Caperucita Roja
Escrito, animado e ilustrado por Sheila Cartwright
Traducido por Gavin Johnston
Hay una niña pequeña que
se llama Caperucita Roja
porque lleva siempre una
capucha muy bonita de
color rojo.
Vive con sus padres en
una casa bonita al borde
de un gran bosque.
Le gusta ir al bosque en
bici.
Un día, su madre hace
unos pasteles pequeños
para su abuela porque
está enferma.“
Caperucita Roja. ¿Puedes
llevar estos pasteles a tu
abuela, porque está algo
enferma?“
Caperucita Roja está
contenta porque le gusta
visitar a su abuela.
Caperucita Roja va en su
bici.
“Adiós mamá.”
“Hasta la vista cariño.
Cuidado. No olvides
tomar el camino correcto.
Si no, es posible que te
pierdas,” dice su madre.
Desafortunadamente, en el
camino, a la bici se le pincha
una rueda y Caperucita Roja
tiene que caminar. De
repente, aparece un lobo
grande.
“Hola pequeña,” dice el
lobo.“¿Adónde vas en este
día?”
“Voy a llevar unos pasteles a
mi abuela, que vive al otro
lado del bosque,” dice
Caperucita Roja.
El lobo tiene hambre.
Quiere comerse a la niña
pequeña, a su abuela y a
los pasteles.
Decide correr lo más
rápido posible a la casa
de la abuela.
Cuando llega, la abuela está
afuera en el jardín, cortando
leña.
El lobo está sorprendido.
“No me parece que esté
enferma,” dice él. “Quizás
está mejor. ¿Cómo puedo
comérmela? La niña pequeña
va a estar aquí pronto. No
tengo tiempo.” Ve un saco
grande, y rápidamente mete a
la abuela adentro.
Después entra en la casa.
“Tengo hambre,” piensa el
lobo. “La niña pequeña va a
estar deliciosa… y los
pasteles también.
¡Ñam ñam!”
Caperucita Roja toca a la
puerta. “¿Hay alguien?” dice
el lobo con una voz extraña.
“Soy yo abuela, Caperucita
Roja. ¿Puedo entrar?”
“Claro, cariña,” responde el
lobo.
Caperucita Roja abre la
puerta.“Abuela ¿tienes dolor
de garganta?” pregunta
Caperucita Roja.
Entra en el dormitorio.
Caperucita Roja ve a la
abuela muy rara.
“Abuela, que ojos tan
grandes tienes.”
“Para verte mejor,
cariña.”
“Abuela, que orejas tan
grandes tienes.”
“Para oírte mejor, cariña.”
“Abuela, que dientes tan
grandes tienes.”
“Para COMERTE mejor,
cariña.”
¡Y el lobo salta fuera de
la cama!
Caperucita Roja tiene
miedo.
Corre fuera de la casa
lo más rápido posible.
“¡Socorro!” grita muy
fuerte.
¡SOCORRO!
Afortunadamente hay un
leñador trabajando muy
cerca.
El leñador se llama Juan.
Oye el grito. Recoge su
hacha y corre lo más
rápido posible a la casa de
la abuela.
El leñador corre a
buscar al lobo.
“Te voy a matar!” grita.
El lobo tiene miedo.
Se escapa.
Caperucita Roja oye un
ruido en el cobertizo.
Allí está la abuela. Está
muy enfadada.
“¿Estás bien?” pregunta
Caperucita Roja.
“Sí cariña. Estoy bien.
¿Pero dónde está el lobo
malo?”
“Pienso que ha escapado.”
La abuela invita al
leñador a merendar.
Comen bocadillos y todos
los pasteles.
También toman una
buena taza de café.
Caperucita lava los platos.
Juan corta la leña.
La abuela repara la bici.
El lobo continúa
corriendo. Corre muy
lejos y cuando se para,
piensa en los pasteles.
Decide ser un pastelero
y hacer pasteles para él
mismo.
“Más deliciosos que las
niñas pequeñas. ¡Qué
bien!”
Fin
El lobo sigue corriendo.
Corre muy lejos y
cuando se para, está
detrás de …
Ti!
Fin
El lobo corre un buen rato.
En el camino piensa en una
canción.
La llama, “Hola Caperucita
Roja.”La canción fue un
gran éxito y el lobo llega a
ser muy famoso.
No piensa en comer niñas.
Ahora prefiere
hamburguesas.
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CAPERUCITA ROJA el cuento con palabras