EL RELATO CONSTITUTIVO DE LA
FAMILIA AMIGONIANA
La historia de nuestros orígenes revela nuestra identidad.
La identidad colectiva amigoniana tiene una historia
fundacional que le permite comprenderse a sí misma y
hacerse comprender. El mito inicial de nuestra historia
amigoniana es el relato de los orígenes que está más
allá de lo anecdótico porque se refiere a experiencias de
vida relacionadas en una trama en la que el Espíritu Santo
ha rendo un protagonismo directo. ¿Cómo surge la
identidad colectiva?
Motivaciones para la fundación
Repasemos nuestra historia fundacional según
nos la cuenta el P. Luis Amigó en su autobiografía.
Estas fueron las motivaciones que le llevaron a
fundar las dos Congregaciones:

“El progreso siempre creciente de la Tercera Orden
seglar y el deseo de mayor perfección de algunas
almas que querían consagrarse a Dios, me
impulsaban ya mucho tiempo a intentar la fundación
de una Congregación de Religiosas Terciarias
Capuchinas, y creyendo ser voluntad de Dios…”
(OCLA 68)
Motivaciones para la fundación

Y también: “En tan aflictiva situación (epidemia
de cólera), ofrecí al Señor, para aplacar su
justicia y que cesase la epidemia del cólera,
redoblar mis esfuerzos y trabajos para dilatar
más y más la venerable Orden Tercera de
Penitencia; y al momento, pasó por mi mente, y
se me fijó, la idea de completar la obra con la
fundación de una Congregación de Religiosos
Terciarios Capuchinos que se dedicasen en los
penales al cuidado y moralización de los presos.
Consideré esto como voluntad de Dios…”
(OCLA 83)
Preparación de la fundación
Otro acontecimiento sucedió por aquel entonces, para mí muy
significativo. Estaba yo dando unos ejercicios en la parroquia de
Escalante a dichas congregaciones, y uno de los días vino muy de
mañana un religioso del convento para avisar a las autoridades
de que a la puerta de la iglesia del convento habían dejado,
dentro de una cesta, un niño recién nacido. Cuando lo trajeron al
pueblo, al sacarlo de la cesta y registrar los trapujos en que
estaba envuelto, hallaron entre ellos un escrito que decía: «No
está bautizado; se le pondrá por nombre Jesús, María, José». Al
tratar del bautizo tanto el señor cura como el señor alcalde
tuvieron empeño en que fuese yo quien se lo administrase; y, por
más que me excusé alegando mi falta de práctica, por no haber
aún administrado este sacramento, insistieron en ello diciendo que
había de ser aquel el primero que bautizase.
Preparación de la fundación
No quise yo oponerme más y le bauticé, dando al
acto la mayor solemnidad posible; y luego se lo
llevaron al hospicio de Santander.
El acto este de imponer los nombres de Jesús,
María, José al primer niño que bauticé, y ser éste
un expósito, nada de particular me parecía tener
por entonces, pero comprendí con el tiempo ser
como un anuncio de la fundación que más tarde
hice de la Congregación de las religiosas Terciarias
de la Sagrada Familia, que tiene por uno de sus
fines el dedicarse al amparo y educación de las
niñas huérfanas y desamparadas. (OCLA 51)
Preparación de la fundación
Durante el tiempo que el P. Luis estuvo de residente en Montehano
visitó diversas veces la cárcel de Santoña y ejerció allí su ministerio
confesando, instruyendo y consolando a los presos. La primera visita que
hizo a aquel establecimiento penitenciario coincidió con el momento en
que los detenidos oían la santa misa. El santo sacrificio lo celebraba el
capellán dentro de una cabina, por precaución, y los presos que asistían,
en número reducido, estaban vigilados atentamente por numerosos
guardias.
Mucho sintió el celoso misionero la frialdad que había advertido en
aquella cárcel. Aquella escena y, sobre todo, el reducido número de
presos que asistían a la misa, impresionó tristemente al Siervo de Dios.
Desde aquel día repitió sus visitas para hacer bien a aquellos
desgraciados.
Con los debidos permisos de sus superiores y de las autoridades,
llegábase a la cárcel y con gran amor y caridad se entretenía con los
detenidos hablándoles de Dios y de las verdades de la religión.
Preparación de la fundación
Los detenidos comenzaron a mirar con simpatía al religioso
capuchino, y poco a poco se dejaron influir por él y fueron
asistiendo a la santa misa en mayor número, y recibían más
frecuentemente los sacramentos de la penitencia y de la
Comunión. Llegada la Pascua, la mayor parte de éstos cumplieron
sus deberes cristianos, gracias a la solicitud del Padre Luis.
Estas visitas a la cárcel de Santoña, y el apostolado que el
Siervo de Dios ejercitó en sus años juveniles en Valencia,
confirman cuáles fueron y eran ahora las aspiraciones que sentía
en pro de las almas más necesitadas moralmente. De aquí puede
tomarse el punto de partida de las fundaciones religiosas del
Siervo de Dios y del apostolado al que las ha de consagrar, que
las constituirá en viviente y perenne redención. (cf. Ramo,
Mariano: Mensaje de Amor y de Redención. Ed. Doménech.
Valencia 1973, t. I, p. 59).
Reacciones iniciales

Terminando estaba esta obra cuando…, se me
presentaron las madres sor María de Montiel de
Benaguacil, sor Carmen de Alboraya y sor Angela
de Pego y, arrodillándose a mis pies, me dijeron:
«Sabemos que V.R. está escribiendo unas
constituciones para la fundación de una
Congregación
de
Religiosas
Terciarias
Capuchinas… venimos a suplicar a V.R. nos
tome bajo su protección y seamos nosotras la
base y fundamento de la congregación
que intenta fundar». (OCLA 69).
Reacciones iniciales

Sin que yo diese publicidad a mi idea y proyecto, bien
pronto se esparció la noticia y empezaron a
presentárseme jóvenes solicitando ser admitidos
a formar parte de la nueva Congregación,
atraídos, sin duda, por el fin de ocuparse en la
instrucción y moralización de los penados, idea que a
todos fue muy simpática. Esto, y la aprobación y
alientos que me daban todas las personas de
autoridad y prestigio a quienes exponía mi
pensamiento, fueron para mí motivos de mayor
estímulo, pues me parecía ver en ello un claro indicio
de la voluntad de Dios. (OCLA 100)
No sin dificultades
Por una parte, las religiosas que ocupaban el convento de
Montiel antes de la fundación canónica de la Congregación,
acostumbradas como estaban a la vida casi eremítica y de
claustro (cuyo espíritu les inculcaban los sacerdotes que las
habían dirigido hasta entonces) encontraban óbice para su
tenor de vida en la expansión de la Congregación, que
deseaban limitar al convento de Montiel; así que la nueva
fundación del Asilo de Masamagrell ya la recibieron de mal
grado.
Por otra parte el enemigo infernal, que debía prever
el bien que harían las religiosas, se valía de seglares y aun
de sacerdotes para aconsejar a las religiosas que
abandonasen una Congregación que, según ellos, carecía de
base y aprobación, y que no podía menos de disolverse, pues
su fundador era un desequilibrado.
No sin dificultades
Y a todo ello se añadía la gran penuria que en
sus principios padecían las religiosas, fundadas en
tanta pobreza. Motivos todos ellos más que
suficientes para haber destruido la Congregación
si ésta hubiese sido tan sólo obra humana. Pero no
hicieron mella alguna en las religiosas los ardides
del diablo y quedaron desbaratados sus planes;
pudiendo todos convencerse de ser obra de Dios
la fundación de las Religiosas Terciarias
Capuchinas. (OCLA 96)
No sin dificultades
El otro de los que pretendían formar parte de la
Congregación era un joven de la alta sociedad, y de
los que más figuraban entre la juventud de Valencia
en aquel tiempo; era él cónsul y se llamaba José
Valenciano. Tomó con grande interés y entusiasmo la
fundación; y la población, al conocer su intento, se
inclinaba favorable, con admiración y asombro, a la
fundación, que dieron en llamar de Valenciano.
Sin duda, quiso el Señor por este medio
hacerla simpática y facilitar los medios necesarios a
fin de que pudiera llevarse a cabo esta obra. ¡Pero
admiremos los designios de Dios!
No sin dificultades
Este joven, a quien juzgaban todos como el alma
de la fundación, no tenía, sin duda, más misión de
Dios que la de darle empuje y renombre, pues
cuando llegó el momento de la instalación no se
halló él con fuerzas y se retiró… Otra enseñanza
saqué yo de este suceso y fue que, como todo el
mundo cifraba en el joven Valenciano la esperanza
del buen resultado de la fundación, quiso, sin duda,
el Señor hacer ver que no era ella obra de los
hombres, sino suya, y para ello permitió le faltase
aquel apoyo en que todos confiaban. ¡Sea por
todo bendito el Señor! (OCLA 102,110)
Dios se salió con la suya

Terminada pues la redacción de las Constituciones y
conseguida su aprobación se activaron los
preparativos para la fundación. A las tres madres
antiguas les di la profesión de votos en nuestro
convento de la Magdalena el 1 de mayo de 1885 a
fin de que estuviesen ya profesas en la instalación
canónica que fue el 11 de dicho mes, en Montiel, y
con grandísima solemnidad. Cantose luego solemne
Tedeum en acción de gracias al Todopoderoso por sus
beneficios y quedó así erigida la Congregación de
Religiosas Terciarias Capuchinas. (OCLA 73-76)
Dios se salió con la suya
Por fin llegó el tan deseado día de la festividad de Nuestra Santísima
Madre de los Dolores en el que debí inaugurarse la Congregación. Por
la mañana tuvimos misa solemne, por la tarde, expuesta su Divina
Majestad, procedí a vestir el habito a los nuevos religiosos que fueron
catorce. Tan grata e imponente ceremonia terminó cantándose un
solemne Tedeum en acción de gracias al Señor por tan singular
beneficio. Con lo que quedó fundada la Congregación de Religiosos
Terciarios Capuchinos de Nuestra Señora de los Dolores. La nueva
comunidad permaneció en nuestro convento de la Magdalena hasta
el Domingo de Ramos, en que, en solemne procesión, en la que
tomaron parte varias congregaciones de terciarios (laicos) de los
pueblos comarcanos con sus estandartes y las dos comunidades con
palmas, se trasladó al convento de la cartuja del Puig, llevando en
andas la imagen de Nuestra Señora de los Dolores. Allí quedó ya
instalada en su casa la comunidad. (OCLA 111 y 112)
El Señor estimula la entrega

El ayuntamiento de Masamagrell me pidió les
enviase religiosas que atendiesen a los enfermos
de la peste, porque hasta los mismos de la
familia les abandonaban por miedo al contagio.
Por ser éste un acto heroico me limité a exponer
la petición a las religiosas… y como todas ellas
estaban animadas de tan buen espíritu, no hubo
alguna que no se ofreciese al sacrificio. Se
designaron, pues, cuatro…” (de la cuales tres
murieron en el servicio a los enfermos). (OCLA
84)
El Señor estimula la entrega
Pero, sin duda, en sus altos designios eran estas víctimas las
piedras preciosas y firmes sobre las que quería levantar luego la
obra del Asilo de Masamagrell. Porque, en efecto, pasada la
epidemia, se vio que quedaban muchos niños sin amparo por
haber muerto sus padres y, movido yo a compasión, pensé en que
podríamos recogerlos; y, al efecto, pregunté a la madre Angela, que
aún se hallaba la pobre muy débil, si se veía con ánimos para
cuidar aquellos niños si los recogíamos en una casa; y, llena ella de
celo y movida de caridad, se ofreció a ello muy gustosa. Consulté el
asunto a las Juntas de la Tercera Orden, que lo aprobaron muy
gustosos; y sin pérdida de tiempo alquilamos en Masamagrell la
casa llamada del Castillo para convertirla en asilo donde recoger
los niños huérfanos. Salimos luego por la población a recoger
algunos muebles que nos ofrecieron y con varias limosnas que me
dieron compramos algunos jergones, sábanas, mantas y otros
utensilios; y, sin contar con más recursos, pero confiados en la
Divina Providencia, que mantiene hasta las aves del cielo, abrimos
el Asilo el día 9 del mes de agosto del mismo año 1885. (OCLA
86)
El Señor estimula la entrega


Los nuevos frailes establecieron muy pobremente su vivienda
en la Cartuja del Puig. Había escasez de todo, pero no
faltaba la alegría. Los pueblos del entorno contemplaron a
los Terciarios Capuchinos con las alforjas al cuello, pidiendo
limosna de puerta en puerta. Atravesaban la mayor parte de
los caminos rezando y en santas conversaciones. Apenas
fundada la Congregación, se requiere sus servicios en la
Escuela de Reforma Santa Rita que acogía desviados de la
camino de la verdad y del bien y allí se van los primeros
religiosos con el P. Fundador. (Testimonio de primeros
religiosos)
Si bien eran muchos los que ingresaban, varios, sin embargo,
retrocedían también del camino emprendido, o bien se les
despedía al comprender que no eran de los llamados por
Dios, por hacérseles pesada la austeridad de la vida religiosa
y muy duros los efectos de la santa pobreza. (OCLA 114)
Acontecimientos fundantes
Se trata de acontecimientos fundantes,
una especie de generadores de energía para
la historia posterior amigoniana, y
también focos de luz para clarificar nuestra
identidad colectiva.
 Se percibe en todo esto el avance de la
historia de salvación de Dios en
medio
de
unos
acontecimientos
concretos.

El Espíritu por medicaciones

El carisma Amigoniano surge por iniciativa del
Espíritu en unas mediaciones concretas. Por
una parte, en el contexto de la animación laical
franciscana que estaba llevando el P. Luis, viendo el
deseo de mayor entrega y consagración al Señor
de muchos de los laicos que animaba. Por otra, de
las experiencias que había vivido el P. Luis de
encuentro con el dolor y sufrimiento de las
personas que le rodeaban, el niño abandonado
que bautizó, los presos que visitaba y la epidemia
del cólera en esos momentos.
En contexto laical

Surge el carisma en un contexto
laical donde existe una animación, una
invitación al crecimiento y unas
experiencias de encuentro personal con
Dios en la oración y en el encuentro con
personas en situaciones límite de
deshumanización, de marginación, de
exclusión.
Iniciación en la fraternidad

Era un compromiso personal ante Dios por
medio del P. Luis, pero consistía primeramente
en la iniciación en la vida de la fraternidad,
en asumir como propio su proyecto
evangélico, para ser admitidos en ella y
dedicarse con los hermanos y hermanas a la
misión misericordiosa y redentora. En el
transcurso del proceso las personas se van
transformando. experimentan la comunión con
otras personas animadas del mismo
espíritu. El resultado es una nueva identidad
configurada por el carisma amigoniano.
En comunión

La Familia Amigoniana se constituye, ante
todo, no como un equipo de trabajo, sino
como una comunión de personas que se
sienten convocadas por Jesucristo y
enviadas para representarlo. No se
apoya primariamente en una organización
eficaz sino en la relación interpersonal de
quienes se sienten llamados y enviados a
realizar la obra de Dios. Y esa comunión es
la garantía de su fidelidad a la misión.
Amenazas a la comunidad

La comunidad está amenazada por
los intereses inmediatos, el pragmatismo y
el posibilismo; todo ello amenaza con
ahogarla cuando pierde el horizonte de la
misión. Pero, sobre todo, la comunidad
está amenazada por el cansancio o la
volubilidad de las personas que la
componen, por la falta de compromiso
interno, por la carencia de raíz.
Ambiente familiar

Es de destacar en este sentido el detalle que
se desprende del bautismo del niño
abandonado que, por llamarse Jesús, María,
José, lleva a que el P. Luis dé como modelo a
las religiosas a la Sagrada Familia, cosa
iluminadora para la Familia Amigoniana. Ese
ambiente familiar es el que tenían que
imitar los religiosos para integrar en él
y dignificar a los huérfanos, a los
alejados, a los despreciados…
Compromiso, disponibilidad

A esta iniciativa de Dios por medio del P.
Luis Amigó respondieron los primeros
[email protected]
con
su
deseo
de
comprometerse con esa obra de Dios a
la que les invitaba. El signo de su
consagración, del compromiso, es una
disponibilidad radical que, en el caso de
los religiosos, se sostiene sobre el celibato, la
pobreza y la obediencia. Disponibilidad como
actitud fundamental para edificar una
comunidad consagrada y para que ésta
pueda cumplir su finalidad.
Rito de alianza

El gesto de consagración amigoniana es
un rito de alianza en el que se dan cita
todos los implicados en esta obra que
motiva la consagración: Dios, los otros
miembros de la fraternidad y los que
necesitan ser acogidos y dignificados por ella.
El gesto de consagración anuda a la
persona con la fraternidad, a ésta
con los destinatarios de la misión, y
a todos ellos con Dios.
Alcance profético

El compromiso de los [email protected]
tiene un alcance profético para toda
la Fraternidad: los demás, los laicos
del entorno, resultan alcanzados por las
consecuencias del gesto y contribuyen
también a los fines de la Fraternidad
a distintos niveles. El gesto de unos pocos
beneficia a todos, sirve de referencia para
todos y es lazo que integra a todos en la
sociedad.
Solidaridad

La consagración que realizan los primeros
[email protected] y también el Compromiso que
realizan los Cooperadores y Laicos
Amigonianos, se extiende a la solidaridad
absoluta con los miembros de la
Fraternidad y con el proyecto de Dios
sobre ella, y a ello se subordinan los
propios intereses y las necesidades
personales.
Fraternidad encarnada

Y toda la fuerza del Compromiso por la
Fraternidad se vive en las pequeñas
comunidades que integran la Familia
Amigoniana. La Fraternidad se propone
como primer objetivo lograr comunidades
vivas que sean signo y actúen la
acogida, integración, dignificación de
los alejados. Cada comunidad local se
siente parte integrante de la Fraternidad.
Desde el sentimiento de pertenencia actúa
como delegada o mediadora de ella.
Apropiarse la identidad
El relato constitutivo ha dado origen a la
identidad colectiva Amigoniana de la que
participamos nosotros hoy. Es el resultado
de un proceso durante el cual la persona
se apropia la identidad amigoniana.
 Somos hoy los continuadores de esa gran
obra de Dios que es la Familia
Amigoniana.

Habla nuestro padre

“Os exhortamos, amados hijos e hijas, a que os
mostréis siempre muy agradecidos a la singular
merced que el Señor os hizo sacándoos del
mundo y trayéndoos al puerto de la Religión. No
penséis nunca haber hecho un grande servicio y
honor a la Familia Amigoniana en vuestro
ingreso en ella, pues habéis sido vosotros los
favorecidos del Señor con llamamiento especial,
que os distingue entre tantos otros y otras, que
quizá hubiesen sido más agradecidos a las
gracias del Señor y correspondido a ella con
mayor fidelidad.» OC Luis Amigó 1829
Reflexionamos y compartimos
¿Qué aspectos del mito inicial nos
parecen especialmente importantes?
 ¿Cómo vivir hoy la identidad colectiva
amigoniana a la luz del mito inicial?
 ¿Qué pasos podemos dar como Familia
Amigoniana para favorecer la continuidad
del relato amigoniano comenzado por el
P. Luis Amigó y las primeras y primeros
religiosos?

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