América Latina en el Siglo
XX
Mapa Conceptual
Argentina
Carne y Trigo
México
Henequén -azúcar
petróleo
Chile
Henequén - azúcar
trigo
Cuba
Brasil
Azúcar
Café caucho
MODELO EXPORTADOR
Consolidación de los
Organizaciones sindicales,
seguimiento del
movimiento obrero
Sectores Medios
Desequilibrio entre las
estructuras urbanas y
rurales
FRACASO LIBERAL
Crisis Económica de
1929
Crisis de los precios
Crisis de la demanda
Golpes de Estado
Reorientación
del Modelo
Afianzar los lazos
comerciales
Económico
Modelos de
Industrialización
Sustituida
Brasil,
Argentina,
Chile y Cuba
Creación de Trabajo – proletarización
Semiautoritario
Populismo
Carisma de líder
Estancamiento
Industrialización incompleta
Económico
Problemas sociales
Demanda limitada
políticamente de productos
industriales
Presión al sistema
Desempleo
Exclusión Política
Y social
reposicionamiento
internacional
Tecnocracia
BID- FMI
Fin de la actividad
Intervención militar
política
1930- 1960
1900- 1930
•Economía
•Exportación
•Importación
Estratos Sociales
medios
Desequilibrio
Urbano rural
Clase trabajadora
Cooptación de
la clase media
E. Económicos
Gran
Depresión
E. Sociales
E. Políticos
•Burguesía Industrial
•Proletariado Urbano
Democracias
Alianzas populares
1980- 1993
1960- 1980
•Industrialización incompleta Crisis América Latina 70
•Crecimiento económico
•Desigualdad de intercambio
-Depresión 1982
•Demanda Interna Limitada
-neoliberalismo
•Desempleo- inflación
Desarrollo hacia
dentro
•Gobiernos Militares
•Estados Burocráticos
Autoritarios
•Reestructuración
-Fondo Monetario
• Salidas a las Democracias
• Demostración
desigualdad
Problemas estructurales
Derechos Humanos
Democracias frágiles
Deuda externa en América Latina (en miles de
millones de dólares, para finales de 1980).
Argentina
Bolivia
Brasil
Colombia
Costa Rica
Cuba
Chile
Ecuador
55.0
5.0
115.0
15.4
4.0
9.0
24.0
7.0
El Salvador
Honduras
México
Nicaragua
Panamá
Perú
Uruguay
Venezuela
Fuente: Meurice Lemoine: en “ Relaciones internacionales de América
Latina”. Demetrio Boersner. Editorial Nueva Sociedad. 1996
1.5
2.0
110.0
6.0
3.0
18.0
5.5
42.0
Mapa conceptual 1980- 1993
Regímenes Burocráticos Autoritarios A
Oposición
política
Presión Civil
Desigualdad
C
Aperturas a Democracias
Transversales
pobreza
B
Adopción Neoliberalismo
Vulnerabilidad
económica
dependencia
Crecimiento demográfico y urbanización acelerada
Durante el siglo XX se registra un espectacular crecimiento de la población, de
61millones de habitantes en 1930 pasa a 569 millones a mediados de 2007.
Evolución de la población en Argentina-Bolivia-Chile-Perú
1950-2007
45
35
30
Argentina
25
Bolivia
20
Chile
15
Perú
10
5
Años
20
07
19
90
19
80
19
70
19
60
0
19
50
Población en Millones
40
Entre las causas que explican el crecimiento
demográfico están:
Crecimiento económico y expansión de los
ingresos reales.
Mayor acceso a los adelantos médicos
Mejoramiento en la alimentación
Mayor acceso a al educación
En definitiva el crecimiento de la población se debe
principalmente al aumento en las expectativas de vida y no
tanto por una mayor tasa de natalidad.
A pesar de que el crecimiento demográfico ha sido sostenido
durante todo el siglo XX, no ha tenido la misma regularidad
en todos los países.
Países
con
tasas
de
natalidad
y
mortalidad
altas, con un crecimiento
natural de alrededor de un
2,5 %: Bolivia y Haití
Países con tasas de natalidad y
mortalidad moderadas, con un
crecimiento de alrededor de un 2%:
Brasil, Colombia, Costa Rica,
Ecuador, México, Panamá, Perú,
Rep. Dominicana, y Venezuela.
Países con altas tasa de
natalidad y tasa de mortalidad
moderadas, con un crecimiento
cercano al 3%: El Salvador,
Guatemala, Honduras, Nicaragua
y Paraguay.
Países con tasas de natalidad
y mortalidad moderadas y
bajas, con un crecimiento de
aproximado de 1%: Argentina,
Chile, Cuba, Uruguay, y Puerto
Rico.
Las migraciones
Un fenómeno importante que también influye en el cambio
demográfico son las migraciones. En los países que conforman
el continente Latinoamericano se registran dos tipos de
migraciones de importancia, la migración campo-ciudad y el
desplazamiento de una cantidad considerable de personas
desde América Central hacia Estados Unidos.
Migración campo-ciudad
Comienza a producirse desde fines del siglo
XIX y se acrecienta a comienzos del Siglo XX.
Las personas comienzan a abandonar sus lugares de
origen y se dirigen hacia las ciudades en busca de
oportunidades para mejorar sus condiciones de vida.
Debido a los procesos de industrialización, al interior de los
países, impulsados a causa de la crisis de 1929 las ciudades se
convirtieron en importantes polos de atracción para la población
rural.
Sin embargo la ciudades no estaban preparadas para recibir a la
población, los puestos de trabajo generados por la industria eran
menores a los demandados y no existía la infraestructura adecuada,
viviendas, acceso a servicios básicos, ni políticas públicas que
buscaran integrara a los inmigrantes.
La presencia estadounidense en Latinoamérica
Al lograr América latina su independencia de España durante el
siglo XIX, Inglaterra paso a convertirse en el país con mayor
influencia en la región. Ya en el siglo XX este lugar pasa a ser
ocupado por Estados Unidos.
La presencia estadounidense en el
continente latinoamericano se remonta
desde los inicios de la independencia, pero
se ve intensificada durante el siglo XX
especialmente en el periodo conocido
como Guerra fría.
Las actividades estadounidenses en la zona
van desde la participación económica
mediante la inversión de capitales hasta la
intervención política.
En el periodo comprendido entre 1880 y 1914 la influencia
estadounidense se manifiesta de la siguiente manera:
Intervenciones militares en las naciones bajo riesgo.
Inversión de capitales en el sector primario.
Obtención de concesiones económicas y permisos exclusivos
Préstamos a los gobiernos para ayudar a resolver las
crisis económicas internas.
Entre 1933 y 1945 Estados Unidos desarrolla la denominada
política del Buen Vecino que aminoró la intervención
norteamericana en el continente. Entre las razones para ello
están:
El debilitamiento de los grupos capitalistas
norteamericanos.
Surgen en el propio Estados Unidos fuerzas
populares a raíz de la gran depresión desatada
en 1929
El presidente Franklin Roosevelt
plantea
nuevos
medios
para
relacionarse con Latinoamérica de
forma menos directa y pacífica.
Esta situación cambia radicalmente a partir de 1948, con el comienzo de la
Guerra Fría hasta finales del siglo XX. Entre las razones para ello están:
La conformación de un mundo bipolar, repartido entre el
hemisferio capitalista y el hemisferio socialista
específicamente la Unión soviética.
El ascenso al gobierno de Estados Unidos en 1953 de corrientes
políticas derechistas representadas en el presidente Dwigth
Eisenhower y su canciller Jhon Foster.
La amenaza soviética se hizo más patente cuando un
país geográficamente cercano a Estados Unidos adopto
el modelo socialista. Esta país era Cuba.
La llegada al poder de Fidel Castro en 1959 tensiona fuertemente
las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica.
La revolución cubana representaba un ejemplo para el resto de
los movimientos sociales latinoamericanos, las posturas
políticas internas se dividieron entonces entre los que apoyaban a
Washington y los que apoyaban a Moscú.
La respuesta de Estados Unidos se expreso de dos
formas:
John Kennedy ideo en 1961 la Alianza para el Progreso que
implicaba propiciar políticas reformistas en materia social y
económica y enviar ayuda económica mediante créditos con bajos
intereses y a la largo plazo, de forma que mejoraran las condiciones de
vida de la población y así se aminorara el potencial revolucionario que
representan las masas descontentas.
La otra respuesta fue apoyar a los grupos políticos y
económicos latinoamericanos simpatizantes con Estados
Unidos en la represión de los movimientos sociales y
revolucionarios. De esta forma tenemos que en la región
se sucedieron una serie de gobiernos militares apoyados
por Norteamérica.
En la década de 1970 el mundo se ve afectado por una nueva crisis de
carácter principalmente energético (crisis del petróleo de 1973), a esto se
debe sumar que Estados Unidos sufría de un estancamiento productivo e
inflación debido al aumento en el gasto público y un déficit en la balanza de
pagos, esto lo llevo a perder poder relativo en el mundo.
Como medida para paliar la crisis Estados Unidos envía
capitales al continente vía prestamos dando un respiro
económico a la región.
Hasta que en la década de 1980 EE.UU. Recupera su
rol hegemónico en el mundo y los prestamos concedidos
pasan a engrosar la deuda externa de Latinoamérica
acentuado aun más la dependencia externa de la que
padecía el continente.
Indigenismo e identidad latinoamericana
En Latinoamérica viven alrededor de 40 millones de personas
pertenecientes a alguna etnia indígena, esta enorme presencia lleva a
necesariamente tomar en cuenta el rol que tienen los pueblos originarios en
la conformación de la sociedad latinoamericana.
Ya en el siglo XIX se pretendía analizar la problemática
indígena, desde tres ejes fundamentales:
El impacto de las políticas liberales aplicadas a las comunidades
indígenas.
El rol que juega la presencia indígena en las economías
nacionales.
El papel que asumieron los indígenas en ciertos
acontecimientos históricos.
Valoración de lo indígena
Ya avanzado el siglo XX la visión existe sobre el mundo indígena se
renueva y se acerca más a la importancia que estos tienen para la
conformación de las identidades nacionales.
Se considera además que la opresión histórica en la que
había vivido el indígena americano debía ser remediada si se
desea formar un verdadero Estado democrático.
Con el surgimiento de las visiones desarrollistas de la mano de la UNESCO y de
FLACSO (Facultad Latinoamericana de las Ciencias Sociales) se plantea que se
debe escuchar las opiniones de los pueblos indígenas en materias de gobierno y
a la vez permitirles tener autonomía para dirigir su propio destino sobretodo en lo
relativo al control sobre los territorios que habitan.
La identidad latinoamericana
La problemática que sugiere la pregunta ¿Quiénes Somos? a
sido abordada desde distintas Ciencias Sociales a través del
tiempo sin que exista un definición por todos aceptada.
La tesis indianista proponen:
Recuperar los valores indígenas ancestrales, la
cercanía con la tierra, la naturaleza y al
organización comunitaria.
Critican el racionalismo occidental expresado en
el individualismo y en la búsqueda del lucro
económico como razón de vida.
No puede actuar de forma aislada al mundo
blanco sino que debe buscar aquellos elementos
positivos e incorporarlos a los valores propios.
La tesis hispanista a su vez plantea que:
La identidad latinoamericana sería producto de la
influencia española.
En Latinoamérica no habría existido una sociedad en el pleno
sentido del término, pues el mundo indígena se hallaba en
constante estado de hostilidad y guerra. Situación que habría
sido superada gracias a la presencia española que dio cohesión
espiritual, cultural y política al continente.
Para ello se basan en:
La idea de escaso desarrollo o barbarie indígena.
La creencia en el rol civilizador y misionero español.
La autoafirmación de estos como portadores
de la verdadera y única Fé.
La tesis del mestizaje cultural cree que la identidad latinoamericana es
el resultado de la confluencia de distintos elementos provenientes tanto
de la cultura indígena como de la española.
Sin embargo no existe una definición única del grado de
integración existente entre ambas culturas:
Una de ellas afirma que el mestizaje cultural no es completo,
porque persisten espacios culturales asentados en lo
indígena y en los hispano.
Otra cree que el mestizaje es real en la práctica pero
no es asumido totalmente por los sujetos quienes
niegan la raíz indígena.
Existe también la visión que afirma que el mestizaje
esta totalmente asumido.
Desarrollo económico y desigualdad social
Crecimiento con equidad
En la década de 1990 la CEPAL (Comisión Económica Para
América Latina y el Caribe) plantea que el crecimiento económico
en la región debe estar acompañado de la búsqueda de la equidad
social.
En la práctica esto implica desarrollar estrategias que transformen
al continente en un área competitiva económicamente a nivel
mundial en el marco de una economía neoliberal.
La base de ésta competitividad estaría en contar con los
recursos humanos adecuados para agregar valor a la
explotación de los recursos naturales de la región.
Para lograr este objetivo es esencial mantener la
estabilidad dentro de los países tanto a nivel político
como macroeconómico.
Crecimiento con equidad en Chile
Lograr una economía sustentable en el tiempo, con una demanda efectiva
cercana a la capacidad productiva, mantener un tipo de cambio competitivo y
contar con tasas de interés reales y estables.
Desarrollar nuevos rubros de exportación
Impulsar la integración regional y así diversificar la áreas de exportación.
Contar con políticas económica que favorezcan el ahorro y la
inversión. Así como impulsar la inversión de los fondos de ahorro a
largo plazo se hagan en el territorio nacional.
Invertir en Capital Humano: educación y capacitación de lo trabajadores
Corregir la desigualdad en la distribución del ingreso.
Áreas de acción
Búsqueda de un regionalismo abierto, favoreciendo procesos de integración
regional y cooperación interregional. Así como la integración a nivel mundial, la
adquisición de tecnología y atraer inversión extranjera.
Transformación educativa, centrada en la formación
valórica y democrática de loas personas, la adquisición de
las competencias necesarias para desempeñarse en el
mundo actual, brindar igualdad de oportunidades y
aminorar las diferencias sociales.
Desarrollar políticas económicas que tomen en cuenta la
necesidad de actuar acorde con el medio natural, generando
equilibrios entre la explotación de recursos y el aumento de la
productividad.
Definir claramente cual es el rol del Estado y las
políticas públicas en la economía, perfeccionar los
sistemas democráticos y abrir espacios de participación
para los distintos agentes sociales.
Impacto del modelo en América Latina
La evaluación del modelo propuesto por la CEPAL arroja resultados diversos, por
un lado se registra un crecimiento económico pero persiste la desigualdad social.
En los primeros años de los 90 se registra cierta recuperación económica,
acompañada de estabilidad financiera, una diversificación y modernización de
los sistemas productivos, un leve aumento en el ahorro y la inversión todo
esto acompañado de la afluencia de recursos externos.
En materia social los logros fueron menos considerables persistiendo
fenómenos como la pobreza y la desigual distribución del ingreso al interior
de los países. El relativo fracaso del modelo en estos asuntos tiene tales
efectos que incluso ponen en riesgo la estabilidad política y democrática
alcanzad en la región en la pasad década.
Desafíos para el futuro
Frenar los fenómenos de exclusión social, mejorando el sistema educativo y
así dotar al la población del capital humano suficiente para enfrentar el mundo
actual, pero además debe idear estrategias que le permitan mejorar la
distribución de la riqueza entre sus habitantes.
Mejorar los procesos productivos de forma que no impacten
negativamente en el medio natural y aplicando el criterio del
Desarrollo Sustentable..
Revertir la separación que esta ocurriendo entre el Estado y
la sociedad civil, en que el primero se aísla y toma decisiones
a puerta cerradas. De igual forma se debe potenciar la
capacidad participativa de la población de forma que las
propuestas de desarrollo surjan también de las personas
comunes y corrientes.
Generar instancias de integración social, reconociendo la variedad
cultural que conforma nuestro continente.
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América Latina en el Siglo XX