CUBA
Maestría en Educación SUE Caribe
Joaquín Rojano De la Hoz
2013
José Martí
José Julián Martí Pérez (La Habana, Cuba, 1853 –
Dos Ríos, Cuba, 1895)
Político republicano democrático, pensador,
periodista, filósofo y poeta cubano de origen
español , creador del Partido Revolucionario
Cubano y organizador de la Guerra del 95 o
Guerra Necesaria. Perteneció al movimiento
literario del modernismo.
Epistemología de José Martí
" Hay un cúmulo de verdades esenciales
que caben en el ala de un colibrí y son, sin
embargo, la clave de la paz pública, la
elevación espiritual y la grandeza patria…
Los hombres han de vivir en el goce
natural e inevitable de la libertad, como
viven en el goce del aire y la luz… (y) ser
culto es el único modo de ser libre ".
Sentido positivo
Las ciencias aumentan la capacidad de
juzgar que posee el hombre, y le nutren de
datos seguros.
Las ciencias confirman lo que el espíritu
posee: la analogía de todas las fuerzas de
la naturaleza; la semejanza de todos los
seres vivos; la igualdad de la composición
de todos los elementos del Universo; la
soberanía del hombre.
La creencia ciega en verdades no
probadas, y que no tiene medio humano
de probarse, destruye la dignidad de la
inteligencia y la del carácter. Es preciso
fomentar el estudio de las ciencias como
vía única para el conocimiento de las
verdades.
Sentido holístico y humano
Ciencia es el conjunto de conocimientos
humanos aplicables a un orden de objetos,
íntima y particularmente relacionados entre
sí.
Poner la ciencia en lengua diaria: he ahí un
gran bien que pocos hacen.
Ciencia y libertad son las llaves maestras
que han abierto las puertas por donde
entran los hombres a torrentes,
enamorados del mundo venidero.
La ciencia y las letras doman las pasiones
que engendra la política.
Palabras sobre ciencia borran la impresión
desagradable que produce emplear la
inteligencia creadora en ideas sobre
destrucción.
"Esta educación directa y sana;
esta aplicación de la inteligencia
que inquiere a la naturaleza que
responde; este empleo sereno de
la mente en la investigación (es
lo que) quisiéramos para todos
los países nuevos de América".
RELACIÓN DE LO UNIVERSAL
CON LO LOCAL
Es cubano todo americano de nuestra América y en Cuba no peleamos por la
libertad humana solamente; ni por el bienestar imposible bajo un gobierno de
conquista y un servicio de sobornos, ni por el bien exclusivo de la isla
idolatrada, que nos ilumina y fortalece con su simple nombre: peleamos en
Cuba para asegurar, con la nuestra, la independencia hispanoamericana.
¿Adónde va la América, y quién la junta y guía? Sola, y como un solo pueblo, se levanta. Sola pelea. Vencerá, sola.
Cuba no anda de pedigüeña por el mundo: anda de hermana y obra con la
autoridad de tal. Al salvarse, salva. Nuestra América no le fallará, porque ella no le
falla a América.
Los pueblos latinos de América han de volverse a juntar pronto, donde
se vea o donde no se vea. El corazón se los pide.
La América ha de promover todo lo que acerque a los pueblos, y de
abominar todo lo que los aparte. En esto, como en todos los problemas
humanos, el porvenir es la paz.
¿Quién, quién pretenderá divorciarnos a nosotros de América, ni a
América de nosotros? Ella sin nosotros, como túnica imperial sin
manchas. Nosotros sin ella, como hijos sin madre.
El buen gobernante de América no es el que sabe cómo se gobierna el alemán o el
francés, sino el que sabe con qué elementos está hecho su país, y como puede ir
guiándolos en junto, para llegar, por métodos e instituciones nacidos del mismo
país, a aquel estado apetecible donde cada hombre se conoce y ejerce, y disfrutan
todos de la abundancia con que la naturaleza puso para todos en el pueblo que
fundan con su trabajo y defienden con sus vidas
Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas. Y calle el pedante
vencido; que no hay patria en que pueda tener el hombre más orgullo que en nuestras dolorosas repúblicas
americanas
SENTIDO
DE
PERTENENCIA
¡Estos nacidos en América,
que se avergüenzan, porque
llevan delantal indio, de la
madre que los crió, y reniegan,
¡bribones!, de la madre
enferma, y la dejan sola en el
lecho de las enfermedades!
Pues, ¿quién es el hombre? ¿El
que se queda con la madre, a
curarle la enfermedad, o el
que la pone a trabajar donde
no la vean, y vive de su
sustento en las tierra podridas,
con el gusano de corbata,
maldiciendo al seno que lo
cargó, paseando el letrero de
traidor en la espalda de la
casaca de papel?
Sentido de pertenencia
A nuestra América
desinteresada, la
hemos de querer y
de admirar sin
límites, porque la
sangre que dio por
conquistar la libertad
ha continuado
dándola por
conservarla.
Nacer en América
es haber nacido
en tierra donde
en el corazón,
como fuera de él,
lucen astros
nuevos, arden
fuegos vírgenes,
corren ríos
oceánicos.
Donde no se olvida, y donde no hay muerte, llevamos
a nuestra América, como luz y como hostia; y ni el
interés corruptor, ni ciertas modas nuevas de
fanatismo, podrán arrancárnosla de allí.
De América soy hijo, a
ella me debo.
No nos dio la naturaleza en vano las palabras para
nuestros bosques, y Amazonas y Orinocos para regar
nuestras comarcas; de estos ríos la abundancia, y de
aquellos palmares la eminencia, tiene la mente
hispanoamericana.
¿En qué patria puede
tener un hombre
más orgullo que en
nuestras republicas
dolorosas de
América, levantadas
entre las masas
mudas de indios, al
ruido de la pelea del
libro con el cirial,
sobre los brazos
sangrientos de un
centenar de
apóstoles?
La historia de
América, de los Incas
acá, ha de enseñarse
al dedillo, aunque no
se enseñe la de los
arcontes de Grecia.
SENTIDO
PROSPECTIVO
Lo que el americanismo sano
pide es que cada pueblo de
América se desenvuelva con el
albedrío y propio ejercicio
necesarios a la salud, aunque al
cruzar el río se moje la ropa y al
subir tropiece, sin dañarle la
libertad a ningún otro pueblo.
Por eso vivimos aquí, orgullosos
de nuestra América, para
servirla y honrarla. No vivimos,
no, como siervos futuros, ni
como aldeanos deslumbrados,
sino con la determinación y la
capacidad de contribuir a que se
la estime por sus méritos, y se la
respete por sus sacrificios.
Al que niegue al hombre
un ápice de su decoro, o
quiera vivir sobre los
hombres, ya no puede
vivir en América: lo que
importa ahora es ver
cómo se vive en paz y
abundancia dentro de la
libertad. Lo que importa
es que le nazcan a la
libertad hombres reales.
De la tiranía de España
supo salvarse la
América española; y ahora,
después de ver con ojos
judiciales los antecedentes,
causas y factores del
convite, urge decir, porque
es la verdad, que ha
llegado para la
América española la hora
de declarar su segunda
independencia.
¡Proclamemos, contra lacayos y pedantes, la
gloria de los que en la gran labor de América
se van poniendo de quicio y abono para la paz
libre y decorosa del continente y la felicidad e
independencia de las generaciones futuras!
No vivimos, no, como
siervos futuros, ni como
aldeanos deslumbrados,
sino con la
determinación y la
capacidad de contribuir
a que se la estime por
sus méritos, y se la
respete por sus
sacrificios.
Lo que el americanismo
sano pide es que cada
pueblo de América se
desenvuelva con el
albedrío y propio ejercicio
necesarios a la salud,
aunque al cruzar el río se
moje la ropa y al subir
tropiece, sin dañarle la
libertad a ningún otro
pueblo.
Los pueblos de América son más libres y
prósperos a medida que más se apartan de los
Estados Unidos.
PREGUNTAS
¿Cuál ha sido el obstáculo para que José Martí no aparezca en los
textos de los planes de estudio de las instituciones educativas
colombianas?
¿Por qué estas ideas no se consideran científicas al lado de las de
Europa y de los países llamados desarrollados?
¿Cómo consideras estas ideas americanistas de nuestros países, su
sentido de libertad frente a los ideales de modernización actuales?
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José Martí, América, el ala del colibrí