Sentir el espíritu
El espíritu no crece en los árboles, pero
se alimenta de nuestro entorno como el
cuerpo se alimenta de la comida
El espíritu necesita ser alimentado
con visiones bonitas, con palabras
que llenen, o para quien sepa sentir
el espíritu.
Sentir el espíritu es saber tener paciencia,
comprensión, no juzgar nunca,
aceptar las personas como son.
Sentir el espíritu es
rodear con un abrazo
a quien está solo o
triste, sin decir nada,
sólo sosteniendo el
abrazo de soporte.
Sentir el espíritu es sentarse juntos
cuando no hay necesidad de hablar,
cuando es mejor callar, cuando más
vale no preguntar.
Sentir el espíritu es notar unas manos
que te ofrecen ánimo y fortalecen tu
esperanza de vivir y de compañía
Sentir el espíritu es
decir “te amo” sólo
con la mirada.
Sentir el espíritu es fácil: Sólo hace falta que nos
decidamos a bajar del pedestal del amor propio
que con frecuencia nos rodea y nos ata.
¡Sentir el
espíritu!
¿Quién no lo
necesita?
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Besar el alma