Autoridad
como servicio
Desde el comienzo de la revelación bíblica
Dios llama a personas concretas
para cumplir diversos servicios
dentro de sus comunidades:
Como patriarcas
Como jueces
Como reyes
Como sacerdotes
Como
profetas
Como
sabios
Como apóstoles
Pero la “autoridad” que les da el Dios
bíblico es totalmente distinta a la que
ejercen las autoridades paganas.
Un Dios nuevo,
que pide relaciones fraternas,
quiere que las autoridades sean:
¡servidores de sus comunidades!
Dios PROMETE a cada “llamado”:
No tengas miedo
Yo te envío
Yo estaré contigo
Yo te fortaleceré…
Pongo mis palabras en tu boca…
Sufrirás por mi nombre…
Dios les da la MISIÓN de:
Liberar al pueblo de la esclavitud…
Repartir proporcionalmente la tierra…
Destruir idolatrías e injusticias…
Discernir los deseos de Dios…
Hablar en nombre de Dios…
Juzgar la historia desde los ojos de Dios
Animar y consolar desde Dios…
Anunciar a todos la Buena Nueva de Jesús
Dar testimonio del Dios Amor…
Pensar, sentir y actuar como Jesús.
Vivir en comunidad al estilo de Jesús.
Única CONDICIÓN:
Poner la esperanza
sólo en Dios
Sof 3,12
Acerquémonos con plena
confianza al Dios de
bondad, a fin de obtener
misericordia y hallar la
gracia del auxilio
oportuno.
Heb 4,16
En Jesús ahora nos
acercamos a Dios con
plena confianza,
con la fe que
él nos ha dejado. Ef 3,12
¡Sé en quién me he fiado!
2 Tim 1,11
El Pueblo de Yavé nace a partir del Éxodo,
después de salir de la esclavitud.
Sienten que su Dios le pide experiencias nuevas
de vida, totalmente distintas a las anterior…
Tienen un antimodelo: el gobierno egipcio.
De tal modo reniegan
del gobierno
autoritario y cruel
de los faraones,
que crean nuevos tipos
de autoridades,
al servicio
del pueblo
Por dos siglos, cuando era necesario,
se nombraban “JUECES”,
que les ayudaran a resolver sus problemas.
Pero en cuanto terminaba su misión,
acababa su cargo.
Rechazaban todo
intento de mando
permanente o
absoluto.
Su único “rey”
era Yavé…
Los profetas
denuncian a
reyes y
sacerdotes
cuando presentan
rostros falsos
de Dios,
y las injusticias
que produce
la idolatría …
Pobres de ustedes, que se
apacientan sólo a sí mismos…
No reúnen al rebaño, ni buscan a la oveja perdida…
No han fortalecido a las débiles…, sino que las
dominan y las oprimen con violencia… Ez 34,2-4
¡Los dueños de mi Enseñanza no me conocen!
¡Los profetas consultan a dioses inútiles! 2,8
Jeremías:
Andan buscando su provecho; desde el profeta hasta el
sacerdote todos se dedican a engañar 8,10
No han buscado a Yavé, y por eso les va tan mal. 10,21
Andan anunciando mentiras en mi nombre;
yo no los mandé, ni les di órdenes, ni les hablé…14,14
Estos profetas los engañan contándoles las visiones de su
propia imaginación, y no lo que sale de mi boca…
Aunque yo no les hablé,
se pusieron a profetizar. 23,16.21
No sirven para nada a mi pueblo!
Echan a perder las palabras
del Dios Vivo… 23,32.36
¡Maldito el que ejecuta con flojera
el trabajo que Yavé le encomienda!
48,10
Jesús desenmascara también las hipocresías
de sus autoridades religiosas:
- se presentan delante de Dios
como los justos y cumplidores;
- se creen superiores a los demás;
- dan importancia a la apariencia,
y no a lo interior;
- les gustan los primeros lugares en todo;
- y que les llamen «maestro», «padre», «jefe»;
- insisten en detalles insignificantes y
descuidan valores fundamentales;
- no cumplen lo que enseñan...
¿Merecemos alguna de estas acusaciones?
Él quiere que los que tengan autoridad en su nombre
- no la aprovechen para provecho personal;
- no se den títulos honoríficos;
- no se dejen llevar del orgullo;
- entiendan su autoridad como servicio…
Sus denuncias
son claras:
Hipócritas,
raza de víboras,
sepulcros blanqueados
llenos de podredumbre,
dicen pero no hacen,
mandan cosas pesadas
pero no mueven
un dedo para ayudar
Se cegaron sus ojos
y se endureció su corazón,
para no ver ni comprender.
No quieren convertirse a mí,
ni que yo los sane.
Jn 12,40
Miran, y no ven;
oyen, pero
no escuchan
ni entienden.
Mt 13,13
Tienen la
mente cerrada...
Mc 8,17
No a ser servidos, sino a servir:
― Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir
― ¿Qué quieren de mí?
― Concédenos que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu
izquierda cuando estés en tu gloria.
― Ustedes no saben lo que piden. ¿Pueden beber la copa que yo
estoy bebiendo o ser bautizados como yo soy bautizado?
― Sí, podemos.
― La copa que yo bebo, la beberán también ustedes, y serán
bautizados con el mismo bautismo que yo estoy recibiendo…
Como ustedes saben,
los que se consideran
jefes de las naciones actúan
como dictadores,
y los que ocupan cargos
abusan de su autoridad…
Mc 10,35-40.42
Pero no debe ser así entre ustedes.
Por el contrario, el que quiera ser
el más importante entre ustedes,
debe hacerse el servidor de todos,
y el que
quiera ser
Sean como
el primero,
el Hijo
se hará
del Hombre,
esclavo
que no vino
de todos.
a ser servido,
Mc 10, 43s
sino a servir
y dar su vida
como rescate
por muchos.
Mt 20,28
El ejemplo de Jesús:
Ustedes me llaman
Maestro y Señor,
y dicen bien,
porque lo soy.
Pues si yo, siendo
el Señor y el Maestro,
les he lavado los pies,
también ustedes
deben lavarse
los pies unos a otros.
Les he dado ejemplo,
y ustedes deben hacer
como he hecho yo.
En verdad les digo: El servidor no es más que su
patrón y el enviado no es más que el que lo envía.
Ustedes ya saben estas cosas.
Felices si las ponen en práctica. Jn 13,13-17
Pablo: servidores complementarios
Rm 12,5-8
Formamos
Dependemos unos de otros.
un solo cuerpo
en
Cristo.
Tenemos capacidades diferentes
según el don que hemos recibido.
Si eres profeta,
transmite las luces
que te son
entregadas.
Si eres
dirigente,
actúa
con
dedicación.
Si eres diácono,
dedícate a servir.
Si eres maestro,
enseña.
Si eres predicador,
sé capaz de animar
a los demás.
Si ayudas a los que sufren, muéstrate sonriente.
Si te
corresponde
la asistencia,
da con
la mano
abierta.
Pablo: autoridad y servicio
Su señor es Cristo
y ustedes están a
su servicio. Col 3,24
Estefanás…
se ha puesto
al servicio de
los creyentes.
Acepten su autoridad…
1Cor 16,15s
Se lo enseñó Epafras, compañero muy querido en el
servicio de Cristo y para ustedes fiel ministro de Cristo…
No descuides el servicio que te fue encargado
en el Señor y trata de cumplirlo bien. Col 4,17
Col 1,7
Para Pablo Jesucristo es el centro y la razón de ser de todo:
Por encima de toda soberanía y autoridad y poder y
dominio y de todo título reconocido no sólo en esta edad
sino también en el futuro. Todo lo sometió Dios bajo sus
pies y a él lo hizo, por encima de todo, cabeza de la
iglesia, que es su cuerpo. Ef 1,21s
Tiene en todo la primacía Col 1,18
Por él, que es cabeza de toda autoridad,
han obtenido ustedes su plenitud Col 2,10
Ésta es la clave
de toda autoridad cristiana
Testimonios de finales del siglo I:
El DIRIGENTE tiene que ser intachable,
fiel a su única mujer,
juicioso, equilibrado,
de buenos modales, hospitalario,
hábil para enseñar.
No debe ser bebedor ni peleador,
sino comprensivo, pacífico y desinteresado.
Que sepa gobernar su propia casa
y hacerse obedecer de sus hijos con dignidad...
No se debe escoger a un recién convertido,
no sea que el cargo se le suba a la cabeza
y el diablo lo haga caer.
1Tim 3,2-4.6
(Traducción Juan Mateos)
También los AUXILIARES tienen que ser respetables,
hombres de palabra, no aficionados a beber mucho,
ni al dinero mal ganado;
que guarden el misterio de la fe
con conciencia limpia.
Deben ser probados primero y cuando se vea que
son irreprocharles, que empiecen el servicio.
Las mujeres lo mismo:
sean respetables, no chismosas,
juiciosas y de fiar en todo.
Los auxiliares sean fieles
a su única mujer
y gobiernen bien a sus hijos
y sus propias casas;
porque los que se han distinguido
en el servicio,
se ganan una posición respetable
y mucha libertad para hablar
de fidelidad cristiana.
1Tim 3,8-13
Doy gracias al que
me da la fuerza,
a Cristo Jesús, nuestro Señor,
por la confianza que tuvo
en mí al designarme
para su servicio. 1Tim 1,12
Está claro que entre los seguidores de Jesús
todo tipo de autoridad debe ser de servicio,
lo cual es una gran novedad,
tanto en el mundo antiguo como en el moderno.
Es realmente difícil practicar esta actitud vital…
Aún mantenemos actitudes paganas cuando
usamos la autoridad como búsqueda de
prestigios personales,
ganancias egoístas
o afán de dominio.
A pesar de todo el proceso de revelación bíblica,
perduran en la Iglesia actitudes y signos propios de los
faraones, o de Carlomagno, Napoleón o los Borgia…
Y en la vida religiosa vejetan aun “superiores” que se creen
“iluminados”, con teléfono directo con el Altísimo, que
confunden sus caprichos con la voluntad divina…
Necesitamos mucha más humildad, sencillez y
generosidad en el seguimiento cercano a Jesús…
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