El hijo de Dios y el Dios
de Jesús.
1. Hijo de Dios
Jesús se va descubriendo Dios
Isaías: “El
espíritu del
Señor me ha
ungido”
Jesús: hoy se
cumple este
pasaje entre
ustedes.
Lc 4, 14-21
Los zorros tienen su madriguera
y las aves del cielo sus nidos,
pero el Hijo del Hombre (es Dios, sin dejar
de ser plenamente hombre)
no tiene ni dónde reclinar su cabeza.
Mt 8,20
…que nos
digas si tú
eres el
Cristo, el
Hijo de Dios.
Dícele
Jesús: sí, tú
lo haz dicho
Mt. 26, 63-64
Según esa
ley debe
morir
porque se
tiene por
Hijo de
Dios Jn. 19, 7.
Testigos de fe
Los apóstoles y discípulos “no
tuvieron ventaja”; debieron
hacer un acto de fe para
reconocer a Jesús como hijo de
Dios.
Testigo 1: los discípulos
Simón Pedro le
contestó: tú eres el
Cristo, el Hijo de
Dios vivo… no te ha
revelado esto la
carne ni la sangre
sino mi Padre que
está en los cielos.
Mt. 16, 16-17.
Testigo 2: los demonios
Vinieron a su
encuentro los
endemoniados
… y se
pusieron a
gritar ¿qué
tenemos
nosotros
contigo, Hijo
de Dios? Mt. 8, 29.
Testigo 3: Juan el teólogo
El Verbo se
hizo carne y
habitó entre
nosotros. Jn 1,14
Gloria que
recibe del
Padre
como Hijo
único.
Jn. 1, 14.
En verdad
os digo:
antes que
naciese
Abraham
Yo Soy
Jn. 8, 58
El Padre
y yo
somos
una sola
cosa.
Jn. 10, 30
El Padre
está en
mí y yo
en el
Padre.
Jn. 10, 38.
Testigo 4: Pablo, sin
conocerlo, lo identificó
Constituido Hijo
de Dios…
Jesucristo Señor
nuestro. Rom 1, 4.
Cuando llegó la
plenitud de los
tiempos, Dios envió a
su Hijo, nacido de
mujer. Gál 4,4
2. El Dios de Jesús
Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y
nadie conoce al Padre sino el Hijo y
aquellos a quienes el Hijo se lo quiera
dar a conocer. Mt 11,26-27
Dios es
Padre
Padre, sea respetada la santidad de
tu nombre
Venga tu reinado
Danos hoy el pan del mañana
Perdónanos nuestros pecados como
también nosotros perdonamos a los
que nos ofenden
No nos dejes sucumbir en la prueba
Lc 11, 1-4
Padre nuestro del cielo
Sea respetada la santidad de tu
nombre
Venga tu reinado
Cúmplase tu designio en la tierra como
en el cielo
Danos hoy el pan del mañana
Perdónanos nuestras ofensas como
también nosotros perdonamos a los
que nos ofenden
No nos dejes sucumbir a la prueba
Y líbranos del maligno
Mt 6, 9-14
Dios perdona y exige perdonar:
Porque si ustedes
perdonan a los
hombres sus
ofensas, también el
Padre celestial les
perdonará a ustedes.
Pero si ustedes no
perdonan a los
demás, tampoco el
Padre les perdonará
a ustedes.
Mt 6,14-15
Dios nos da lo que necesitamos,
que no siempre coincide con lo
que deseamos:
antes de
que ustedes
pidan, su
Padre ya
sabe lo que
necesitan.
Mt 6, 8
No anden preocupados por su vida
con problemas de alimentos, ni por
su cuerpo con problemas de
ropa...las aves del cielo no siembran,
ni cosechan, no guardan alimentos
en graneros, y sin embargo el Padre
del cielo, el Padre de ustedes, las
alimenta. ¿No valen ustedes mucho
más que las aves?
¡Qué poca fe tienen!
Mt 25-34
Los que no conocen a Dios se afanan
por esas cosas, pero el Padre del Cielo,
Padre de ustedes, sabe que necesitan
todo eso. Por lo tanto, busquen
primero el Reino y la Justicia de Dios, y
se les darán también todas esas cosas.
Mt 25-34
Si ustedes,
que son malos,
saben dar
cosas buenas
a sus hijos,
¡cuánto más
el Padre del
Cielo dará
espíritu santo
a los que
se lo pidan!
Lc 11,13
Padre
para el
que se
reconoce
hijo:
Estaba aún lejos, cuando su padre lo vio y
sintió compasión; corrió a echarse a su
cuello y lo besó. Entonces el hijo le habló:
“Padre, he pecado contra Dios y ante ti. Ya
no merezco ser llamado hijo tuyo.” Pero el
padre dijo a sus servidores: “¡Rápido!
Traigan el mejor vestido y pónganselo.
Colóquenle un anillo en el dedo y traigan
calzado para sus pies. Traigan el ternero
gordo y mátenlo; comamos y hagamos
fiesta, porque este hijo mío estaba muerto
y ha vuelto a la vida; estaba perdido y lo
he encontrado.” Y comenzaron la fiesta.
Lc 15, 20-24
En aquella ocasión
Jesús exclamó: “Yo
te alabo, Padre,
Señor del Cielo y
de la tierra, porque
has mantenido
ocultas estas cosas
a los sabios y
entendidos y las
has revelado a la
gente sencilla. Sí,
Padre, pues así fue
de tu agrado. Mt 11,25
Jesús es el camino al Padre:
“Yo soy el Camino, la Verdad y la
Vida. Nadie va al Padre sino por
mí.
Si me conocen a mí, también
conocerán al Padre...”
El que me ve a mí ve al Padre. Jn 14,
6-9
Sí, ésta es la
decisión de
mi Padre:
toda persona
que al
contemplar
al Hijo crea
en él, tendrá
vida eterna,
y yo lo
resucitaré en
el último
día.” Jn 6, 40
Seguir la enseñanza de Jesús
es hacer la voluntad el Padre:
El que crea en mí, hará las obras que
yo hago y, como ahora me voy donde
está el Padre, las hará aún mayores.
Todo lo que pidan en mi Nombre lo
haré, de manera que el Padre sea
glorificado en su Hijo. Si ustedes me
aman, guardarán mis mandamientos
14,11-17
Jn
Mi Padre es
glorificado
cuando
ustedes
producen
abundantes
frutos y se
hacen
discípulos
míos. Jn 15, 8
El Espíritu
perpetúa y
actualiza la
acción de
Jesús:
Les he dicho
todo esto
mientras estaba
con ustedes. En
adelante el
Espíritu Santo,
el Intérprete
que el Padre les
va a enviar en
mi Nombre, les
enseñará todas
las cosas y les
recordará todo
lo que yo les he
dicho.
Jn 14, 25-26
Primacía de las obras sobre las
palabras:
No bastará con
decirme: ¡Señor!,
¡Señor!, para entrar
en el Reino de los
Cielos; más bien
entrará el que hace
la voluntad de mi
Padre del Cielo. Mt
7,21
Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al
primero para decirle: "Hijo, hoy tienes que ir
a trabajar en la viña." Y él le respondió: "No
quiero". Pero después se arrepintió y fue.
Luego el padre se acercó al segundo y le
mandó lo mismo. Este respondió: "Ya voy,
señor." Pero no fue.
¿Cuál de los dos hizo lo que quería el padre?”
Ellos contestaron: “El primero.”
Entonces Jesús les dijo: “En verdad se
lo digo: en el camino al Reino de los
Cielos, los publicanos y las prostitutas
andan mejor que ustedes. Porque Juan
vino a abrirles el camino derecho, y
ustedes no le creyeron, mientras que
los publicanos y las prostitutas le
creyeron. Ustedes fueron testigos,
pero ni con esto se arrepintieron y le
creyeron.
Mt 21,28 - 32
Dicen que las obras
sin presencia
explícita de la
trascendencia es un
vano activismo… y
que las oraciones y
rituales sin servicio
al prójimo es un
falso misticismo…
¿Tú como
plantearías la mejor
forma de
conducirse?
¿Haz tenido
alguna
experiencia del
Espíritu como
intérprete en tu
vida?
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El Dios de Jesús