NOCIÓN DE CONSTITUCIÓN
En su sentido general designa las calidades de algo
o de alguien, diferenciándose de las demás
especies. Todo lo imaginable tiene una constitución.
En su sentido específico, dentro de la práctica
política, se refiere a la Constitución del Estado, por
tanto su calificativo debe ser el de POLÍTICA, para
distinguirla de las demás especies de constitución
(constitución económica, c. social, c. cultural, etc.).
Concepto de Constitución a través de
la Historia
LOS GRIEGOS: Denominaban POLITEIA a la constitución del
Estado, refería a «la unidad corporativa del total de los
ciudadanos» o «la estructura socio-jurídica que ordena en una
entidad a la ciudadanía», a la vez que el derecho del
ciudadano a decidir en las cuestiones de la POLIS.
ARISTÓTELES: Hablaba de constitución como del principio
según el cual está ordenada la autoridad política.
Constitución política o gobierno es la organización o el orden
establecido entre los habitantes de la ciudad (La Política. Lib.
3, cap. I).
En el pensamiento aristotélico, la Constitución tiene por
objeto: 1) Garantizar las magistraturas, 2) La distribución
de los poderes, 3) Los atributos de la soberanía, 4) La
determinación del fin específico de cada asociación
política.
Constitución equivale a régimen, estructura,
contextura: es el modo de ser de la ciudad, su
compostura o naturaleza total (Bidart Campos)
ROMA: el vocablo latino CONSTITUTIO, que usa
CICERÓN en su obra DE REPUBLICA, tiene el sentido de
forma de un régimen, también IUS PUBLICUM o
DERECHO PÚBLICO de la ciudad, involucrando el
conjunto de disposiciones concretas de la autoridad.
CICERON fue el primero que utilizó el término
«constitución» en su sentido actual. Pero el término no
significó para los romanos una garantía contra los
abusos del poder, ni el ejercicio de los derechos
individuales por parte de los ciudadanos.
En ROMA la fuente básica de toda autoridad era la LEX,
según definición de GAYO (s. II), «es lo que el pueblo
ordena y establece». En el siglo VI, JUSTINIANO en las
INSTITUCIONES, la definió: «lo que el pueblo romano
solía establecer, a iniciativa de una magistratura
senatorial como cónsul». La autoridad de todas las
demás normas romanas dependía de su relación con la
ley.
EDAD MEDIA: Se entendió por CONSTITUCIÓN UNA REGLA O
EDICTO emanado de las autoridades eclesiásticas, las diversas
órdenes religiosas tenían sus propias «constituciones» y
regían en los monasterios y conventos. Eran estatutos
(instituto) aprobados por el pontífice.
Hacia el s. XI, por obra de las Cruzadas que abrieron las rutas
de oriente, resurgió el comercio y llevó a un crecimiento de
las ciudades y burgos donde se asentaron los mercaderes.
Cobró importancia el fenómeno urbano y surgió una nueva
clase, la BURGUESA, la cual tenía unos intereses diferentes a
los estamentos feudales y eclesiásticos.
Los burgueses aspiraban a mayor libertad, concepto
entendido como derecho natural y útil, pragmático, que
facilitaría sus actividades productivas. De ahí surgió la lucha
por obtener la autonomía de las ciudades mercantiles, la cual
se obtuvo por medio de las CARTAS o FUEROS COMUNALES,
que significaban un nuevo concepto de Constitución. En ellas
se limitaban los derechos señoriales y se garantizaban los de
los burgueses, organizados en corporaciones de oficio o
guildas, entre otras cosas para darse su propio gobierno.
Al fin de la Edad Media y bajo las monarquías absolutas
de los siglos XVI y XVII, se entendió por Constitución «las
leyes importantes dictadas por la exclusiva voluntad del
monarca», se siguió denominando cartas, estatutos u
ordenanzas, cuerpo de leyes fundamentales que con
participación de los súbditos, daba el príncipe para
organizar la comunidad y, en especial las ciudades
libres.
En INGLATERRA, ante la muerte de Enrique II en 1189, le sucedió Ricardo
Corazón de León, quien durante su reinado se la pasó combatiendo en Francia
fue sucedido por su hermano menor Juan, apodado «Sin Tierra» en 1199, se
enfrentó al rey Felipe II de Francia y al papado, lo cual lo debilitó, aspecto que
fue aprovechado por los barones, quienes prepararon LA CARTA MAGNA, en la
cual hacían constar sus derechos específicos frente a al corona. En ese
documento la iglesia introdujo cláusulas relativas a la libertad de la institución,
a la justicia y al derecho, lo que afectaba a los barones, los habitantes urbanos,
los comerciantes, etc. Como medida de seguridad, los barones incluirían una
cláusula por la cual elegirían a 25 de entre ellos para que formasen un
organismo para que presentara quejas sobre violaciones del documento. El rey
se limitó a firmar la Carta que limitaba sus poderes sobre las diferentes clases
sociales, ante la amenaza de guerra de los señores, el rey firmó.
LA CARTA MAGNA no siempre gobernó las acciones de los reyes ingleses y
hubo períodos de la historia en los que fue desconocida, pero siempre quedó
ante el pueblo inglés como testimonio de que los poderes del rey eran
limitados y que los súbditos tenían derechos que no podían ser violados por el
rey. El principio que se implantó en Inglaterra y que no se desarrolló en otros
países de Europa de la época fue el de que «LA LEY ERA SUPERIOR AL REY». La
idea de que la relación entre el monarca y sus súbditos estaba gobernada por
un CONTRATO, que podía ser reformado por la ley y sin violencia. Inglaterra a
partir del s. XVII desembocó en un sistema de gobierno democrático, el 1°
implantado en Occidente, por la vía del constitucionalismo liberal, hasta
desembocar a comienzos del s. XVIII en una monarquía limitada, regida por una
serie de LEYES CONSTITUCIONALES que tendían a garantizar efectivamente los
derechos individuales de los súbditos ingleses frente al rey.
Montesquieu definió CONSTITUCIÓN como «la
complexión tradicional, histórica de la nación»,
Rousseau: «forma de gobierno» a la estructura del
poder, «leyes fundamentales» a la sobre-estructura
jurídica de aquella, y «contrato social» a la decisión
originaria fundadora de la comunidad política.
La idea de una norma que codificara en un solo texto las
reglas de organización y funcionamiento de los poderes
públicos surgió a mediados del s. XVII, de modo simultáneo a
uno y otro lado del Atlántico: en América del Norte, a través
de las CARTAS DE COLONIZACIÓN (Charters, o petent letters)
otorgadas por el rey de Inglaterra a compañías o particulares,
en las que se contenía una completa regulación de los
órganos de gobierno de la colonia. En Inglaterra, en el
documento surgido en el período de Cromwell, el Instrument
of government (1654), se encuentra el germen de la técnica
de las constituciones escritas, hoy de extensión universal
Al independizarse Estados Unidos de Norteamérica, el
término Constitución fue empleado en un sentido
revolucionario, para oponer las constituciones o formas de
gobierno de las trece colonias que conformaron la
federación, dadas por la exclusiva y libre voluntad del pueblo,
a las instrucciones provenientes de la corona inglesa para
gobernar esas colonias. El concepto cobró importancia en la
Constitución nacional en Filadelfia en 1787. Constitución que
serviría de modelo o fuente de inspiración a las promulgadas
luego en los demás países latinoamericanos que iban
declarando su independencia y se constituían como Estados
soberanos.
LA REVOLUCIÓN FRANCESA, continuó la idea americana,
asimiló la Constitución a una determinada forma de
organización política: aquella que garantiza las libertades
individuales, trazando límites a la actividad de los
gobernantes. La Declaración de los Derechos del Hombre y
del Ciudadano (1789), estableció la fórmula: «toda sociedad
en la cual la garantía de los derechos no esté asegurada, ni la
separación de los poderes determinada, no tiene
Constitución». En ese sentido se expidió la 1ª Constitución
francesa de 1791 y otras europeas de la época.
Las Constituciones estadounidense y francesa, influyeron en
los diferentes países de Europa y América, desde comienzos
del s. XIX, para culminar, tras arduas luchas , con la victoria
del ideal constitucionalista de Occidente. Influyó en la
Constitución española de 1812 y las demás promulgadas
(1837, 1845, 1869, 1923 y 1931).
El influjo del ideario constitucionalista liberal, cristalizado en
las constituciones estadounidense, francesa, otras europeas
de fines del s. XVIII y en las hispanoamericanas a lo largo del
s. XIX, condujo al moderno concepto de Constitución.
EL CONCEPTO MODERNO DE
CONSTITUCIÓN
Son diversas las definiciones que se han dado acerca del
concepto de Constitución. Se destaca la formulación de
Ferdinand Lasalle: «los problemas constitucionales no son
primordialmente problemas de derecho, sino de deber, la
verdadera Constitución de un país solo reside en los poderes
reales que en ese país rigen las constituciones escritas no
tienen valor ni son duraderas más que cundo dan expresión
fiel a los factores de poder imperantes en la realidad social;
de otro modo, estas bien pueden calificarse de una simple
‘hoja de papel’».
García Pelayo destaca que: «solo vale como
Constitución aquello que realiza el programa del Estado
liberal burgués, aquello que establece una limitación a
la actividad del Estado…; no es constitucional cualquier
ordenación fundamental del Estado sino precisamente
aquella que reúne estas dos condiciones: a) la garantía
de los derechos individuales y b) la división de poderes
que sirva a la actividad de aquellos» Derecho
constitucional comparado, p.33
De lo anterior, se puede afirmar que el pensamiento
liberal está acorde con lo expresado en el artículo 16 de
la Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano de 1789: «Toda sociedad en la cual la garantía
de los derechos no está asegurada ni la separación de
poderes establecida no tiene Constitución».
El concepto moderno de Constitución apunta a que ella
contiene las normas básicas para la organización del Estado y
ellas no son más que: 1) reglas relativas al modo de
designación, 2) a la organización y 3) al funcionamiento del
poder político. Estos son los aspectos fundamentales dentro
de la conformación de la Constitución política de un Estado.
La Constitución es la ley fundamental del Estado, es: «el
conjunto de normas fundamentales para la organización del
Estado, que regulan el funcionamiento de los órganos del
poder público, y que establecen los principios básicos para el
ejercicio de los derechos y las garantías de las libertades
dentro del Estado.»
CONSTITUCIÓN EN SENTIDO
MATERIAL Y EN SENTIDO FORMAL
En sentido material, se entiende el aspecto normativo, es
decir, las reglas de derecho que ella contiene. El conjunto de
reglas fundamentales relativas a la organización y a la
actividad del Estado.
En sentido formal, se refiere a las formalidades que revisten
la elaboración y la modificación de esas mismas reglas. Es el
documento que reglamenta el funcionamiento de las
instituciones políticas, cuya elaboración o modificación
pueden hacerse a través de cumplir con ciertas formalidades
especiales.
VARIEDADES DE CONSTITUCIÓN
Puede ser rígida o flexible, escrita o consuetudinaria, originaria o
derivada, programática o utilitaria, normativa, nominal o
semántica.
La Constitución rígida o firme, es aquella cuyas disposiciones se
pueden modificar por medio de procedimientos especiales y con la
intervención de un órgano calificado para ello.
En Colombia, la Constitución se ubica dentro de las rígidas, en los
arts. 374 a 380, se disponen los diferentes mecanismos para su
reforma por el Congreso, por Asamblea Constituyente o por el
pueblo mediante referendo.
En la actualidad son rígidas casi todas las constituciones vigentes
en el mundo.
Por Constitución flexible o elástica se entiende aquella
cuya modificación sigue el procedimiento establecido
para la reforma de leyes ordinarias. Ejemplo de ello se
observa en Inglaterra , ya que puede ser modificada por
el Parlamento mediante ley ordinaria, por los jueces en
su jurisprudencia o por el establecimiento de
costumbres contrarias a la regla.
CONSTITUCIÓN ESCRITA y
CONSTITUCIÓN CONSUETUDINARIA
La escrita es aquella en la cual las reglas relativas a la
organización del Estado están contenidas en un texto o
documento considerado ley fundamental y forma parte de un
cuerpo único, un documento unitario.
La consuetudinaria es aquella que no está recogida en un solo
texto escrito, adoptado como tal, sino que se desprende de
leyes o de costumbres a las cuales, por su contenido, se les ha
dado el rango de leyes constitucionales. Es consuetudinaria
cuando los principios de organización del Estado resultan de
prácticas o de tradiciones consagradas por el uso a lo largo de
los años, a las cuales se otorga fuerza jurídica. Es anterior a las
constituciones escritas.
La Constitución consuetudinaria no se excluye de que al
lado de usos o costumbres considerados como fuerza
jurídica existan documentos que consagren por escrito
ciertos principios esenciales para la organización del
Estado, ej. en Inglaterra el sistema jurídico constitucional
tiene el carácter de consuetudinario, pero posee ciertos
documentos escritos que han servido para trazar
lineamientos esenciales en la organización del Estado, son
ellos. La Carta Magna de 1215, la Petición de Derechos de
1628, el Bill of Rights de 1689, el acta de establecimiento
de 1701, los tratados de unión con escocia de 1707 y con
Irlanda de 1800, las leyes electorales de 1832, 1867, 1884,
1928, 1949, Los Parliament Acts de 1911 y 1949.
CONSTITUCIÓN ORIGINARIA Y
CONSTITUCIÓN DERIVADA
Por Constitución originaria se entiende aquella que
contiene principios nuevos, verdaderamente originales,
para la organización política de un Estado. Es una
Constitución creadora en cuanto establece pautas y
sistemas de organización y principios filosóficos para la
vida estatal que anteriormente no habían sido
consagrados en un documento constitucional.
Por Constitución derivada, se entiende aquella que sigue
los modelos constitucionales nacionales o extranjeros;
tan solo lleva a cabo una adaptación a las necesidades
nacionales.
Las constituciones no se copian textualmente, sino que
se amoldan a circunstancias históricas, políticas,
económicas, sociales o culturales de cada Estado al cual
han de aplicarse sus normas.
La tendencia general en el mundo moderno ha sido la de
ir adaptando las constituciones a través del sistema de
sucesivas reformas, a los requerimientos del momento y
a las circunstancias cambiantes en la vida de los pueblos.
Solamente los grandes cambios revolucionarios suelen
producir nuevas formas constitucionales.
CONSTITUIÓN PROGRAMÁTICA Y
CONSTITUCIÓN UTILITARIA
Por su contenido ideológico las Constituciones se
pueden clasificar en PROGRAMÁTICAS y UTILITARIAS o
NEUTRALES.
Las programáticas son aquellas en las que el aspecto
ideológico o filosófico es preponderante en su
estructura, contienen un programa ideológico muy
definido y de vasta proyección.
Las utilitarias son aquellas que ideológicamente se
pueden considerar neutrales o utilitarias, porque en ellas
el énfasis recae en la organización mecánica del
funcionamiento del poder en el Estado.
CONSTITUCIÓN NORMATIVA, C.
NOMINAL y C. SEMÁNTICA
En el mundo moderno todo Estado tiene Constitución,
lo que no significa que todo Estado tenga régimen
constitucional, el cual se entiende, conforme con los
principios
que
inspiraron
el
movimiento
constitucionalista de los siglos XVIII y XIX, aquel en el
cual no solo se consagren en la Constitución los
derechos individuales y las garantías contra los abusos
del poder, por medio de una separación armónica entre
las diversas ramas de ese poder, sino que esos
preceptos constitucionales se cumplan en la práctica
por parte de los gobernantes.
La Constitución para ser real y efectiva, tendrá que ser
observada lealmente por todos los interesados y tendrá que
estar plenamente integrada en la sociedad estatal. En este
caso se puede hablar de Constitución Normativa: sus normas
dominan todo el proceso político y este debe estar adaptado y
sometido a las normas constitucionales.
Una Constitución puede ser jurídicamente válida, pero si la
dinámica del proceso político no se adapta a sus normas, esa
Constitución carece de realidad existencial. Será entonces una
Constitución meramente nominal. Esta implica que los
presupuestos sociales y económicos existentes –por ej. la
carencia de educación en general y de educación política en
particular, la inexistencia de una clase media independiente,
los problemas derivados de la condición de subdesarrollo de
un país y otros factores-, operan en el momento actual contra
una concordancia absoluta entre las normas constitucionales y
la práctica del ejercicio del poder.
La función primaria de la Constitución Nominal es
educativa, su objetivo es, en un futuro cerca, convertirse
en una Constitución normativa.
Constitución semántica es el instrumento para estabilizar
y eternizar la intervención de los detentadores fácticos
del poder político. Ej. todas las constituciones de
inspiración fascista, las de los Estados islámicos, las de la
mayor parte de las república africanas, las de los
regímenes comunistas o la chilena de 1980.
Las Consts. De poder moderado, reconocen un amplio
espectro de derechos individuales, sin perjuicio de
restricciones en situaciones de emergencia, pero
encuadrando esas limitaciones en pautas de
razonabilidad.
VALOR JURÍDICO DE LA COSTUMBRE
CONSTITUCIONAL
Los usos nacidos de la vida política en el interior del
Estado es lo que se denomina costumbre
constitucional,
diferente
de
la
Constitución
consuetudinaria, puesto que esta resulta de tradiciones
a las cuales no se opone ningún texto escrito anterior,
en tanto que aquella surge dentro de un Estado regido
por una Constitución escrita.
OTRAS VARIEDADES DE
CONSTITUCIÓN
Constituciones codificadas: son las que tratan de
contener toda la materia constitucional principal, son las
típicas del siglo XX.
Las Constituciones no codificadas o consuetudinarias
son muy escasas: Inglaterra, Israel y Nueva Zelanda.
Las Constituciones intermediarias o mixtas, son las que
se inician como codificadas, pero incorporan apéndices
o, «constitucionalizan normas que alteran su fisonomía
inicial».
Constituciones cortas, el estilo constitucional del s. XIX era en
general breve, puntual y esquemático. Ej, la de EE UU., con 7
arts. Divididos en secciones.
Constituciones extensas, incurren en obesidad jurídica por el
gran volumen.
Las Constituciones totalitarias: Forman parte del sistema de
partido único (régimen político: dictadura del proletariado).
Las Constituciones autoritarias: Se presenta una fuerte
concentración de poder en el Estado, con menos dosis que la
anterior.
Las C. de poder moderado: Reconocen dchos. Individuales,
pero lo restringen en situaciones de emergencia y teniendo en
cuenta pautas de razonabilidad.
VALOR JURÍDICO DE LA COSTUMBRE
CONSTITUCIONAL
Se conoce como costumbre constitucional los usos nacidos
dentro de la vida política del Estado, esto es, en el Estado rige
una Constitución escrita. Ej. El uso introducido por presidentes
de EE. UU., de no postularse sino para una sola reelección. Es
distinto a la Constitución Consuetudinaria, dado que ésta
resulta de tradiciones a las cuales no se opone ningún texto
escrito anterior.
En consecuencia, la costumbre no tiene ningún valor cuando
contradice textos constitucionales, así fue contemplado en la
Constitución Política de 1991 en el art. 374 y ss., los cuales
establecen los sistemas de reforma de la norma Superior.
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