“AL RITMO DE CADA DOMINGO:
VIVIR EL ADVIENTO”
3er Domingo: “¿Qué podemos hacer?”
“¿Qué tenemos que hacer?”
Para meditar
el lunes 10 de diciembre
Releer el evangelio del 3er Domingo de Adviento
“En aquel tiempo la
gente le
preguntaba a Juan: «¿Qué debemos
hacer entonces?».
El les respondía: «El que tenga dos
túnicas, dé una al que no tiene; y el que
tenga qué comer, haga otro tanto».
Algunos publicanos vinieron también a hacerse bautizar y
le preguntaron: «Maestro, ¿qué debemos hacer?».
Él les respondió: «No exijan más de lo estipulado».
A su vez, unos soldados le preguntaron: «Y nosotros, ¿qué
debemos hacer?». Juan les respondió: «No extorsionen a nadie,
no hagan falsas denuncias y conténtense con su sueldo».
Como el pueblo estaba a la expectativa y todos se preguntaban
si Juan no sería el Mesías,
él tomó la palabra y les dijo: «Yo los bautizo con agua, pero
viene uno que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy
digno de desatar la correa de sus sandalias; él los bautizará en
el Espíritu Santo y en el fuego.
Tiene en su mano la horquilla para limpiar su era y
recoger el trigo en su granero. Pero consumirá la
paja en el fuego inextinguible»
Y por medio de muchas otras
exhortaciones, anunciaba al
pueblo la Buena Noticia”.
Para Comprender el Texto
El texto de hoy es una escena
precedida por la predicación de
Juan que pide una conversión:
“Juan decía a la multitud que venía a
hacerse bautizar por él: «Raza de
víboras, ¿quién les enseñó a escapar de
la ira de Dios que se acerca?
Produzcan los frutos de una sincera conversión, y no piensen:
«Tenemos por padre a Abraham». Porque yo les digo que de estas
piedras Dios puede hacer surgir hijo de Abraham.
El hacha ya está puesta
a la raíz de los árboles;
el árbol que no produce
buen fruto será cortado
y arrojado al fuego».
(versículos 7-9).
Conversión, en labios de Juan, no es confesarse, o
tener remordimientos de conciencia,
es cambiar de modo de pensar y de actuar. Volverse
a Dios justo, y como Él, obrar la justicia.
No hay privilegios para nadie, ni ser hijo de Abraham, o diríamos hoy estar
bautizados, ser personas honorables y de buena posición…
TODOS TENEMOS QUE CONVERTIRNOS Y PRACTICAR LA JUSTICIA
Juan no nos pide dejar
nuestras actividades, nuestras
ocupaciones, sino, dentro de
ellas, practicar la justicia.
En los versículos posteriores a los del
evangelio dominical (v. 10-18)
Nos encontramos con el resultado:
Juan
es
apresado
Herodes. (v. 19-20).
por
Preguntémonos en este lunes 17 de diciembre
1. Te sugerimos que en tu rincón de oración leas y releas el texto
evangélico; subrayes lo que más te mueve; te preguntes como
los oyentes de Juan: ¿qué debo de hacer?
2. Ora ante el Señor que te ha hablado. Háblale como un amigo
habla con otro amigo. Confíale tus inquietudes y tus
debilidades para convertirte a él de corazón.
3. Invoca a su Espíritu.
“¿Qué tenemos que hacer para Acordar Unánimes?”
Para Meditar Martes 18 de diciembre
Compartir
•
•
Implica que no se vea solo la propia necesidad sino la
del otro…
Que se decida proveer a la necesidad del hermano,
dándole de corazón, o partiendo el pan con él.
• Es ese dar y partir el
propio pan, surge la
libertad de alguien
que no se esclaviza a
las cosas que posee
sino que se proyecta
al bien que implica la
alteridad.
En el compartir se juega algo
muy profundo: existir para el
otro, prohibiéndose ser y
actuar sin los demás.
Lo que se comparte no es sólo
lo que se posee, sino, lo más
importante, lo que se es.
“No hay mayor amor que dar la vida
por los amigos…” (Jn 15,13)
Preguntémonos en este martes 18 de diciembre
1.
¿Qué y cómo, con quién, estoy compartiendo?
2. ¿Qué me dice de manera concreta este llamado a compartir?
3. ¿Qué llamado nuevo me hace el Señor este día?
“¿Qué tenemos que hacer para Reconciliarnos?”
Para Meditar Miércoles 19 de diciembre
“No exijan más de lo estipulado”
• Significa no situarse en los
límites de los demás con
pretensión y con poder.
Exigimos amor, reconocimiento, atención, tiempo, energías de los demás…
Como si los demás nos debieran algo, o debieran de estar a nuestro
servicio…
Es cierto que entre nosotros
cristianos tenemos una deuda:
“la del amor mutuo” (Rm 13,8)
Pero esto se refiere al dar… no al recibir.
Preguntémonos en este miércoles 19 de diciembre
1.
¿Cómo me estoy situando ante los demás? ¿Soy demandante
y exigente?
2. ¿Cómo puedo ser más “gratuito” (a)? ¿Cómo situarme
invariablemente en actitud de servir?
3. Oro ante el Señor. Como un amigo que conversa con otro amigo.
Le doy gracias por su Palabra.
“¿Qué tenemos que hacer
para incluir a los excluidos ?”
Para Meditar el jueves 20 de diciembre
“No extorsionen ni hagan violencia”
Esto significa no abusar del propio
poder ni de la propia fuerza…
Significa tener empatía del otro y no
tenderle trampas, valiéndonos de sus
propias debilidades o límites…
La extorsión puede ser la
violencia
cotidiana,
doméstica, sutil…
La que se nutre de
indiferencia a los otros,
de silencio, de
desinterés…
Juan no pide cosas tan radicales
como lo hará después Jesús…, no
pide dejar todo y seguirlo; sino
que pide el nivel fundamental e
imprescindible
de
toda
conversión.
Su exigencia de conversión se ubica a un nivel muy humano…
Se trata de asumir la propia humanidad y la de los demás.
Asumir los propios límites y
tener como medida de la
propia libertad la libertad de
los demás.
Ser uno mismo, permitiendo a
los otros ser ellos mismos…
Preguntémonos en este jueves 20 de diciembre
1.
Voy a releer ahora todo el texto del Domingo 3º de Adviento.
Lo hago despacio, subrayo o anoto en mi Cuaderno de Retiro
aquello que más me ilumina.
2. Saco dos llamados concretos de todo lo meditado en la semana.
Los pongo en la oración y le pido al Señor me dé la gracia de la
conversión.
HOY POR LA NOCHE DEL JUEVES 20 RECIBIRÁ LA MEDITACIÓN DEL
DOMINGO 4º Y ÚLTIMO, PARA TRABAJAR VIERNES, SÁBADO,
DOMINGO Y LUNES 24 POR LA MAÑANA.
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Tercera Semana (PPT)