santo! Abre nuestra
mente, voluntad, corazón y haznos
aceptación de la Palabra de la
Verdad y de la Vida.
SEGUNDA ETAPA : LECTURA
Lectura del Evangelio según San Juan
Capítulo 14 Versículos : 27 - 31
Jesús, camino hacia el
29 Les he dicho esto antes que suceda,
Padre
27 Les dejo la paz, les doy mi
paz,
pero no como la da el mundo.
¡No se inquieten ni teman!
28 Me han oído decir: “Me
voy y volveré a ustedes”.
Si me amaran, se alegrarían
de que vuelva junto al Padre,
porque el Padre es más
grande que yo.
para que cuando se cumpla, ustedes
crean.
30 Ya no hablaré mucho más con
ustedes, porque está por llegar el
Príncipe de este mundo:
él nada puede hacer contra mí,
31 pero es necesario que el mundo sepa
que yo amo al Padre
y obro como él me ha ordenado.
Levántense, salgamos de aquí.
Palabra del Señor
TERCERA ETAPA : MEDITACIÓN
• Aquí, en Juan 14,27, comienza la despedida de Jesús y al
final del capítulo 14, él cierra la conversación diciendo:
"¡Levántense! ¡Vámonos de aquí!" (Jn 14,31).
• Pero, en vez de salir de la sala, Jesús sigue hablando por
otros tres capítulos: 15, 16 y 17.
• Si se leen estos tres capítulos, al comienzo del capítulo 18
se encuentra la siguiente frase: "Dicho esto, pasó Jesús con
sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había
un huerto, en el que entraron él y sus discípulos”. (Jn 18,1).
• En Juan 18,1 está la continuación de Juan 14,31.
• El Evangelio de Juan es como un prólogo hermoso que se
fue construyendo lentamente, pedazo por pedazo, ladrillo
sobre ladrillo. Aquí y allá, quedan señales de estos
reajustes. De cualquier forma, todos los textos, todos los
ladrillos, forman parte del edificio y son Palabra de Dios para
nosotros.
• Juan 14,27: El don de la Paz.
• Jesús comunica su paz a los discípulos.
• La misma paz se dará después de la resurrección (Jn
20,19).
• Esta paz es más una expresión de manifestación del Padre,
de la que Jesús había hablado antes (Jn 14,21).
• La paz de Jesús es la fuente de gozo que él nos comunica
(Jn 15,11; 16,20.22.24; 17,13).
• Es una paz diferente da la paz que el mundo da, es diferente
de la Pax Romana.
• Al final de aquel primero siglo la Pax Romana se mantenía
por la fuerza de las armas y por la represión violenta contra
los movimientos rebeldes. La Pax Romana garantizaba la
desigualdad institucionalizada entre ciudadanos romanos y
esclavos. Esta no es la paz del Reino de Dios.
• La Paz que Jesús comunica es lo que en el AT se llama
Shalôm.
• Es la organización completa de toda la vida alrededor de los
valores de justicia, fraternidad e igualdad.
• Juan 14,28-29: El motivo por el que Jesús
vuelve al Padre.
• Jesús vuelve al Padre para poder volver
enseguida entre nosotros.
• Dirá a la Magdalena: “Suéltame porque aún
no he vuelto al Padre “(Jn 20,17).
• Subiendo hacia el Padre, el volverá a través
del Espíritu que nos enviará (Cf. Jn 20,22).
• Sin el retorno al Padre, no podrá estar con
nosotros a través de su Espíritu.
• Juan 14,30-31a: Para que el mundo sepa que amo al Padre.
• Jesús está terminando la última conversación con los
discípulos.
• El príncipe de este mundo se encargará del destino de
Jesús. Jesús será condenado.
• En realidad, el príncipe, el tentador, el diablo, no podrá nada
contra Jesús.
• Jesús hace en todo lo que el Padre le ordena. El mundo
sabrá que Jesús ama al Padre. Este es el gran y único
testimonio de Jesús que puede llevar el mundo a creer en él.
• En el anuncio de la Buena Nueva no se trata de divulgar
una doctrina, ni de imponer un derecho canónico, ni de unir
todos en una organización.
• Se trata, ante todo, de vivir y de irradiar aquello que el ser
humano más desea y que lleva en lo profundo de sí: el
amor. Sin esto, la doctrina, el derecho, la celebración no
pasa de ser una peluca sobre una cabeza sin pelo.
• Juan 14,31b: Levántense, vámonos de aquí.
• Son las últimas palabras de Jesús, expresión de su
decisión de ser obediente al Padre y revelar su
amor.
• En una de las oraciones eucarísticas, en el
momento de la consagración, se dice: “La víspera
de su pasión, voluntariamente aceptada”.
• Jesús dice en otro lugar: “El Padre me ama, porque
yo doy mi vida para retomarla de nuevo. Nadie me
la quita, yo mismo la doy libremente. Tengo poder
para dar la vida y para retomarla. Este es el
mandato que recibí de mi Padre” (Jn 10,17-18).
CUARTA ETAPA : ORACIÓN
¡Cómo busco la paz, Señor, y cuántas veces la busco! Sin
embargo, debo admitir que no siempre la busco donde se
encuentra. A veces la busco como el mundo: busco un
poco de paz para vivir en paz, para no incomodarme
demasiado, para no dejarme turbar en exceso. También yo
busco, en suma, la paz como la busca el mundo: lejos de la
cruz.
Todas estas son tentaciones frecuentes, lo sabes, Señor.
Tentaciones que desvían mi mirada de ti, fuente de mi paz;
tentaciones que me hacen olvidar tus palabras
constructoras de una paz sólida y tenaz.
¡Vence, Señor, estas tentaciones mías!
Haz oír tu voz a mi corazón turbado y enséñame tus caminos,
que conducen a tu paz, a mi paz.
No permitas que me olvide de ti por un poco de bienestar o
por buscar una tranquilidad que, con frecuencia, es huir de
tu presencia en mí y en mis hermanos.
QUINTA ETAPA : CONTEMPLACIÓN
SEXTA ETAPA : CONSOLACIÓN
SEPTIMA ETAPA: DISCERNIMIENTO
• Jesús
dice: “Les doy mi paz”.
¿Cómo contribuyo en la
construcción de paz en mi
familia y en mi comunidad?
• Mirando al espejo de la
obediencia de Jesús al Padre,
¿en qué punto podría mejorar
mi obediencia al Padre?
OCTAVA ETAPA :
COMPARTIR LA PALABRA
“Yo soy la vid, ustedes los
sarmientos. El que
permanece en mí, y yo en
él, da mucho fruto, porque
separados de mí, nada
pueden hacer.”
(San Juan 15, 5)
P.S. PUEDES ELEGIR LIBREMENTE OTRO
VERSÍCULO O
FRASE DEL EVANGELIO DE HOY.
NOVENA ETAPA : DELIBERACIÓN
DÉCIMA ETAPA :
ACCIÓN CONCRETA DE CADA DÍA
Carmelo
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